El día de la vacuna


Ciudad de sanitarios, pandemias y vacunas

Pasados ya 15 meses desde el inicio declarado de la pandemia del Covid-19, llegó la hora de vacunarse, en uno de los centros designados al efecto, en este caso el IES Reina Victoria Eugenia. Fue en la mañana del 4 de mayo, algo fría y de levante, pero así resaltaba más el acogedor ambiente del salón de actos del Instituto de Formación Profesional. Pocas gente en esa primera hora de la mañana, ninguno de los que estaban citados por lista, y apenas una docena de voluntarios, enviados por los respectivos “centros de atención primaria”. Los sanitarios llevan 15 meses en primera línea de combate frente a “la peste” que marcará el siglo XXI, sin posibilidad de relevos. En una contienda bélica, las unidades son relevadas de la primera línea cada cierto tiempo, sustituyéndose por unidades de refresco.

Apenas un día después, la Consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, hacía pública su intención de convocar un concurso público para erigir un monumento al “personal sanitario de la ciudad”. Resulta paradójico, que Melilla, la ciudad de Marte, no haya pensando jamás en realizar un monumento de este tipo, porque en toda guerra, se necesita a los sanitarios. La única calle dedicada en la ciudad a las mujeres sanitarias, la Duquesa de la Victoria, lleva ese nombre por una propuesta de la Asociación Cultural Ateneo, efectuada en el mes de marzo de 1991, ante el ayuntamiento del socialista Gonzalo Hernández.

Desde este modesto, pero vigilante blog, esperamos que esta propuesta salga adelante, porque así se suple una deficiencia monumental que abarca ya un siglo. Hay decenas de calles, de monumentos y de placas conmemorando hazañas bélicas, es más, hay hasta senderismo militar en el cementerio de Melilla, pero en ningún lugar se dice aquí yace una enfermera o un sanitario. Estamos en el año centenario de Annual, hace no mucho lo fue del Barranco del Lobo, pero nadie se ha planteado que es también el mismo centenario de las mujeres sanitarias, representadas por la emblemática figura de Carmen de Angoloti, que en su mayoría acudieron a Melilla de forma voluntaria. Melilla en agradecimiento eterno a su personal sanitario. Ese debería ser el lema, con ocasión de la pandemia, pero representando a todas y a todos.

A lo largo de sus cinco siglos de historia, Melilla no solo ha sido asolada por las guerras, también por las epidemias y por las peste, y en todas esas ocasiones ha contado siempre con sus sanitarios, aunque la medicina de los siglos XV al XVIII fuese muy rudimentaria. Esta es la parte olvidada de nuestra historia, y que algún día debería realizarse, la de la historia sanitaria de la ciudad.

Los datos la pandemia y de las vacunas

En el momento de escribir este artículo, Melilla ha tenido 8826 casos confirmados de Covid, habiendo fallecido 94 personas. La dureza de la pandemia se refleja en que 410 casos de infección por coronavirus alcanzó al personal sanitario. Hasta la fecha presente, se han recibido 26.030 dosis de vacunas, de las que se han administrado 21.973. De estas últimas hay 15.458 personas que han recibido al menos una dosis, y 6.766 con la pauta completa. La diferencia entre ambas podría ser menor, si se hubiesen administrado las segundas dosis de AstraZeneca, paralizadas por el Ministerio de Sanidad.

Hay que decir también que Melilla es una ciudad que recela ante las vacunas, presentando un índice muy bajo en la vacunación de la gripe. En la pandemia que nos afecta, en cada grupo de edad, el índice de vacunación está en el listón del 80%.

Para el monumento al personal sanitario, me gustaría uno inspirado en el realismo, en donde sean reconocibles como tal, doctores/as, enfermeras/os, auxiliares sanitarios, celadores. Todas y todos. que de una experiencia dura y un tiempo triste, se saque algo bello. Existe en Lídice, un bellísimo monumento dedicados a sus niños, en una localidad en donde la nazis llevaron a cabo una de sus primeras grandes atrocidades. Hay otros monumentos muy bellos, inspirados en el realismo socialista, como el erigido a Los salvadores del Mundo en Chernobyl.