Afloramientos en el Cerro de Santiago


Todo está en Santiago

Que el cerro de Santiago alberga construcciones anteriores a 1497 es un hecho indudable, que los españoles lograron dominar ese cerro hasta el siglo XVI, también, porque la defensa de Melilla exigía edificar fuertes en los cerros colindantes para proteger la ciudad. Sin embargo, a lo largo de los tres siglos siguientes a la conquista, la alcazaba de Santiago fue la gran amenaza para el sostenimiento de la ciudad.

¿Qué existía en el cerro de Santiago?

Una alcazaba de gran tamaño, una mezquita y morabito, una higuera sagrada, dependencias auxiliares, silos de grano, algún aljibe, e incluso un zoco. En definitiva, un gran complejo en donde se reunían las tribus rifeñas que dominaban lo que se conoce como “el campo exterior”. Allí establecían sus acuerdos, y los turnos de guardia para la defensa de la costa, muchos siglos antes de la conquista española. Es también un hecho que siempre que se han realizado obras de urbanización, desde 1860, han aparecido en la zona todo tipo de restos.

El enigma del cementerio rifeño

Las tribus rifeñas habitaban los cerros (Hidúm, Santiago, Mª Cristina), con mejores condiciones para resguardarse que la propia Melilla la Vieja, y en donde solían esconderse durante las incursiones de piratas, que siempre asolaron la costa mediterránea. Los indicios históricos sugieren la presencia constante de población mauritana, pero nunca ha aparecido un cementerio, aunque sí han aflorado enterramientos. Si vivía gente, en algún lugar debería enterrarse a los muertos. La llegada de la dominación musulmana, cambió para siempre las costumbres de la zona. Que se sepa, nunca han aparecido restos suficientes, como para calificar algún lugar como “cementerio”.

Lo de los camiones de huesos durante las obras del Auditorium Carvajal, en la década de 1960, parece una leyenda melillense, que pudo tener alguna base real, tras el vaciado de las criptas de la Iglesia de la Purísima, y su traslado al nuevo cementerio de La Concepción. El cerro de Santiago reúne todas las condiciones para ser el emplazamiento de ese cementerio histórico.

La intervención de las Autoridades de Cultura

Un afloramiento es la aparición de algo inesperado, agrupaciones de piedras sobre un terreno que se abre en unas obras, y que sugieren la intervención humana, ya sea mediante una construcción, o cualquier otra acción. En el cerro de Santiago hay una diferencia de cota grande entre sus partes norte (superior), y sur (inferior), a la altura de La Salle. La experiencia demuestra que no todo se pierde con el paso de la historia, y que muchos materiales se reutilizan, o simplemente se cubren.

Las máquinas han empezado a explanar y levantar el borde del cerro en su lado oeste (calle hermanos Senén y Mauricio). Al liquidar los árboles e iniciarse el desmonte, han aparecido restos de muros, que no se corresponden con los materiales del antiguo cuartel. Según nuestra interpretación, algunos de esos muros corresponden a las construcciones y límites de la antigua alcazaba y sus edificaciones auxiliares. No hay que esperar pues a que la máquina excavadora comunique que se ha topado con algo extraño. Lo mostrado, ya exigiría que las autoridades de Cultura estuviesen pendientes de lo que puede ir apareciendo.

La zona sur-oeste, y todo lo cercano a esa esquina, es el terreno que más interés arqueológico podría tener. Las zonas menos explanadas y más vírgenes. Justo en donde estuvo la higuera y el morabito.