Aeropuerto internacional de Melilla


                           Hacia la ciudad aislada

            Un aeropuerto sin tráfico aéreo cae. Una ciudad aislada no puede crecer o  si quiera mantenerse. Un fin de semana la posibilidad de salir o entrar a Melilla no existe. La apuesta económica de la ciudad ha sido la del comercio fronterizo, la del transporte de mercancías que luego pasan a Marruecos, y eso ha provocado también el aislamiento terrestre. Durante una década se subvencionó a Air Nostrum con más de 1 millón de euros anuales de contrato publicitario que de nada ha servido. En la última década se ha pasado de los 24 vuelos diarios que salían y entraban de la ciudad (Málaga, Madrid, Almería y Granada), a menos de la mitad. Solo estamos conectados con Málaga y Madrid, y la mitad de esta última frecuencia la cubre Air Europa. No hay nada más.

        Hace ya un año que se perdieron de modo completo los enlaces con Almería y Granada, que ya se habían ido deteriorando. Estaban instalados en horarios imposibles para la salida de la ciudad, e inservibles para el retorno, al menos en los fines de semana, que es cuando podría haber mayor demanda. Una gestión adecuada y correcta al menos hubiese mantenido la situación heredada, tanto en destinos como en frecuencias. Si se ha perdido la mitad de los enlaces y reducido a la mitad los todavía existentes, entonces solo puede calificarse como negativa esa gestión.

          Nada queda de Helitt,  de Melilla Airlines, de Ryjet, del barco rápido, de los cruceros y por el camino que vamos antes de finales de año no existirá Armas o Trasmediterránea. La apuesta comercial, como dice el capitán de marina mercante Rafael Rosselló* que denuncia en solitario, sin el apoyo del gobierno de la ciudad, la presunta venta fraudulenta de Trasmediterránea, «la apuesta es por la carga», por el transporte de carga, no por los pasajeros. La quimérica, fantasiosa e irrealizable ampliación del puerto de Melilla estaría enfocada a un megapuerto de transporte de mercancías (que sí dejan dinero), pero no a un superpuerto de pasajeros. A la ciudad no volverán, ni han vuelto lo cruceros.

          Las Islas Canarias dependen de sus comunicaciones y allí el gobierno insular canario sí consiguió seguir manteniendo la existencias de Binter, la filial de Iberia que operaba en Melilla (https://www.bintercanarias.com/).

 Notas:(1) https://elalminardemelilla.com/2016/12/07/de-melilla-al-mundo/ *https://www.elestrechodigital.com/destacado/denuncia-una-presunta-alteracion-las-cotizaciones-acciona/.

 

Farmacias en Melilla


                          Nuevas farmacias en Melilla

      Las farmacias en Melilla son las más rentables de España, tanto, que los inversores se han fijado en nuestra ciudad y en Ceuta para intentar abrir uno de los mercados más cerrados del país. Una farmacia en Melilla tiene una rentabilidad estimada de 1,2 millones de euros anuales, superando a Ceuta, que tiene una media de 1,1 millones de euros de media, y a las principales ciudades andaluzas, como Sevilla, Córdoba o Málaga, en las que la rentabilidad se cifra en 900.000 euros anuales.

      Abrir una farmacia en Melilla no solo es más difícil que poner una nueva central nuclear en marcha, sino también más caro que en ningún otro lugar del Estado. La página de TSL consultores, que publicita la venta de oficinas de farmacia en toda España, anuncia o anunciaba una en Melilla por la cantidad de 1,5 millones de euros, muy superior en precio a las de la Costa del Sol, que se venden o licitan por 1,2 millones. El precio hasta sextuplica el precio de venta o traspaso de oficinas de farmacia en cualquier provincia española.

       El régimen de Franco estableció unas medidas muy restrictivas para el sector, con normativas casi medievales. Cada ciudad tenía un cupo de farmacias según la población, que no podía ser rebasado en ningún caso, y  que además exigía una distancia física mínimas entre ellas, algo que no existe en ningún otro sector de actividad económica. Para abrir una nueva farmacia se requería el permiso del Colegio de profesionales farmacéuticos de cada provincia, que no solían darlos amparándose en la legislación vigente. Las vacantes solo se producían por el fallecimiento de un farmacéutico titular sin descendientes directos y la licencia recaía sobre el Colegio provincial, que establecía una tasa de apertura, muy onerosa por lo general y al alcance de muy pocos/as.

                                             La situación en Melilla

             Melilla cuenta con la ratio más alta de habitantes por oficina de farmacia, 3670 por cada oficina, mientras que la media del nacional es de 2000. Esto quiere decir que nuestra ciudad podría tener al menos 1/3 más de oficinas de las 22 existentes y situarse en la treintena, atendiendo a la disminución de la ratio, y al surgimientos de nuevas zonas de población.  Hay 82 farmacéuticos inscritos en el Colegio, con solo 22 oficinas abiertas, y cuyo número apenas ha variado desde 1975. Solo existen cuatro farmacias más de las 19 provenientes de la anterior etapa histórica.

            La paradoja es que ahora se vayan a abrir nuevas oficinas de farmacia, en lugares en donde antes lo intentaron farmacéuticos melillenses; Paseo Marítimo y la zona de García Valiño, pero que vieron frustrada esa posibilidad, por los recursos judiciales de un sector de los farmacéuticos en activo. Claudio Tardido sí llegó a abrir su farmacia en el Paseo Marítimo, en el mismo lugar en la que se abrirá la nueva, mientras que Arturo González nunca pudo lograr ese objetivo, pese a tener el local ya comprado y reunir las condiciones exigidas.

                           La liberalización del sector farmacéutico

              La apertura del sector a la liberalización se inició en 1999, pero el final convulso de Ignacio Velázquez como regidor municipal, impidió que Melilla pudiera hacerse cargo de las competencias en el periodo voluntario. En 2010 las competencias recayeron de modo obligatorio en la Consejería de Sanidad, que elaboró un reglamento autonómico para otorgar nuevas licencias farmacéuticas, y que inmediatamente fue impugnado por 5 farmacéuticos, que han pleiteado hasta el pasado 2015, para impedir la apertura de nuevos establecimientos en nuestra ciudad.

                  Recurrieron en casación una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que avalaba el Reglamento de la Ciudad Autónoma, con el otorgamiento de dos nuevas licencias farmacéuticas. En verano de 2016, el Tribunal Supremo rechazó el recurso de casación presentado, y dio validez a la sentencia del TSJA. Pasados dos años, las dos nuevas farmacias están anunciadas, pero no acaban de abrir sus puertas, algo que no se entiende en el sector*.

              Hay más cuestiones, como la libertad de horarios, en la península es normal ver farmacias abiertas 12 horas al día, o incluso 24, y también la existencia de una verdadera farmacia de guardia, algo que se produce sin excepción en todo el Estado español. Ceuta ha aprobado un reglamento en el que aprobará hasta 6 nuevas oficinas, pero ya cuenta con 24, dos más que en Melilla.

               La demanda potencial de productos farmacéuticos se ha decuplicado, con la afluencia de marroquíes, mientras que el sector sigue prácticamente inmovilizado. La alta valorización de las farmacias en Melilla hace que ya sean solo asequibles a grupos inversores, o a sociedades, pero difícilmente a melillenses. En esto también tenemos dos décadas de retraso.

Nota:http://www.actasanitaria.com/dimes_y_diretes/melilla-dilata-sin-explicacion-la-apertura-dos-farmacias-adjudicadas-2010/

 

Tiempo de acacias y de podas


      La acacia es un árbol ornamental, de rápido crecimiento y follaje denso que proporcionan sombra fresca y abundante. Es un árbol muy vistoso y cuya floración, por regla general se produce entre marzo y abril. Podarlas en los días finales de febrero es un despropósito, porque su época adecuada sería el otoño.

          Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la necesidad de podarlas, aunque sí establecen algunos parámetros. Uno es que la poda debe ser solo de mantenimiento, y nunca en sus ramas principales. Hacerlo de una manera excesiva y talar las ramas, puede provocar la pérdida de la floración e impedir el crecimiento del árbol.

           En la calle Cataluña del barrio del Real, existía uno de los más bonitos paseos de acacias de la ciudad, que tras una poda implacable quedaron convertidas en fantasmas de lo que algún día fueron. Todo lo que se está haciendo en Melilla es contraproducente para el arbolado y para las aves, pero eso es igual. Los expertos aconsejan podar solo las ramas muertas de las acacias. La poda constante hace que la acacia pierda forma y crezca de una manera desordenada.

            Anunciada la poda en la calle Severo Ochoa, acudimos a observar los árboles. La poda que se realiza en Melilla no es de mantenimiento, es de guillotina, por eso los árboles aparecen despeluzados, sin forma en su copa. Nos fijamos en que había dos árboles secos, solo con el fruto, sin ramaje ni frondosidad alguna. Eso quiere decir que no aguantaron la poda anterior, pero no les ha servido para librarse de esta. Están claramente mutiladas en su desarrollo. Algunas tienen troncos raquíticos y parece poco probable que los alcorques en donde están plantadas, además del riego que necesitan, reciban el abono adecuado.

         No parece que la consejería mediambiental piense que los árboles necesiten alimentarse.

Noticias del parque Murias


 

                La masa de hormigón es un conglomerado de cemento, piedras, cenizas volantes y agua. Las hormigoneras hacen girar de modo constante esta mezcla para conseguir una masa lo más homogénea posible, en la que no debe quedar aire. Una vez seco conforma lo que pudiera llamarse una “roca artificial”. El cemento es el conglomerante que unifica toda la masa de hormigón y la hace endurecer. Según se va produciendo el proceso de fraguado genera un reacción isotérmica, genera calor, por eso el hormigón se debe mojar constantemente. La masa de hormigón tiende a igualarse con la temperatura ambiente, despide calor, y esto hace que baje la temperatura interna, con lo que se inicia un proceso de retracción. Esto quiere decir que la masa de hormigón al perder temperatura pierde volumen y puede producirse un proceso de fisuración. Si la temperatura sube mucho en el proceso de fraguado, luego el descenso es mucho mayor y pueden producirse grietas. Para corregir este efecto, en construcciones con grandes masas de cemento, se emplean las cenizas volantes, que son un aditivo para el hormigón y se obtienen de las centrales termoeléctricas. Las cenizas volantes y la presencia de agua son necesarias en el proceso de fraguado. Las primeras hacen bajar la temperatura en el proceso y el agua es necesaria para que se produzca la reacción de fraguado.

           El parque comercial Murias es una enorme mole de hormigón en masa, que no tiene armaduras metálicas. Las vigas verticales e incluso las horizontales llevan el refuerzo de acero para resistir las tracciones del hormigón, pero las plataformas o losas que conforman el suelo o el techo, según en que posición se esté, no. Los suelos se forman por fraguado, con placas de hormigón independientes unas de otras. Los puntales y el entablado de madera son consustanciales a las obras que solemos ver en las calles, sobre todo en la construcción de edificios.

               La aparición de un bosque de puntales en una significativa parte del aparcamiento del nuevo parque comercial han desatado los rumores. Los agoreros contra la gran superficie pronostican su hundimiento cada mes. En un primer momento surge la duda de si una parte del edificio se hunde o sigue en construcción. La explicación parece estar relacionada con la construcción de una nueva fase en la fachada Oeste.

                     El sobrepeso de la nueva obra de ampliación parece haber aconsejado el apuntalamiento de la parte correspondiente al aparcamiento, o justamente lo contrario, esto es, que la sobrecarga haya hecho resentirse de algún modo ese segmento de la losa y aconseje un refuerzo extra. En cualquier caso una gran superficie comercial no se implanta para luego desaparecer. Se transformará mucho, y muchas de las firmas comerciales actuales desaparecerán y llegarán otras, pero la desaparición total es algo que no parece estar en el horizonte más próximo.

Los mapaches de la Granja Escuela


                El avestruz nunca llegó, y los mapaches han desaparecido. El aviario tropical está lleno de palomas, una solitaria ninfa y no sabemos si algún cuervo. Están eso sí, los pavos reales exiliados del parque Lobera, y también los patos, en claro proceso de merma poblacional. Las cabras están mejor que nunca, y la solitaria vaca. Los loros de las jaulas de aves tropicales también han desaparecido. Una vez hubo allí una gran colonia de gorriones, y hasta de ranas, que también fueron hechas desaparecer.

               Hacía tiempo que no volvíamos a visitar la Granja Escuela, la misma a lo que no iban a cambiar el nombre de Gloria Fuertes y que ahora se llama de otra manera. Fueron incapaces de reconocerlo, incluso aunque se les demostró con pruebas. El corral de las gallinas y del gallo tiene una ajetreada vida. Ellos sí viven bien. Viéndolos, se comprende esa expresión de ser «el gallo del corral». No deja de vigilar ni un solo momento, y controla a la perfección todo el espacio. Si algo se mueve en su corral, le da caza.

           Sin embargo, hoy buscamos a los mapaches, que ya no están y no tenemos noticias sobre su traslado. Eran una pareja, bastante sociable, pero que pasaban la mayor parte del tiempo en su habitáculo, hoy vacío. Hace unos días, el gobierno de la ciudad mostraba su gestión de la Granja y anunciaban un nuevo programa de «caninoterapia», además de la que ya existe con equino. Presentaron también las nuevas pérgolas, en las que han reutilizado los bancos de la avenida Duquesa de la Victoria, pero no hablaron ni dieron noticia de los mapaches.

        Vivimos en un mundo muy visual. Lo escrito queda, pero pierde fuerza si no hay imágenes. La memoria es frágil y hay que asentarla. En Melilla no existen hemerotecas digitales, el principal enemigo del engaño. Algún periódico local ya ha eliminado esta opción. Solo existe y se recuerda lo que se ve. El arma de la desmemoria es muy potente.

 

 

 

El regreso de la poda total


 

Árboles como postes

                  Ya ni siquiera nos asombra, ni nos indigna. Es solo que todavía no nos hemos acostumbrado a este tipo de poda constante y total, a este desafío arbóreo. Ya ni siquiera lo vamos a encuadrar en «denuncia con foto», o en «otras noticias». Con el apartado de foto comentario es bastante. Después de lo que hemos visto, hasta derribar un árbol de 25 metros sobre un barracón en el Docker, nada puede espantarnos ya.

                  Las ramas de los árboles proporcionan sombra en la estación de calor, que en Melilla es larga, y refugio en la de lluvia, que es corta pero intensa. Si se poda todo, y hasta este extremo no ofrecen ni lo uno ni lo otro. En febrero se anuncia el calor, ya lo dice el refranero: En febrero busca la sombra el perro, en marzo el perro y el amo.

                  Los árboles son importantes para una ciudad. Deben ser conservados y cuidados, porque embellecen las calles y además son beneficiosos. En ellos anidan aves urbanas que eliminan los insectos, y cuyos trinos alegran el paseo. Los sonidos de la naturaleza son terapéuticos. Sin embargo, las aves urbanas como los gorriones, están desapareciendo de las ciudades, entre otras cosas y casi como causa principal, por este tipo de podas constantes, que no respetan sus épocas de anidación.

                     Dejar un árbol como un poste es algo que no puede entenderse. Eliminar todo su ramaje para que en la estación seca no haya sombra no tiene explicación. Lo normal sería podar las ramas más bajas, las más secas o las enfermas, en definitiva, todas aquellas que deslucen el árbol. La acacia es un árbol ornamental, lo que quiere decir que una de sus principales funciones es embellecer, pero ni esa función se les permite.

                   Siempre los mismos temas, siempre los mismos lugares. Si traemos al Alminar de nuevo el tema de las podas, es porque los comentarios de los transeúntes eran de perplejidad ante esta nueva campaña de podas totales. La acacia es un árbol pequeño que no necesita una poda tan completa, bianual en este caso. Son muchos los árboles que no superan las podas. Tenemos un censo pendiente de esta categoría.

 Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/01/08/la-mala-sombra-de-los-podadores-2/

 

Tráfico ordenado en el Rastro


              Una y otra vez, con la perseverancia del borrico en la noria (san Josemaría dixit), hemos criticado el caos circulatorio del Rastro, en la confluencia de las calles del Gran Capitán, general Margallo, alférez Montes Tirado y la bajada de la carretera del Tiro Nacional. La situación se ha mantenido así desde mucho antes de la creación del Alminar (ab alminare condito) en 2011.

              En enero de 2014 * propusimos una solución que se puede leer en el artículo de enlace. Básicamente consistía en un isleta central que separase la circulación ascendente y descendente, reorganizar el tráfico en la zona, cambiar alguno de los sentidos de la circulación, e incluso impedir algunos giros y maniobras.

             Han pasado cuatro años. A finales del mes pasado se comunicaba el inicio de las obras en la zona y desde entonces hemos permanecido en silencio pero atentos. En el día de hoy hemos acudido a ver el resultado de una obras a las que no se les ha dado demasiada importancia en su resolución. No tenemos noticias de si han sido inauguradas o de que los miembros del gobierno hayan acudido a visitarlas.

            La sorpresa ha sido muy grande al contemplarla. La obra está bien hecha y sigue en 3/4 partes la propuesta elaborada por El Alminar hace casi 4 años. Se ha creado una isleta central que separa ambos sentidos del tráfico. Se ha creado un carril específico para facilitar el giro de la COA (autobus urbano de Melilla) y se ha construido una pequeña rotonda para facilitar los cambios de sentido. Por primera vez se han creado unas pocas plazas de aparcamientos que facilitan la carga y descarga, y además se han cambiando el sentido de la circulación en la calle Montes Tirado.

             Apenas ha llevado un mes el realizar este proyecto y hasta su coste entre dentro de lo aceptable. Es una autentica lástima que se hay tardado tanto tiempo en llevarlo a cabo y que todo lo que hay alrededor (un entorno degradado) no acompañe con lo que es una zona comercial, perteneciente al centro de la ciudad.

             Escribimos en una ocasión que si nos encontrábamos con algo bien hecho, lo diríamos sin mayor dilación y sin confusión alguna. Esto está bien hecho. Muy tarde, sin tiempo para casi nada más, pero bien.

        Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/01/25/el-gran-lio-del-rastro/