La Cabalgata y el carbón del 2014


        La Cabalgata de Los Reyes Magos cerró una vez más la navidades, las de la gran depresión. Todo pareció más ordenado esta vez. Es verdad que acompañó el tiempo. No hubo viento ni frío. Tampoco la molesta nieve artificial. Hubo mucho desfile, orden en la tirada de caramelos, muchos pasacalles, entre los que destacaron los vivos colores de las niñas de la Escuela de Gimnasia Artística y la de Danza. Año tras año cerramos las navidades recogiendo las incidencias de la cabalgata. Este año no vimos a los drones. Todo parecía más comedido y también más contenido. No hubo efectos espectaculares. Las oriflamas siempre resultan vistosas y atractivas.

        Eso sí, destacó el masivo reparto de carbón dulce, el de los Reyes Magos, a lo largo de todo el recorrido. Parecía un mensaje «subliminal» dirigido al posible electorado malo, ese que podría dar un voto de castigo en las elecciones de mato, verdadero termómetro social, no votando a quién se debe votar. La verdad es que quien no cogió carbón es porque no quiso, porque lo había a espuertas.

      No hubo demasiadas excentricidades ni anacronismos, aunque resultara algo rara la presencia de la vistosa carroza «de los guapos oficiales de Melilla». Los niños y niñas eran ajenos a todo e iban a lo suyo. Vuelvo a reiterar que hay fiesta, pero no alegría. Nadie sabe lo que puede esperarle a lo largo del presente año. Hemos vuelto a las cifras gastadas en 2012 (400.000€). En nuestra ciudad la crisis está enmascarada, pero existe igualmente.

Ntra. Sra. del Rosario de Huebro


Huebro es un lugar mágico y magnético. No recuerdo cuando fue la primera vez que subí hasta sus alturas, situadas a casi 700 metros de altitud. Desde aquella primera visita he ido cada vez que he podido y he realizado excursiones, separadas en el tiempo, con mis sobrinas e hijas. La verdad es que son senderos y riscos para las cabras, pero aun así, no hemos dejado de acudir, pese a la corta edad de las excursionistas. Los antiguos aljibes árabes son hoy refugios para las cabras, por eso se han preservado casi mil años después de su construcción. Sólo existen dos modos de proteger las cosas, por el olvido o por el uso, pese a que éste sea distinto de su concepción original. En la parte más alta de la montaña existe el resto de un castillo almohade, que fue expugnado en la última revuelta morisca del siglo XVII. Esa fue la época en que la antigua mezquita cambió de manos y de culto, pasando a ser la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, advocación reciente por aquella época, tras la batalla de Lepanto en 1571.

                Como en esas estribaciones de Sierra Alhamilla hubo una batalla, y feroz, es de suponer que todo fue arrasado hasta los cimientos, por lo que de la antigua mezquita no debió quedar más que el emplazamiento. Lo que si está claro es que se quedaron los obreros musulmanes, bajo el nombre de mudéjares, que reconstruyeron la iglesia con artesonado y estilo mudejar, aunque todo eso se perdió en sucesivas ruinas e incendios. Queda, eso sí, un emplazamiento magnífico, que hipnotiza, desde el que se ve todo el valle y la comarca de Nijar, la del Cortijo del Fraile, la de Bodas de Sangre, de Federico García Lorca.

              Huebro apenas cuenta con 30 habitantes. En este viaje tuve la suerte de encontrar a la señora Ángeles, que solicita y amablemente nos abrió la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, que nunca había visto. Allí me encontré con una cruz hospitalaria, una imagen de Juan el evangelista, con una bella iglesia y con una bonita imagen de la Virgen del Rosario. La original, datada en 1690, fue quemada en 1936.

                En un lugar de clima especial y abundantes manantiales y albercas que se rellena de modo constante. Huebro se cierra al Oeste por un alto pico, que hace que la luz del Sol caiga dos horas antes que en el resto del valle, lo que le convierte en un lugar frío incluso en verano. La villa de Huebro está enmarcada en la «ruta del agua» y protegida por un reglamento específico.

            Nota: http://www.huebro.es/index.htm

Frente a la Gran Involución


    A veces no hay más que encontrar la palabra adecuada para que todos podamos entender y hablar de lo mismos. Hemos perdido fuerzas en la lucha dialéctica entre derecha e izquierda, que por más que algunos se empeñen, no son ni han sido lo mismo. La izquierda o los movimientos socialistas y comunistas surgen como una necesidad defensiva de los trabajadores frente a los excesos del capitalismo. Antes de la formulación teórica del socialismo, la clase trabajadora se agrupaba en gremios. Los modos de producción siempre han estado en manos de los poderosos y luego de la burguesía. El Alminar de Melilla tiene un Consejo de Redacción (CREA), y también un consejo consultor. Leemos todo lo que podemos, consultamos, escuchamos opiniones y también nos dejamos influir. Todo esto sirve para decir que una persona muy cercana al Alminar, perteneciente a su Consejo de Redacción, hace mucho que nos decía que debíamos sumergirnos en la información económica y en sus entresijos. Hicimos caso de la propuesta y elaboramos entradas económicas, algunas de las cuales han sido muy populares y comentadas.

     Los intereses económicos dominantes, cada vez más poderosos, son transversales y transnacionales.  Para ellos no existen derecha o izquierda, aunque la primera les representa y a la segunda la combaten. Aun así, si necesitasen acabar con las dos lo harían, pero que quede claro que no son los mismo.  Ese cerebro gris y oculto del Alminar, nos advertía que pensamos en clave de países, naciones, de lucha de clases o de partidos, pero que eso constituía un error, porque eran armas muy exiguas comparadas con la magnitud de lo que se nos venía encima. Todo esto es lo que ha ocurrido y está ocurriendo. Seguimos empeñados en el debate de  izquierda o derecha, o incluso en el de parámetros nacionales, cuando cualquiera de estos grupos económicos dominantes, que son más poderosos incluso que los países más poderosos, podrían acabar con cualquiera, en cualquier momento. Están extendidos a lo largo y ancho del planeta y dominan y son dueños de cualquier campo económico en el que necesiten defender sus intereses.

       Como saben que la batalla de la opinión pública mundial todavía es muy importante, también son dueños o tienen intereses en los medios de comunicación,  o en los grupos de distribución de noticias más importantes del mundo. Modelan nuestra opinión, nos mediatizan y silencian todo lo que no les interesa. Casi toda la información pública distribuida a lo largo y ancho del mundo está contaminada, seleccionada con fines muy concretos.

           Sin embargo hay algo en lo que no cree el potente cerebro consejero del Alminar, y es en la teoría mundial de la conspiración de los poderosos, los amos del mundo, contra el resto de la  humanidad. Yo creo firmemente en ello, pero con fundamento. La mayor parte del capital planetario está en muy pocas manos, no mas de mil, y no resulta muy descabellado pensar que 400 personas, de las más influyentes, conspiren para provocar la ruina de países y economías, con tal de hacerse más inmensamente ricos y aumentar su poder político.

        Están vaciando las democracias de contenido. Por primera vez estamos en regresión de derechos, libertades, y protección social. Hasta ahora las clases populares, los trabajadores, habían logrando conquistas a lo largo de los siglos. Ahora todo eso se está perdiendo en apenas tres decenas de años.

     Algún comentarista quería leer que las cosas estaban mal y que iban a ir peor.  Aquí está la entrada. Estamos mal, estamos en un proceso regresivo de derechos y libertades del que ni siquiera atisbamos el final. Como decían los bolcheviques: las cosas están mal, pero no tanto como para que no puedan empeorar aún. Ahora que venga alguien y nos cuente que derecha e izquierda son iguales. Puedo aceptar que la izquierda está a punto de ser liquidada, pero el fascismo es un movimiento político criminal, y el comunismo no, aunque ya esté desaparecido, aunque nunca llegara a realizarse, pese a que solo degenerara en dictaduras, unas más estrambóticas que otras.  Nunca han sido la mismo cosa.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/01/27/los-nuevos-amos-del-mundo/

El orgulloso enero


Enero es el mes que abre el año, dedicado al dios Jano (el de los principios y fines), por los romanos y que siempre se representaba con dos caras, una amable y otra agria. Enero, el januarius romano, abre el año y la luz, por en este mes la luz solar aumenta en casi 46 minutos a lo largo del mes. Pese a su apariencia festiva, es un mes duro, tanto que muchos refranes aluden a este carácter: quién pasa enero para el año entero, y el de «siempre los labradores están llorando, unas veces por duro y otras por blando». La luz de enero siempre es engañosa.

Buscaba una imagen para reiniciar esta tarea, no un tema porque hay muchos pendientes. Buscaba el modo de arrancar y paseando por el Belén de Melilla, encontré la imagen de un orgulloso pavo real y el de un gallo peleón. Ambos posaron para El Alminar. Ninguno eludió nuestro objetivo. El orgullo es la perdición del poderoso y también de la de cualquiera. Fue el orgullo lo que llevó a Lucifer a la rebelión.  Es por este motivo por el que de  todas las actitudes del ser humano, la del orgullo es la que se considera como de inspiración luciferina.

El año es muy largo y todo acaba de empezar. Las calles del Belén del Hornabeque estaban vacías y el ángel se encontraba en una posición, en la que no se sabe si protege o está presto a echársele encima  a alguien que se acerque al Belén de modo indebido. Este es el motivo por el todavía tanta gente se resiste a ver lo que está pasando. Intuyen o quizá ya ven que no nos están protegiendo, pero tienen temor, y eso ya se percibe en cualquier parte. Han mordido incluso a la Lotería Nacional. Ha habido fiesta pero no alegría.

  

Alminares en el horizonte


             El Alminar de Melilla desea a todos un Feliz Año Nuevo

       Son las últimas luces del año 2013 y con ellas queremos desear a todos nuestros lectores, colaboradores y comentaristas una Feliz Año Nuevo. A un año le sucede otro, a cada 31 de diciembre le sigue un 1 de enero. Todo se sucede de modo continuo sin que podamos evitarlo. El ritmo del tiempo no se detiene ante nada.  Así es y ha sido desde el principio de los tiempos. Diciembre es el mes en el que la penumbra comienza a detenerse, tras el solsticio de invierno. La luz solo se reduce en once minutos a lo largo del mes.  Son paradojas porque el solsticio del mes de diciembre marca el inicio del invierno astronómico en el hemisferio norte, y aun así desde el 21 de diciembre la luz del día está empezando a imponerse sobre la tiniebla nocturna. Es un atisbo de ilusión, de esperanza, en una año que va a ser también muy duro. Estamos ante una involución social en toda regla decretada por el neoliberalismo y los años del mundo.

       La cuestión es resistir y cómo hacerlo, pero para eso trabajamos desde El Alminar, al que algunos ya quieren talar: Por mucho que la luz decrezca, por más que quieran intentar oscurecerla, en el horizonte siempre se verá El Alminar y se escuchará la llamada del almuédano, eso sí, para quien quiera verla y escuchar su llamada.  Nosotros, D.m., seguiremos aquí, para todos aquellos/as que se tomen el trabajo y la molestia de seguir con nosotros.

El Día de Almería o del Pendón


 

                            No estamos solos

El 26 de diciembre de 1489 Los Reyes Católicos entraron en la ciudad de Almería, para dar cumplimiento a los acuerdos de la rendición de la ciudad,  firmados en el castillo de Tabernas. Cuando la conquista se obtenía por rendición se respetaban murallas, edificios y personas. Los Reyes Católicos celebraron la misa de Navidad en la hasta días anteriores mezquita mayor de la ciudad, recién consagrada como catedral.  Ese acontecimiento, pasados 524 años ya tiene poca trascendencia sobre la vida de la ciudad. Ocurre lo mismo en Melilla y su día de la conquista, conmemorado cada 17 de septiembre, desde 1497. Tal y como sucede en nuestra ciudad, a la tremolación del Pendón Real de los Reyes Católicos, que se realiza sobre el balcón del  Ayuntamiento, acuden todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, pero muy escaso público.

En Almería el Día de la conquista era festivo, luego dejo de serlo, luego lo volvió a ser y ahora lo es de modo intermitente y no ocurre nada. Ya nadie se rasga las vestiduras porque el 26 de diciembre, o Día del Pendón no sea festivo. pasado mas de medio milenio desde la efeméride, ésta ya no significa nada para la ciudadanía, que no suele acudir a los actos, independientemente del carácter festivo o laboral del día. Es obvio que la historia no puede cambiarse, pero sí el modo de conmemorarla.

En el caso de Almería es un hecho histórico que la ciudad pasó a manos cristianas un 26 de diciembre tras un pacto de rendición. En el caso de Melilla no. El intento de rendición o entrega de la ciudad por parte de los «alguaciles traidores fracasó», y fueron expulsados de Melilla por sus habitantes. Ese es el motivo por el que hubo que conquistar la ciudad, aunque no se sabe si un 17 de septiembre u otro día.

PD: En la década de 1980, el grupo Nación Andaluza se manifestaba siempre en contra de la celebración de este día. En la ciudad de Granada sucede otro tanto con el 2 de enero, fecha de la celebración de su conquista.