En recuerdo del Juez Giovanni Falcone


                                     La strage di Capaci

                La mafia es un hecho humano, y como todo hecho humano tiene un principio y tendrá un final.  Es un fenómeno terriblemente serio y grave. Gianni Falcone

             Hay un día al año en que El Alminar se para de modo intencionado. Cada 23 de mayo dedicamos las 24 horas al recuerdo del Juez Giovanni Falcone, asesinado por la mafia en 1992, en la autovía de Palermo, a la altura de Capaci. Ha sido así en los dos años precedentes y lo seguirá siendo mientras exista el blog. Quizá algún día este nombre ya no diga casi nada a mucha gente, quizá ya no signifique nada para muchos, a 21 años de su asesinato. El 19 de julio de 1992, también sería asesinado su amigo y también juez, Paolo Borselino.

               Este año es la tercera vez que dedicamos este día al recuerdo del Juez Giovanni Falcone, que murió un 23 de mayo, junto a su esposa Francesca Morvillo y tres policías de su escolta; Antonio Montirano, Vito Schifani y Rocco di Cillo. Hemos encontrado un video de la italiana María Giovanna Modica, que merece la pena verse, una y otra vez. Se puede escuchar la voz del Juez Falcone, expresándose en su lengua, pero se entiende perfectamente. Es un video sencillo, corto y muy impactante.

          Es el mejor homenaje que puede hacerse, dedicarle unos minutos para que su ejemplo no caiga nunca en el olvido, y el mejor recuerdo, para que su nombre no desaparezca nunca, y siga significando algo. Como él decía: nunca me he preguntado si debía enfrentarme a ese o aquel problema, sino solo el cómo debía enfrentarme a él.

                          http://youtu.be/NOBJ5Nxyjkg

Nota: http://newpolitik.wordpress.com/2012/05/23/new-politik-ricorda-giovanni-falcone-eroe-nazionale/

PD:      https://elalminardemelilla.com/2012/05/23/en-memoria-siempre-del-juez-giovanni-falcone/

La fuente del alcalde Gonzalo Hernández


 

          La increíble historia de la fuente del Parque Hernández

       Nada hay más traicionero que la memoria, ya sea propia o ajena, y nada peor que la selectiva. Por eso son muy importante las hemerotecas o el escribir las historias para que nadie las olvide. En sólo una semana, se ha calificado al alcalde socialista de Melilla (1983-1991), de ser el mayor arboricida, déspota, inútil, y prepotente.  Resulta increíble y estremecedora la virulencia y vigencia  del recuerdo hacia Gonzalo Hernández, después de haber visto todo lo que vimos durante el mandato de Ignacio Velázquez, y de lo que seguimos viendo en el de Juan José Imbroda. Algunos no recuerdan lo que escribieron, y quizá tampoco recuerden lo que vivieron. Y digo, para que nadie piense que vengo a recordar el pasado, que tanto las posibles culpas reales o atribuidas, de los dos primeros nombres mencionados, están suficientemente expiadas, y que todo el mundo es merecedor de una segunda oportunidad. Han sido los últimos comentarios enviados al Alminar, lo que me ha llevado a recordar esta historia. Es la historia de una fuente, que todos han creído olvidar, hasta que lo recordemos aquí.

                               La fuente del Parque Hernández  

                 En el Parque Hernández hay en la actualidad 6 fuentes con luces y colores, una de ellas musical, y todo el mundo está encantado y atribuye a Juan José Imbroda la invención*. Es más, las fuentes de colores han proliferado por toda Melilla. La plaza multifuncional de San Lorenzo está llena de música acuática. Pero para hacer justos, hay que recordar que el primero que instaló una fuente de estas características en Melilla, fue el alcalde socialista Gonzalo Hernández en 1990. ¿Qué ocurrió, por qué ya no está?.

                La respuesta es sencilla. La derecha de Melilla de entonces, no sé si era Coalición Democrática o Alianza Popular,  se volvió loca e incluyó en su programa electoral «la demolición de la fuente».  Animo desde aquí, antes de que la quemen o desaparezca, a que analicen la hemeroteca de aquel año y las declaraciones de nuestros entonces próceres, sobre la fuente. Fue un esperpento digno de Valle Inclán. El caso es que al día siguiente de iniciar su mandato, se obligó desde todos los medios posibles, al recién elegido Ignacio Velázquez a derribar la fuente. Las máquinas retroexcavadoras la demolieron hasta no dejar rastro de ella.

              Hoy me consta que el recién elegido alcalde y luego primer presidente Autonómico de Melilla, quiso, a modo de los presidentes estadounidenses, otorgar un perdón presidencial a los posibles desatinos del mandatario anterior, pero  los sectores más radicales de su partido, se lo impidieron. La derecha extrema era muy dura en Melilla en 1991, e Ignacio Velázquez era un recién llegado, al que luego devoraron los mismos lobos de su partido, con la ayuda de algunos más. ¿Si esto hicieron con una fuente, qué no hubiesen hecho con los nombres de Franco?. En 1999 enviaron a los Tribunales de Justicia a cuatro ciudadanos por pintar de modo simbólico, la estatua del dictador. Nunca antes o después, se ha denunciado a nadie por pintar o arruinar en nuestra ciudad, estatua o monumento alguno.

      Nota: La instalación de fuentes en el Parque Hernández, tuvo precedentes en la etapa franquista. La de Gonzalo Hernández fue conocida como «la bañera».

    PD: * Es una recomendación para que renueven el repertorio musical de la fuente del Parque Hernández. Nos sabemos de memoria las canciones de Enya y Bonnie Tyler.

 

Apostados


El problema de los postes eléctricos en Melilla

     Apostar o apostarse es situarse una o más personas en un determinado lugar para un fin, que puede ser bueno o no. Apostar es también hacer una apuesta. La colocación de postes eléctricos en Melilla, concuerda con la primera acepción. De aquí surge la expresión «a posta», que es la realizada con una intencionalidad determinada, sin que quepa la casualidad en ella.

     En El Alminar he escrito 10 entradas sobre postes eléctricos, telefónicos y farolas y sobre la peligrosa colocación de estos en la vía pública, sin respetar la normativa, que seguro existe, sobre su fijación a una determinada distancia del bordillo. Es la compañía eléctrica, Gaselec, la que se lleva la palma en cuanto a la mala colocación de los mismos, aunque también es cierto que es la que tiene un mayor número de postes en las calles. A mayor cantidad de postes, hay más probabilidades de que estén mal colocados.

       Por eso, sabiendo que en Melilla se lee absolutamente todo, no se entiende la pésima y chapucera colocación de estos dos últimos postes. Ambos rebasan el bordillo y entran, aunque solo sea por unos pocos centímetros, en la calzada. Lo peor es que uno de ellos, no solo rebasa el bordillo, sino que además está colocado en medio del paso de cebra, en la parte rebajada para permitir una mayor accesibilidad. La colocación de los mismos, como puede apreciarse, es chapucera, pues los postes se han movido, y ya han fracturado el cemento recién puesto. En  no muchos meses pueden estar en el suelo, o encima de la cabeza de alguien.

       Como colofón, está el intentar aparcar en esa acera de la calle Valencia,  sin partir el cristal del faro, como me sucedió hace dos años en otra parte de la ciudad, y que  fue el origen de este serial sobre postes. Y si se consigue aparcar sin fracturar el faro, luego no hay quien pueda abrir la puerta.

      Nota: Así comenzó la serie de postes. https://elalminardemelilla.com/2011/07/19/postes-peligrosos-en-melilla/

La reforma del callejero de Melilla


       Si una ciudad pretende ser patrimonio de La Humanidad, no solo debe estar en perfecto estado de revista, cosa que no sucede con la nuestra, sino que además, debe mostrar un contenido real de aquello de lo que pretende ser modelo, en sus calles:  su política monumental, los nombres del callejero, la existencia de nombres de mujeres en sus calles. En estos últimos apartados, por mencionar solamente tres, no llegamos ni siquiera a la nota de «insuficiente», y eso siendo generosos con Melilla, que lo somos.

        Sólo del centro de la ciudad, se me ocurren media docena de nombres que deberían saltar del callejero: Tte. Coronel Emperador (asaltador de la base del Atalayón), José Antonio Primo de Rivera (ideólogo del golpe de 1936), Teniente Sánchez Suárez (repartidor de armas a los sublevados en 1936), Cardenal Cisneros (el mayor quemador de libros de la historia de España), plaza Héroes de España (por razones evidentes), calle General Pareja ( de los primeros en secundar la sublevación de 1936). Esto en cuanto a la vinculación franquista de los nombres.  En todo el centro de la ciudad, salvo el de la monja Sor Alegría, no hay un solo nombre de mujer.

    La reforma debe acometerse y consensuarse con todos los grupos políticos, porque la imagen de una ciudad es algo que compete a todos, y el único mérito establecido para entrar en el callejero no deber ser «morirse», y además ser propuesto por el entorno del equipo de gobierno. Hay nombres de la etapa republicana que merecen estar en el callejero, pero no en calles del fin del mundo, o en calle sin casas, para que nadie se tome jamás la molestia de enviar allí una carta (medio de comunicación antidiluviano). Los nombres con significados deben estar a la vista de todos y en lugares en los que inciten a la reflexión, aunque sea por un solo momento, o sea, en el centro de Melilla. Y por supuesto, con nombre de mujeres. Hay dos espléndidos: Aurelia Gutierrez Blanchard (fundadora de la Escuela de Magisterio y asesinada en Valladolid y Carmen Gómez Galindo (joven socialista ejecutada en las calles de Melilla en 1936)*, ambas biografiadas y sacadas del olvido en el libro «Mujeres en Melilla», de Mª A. Sánchez.

          Nombres de falangistas

     El el último recuento que hiciera el Cocissfra (Colectivo Ciudadano por la Supresión de los Símbolos Franquistas), existían 56 nombres de personas vinculadas al Régimen de Franco. Sería cuestión de estudiar si todavía tienen familiares en la ciudad, y de preguntarles  si aceptarían o no el ser removidos del callejero.

     Sin entrar en ese espinoso tema, aunque los represaliados por Franco también tienen sus descendientes en la ciudad, hay calles con nombres como Auxilio Social, Matías Montero, Julio Ruiz de Alda, General Moscardó, Onésimo Redondo, que podrían caer sin más en el próximo Pleno, pero no para colocar a «amiganchos» y ocurrencias varias, del equipo de gobierno reinante. Los nombres deben ser una cuestión de todos.

     Nota: El Cocissfra, nunca incluyó la calle del aviador García Morato, entre las destinadas a ser removidas.

         PD: Enlace al libro Mujeres en Melilla, de MªA. Sánchez.

http://www.stes.es/melilla/revista/mujer_melilla.pdf

La hélice y el eucalipto azul


          ¿Existe una política monumental en Melilla?. Está claro que no. No se consensua ni se debate nada. A quien corresponda se le ocurren cosas y estas se llevan a cabo sin mayor problema. Sí se aprecia una tendencia a conmemorar solamente aquello que sintonice con el entorno palaciego. La ciudad se ha dividido en dos mitades claras y se está intentado recuperar la imagen de la Melilla de la década de 1960. A cada uno se le da lo suyo, si es que corresponde. Otra tendencia que se aprecia es el retorno del carácter militar de la ciudad. Los últimos monumentos tienen que ver con el ámbito militar. No es algo de lo que haya que renegar, porque el pasado de es el que es, pero la imagen proteccionista de lo militar, sobre lo civil, no es algo que se corresponda con estos tiempos, ni con la sociedad real, aunque separada en compartimentos estancos, que conforma a la ciudad.

       Dentro de ese política de neo militarismo, se ha instalado una hélice, en la plaza de La Aviación Española, nombre casposo donde los haya, y también franquista, porque el que corresponde es el de Fuerzas Aéreas, o incluso el de Ejército del Aire. La hélice, desprovista de toda leyenda o explicación  adicional, bien podría ser un monumento al ADN (cadena genética humana), o una receta, porque eso de «avión T12», no se sabe a qué heroicidad o acontecimiento corresponde. Lo único que indica claramente, es que pertenece al Ministerio de Defensa y que ha sido cedida. ¿Tiene la hélice T12 algo que ver con la ciudad?, ¿tiene algún interés para alguien?. Lo pregunto simplemente porque lo desconozco.

       Lo que mueve también a la confusión, es el eucalipto pintado de color azul. Ya no es un eucalipto, sino un tronco seco. ¿Representa el color de la bandera de Melilla, o el color más significativo del partido gobernante?. ¿Sigue siendo Melilla azul?. No se nos escapa nada, y sobre todo, cuando contamos con las observaciones de nuestros colaboradores.

Pentecostés ( Πεντηκοστή), 2004. Golpe en el Rocío


 

                          Varios caminos y un sólo Rocío

        Haciendo gala de la vieja máxima dominica de:  «donde no cabe la predicación, prevalecerá la estaca», el Vicario Episcopal D. Antonio Ramos Ayala, forzó la dimisión del último y único Hermano Mayor de la Cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima del Rocio, Sebastián Garcia. Digo único porque desde la refundación la cofradía en 1978 no ha habido otro, y digo último, porque desde 2004, Gregorio Castillo, es solo el «gestor delegado» del episcopado de Málaga.  Han pasado 9 años y no se ha resuelto nada, pero:  ¿cómo empezó todo?.

                 El Espíritu Santo

              La celebración de Pentecostés se conmemora el quincuagéismo día desde el inicio de la Pascua. En este día, el Espíritu Santo, descendió en forma de lengua de fuego sobre los apóstoles. Es lo único sobre lo que no se permite blasfemia alguna. La contundencia de Marcos disuade sobre cualquier intento de hacer la más mínima irreverencia: En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres; los pecados y las blasfemias que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrán perdón jamás, cargará con su pecado para siempre. Marcos 3, 28-30

                       Pentecostés 2004. El día del Vicariazo

      La memoria humana es débil y los periódicos no siempre recogen todas las cosas. En el año 2004, según qué periódico consultado, parece que se trata de una ciudad distinta. En aquella época los periódicos locales tenían tendencia política y si algo no se encontraba en uno, podía aparecer en otro. La noticia de la dimisión de Sebastián García como Hermano Mayor del Rocío, sí apareció en los medios de comunicación, el día 30 de mayo de 2004.

         Tras la publicación de la noticia, se extendió la más espesa sombra de silencio. Se empezaron a oír cosas, e incluso apareció una carta, que no hemos podido localizar, en la que se describían, bajo una identidad supuesta, las presuntas irregularidades en la gestión del que había sido Hermano Mayor durante 25 años. Nada se probó, y todo quedó inmóvil y oculto desde entonces, tanto, que 9 años después del Vicariazo o decreto que disolvió la Junta de Gobierno de la Cofradía de Jesús Cautivo y Mª Stsima. del Rocío, nadie ha sido capaz de convocar una elecciones, y restaurar el orden legal de La Cofradía.

       ¿Quién dictó el decreto?. Es algo imposible de saber, porque nadie reconoce su autoría. En el Obispado malacitano remiten a la Vicaría de Melilla, y en ésta envían directamente al Obispado. Cuando la Santa Madre Iglesia no quiere hablar de algo, no suelta palabra alguna, es pétrea.

                                        Semana Santa del 2004

       Los cielos anunciaban tormentas y cambios. La Semana Santa de aquel año se abrió con normalidad con La Pollinica, y se cerró lágrimas y agua, pues las lluvias impidieron todas las salidas procesionales del Viernes Santo. Algo barruntaban los cielos que estaba oculto al resto de los humanos. Tras la romería del Rocío de ese año, celebrada en mayo, en pentecostés, Sebastián García abandona el cargo de Hermano Mayor que había ocupado durante 25 años (1979-2004), y juró ante el entonces Obispo de Málaga Antonio Dorado, acatar la orden de La Iglesia, y no revelar nunca los motivos, algo que ha cumplido.

       Hay una gran frase, proferida por el airado Vicario Antonio Ramos, diciendo a alguien muy inmerso en la todavía Junta del Rocío: «La Iglesia no es una democracia y te irá muy mal si te enfrentas a ella». No amenazaba en balde. La Iglesia ha acabado con cualquiera que se ha enfrentado a ella. Tras el duro anatema, a mano alzada,  el Vicario Ayala, decide interrumpir cualquier veleidad democrática en La Cofradía rebelde, interrumpe el proceso electoral, el cabildo de cuentas (en el que supuestamente saldrían a la luz las presuntas irregularidades), y nombra como gestor delegado a Gregorio Castillo. El mandato era reorganizar la cofradía, poner en orden las cuentas y convocar elecciones, algo que no se ha hecho casi una década después. ¿Qué ocurrió?, eso seguimos sin saberlo. La Cofradía ha perdido la mitad de sus hermanos en esta década de transición.

           Tras rastrear un año completo de periódicos locales, encontré en Melilla Hoy, una carta de Juan José Aguilar Anaya, publicada el 4 de abril de 2005. Él era el candidato a Hermano Mayor, que fue apartado del camino, por la sospecha de que podía ser el «tapado» designado por Sebastián García para sucederle. Ante la posibilidad de que pudiera ganar las elecciones, se emitió y redactó «el vicariazo», que no consta en archivo alguno.

 

Estampas ciudadanas


             La destrucción de las calles

      Hay cosas que se deterioran por la falta de mantenimiento y de la longevidad de los materiales, pero también hay cosas, que siendo nuevas o recientes, son destruidas por la acción de las personas. Cualquier ciudad debe enfrentarse a ambas categorías. En este caso es la del vandalismo urbano, presente en todos los lugares y que en nuestra ciudad, adopta formas específicas. Estos dos pivotes del paso de cebra de la prolongación de la calle de Gaeta (Barrio de La Victoria), han sido devastados por la termita humana. Sin embargo, puede apreciarse que no es una destrucción brutal y bárbara,  incluso parece poseer cierta estética. Es como si el vándalo estuviese enviando un mensaje, o dejándo uan rúbrica, en este insolito tipo de destrucción.

        Ya lo dijo uno de los poetas malditos, Rimbaud: «uno puede extasiarse incluso en la destrucción». El primer caso fue el de la mujer de Lot, que no pudo evitar mirar hacia las ciudades de Sodoma y Gomorra, aniquiladas por la ira divina.

      Nota: En otras calles del barrio, parece haber mas obras firmadas por el mismo destructor/artista.