Manuel Fraga en Melilla


  «Libertad en Orden»

            Manuel Fraga fue el fundador del PP, del que puede considerarse su padre político, pero nunca fue uno de los fundadores de La Democracia o un padre constitucional. Como muy bien dijo un tertualiano en el debate del programa 59´´(creo que fue el director de Público), a Manuel Fraga se le empujó a La Democracia y no al revés. Cada cosa en su sitio. Manuel Fraga estuvo en Melilla, como Ministro de Turismo del Gobierno de Franco, inaugurando el Parador de Turismo en abril de 1967. De aquel acontecimiento, encontré esta foto de Brotón en el Rastro de Melilla.

              El embrión generador del Partido Popular fue Alianza Popular, una derecha muy dura y totalmente franquista, que campó a sus anchas el La Transición. Él fue siempre muy autoritario, por no decir que nunca perdió «esos tics autoritarios del franquismo», de hecho, creo recordar que AP recomendó la abstención en el Referendum para la Reforma Política del Presidente Adolfo Suárez, sobre el que recae el mérito indiscutible de haber hecho transitar a España, de la dictadura a la senda constitucional.  AP y el propio Fraga, eran un partido muy duro y nada dialogante, salido del bunker franquista. La paradoja es que acabara convirtiéndose en un presidente autonómico y a veces más moderado que su «hijo político» José Mª Aznar, con el que tuvo graves discrepancias cuando éste último fue presidente del Gobierno de España. Nadie discute sus méritos como hombre de Estado, pero tampoco se le puede convertir en lo que nunca fue.

               Manuel Fraga  y Melilla

      Lo que hundió a Fraga en Melilla y las posibilidades de Alianza Popular fue esta famosa frase, contenida en la 1ª edición de su famoso Libro Blanco: “Creemos que a España no le queda más opción, a la larga, que negociar con Marruecos respecto a Ceuta y Melilla…” . El bombazo estaba soltado, jamás ningún líder de la izquierda española se atrevió a tanto. Melilla entera se llenó de pancartas con esta leyenda: «Fraga, Melilla no te traga». Por supuesto que Fraga expresó mil disculpas y pidió mil perdones y al final la culpa fue del linotipista, pero la bomba se había soltado. Esa 1ª edición del libro desapareció de la faz de la tierra. Por ese, pese  a ser una ciudad franquista, ni Fraga, ni su AP, ni la posterior Coalición Democrática, tuvieron jamás opción electoral alguna en Melilla.

        La verdad histórica es esta, aunque ahora hay una tentación revisionista profunda, así que, por si había alguna tentación de darle alguna calle a este «padre de La Democracia», traemos esta reflexión a El Alminar.

Solidarios con Garzón en El Alminar


                    http://www.solidarioscongarzon.com/

 Juicio a Baltasar  Garzón, la mayor vergüenza de La Democracia

        Emilio Mola, el verdadero líder e instigador del Alzamiento Nacional de julio de 1936 , lanzó a los cuatro vientos la célebre proclama del : «No nos robarán la victoria», con lo que quería dejar claro dos cosas,  la 1ª que quedaría siempre claro quiénes fueron los impulsores de la rebelión contra La II República española, y la 2ª y  más importante, que jamás nadie, nunca, en ninguna circunstancia podría conseguir que la derecha española, amotinada contra La república desde el mismo instante de su proclamación, perdiera en algún momento las riendas y los beneficios históricos y económicos, de haber conseguido derrocar una forma de Estado, la republicana, completamente opuesta a sus intereses económicos y políticos.

     Detrás del todo el proceso al juez Baltasar Garzón, hay una compleja y tupida trama de la derecha española, siempre desestabilizadora cuando no tiene el poder en sus manos. El proceso a Baltasar, incomprensible desde el punto de vista jurídico, tiene como principal objetivo el hacerle pagar el haber ido demasiado lejos, en la búsqueda de «las fosas de Franco». El 2º objetivo, es interrumpir y sembrar dudas sobre la amplia trama de corrupción en el seno de la derecha española.

          Errores procedimentales comenten los jueces todos los días, luego ese exceso de celo no vale como excusa y el que en España, Baltasar Garzón, sea el primer magistrado juzgado por  «presunta prevaricación», suena a ópera bufa, sobre todo cuando se inicia el proceso en el mismo mes, en el que el propio Tribunal Supremo ha rehabilitado al juez Urquía, condenado por recibir sobornos, y que había sido condenado previamente por «prevaricación».

          Es una burla y una ofensa absoluta y no sé hasta qué punto, los jueces del Tribunal Supremo que juzgan a Garzón, no están cayendo en exactamente lo mismo que pretenden juzgar. Para mí, el solo hecho de juzgarle ya es una decisión injusta.

  Nota: El Juez Gianni Falcone siempre está en el recuerdo de El Alminar.

El viento y las Torres del V Centenario


           El emplazamiento de las Torres del V Centenario se hizo en un lugar límite, sobre los fangos y el terreno rellenado y ganado al mar. Al abrirse la zona para la cimentación, se encontró un antiguo barco hundido que también fue incorporado a los cimientos. La estructura de Las Torres es ligera, cristal, vigas metálicas y paneles de madera interiores, para evitar que su peso venza la resistencia del suelo y se hundan en el mar o levanten el terreno colindante, como ocurre en la zona antigua de la capital de México Tenochtitlán, edificada por los españoles sobre los antiguos terrenos pantanosos de la capital azteca. Cada Torre del V Centenario está sustentada  por 50 pilotes de cemento, según la información que se suministró en su época.

      Pese a todos los cálculos, el hecho es que entre las dos Torres ha surgido una fractura longitudinal, que va de una torre a otra y que ha originado un pequeño escalón que oscila entre 1 y 2 cms. Imagino que todo está dentro de lo previsible y que se habrá encargado el correspondiente informe técnico.

                              El túnel de viento

      Todo el mundo sabe lo que es un túnel de viento, y todo el mundo que trabaja o va a Las Torres por cualquier motivo sabe que antes e entrar en cualquiera de las dos, debe atravesar el túnel de viento que conforman las dos fachadas. Al estar orientadas como una » Rosa de los vientos», este pasillo ha quedado prácticamente en un orientación E/W, justo a los vientos dominantes en Melilla, lo que provoca que en días ventosos, la zona sea prácticamente intransitable.

      Cuando llueve y hay viento, nunca se pueden usar los paraguas, porque quedan reducidos a un amasijo de alambres. Cuando solo hace viento,  apenas se puede andar por allí y cuesta un gran esfuerzo llegar hasta ellas, venciendo la resistencia del viento. Todo el mundo ha visto a alguien caerse en los vendavales. la proximidad de las Torres, provoca el efecto túnel y el aire  circula a mucha  mayor velocidad que en las inmediaciones. En los hall de acceso al público siempre hace frío y trabajar allí suele resultar muy penoso para los vigilantes, o para el público que se ve obligado a guardar cola hasta la apertura al público del Registro Civil. En invierno el lugar resulta un infierno helado.

¿Quién nombra a los nombramientos?


 

              Decía Ludwig Wittgenstein que: «No todo puede ser expresado mediante proposiciones, esto es, con el lenguaje, sino que algunas cosas solo puede ser mostradas», y para ello no hay mejor manera que con la parábola, que además de un recurso linguistico, es una también una expresión matemática.

          Oficialmente el que nombra a los cargos que representan a la Administración del Estado en Melilla, es el Delegado del Gobierno, que es el que tiene la capacidad potestativa y esto es un hecho. No podemos juzgar a las personas, porque no conocemos sus motivaciones y casi tampoco podemos juzgar sus actos, porque no conocemos la intención con que fueron o son realizados.

      Solo podemos ver y mostrarnos sorprendidos, o incluso algunos totalmente de acuerdo con aquello que se nos manifiesta. Quizá se puede intuir cierta lucha soterrada que no se manifiesta a la vista. No es explicable que a casi tres semanas desde el cambio representativo en la Delegación, no está completo todo el organigrama , tanto de la propia Delegación, como de sus entidades periféricas. Aunque al final tampoco este hecho tendrá excesiva importancia, puesto que Manuel Céspedes Céspedes, tardó tres meses en ser relevado de su cargo,  en el año 1996. Tambíen hay que acordarse de cuando se iba a nombrar a Manuel Céspedes como Delegado en 2004 y le birlaron la cartera, o el nombramiento en el último momento, y se nombró a Fernández Chacón.

       Los mecanismos y las estructuras  de poder son muy complicados e intrincados, sobre todo cuando se está copando absolutamente todo el poder. Falta gente para tanto cargo y además, cada nombramiento repercute tanto en el partido al que se pertenece, como en la propia composición de La Ciudad Autónoma. Un nuevo cargo, crea un hueco que deber ser rellenado, o no. Yo solo veo una oportunidad perdida, en no aprovechar este momento, para adelgazar la magnitud del Gobierno autonómico.

     Como decía hace unos días y decían los romanos: «Nada nuevo bajo el Sol».

Torres del V Centenario de Melilla


                       El gigante con los pies de barro y agua

   En una obra pública importan tres cosas, la primera el cómo se acaba, la segunda si sirve a los fines para lo que se construyó, y la tercera es la que relaciona la utilidad y el dinero invertido. Las Torres del V Centenario se construyeron como símbolo de la efeméride mas importante de la historia de Melilla, la que conmemoraba los 500 años de la conquista española de la ciudad en 1997.

       La obra se acabó a trancas y barrancas, no estuvo terminada en 1997, y presentó algunos problemas en su cimentación. También hubo problemas estructurales y hubo que hacer algunas modificaciones. En un vendaval se cayeron, mientras se construía, algunas hileras de los ventanales de cristal y también fueron modificados.

      El fin para el que se destinó era para unificar los servicios de La Administración del Estado en Melilla y también se proyectó como zona comercial y de ocio. El famoso platillo se pensó para un restaurante panorámico, para zonas de guardería y como zona comercial, incluso se decía que iba a ser giratorio. Asombra el conjunto de cosas que se dijeron en su momento y de las que no se llegó a cumplir ninguna.

          Los distintos organismos administrativos fueron obligados a instalarse allí, porque si no, la sociedad creada para la gestión de los edificios hubiese quebrado y los 2.500 millones de pesetas que costó la obra, hubiese habido que pagarlos de nadie sabe donde.

          El ascensor, que no llegó a funcionar ni un solo día, está oxidado y en ruinas. Los cables tuvieron que ser retirados hace tres años por su peligrosidad. Se me olvidada, era panorámico.

                El Juzgado Contencioso-Administrativo inundado

   Cuando lleve en abundancia y el viento azota por los cuatro costados a Las Torres, el agua entra por muchos lugares, porque no hay nada como el agua para abrirse paso por cualquier lugar.

      El antiguo platillo giratorio (restaurante panorámico), está hoy anclado a la estructura del techo (para evitar que salga volando) y aparte, es la sede del Juzgado de lo Contencioso Administrativo. A este Juzgado le ha tocado la peor parte de la inundación de la 1ª borrasca del año. Goteras y charcos en todos los lugares imaginables y posibles. incluida la Sala de Vistas. Cables eléctricos compartiendo el lugar con el agua, peligro de cortocircuitos. Frío polar en invierno y calor desértico en verano y siempre el viento. Todo el que trabaja en Las Torres o acude a ellas para cualquier trámite, no olvida nunca el viento que hace allí.

          Las pasarelas o intercomunicadores entre Las Torres, estaban hoy inundadas. En el vendaval de hace tres años, se partieron cristales y sus homólogos de plástico transparente.

        Así pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, deberá ser abandonada y finalmente «demolida»

¿Puente levadizo en el Parque Forestal?


           Cuando había dinero, el Parque Forestal ya sufría un envejecimiento y un deterioro considerable, pese a no llevar inaugurado mas de 5 años. Ahora que todas las partidas de mentenimiento se van a reducir prácticamente a cero, lo que le espera a este Parque estará muy próximo al deterioro absoluto. Hay que tener en cuenta que es un parque vigilado permanentemente, por lo que la excusa del vandalismo apenas cubrirá un 10% del deterioro.

         La casi totalidad del ese rápido envejecimiento se debe a un pésimo diseño, a que es un decorado y a que  no se respetó la antigua obra científica de La Granja Agrícola, con casi un siglo de verdaderos estudios ambientales y de cultivos. El terreno es falso. Está compuesto en su mayor parte de grava y de escombros. No se respetó ni siquiera el suelo aterrazado anterior, ni las hileras de árboles cortavientos. No se respetó nada y lo peor, es que los tiempos del derroche ya no van a volver nunca, porque nunca jamás va a volver a existir esa cantidad de dinero para malgastar. el dinero que se ha tirado, tirado está y la situación ya es irreversible.

        El terreno se desplaza y se mueve con las lluvias y está provocando el deterioro de todas las sendas y veredas. La madera se hincha con el agua y está desplazando los pasamanos de los puentes. Aparte, el metal se oxida y está dejando holguras que han convertido esta barandilla, en un puente levadizo. La situación es peligrosa. Pueden caerse niños y mayores al agua. Las papeleras están desapareciendo. Todo está empezado a dejar de existir. En cinco años, aquí no quedará nada.

           Esta barandilla está completamente vencida. El arco de desplazamiento es muy grande. Está prácticamente a punto de volcar. Cualquier niño la puede tirar o venírsele encima. Hace no mucho estuvo rodeada con un precinto. Ahora solo le espera venirse abajo en cualquier momento.

Cuarto Milenio planea rodar en Melilla


Iker Jiménez podría ducumentar los misterios de Melilla

            Hace ya 9 meses, recién iniciada la aventura de El Alminar, me encontré con la página web de Juan Sánchez Rada, penúltimo director de El Telegrama de Melilla, como periódico de la cadena y red social del Movimiento. Profundo, aunque lejano conocedor de la realidad melillense, Juan Rada, es ahora colaborador fijo del programa «Cuarto Milenio». También fue periodista del diario El Caso y acaba de editar un libro sobre las portadas más emblemáticas del popular periódico.

      Durante unos meses hemos mantenido correspondencia vía email y le informaba de los casos que yo conocía sobre sucesos paranormales en Melilla (fantasma del Chiquipark y de algunos sucesos extraños en el edifico del antiguo Hospital de Cruz Roja). Mis conocimientos sobre le mundo paranormal en Melilla son escasos o rudimentarios. Sin embargo, y una vez que Juan Rada me informó de que «Cuarto Milenio» tenía en mente elaborar un programa completo en Melilla, y me puse a hablar con otras personas, fueron saliendo «casas y casos» susceptibles de ser investigados. Uno de ellos, es esta vivienda junto al cementerio de Melilla, que era la antigua vivienda del capellán.

             Parece que hay otros casos y por es comparto la información en El Alminar, para que quien sepa «casos más concretos», pueda aportarlos. Además también se necesitan personas que quieran explicar algunas de esas vivencias y experiencias en el celebérrimo programa que dirige el periodista Iker Jiménez.

Nota: Quien quiera que El Alminar actúe de enlace puede escribir a:  hhospitalariossja@hotmail.es. Quien prefiera  dirigirse directamente a Juan Rada, a traves del formulario de contacto de su página web, puede hacerlo en www.juanrada.com.