El lado oscuro


        Ayer fue el día de máxima audiencia en estos 50 días de recorrido del Alminar de Melilla con 187 visitas, algo casi impensable en un blog de tan reciente creación y algo inusual dentro de lo que es el ritmo de crecimiento de un blog. Y justo cuando alcanzábamos ese «pico de audiencia», el lado oscuro, que siempre lo hay y siempre está alerta, lanzaba un ataque de 64 virus que me llevó toda la noche, hasta las 4 de la madrugada desinfectar.

          Hay que estar vigilantes, porque como se dice en «El Quijote», 1ª parte, capítulo 6: «Tras la cruz, siempre está el diablo».

La rampa mortal


                      

 

 ¿ Rampa o trampa ?

            Esta rampa, diseñada por uno de los «lumbreras»a los que estamos acostumbrados en Melilla, parece hecha más para crear «minusvalías»  que para eliminar trabas arquitectónicas. Esta mañana, según alertaba el blog amigo de: «La otra Melilla», una mujer se despeñaba por ella al intertar barjarla con una silla de bebé, al parecer, según relata el compañero «bloguista», el pequeño salió disparado desde el carrito y se golpeó la cabeza contra el suelo.

              No es la primera persona que se cae, pues tras el considerable revuelo ocasionado por el accidente, testigos d elos hechos relataban que las caídas son constantes en ese punto. Realmente la rampa, más parece trampa que otra cosa, peor no sólo para personas con «minusvalías», sino para cualquier persona que ande distraida, de un mal paso y se estampe con esa «rampa mortal». Además, el suelo está hecho de pizarra deslizante, con lo que en época de lluvia se convierte en un «rampa deslizante», o en çepoca seeca, cuando se baldea la zona para proceder a su limpieza.

                  Aparte de desear que «el pequeño» no haya sufrido un grave percance, animamos a todos los ciudadanos que sufran caídas por el mal estado de aceras y calles, a que presenten las pertinentes denuncias en los juzgados, pues los ayuntamientos tienen responsabilidad civil por todo estos percances, causados por el deficiente mantenimiento de las vías públicas, y que ocasionan todo tipo de lesiones a los ciudadanos.

Frente a los rayos del Poder


                 Frente a los rayos del Poder no hay protección posible y más si se trata de individuos aislados,  por muy eficaces que sean en la divulgación de sus ideas o hábiles en la creación de amistades y redes personales, . Sin una estructura de protección que ampare toda esa actividad, no se es nada frente a «la ira del poder» y más, cuando en Melilla se ha hecho dejación absoluta de la más mínima crítica, ante comportamientos y modos inadmisibles en una Democracia. Todas esas cosas que estoy aquí volcando y publicando son sólo una mínima parte de la realidad que vive y sufre el ciudadano de Melilla. Hay un blog vecino y amigo: «La otra Melilla», que también intenta poner coto a la autocomplacencia de un Poder que no ha recibido la más mínima crítica en los últimos 5 años, por establecer un límite desde el que trabajar.

                     Ese desierto crítico, ese sometimiento, se ha producido por diversas y complejas causas que  serían demasiado amplias de analizar. Está muy bien y es lícito que un medio de comunicación, sea del tipo que sea, tome una línea editorial de apoyo a una determinada opción política, es legítimo. Lo que no resulta admisible es que se silencie o se reciban órdenes de silenciar cualquier comportamiento de abuso de poder, de nepotismo y otras prácticas absolutistas, que no se corresponde con un «servicio a los ciudadanos», tanto al crítico como al acólito. Se pierden hasta las formas personales y basta una leve crítica o dura hacia una gestión, para que te dejen de saludar «líneas completas» de personas, con las cuales uno jamás ha tenido el más leve roce.

                  Esto sucede porque  el desierto crítico ha sido tal, que el más leve comentario o el señalar una deficiencia, retruene como «un petardo» lanzado en el atrio de un convento de clausura. Es tal la ausencia de  contraste con la realidad, que «la elefántica maquinaria del PP de Melilla» se siente molesta y «casi agobiada» porque dos o tres ratones circulen libremente entre sus patas y sorteen todas las trabas, creando sus «propios medios de expresión», para mostrar simplemente, que hay otro modo de ver las cosas, o que uno ve, solamente aquello que quiere ver.

                           ¿ Creen que es fácil exponerse de modo voluntario a las tormentas eléctricas y a los rayos del Poder ?. Les aseguro que no, pero alguien al menos tiene que decirles, aquello que nadie se atreve o que tienen que oír obligatoriamente. En el sustancioso sueldo que cobran, también está este apartado. Ser Consejero o Viceconsejero es una obligación de servicio al ciudadano y no una recompensa o una canonjía.

En la bandera azul de Melilla


              Somos muchos los melillenses que no pasamos a Marruecos todos los fines de semana. Somos muchos los que no tenemos ni  piscina privada ni colectiva. Somos todos los melillenses los que no tenemos una instalación de recreo de verano, como en cualquier ciudad de costa. Melilla es la única ciudad o pueblo de España que no tiene un complejo de  piscinas públicas al aire libre para el verano. En Melilla no tenemos nada de eso, pero la propaganda dice otro cosa. Los melillenses somos los únicos que nos bañamos dentro de un Puerto, porque esa es la realidad de las playas de Melilla, aunque algunos quieran compararlas a no se sabe qué. Nadie se bañaría en el Puerto de Barcelona, o en el de Málaga, o en el de Almería. Los melillenses sí nos bañamos en nuestro Puerto.

                  Esto que es un claro inconveniente, se podría convertir en una ventaja si existiese una gestión real y eficaz de un litoral costero muy pequeño, y de un espacio de baños que no costaría tanto mantener limpio y cuidado. pero no hay nada de eso, porque no hay una gestión adecuada.

           En vez de invertir en limpieza y en eficacia, llenarán este verano todo de «vigilantes vestidos de amarillo» que no resuelven nada, porque no tienen capacidad para hacerlo, pero que «propagandísticamente» lucen mucho, como «las pasarelas de madera» que están instalando entre los diques. Las fotos de propaganda quedarán perfectas, pero lo que luego ve y disfruta el ciudadano son unas aguas en pésima calidad y presencia, con aceite y grasa de las sentinas de los barcos, diques llenos de cristales y de botellas de cerveza «Cruz Campo» y servicios deteriorados y en mal estado, como este lavapies.

La iglesia fantasma


                  El edificio de la Feria Hispano Marroquí

           Hasta hace no mucho tiempo,  sobre lo que fuera la tienda de repuestos de automóvil de Carlos Rivas, esquina entre las calles Polavieja y Gral. Ordóñez, sobresalía una pequeña cruz que parecía algun ornamento del antiguo edificio, sin embargo ese viejo inmueble que en breve caerá abatido por el urbanismo desaforado que se ha adueñado de Melilla, es uno de los que más historia atesora, pues fue la sede permanente de la feria Hispano Marroquí de Melilla durante  El Protectorado y también la antigua casa del Reloj.

         El edificio pasó por diversas vicisitudes hasta que en 1938 se convirtió en la casa-convento de las misteriosas y fugaces Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad.

                         La Congragación de Las Religiosas Adoratrices

           La Congregación de Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, fue fundada por Santa María Micaela en Madrid en el año 1856 y aprobada por el Papa Pío IX en 1860, como Instituto Religioso de Derecho Pontificio.

         La Adoratrices estuvieron en Melilla entre 1938 y 1978, año en que abandonarton definitivamente la ciudad. En 1953 se mudaron al edificio de lo que hoy es la Casa Mercedes y que en origen fue su convento residencia, y que fue construido para ellas. Fue la última edificación del Protectorado español en Melilla.

         Por tanto, esta iglesia fantasma a punto de desaparecer bajo las excavadoras, fue su iglesia durante casi 15 años y resulta muy difícil encontrar fotos de la misma en funcionamiento o de las propias adoratrices, pues practicaban por entonces unas estrictas normas de clausura, sólo suavizadas por el Concilio Vaticano II.

         La redención de las prostitutas

      Esta fue la principal inspiración y motivación de la que luego sería fundadora y santa de las Adoratrices, la madrileña Micaela Desmaisiéres López de Dicastillo y Olmeda: » No puede negarse que las mujeres llamadas públicas, son la clase más despreciable de la sociedad… ¿y no habrá quien se compadezca de tal desgracia y las alargue una mano bienhechora para salir de ella?…Esto ha dado margen a la fundación de esta sociedad de señoras adoratrices, esclavas del Stmo y de la Caridad”.

      Si llegaron a Melilla o fueron traídas está claro con qué intención, porque si su trabajo y dedicación eran las prostitutas y su posible redención, en Melilla las había y muchas, tanto que su fama y la de la calle Mar Chica hicieron correr ríos de tinta allende nuestras fronteras. Fue esta y sus vicios asociados, el juego, etc., una de las causas de la catástrofe de nuestro ejército en Annual. Tanto es así, que dio título a un discurso parlamentario de Indalecio tras el Desastre de 1921 : “Melilla es un lupanar y una ladronera”.

     Pero en 1940, en el Estado Nacional.Católico no podían existir ni la prostitución ni ninguno de los vicios prohibidos por los Santos Mandamientos, por lo que no se menciona nada de la verdadera misión, causas o motivos que trajeron aquí a las adotratrices.

     Moya Casals en “Melilla piadosa y tradicional”  sólo se atreve a decir que ayudaban a las mujeres pobres, obviando todo lo demás, que las mujeres, principales víctimas de la pobreza y la opresión debían vender su cuerpo por dinero. Algo que Sta. Mª Micaela reconocía sin pudor alguno apenas un siglo antes, pero en el nacional catolicismo todo era puro pacatismo.

     Hoy, el nombre de la santa Micaela y de la Adoratrices está asociado a decenas de proyectos contra “el comercio y la trata de mujeres” y para la reinserción social y laboral de mujeres prostituidas.

   Estuvieron en Melilla  40 años e igual que llegaron desaparecieron, dejando pocas huellas de su paso, salvo claro está, la advocación de su Santa Fundadora Sta. Mª Micaela como titular de la iglesia del Bº de La Victoria, inaugurada igualmente en 1953. Durante su estancia en el edificio próximo a desaparecer del Bº del Tesorillo, sufrieron un robo sacrílego en 1952.

           PD: añado dos interesantes enlaces de montajes fotográficos:

              http://www.flickr.com/photos/melilla_trainspotting/4903166020/

              http://www.flickr.com/photos/melilla_trainspotting/4902586439/

Melilla, 700.000€* en intereses de demora


 

       Medidas para una Administración sin despilfarro

      Melilla es la 8ª ciudad de España que más deuda tiene por habitante, la 2ª es Ceuta y la 1ª Madrid. El Gobierno de Melilla tiene contraídos con los bancos préstamos por un importe de 94. 345.978€, lo que supone 1/3 de su presupuesto anual. Anualmente paga a los bancos la cantidad de 15.127.194€, que es la suma del capital más los intereses. La amortización de la mayor parte de estos préstamos superará con creces la presente legislatura, que todavía no ha empezado, y el final de algunos de esos créditos solicitados finalizarán en 2026, o sea, cuando ninguno de los concejales hoy presentes se dedique ya a la política, y cuando la mayor parte de esos nombres ya ni siquiera sean recordados, la deuda contraída por ellos seguirá existiendo.

        No estaría mal si los préstamos se pidiesen para infraestructuras que acaben disfrutando las generaciones venideras, pero lo que debería cuidarse es que esa «obra pública» o esas infraestructuras, fuesen lo menos onerosa posible, porque la que se está realizando, está saliendo  a «precio de oro», con lo cual, el beneficio del préstamo ya no es tanto, porque esas infraestructura ya caras, tienen luego un mantenimiento mas caro aún y al final el endeudamiento aumenta de modo considerable. La obra pública está resultando demasiado cara en Melilla.

    Lo peor, lo verdaderamente malo es que parece que La Tesorería Municipal no anda tan fina como dicen, o como nos quieren hacer creer y resulta que en los presupuestos de este año, del 2011, hay dedicados nada menos que 700.000€  para pagar los  intereses de demora.

     Osea, que el Ayuntamiento no tiene siempre a punto el dinero «contante y sonante» necesario para pagar los préstamos que pide, se retrasa en algunos o bastantes plazos y tiene que renegociarlos, cosa a la que los bancos se prestan  amablemente, siempre y cuando se les paguen «los intereses de demora»fijados. Esto si es dinero perdido para los ciudadanos de Melilla. Esto sí es tirar el dinero de todos.

        Es por aquí por donde hay que empezar a ahorrar y a realizar una gestión eficaz, y no suprimiendo el sueldo de la Vicepresidencia 2ª de La Asamblea y quitarle a la oposición un «auxiliar de grupo».

     Hay una cosa clara, si hay que hacerlo se hace, pero hay un mínimo de cien áreas , de las que el Gobierno de Melilla podría recortar gastos y hacer una gestión austera y eficaz, antes que recortar esos «tres sueldos». Porque se van a reducir 3 Consejerías, pero ya veremos cuantos «altos cargos» se verán afectados por ese recorte de nombres. Mucho nos tememos, que los «altos cargos» recortados sean menos que  las tres Consejerías reducidas.

    PD: He rectificado la cifra anterior (600.000€). La correcta es la que aparece ahora

Adiós a un edificio característico de La Avenida


          Este era el edificio que cerraba La Avenida de Melilla. Allí estuvo instalado durante años el anuncio luminoso de Sanyo, la firma patrocinada durante años el melillense Ayu Lanchandani, promotora también de Las Galas de Verano de La Casa Sanyo, gracias a las cuales miles de melillenses pudimos conocer en directo las actuaciones de los artistas más emblemáticos de las décadas de los  años 70 y 80 del pasado siglo.

        El edificio ha estado cerrado durante más de diez años, atravesando los tres tipos diferentes del «estado de ruina», hasta que la demolición ha sido ya su único y posible fin, como La Casa Paraíso, como tantos y tantos otros edificios característicos, que ya no existen y otros tanto que llevan el mismo camino. Son los tiempos sí, pero también es un tipo de gestión despreocupada por mantener lo característico y apostar por la construcción de una ciudad nueva, pero completamente despersonalizada.

          No es que el edificio valiese gran cosa, pero si su  fin era el derribo, entonces de nada han servido los más de diez años del estado de ruina en el que se encontraba y el lamentable aspecto que ha dado, durante demasiado tiempo, al cierre de La Avenida por el Norte. Lo curioso es que la empresa que ha llevado a cabo el derribo, se anuncia como de «rehabilitación de edificios e inmuebles en general». Este desde luego, lo han rehabilitado de una sola tacada.