La Cabalgata que vino de Oriente


            Aunque se sepa que está vacío, el castillo de Poenari sigue inspirando temor, porque el miedo se expande con la oscuridad y la mentira. La Cabalgata de Reyes de este año 2020, primero de la década, ha demostrado que otra inspiración y otro ambiente eran posibles, en la celebración o acontecimiento más común de todas las comunidades melillenses. Sabemos que hay comunidades que no participan, y que dentro de las dos mayoritarias también existen grupos que no participan de ella, pero aun así, sigue siendo la más amplia y participativa, porque iguala a todos/as.

                Ha sido una cabalgata sobria, sin excentricidades como la presencia de Napoleón, ni música discotequera como en la del año pasado. Un desfile largo y pausado que ha contado con una masiva presencia de público y una noche envidiable en el aspecto climatológico, con novedosos aciertos como la caravana de Correos (los verdaderos artífices de la comunicación con los Reyes Magos), las mujeres y jóvenes del Comando por la Igualdad, y también la animación del grupo de Batucada de Cañada Viva, así como de los diversos grupos de la Escuela de Danza o la de Gimnasia Rítmica, hacían de nexos entre las diferentes carrozas.

                        Se ha puesto fin al hastío, a la desidia, en un cambio de tiempo político al que parecía tenerse temor. Todo cambio y transformación genera cierta incertidumbre, pero lo que acaba con cualquier esperanza es la rutina y el inmovilismo que se había adueñado de la ciudad. Esto no será lo último que veamos, todavía no hay nada definido y consolidado, pero al menos se perciben una mayor participación popular y las ganas de hacer cosas agradables, aunque nada pueda resultar nunca a gusto de todos. Hay algo que se está acabando, aunque el fantasma se siga agitando ante la vista de todos, como las medusas en el desfile de este año.

                     Y al final si hubo algo sorprendente y llamativo, y fue la participación ciudadana, del pueblo llano y común, tras la última carroza y cerrando todo el desfile, que transcurrió en completa calma y sin ningún incidente. Todo estaba bien organizado, para una Cabalgata de Reyes, que es de lo que se trataba. Por eso dejamos constancia de ello.

La década del Alminar



 

       Acabamos de iniciar un nuevo año y los viejos problemas persisten.  Todo está por escribir o quizá no. Con todos los contadores a cero y las barras de visitas vacías, la sensación de vértigo es enorme, porque la incertidumbre siempre existe. La sensación es más abrumadora cuando se miran las cifras pasadas, en los 10 años sobre los que se extiende la escritura del Alminar, sus 2250 artículos y sus más de 6000 fotografías publicadas. Hemos elaborado una lista con los artículos más leídos de nuestra historia, tanto del propio año de escritura, como las visitas acumuladas.

                           Los 10 artículos más leídos de la historia del Alminar

  1- El Cordero, la Meca y la Luna. 7000 visitas. Año 2015

2- La desaparición de las clínicas Remartínez. 5600 visitas. Año 2019

3- En la muerte de Juan José Medina. 3700 visitas. Año 2014

4- Cupones de la rifa de la Caridad. 3100 visitas. Año 2018

5- Apuntes biográficos de Fidel Pagés. 2700 visitas. Año 2017

6- La leyenda del Cristo de Pedro de Mena. 2500 visitas. Año 2011

7- Ni Franco, ni Astray, salvaron a Melilla. 2200 visitas. Año 2016

8- El asesinato de Hanna Outmane. 2000 visitas. Año 2014

9- El hombre que paseaba a los perros. 1900 visitas. Año 2016

10- El monolito de Monte Arruit. 1800 visitas. Año 2013

                   Año nuevo, viejos problemas. Cuestiones y claves

   El Alminar surge en el año 2011 por un hecho clave, y es la imposición de la censura a los medios de comunicación, que afectaban tanto a nombres, como a tipo de noticias, e incluso a colaboradores y temas. La década melillicida (2010-2019) precisaba de la ausencia de testigos incómodos. Fue un inicio incierto que nos ha llevado hasta aquí, una década después.

      En un principio nos nutrimos de los comentaristas, que fueron desapareciendo bajo la presión del terror y la amenaza, pero esto es algo que no solo afecta al Alminar. Incluso en las redes sociales fueron perseguidos los nicks, las avatares y todo tipo de páginas y foros incómodos. El caso más emblemático fue el de Lisbeth Salander, contra el que se empleó todo el poder atemorizador del Poder. Aun así permanecen nuestrass colaboradoras/es.

       Son muchos los colaboradores/as que nos preguntan por qué seguimos dando noticias de derribos. La respuesta más sencilla es porque son llamativos. Hay derribos espectaculares, nunca vistos en las zonas desarrolladas del mundo. También porque no hemos conseguido acostumbrarnos a las formas de derribar edificios en Melilla y eso que hemos visto caer de todo. La imagen que hoy presentamos como emblemática es la de una casa en la calle Aragón, que no podemos discernir si se trata de un derribo o de una reforma pasada de rosca.  En Melilla falta cultura de ciudad y eso es algo que no se ha fomentado en todo este tiempo. Será la piedra de toque en la que se decidirá si existe futuro o no.

           Creemos haber contribuido modesta y honestamente a la historia de la ciudad en todo este tiempo. Aquí encontraron refugio los perseguidos por el Poder más arbitrario de la historia democrática de Melilla, como el presidente Ignacio Velázquez, autor de uno de los 10 artículos, y eso que poder y arbitrariedad puede resultar un pleonasmo.

          ¿Es más lo desaparecido o lo renovado? ¿Son más los recuerdos o lo que podemos contemplar?. Muchas preguntas quedarán sin respuestas, pero nosotros no surgimos con la intención de responder preguntas, sino de mostrar hechos y proporcionar las herramientas para que cada cual responda por sí mismo, o sea, para que ejercite su libertad; pero sobre todo: para mantener encendida la lámpara.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/03/21/la-opinion-de-los-10-000/

 

 

El cierre de año


                          Venturoso año 2020 para la Comunidad Alminarense

           Nada hay escrito y el futuro se teje cada día. Un año sucede a otro con rigor cronológico y cada primero de enero todo nos espera en el mismo estado. Los cambios se producen cada día de modo imperceptible y si somos testigos demasiados tiempo de las cosas, veremos que las novedades suelen equilibrase con lo ya desaparecido, aunque a veces la sensación sea que desaparece más de lo que se crea. El mundo se renueva constantemente, aunque a veces sí puede cambiar en un solo día, como por ejemplo el 2 de enero de 1492, fecha de la entrada de los Reyes Católicos en Granada.

                Si algún lugar simboliza todavía el mundo nuevo y el desaparecido, es la propia ciudad de Granada, y toda La Alpujarra, territorio que comparte con la provincia de Almería. Es una región muy hermosa y de gran atractivo. Queda muy poco de aquel pasado común del que ya nadie puede reclamarse heredero. Son muchas las causas y hechos que llevaron al Reino Nazarí a aquel 2 de enero. Que nadie reivindique la reconquista, porque aquellos tiempos y nombres fueron otros, y otras sus motivaciones. Así como nadie debe reivindicar la época andalusí como un legado a recuperar, porque todo desapareció mucho antes de aquella fecha.

             La tentación de ver el pasado como nunca fue e sun error en el que no se puede caer. Los tiempos que tenemos son estos y no otros. El pasado puede ser evocado y recordado, pero para construir un presente que sea futuro común para todo. El pasado no puede ser utilizado para seguir separando.

                Una imagen del modesto adorno para la celebración de la entrada del Año Nuevo en Gádor (Almería), no sirve como imagen de cierre del año del Alminar, así como otras de la propia Granada y de la Alpujarra.

              Feliz y venturoso Año 2020 para tosa la Comunidad Alminarense, mujeres y hombres. Todo cambia, y desaparecen las postales de Navidad y las cartas, que ya no tienen cabida en el mundo de los instantáneo. Pese a todo, nada podrá igualarse nunca a una felicitación navideña recibida por correo postal. Los WhatsApp, los mensajes de texto o incluso lo Tweets, se reenvían una y otra vez. Ya casi nadie se toma la molestia de hacerlos de modo personalizado. Pese a todo, el futuro nos seguirá esperando.

Imágenes navideñas en Melilla


                    Hemos ido recopilando imágenes navideñas de la ciudad en un año que ya consume sus últimos días. Fotografiar los mismos lugares pero buscando algo diferente. En este año de 2019 no está resultado demasiado difícil, porque se ha producido un gran cambio, el del Gobierno de la ciudad.

                     Son las mismas calles, casi la misma gente, las mismas luces, pero el ambiente es distinto, hay más cordialidad. El nuevo gobierno está atomizado y repartido por todas las zonas de conmemoración navideña. No caminan en clan, no acuden a un lugar exclusivo de celebraciones, están en cualquier lugar y son abordables. Comparten un momento, un comentario, un saludo,  con cualquier ciudadano/a que se lo requiera. En la Navidad el protagonismo es del portal de Belén, y no del pesebre. La Sagrada Familia era una familia como cualquier otra.

               «Un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió», lo que traducido a nuestros días quiere decir que un dirigente público no es más que su votante. Hoy en la entrada del túnel  del hornabeque, hemos visto a dos megaconsejeras del nuevo gobierno, Gloria Rojas y Elena Fernádez. Se han convertido en megaconsejeras por la extraordinaria acumulación de competencias, cargos y denominaciones, tras la sentencia del Tribunal Supremo que obligó a que los representantes del gobierno de las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla sean también diputados electos.

     Son las servidumbres de la estricta observancia de las leyes. Como en el cuento de Dickens, el gobierno de las navidades pasadas estuvo 20 años haciendo caso omiso de esta normativa, y es el gobierno de las navidades presentes el primero en cumplirla. Todo sea porque  sigamos teniendo gobierno de las navidades futuras.

                                   Bendiciones navideñas desde El Alminar

       Reiteramos nuestra propuesta, tanto en el literal como en el espíritu: «Deseamos paz y felicidad a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos y todas los que componen la gran comunidad alminarense». Estén donde estén y nos lean donde nos lean, a lo largo y ancho de todo el mundo, incluida Mongolia.

        Devolvemos el protagonismo al portal de Belén, a la Sagrada Familia, a la gran bola de la que hemos encontrado un lugar diferente desde el que observarla. A la gente, tanto la conocida como la anónima; a los villancicos y a la breve salutación, pero llena de contenido de «Feliz Navidad».

 

 

 

 

 

Reforma en la fachada de San Agustín


                       Hoy ha concluido la modificación  en la fachada de San Agustín del Real, que quedó afectada por el terremoto de 2016. Se ha reconstruido la espadaña, en donde estaban las campanas, que también habían caído. Se ha modificado la cota de las cruces griegas, separándolas del edificio y dándoles mayor altura y solidez a todo el conjunto. También se han cambiado las rejas de los ventanales.

                      En 2015 se modernizó por completo el interior de la única nave de la iglesia y se cambió la disposición del altar y del espacio disponible. Hace solo un año se renovó toda la cubierta, muy afectada por la corrosión y la humedad. Se renovó también el espíritu de la parroquia, reintroduciendo el culto al Cristo de Limpias, liquidado en 1989 por el sacerdote Jesús Hurtado. Se ponía fin así a un paréntesis de 36 años.

                     Surgida desde un barracón de Intendencia y habiendo tenido varios emplazamientos en distintos lugares del barrio, como el de la calle Castilla, fue desde sus orígenes una parroquia de los Padres Paúles. Sin embargo, la llegada a la Diócesis de Málaga del obispo Jesús Catalá Ibáñez, supuso el inicio de profundos cambios en el orden eclesial melillense. El obispo de Málaga es proclive a remover de modo constante y continuo a los sacerdotes diocesanos, lo que causa profundos desórdenes tanto en las parroquias como en los propios sacerdotes, que se ven privados del necesario arraigo en sus comunidades. Nunca se sabrá si esto es un hecho positivo o no, pues en la mayor parte de las veces rompe los vínculos entre los fieles y su párroco.

                       La parroquia de San Agustín es la que administra un mayor territorio, pues integra el barrio del Real, el del Hipódromo, el Industrial más los peñones e islotes de soberanía española. Siempre ha sido la más rica en donaciones, exornos y la más populosa, llegando a tener 5 pasos procesionales. Esto trajo como consecuencia que fuera la más afectada por los rigores de la devastación iconoclasta (1974-1989), sufriendo la venta tanto de todos sus enseres procesionales como de sus imágenes titulares.

                  La retirada de todas las imágenes, la cárcel de los santos y la despoblación de la feligresía, culminaron con el abandono de la comunidad Paúl de su parroquia más emblemática en el año 2011. La retirada del busto del Cristo de Limpias marcó el inicio del viaje hasta el fondo, que solo se remontaría con la llegada del padre Rafael López Cordero, artífice de su reflotamiento.

               La buena noticia de la culminación de la obras de remodelación de la fachada y espadaña, ha quedado marcada por otro hecho del que ahora mismo no hay perspectiva suficiente para conocer su alcance, y es la retirada del busto del Cristo de Limpias que bendijo el obispo malacitano, y sus sustitución por otro del que nadie sabe su procedencia, pero que carece de autenticidad y arraigo.

 

La expedición Magallanes-Elcano


 

                                La vuelta al mundo, una historia con narrador

         El portugués Fernao de Magalhaes fue el Capitán General de la expedición para dar la primera vuelta al mundo, nombrado para tal fin por su Majestad Católica el emperador Carlos V. En conjunto fue una expedición dantesca, que tuvo graves problemas de indisciplina. Todos los pormenores del viaje se firmaron en la Capitulaciones de Valladolid, firmadas ante el propio rey el 28 de marzo de 1518. Las tripulaciones de los distintos barcos sumaban un número comprendido entre 235 y 265 marineros, predominantemente españoles. La rencillas entre las diferentes nacionalidades fueron constantes, y las vicisitudes fueron tantas y de tal calibre, que convirtieron el regreso de la única embarcación superviviente, la nao Victoria, en una epopeya legendaria.

           El otro gran nombre que sobresale en esa expedición fue el de Juan Sebastián Elcano, del que apenas existen referencias biográficas. Desapareció para siempre de la historia, en un posterior viaje a Las Molucas, años después de la 1ª circunnavegación que le inmortalizó. No existe tumba de Elcano, ni siquiera se sabe en dónde murió. Para muchos, las consecuencias científicas, geográficas e incluso de pensamiento, de esta primera circunnavegación, fueron muy superiores al propio Descubrimiento de América, aunque un hecho es consecuencia del otro.

                     Antonio Pigafetta, el cronista del la vuelta al mundo

           La historiografía española padece el mal de enaltecer los méritos de uno o unos, en detrimento de otro o de otros que de modo indudable, contribuyeron al logro del mérito  que nos ocupa. Fernando de Magallanes fue un gran marino, víctima de una traición de un marinero de la propia expedición, encontrando la muerte en la isla de Cebú, en los últimos días de abril de 1521. Tras los diferentes motines y ejecuciones, Juan Sebastián Elcano era ya el único marino experimentado, capaz de hacerse cargo del final de la expedición, que no era otro que el regreso a Sevilla.

       Trinidad, Victoria, Concepción, San Antonio y Santiago eran los nombres de las 5 naves expedicionarias. La flota partió de Sevilla el 10 de agosto de 1519, y no salió a mar abierto hasta el día 20 de septiembre en Sanlúcar de Barrameda. En la Patagonia, en marzo de 1520 se registró el primer motín. La nave Santiago se hundió en el mes de agosto. La San Antonio viró 180º y puso rumbo a España en clara deserción. Todos los tripulantes fueron arrestados al llegar a Sevilla. A finales del mes de octubre de 1520, completaron el paso por el estrecho, que hoy honra con toda justicia a Magallanes, y al que debe su nombre.

                   Tras la muerte de Magallanes, tuvieron que deshacerse de La Concepción, devorada por la carcoma, y ya todo el peligro lo constituían los portugueses, que apresaron a los tripulantes de La Trinidad. En diciembre de 1521, La nao victoria al mando de Elcano, emprendió el difícil viaje de regreso por el otro lado del mundo. Con solo 18 hombre llegaron a Sanlúcar el 22 de septiembre y dos días después a Sevilla.

                        Entre los supervivientes estaba el italiano Antonio Pigafetta, cronista de la expedición, quién hizo entrega al emperador Carlos V del diario oficial de la expedición. No se ha conservado ninguna edición original del diario de viaje, desaparecidas se supone, en saqueos, incendios o en robos. Lo habitual en estos lares.

                             Hace unos años estuvo en el puerto de Melilla una réplica de la Nao Victoria, que visitamos, y cuyas fotografías hoy acompañamos de este texto, y de los tres grandes nombres de esa expedición, de cuyo inicio se han cumplido 5 siglos.

Nota: La primera vuelta al mundo. Antonio Pigafetta, Alianza editorial

 

90º cumpleaños de Ramón Buxarrais


                          El mes de diciembre concentra una doble celebración para el sacerdote y obispo emérito de Málaga Ramón Buxarrais. El día 12 es el aniversario de su nacimiento, 90 años cumplidos, y también el día 17 es  la fecha en la que fue ordenado sacerdote en 1955, efeméride de la que ya se cumplen 64 años. Para un sacerdote resulta más señalada esta 2ª fecha que la primera, al menos en el caso de monseñor Buxarrais.

                        Así pues, podemos ya dividir su vida en etapas muy diferenciadas, la 1ª sería entre su nacimiento en Sta. Perpetua de Moguda en 1929 y 1955, fecha de su ordenación sacerdotal. La 2ª abarcaría desde esta fecha hasta 1971, año en que fue nombrado obispo de Zamora, con lo que concluyó su tiempo como sacerdote, la situación que más aprecia. A lo largo de dos décadas ejerció la labor episcopal, y en la que se catapultó a la fama mediática como obispo de la diócesis de Málaga (1973-1991) tras arremeter con contundencia contra el lujo, la dilapidación y la ostentación  de la clase alta de Marbella, que era conocida como la Jet-set.

                          Sin embargo y de modo sorpresivo, un día decidió seguir la interpelación  evangélica: «Deja todo lo que tienes y sígueme», renunciando a la mitra episcopal y recuperando su actividad como simple párroco en el Centro Asistencial de Melilla, en el que se mantuvo durante 26 años, entre 1991 y 2017. En todo este tiempo siempre buscó escapar de la soledad, aunque siempre le acababa alcanzando. En el año 2011, la repentina marcha de la Hijas de la Caridad de Melilla, le volvió a dejar solo en las dependencias que ocupara en la también conocida como Gota de Leche. Por este motivo, volvió a oficiar misa diaria y pública de lunes a sábados, además de la siempre muy concurrida misa dominical.

                        Hemos escrito mucho acerca de su persona y actividades, unas conocidas y otras no, e invariablemente, tras cada artículo, su comentario era invariablemente  el mismo: «Me retratas siempre mejor de lo que soy». Él nunca quiso vivir tanto y deseaba estar en Melilla hasta el último día, pero como decía en otras muchas ocasiones: «los tiempos de Dios no son los nuestros».

                   Quizá hay ciertas cosas que no quería haber visto, pero está claro que ese mismo Dios le quiere como testimonio de otras cosas. En todo este tiempo siempre ha querido decir y expresar mediante libros, artículos, entrevistas, exactamente lo que ha dicho, mientras que ha callado cosas (de las que ha sido testigo) y de las que no ha dicho nada a nadie. No ha dejado de ser sacerdote ni ha podido dejar de ser obispo, aunque emérito.

                 El padre Ramón Buxarrais, como se le conocía en la ciudad, se encuentra en Málaga desde octubre de 2017, tras sufrir un infarto de miocardio. Ha sido y es un gran valedor y lector del Alminar, al que siempre apoyó. Atesoramos el mayor banco de fotografías suyas del último decenio. El Adviento es su tiempo preferido.