Pablo Milanés: Concierto interruptus


 

             ¿ Quién y por qué se mantuvo la cola de Kursaal ?

    Las colas del Teatro Kursaal me están dando los mayores sinsabores posibles, sin embargo, están resultando una fuente de noticias para El Alminar. En diciembre pasado me chupé cuatro horas a la intemperie para solo conseguir unas entradas de gallinero (anfiteatro), para el concierto de Raphael. La recompensa fue que  al realizar unas fotografías al azar de la cola, tuve la suerte de que en ellas captara la imagen del Presidente Imbroda en la misma. Su sola presencia o la mención de su nombre garantiza al menos 500 visitas. La noticia de la presidencial presencia me hizo rebasar por primera vez la frontera del medio millar de visitas.

   El pasado lunes acudí de nuevo a la cola del Kursaal para comprar unas entradas del concierto de Pablo Milanés. Esta vez estuve solo dos horas a la intemperie y expuesto al frio ambiente, pero ni siquiera conseguí entradas. Tampoco las consiguió nadie, porque el cantautor cubano había sido objeto de una operación de hernia, y había cancelado toda su gira en España. El dato era perfectamente conocido por las autoridades de Cultura desde al menos dos horas antes de la apertura de taquillas (18h 00), quienes sin embargo decidieron continuar con la farsa del posible concierto en una fecha posterior.

         Lo sabían perfectamente y de hecho ya no vendían entradas, porque el concierto estaba cancelado, no solo en Melilla, sino en España entera. La farsa consistió en  anotar los nombres de todos los que estábamos en la cola, con número de teléfono y DNI, para tener un supuesto derecho de preferencia en un ulterior concierto. Un despropósito en toda regla, aunque no pongo en duda que llevado a cabo con un buena intención. Quizá tuvieron miedo de un posible encrespamiento de la gente ante la cancelación del concierto, algo improbable, porque los que estábamos allí eramos gente de orden (rojerío, progres, castristas incombustibles, socialistas), entre los que destacaba la presencia del ex delegado del Gobierno Gregorio Escobar. No imagino  yo al anterior representante gubernativo organizando un disturbio callejero.

       Quizá si el concierto suspendido hubiese sido de Obus, Barricada o Leño, hubiese habido que plantearse otras medidas, pero a los que allí estábamos, con que nos hubiesen dicho que el concierto estaba suspendido y que volviésemos a la cola dentro de tres meses, nos hubiesemos conformado. Yo me hubiese ido a tomar un café y habría evitado pelarme de frío nuevamente, a las puertas del Kursaal.

        No entiendo que no hayan ofrecido la más mínima explicación por este desafuero y no entiendo que la única crítica aparecida en la prensa, fuese por la única medida realmente acertada, la de limitar la venta de entradas a 4 por persona.

Residencia Militar de Melilla


           

 

               Arruinada, abierta y a merced de todo

     Esta antigua Residencia Militar, se encuentra abandonada, en estado de ruina total, abierta y a disposición de quien quiera hacer uso de ella, que de hecho lo hacen. En días atrás, y mientras comentábamos supuestas «casas encantadas» en Melilla, un colaborador nos informaba de que había visto gente en su interior, pese a estar cerrada por todos lados. Hasta ese momento sólo me había limitado a tener almacenadas algunas fotos de su fachada. No había sentido nunca el interés de fjarme en ella con detalle, sobre cuál era su estado real y si era posible acceder al interior de la misma. El colaborador que firma como «jesús» (no confundir con Jesus), dió en días pasados la señal de alerta y hasta allí acudió El Alminar.

         La situación del histórico inmueble es dantesca, está completamente arrinado y saqueado, lleno de basura y abierto por su parte trasera. Se puede entrar en él por cualquier lado y parece constituir un claro refugio de «personas de la noche», aparte de un grandísimo foco de inseguridad ciudadana para toda la zona.

     El edificio ha sido responsabilidad del Estado hasta la pasada primavera, en la que se cedió al Instituto Victoria Eugenia, por tanto, nos encontramos ante algo de lo que no tiene culpa alguna el Gobierno Autonómico, y esto ya sí constituye una novedad digna de ser reseñada. En un principio se pensó en la Comisión Islámica de Melilla, pero no se sabe porqué motivo no llegó a cuajar esa cesión,  y constiuyó uno de los motivos para la ruptura de la alianza electoral entre Coalición por Melilla y los socialistas.

          El estado de abandono y ruina es lamentabilísimo. Nunca podré entender el porqué las casas y las cosas tienen que llegar a estas situaciones límite en Melilla, una ciudad en donde el Patrimonio se arruina de modo inexorable. La Residencia Militar, asignada al Instituto de Formación Profesional, es ahora mismo una carga casi imposible de levantar. Habría que gastar una cantidad ingente de dinero en evitar su desmoronamiento y no digamos ya, el reacondicionarlo y ponerlo en uso.

       Al final, por no conservar las cosas en su tiempo, se acaba pagando el quíntuple de lo que hubiera costado mantenerlo. Esto es también es una forma de derrochar el dinero de todos. La Residencia Militar, tal y como está, ya no sirve de nada.

    Nota: (1) No acabo de entender porqué tenemos que ser los ciudadanos los que denunciemos estas cosas, cuando hay Consejerías y servicios municipales que tendrían que estar al tanto de estas cosas.

               (2) Obsérvese la paloma crucificada sobre la ventana. Ya había oído hablar sobre ritos satánicos en Melilla. No digo nada mas.

 

El folleto de La Congregación de La Victoria


         Cuando dispongo de tiempo, que no es casi nunca, paso una vez o dos veces al mes por la Iglesia de La Concepción, templo histórico de Melilla y que aloja en su seno a la imagen de la Patrona de Melilla. Los cuatro primeros siglos de historia de Melilla, se concentran en sus muros. Lo que se ve es una pequeña parte de lo que atesora. Hay cientos de imágenes y de exornos votivos. Aparte está el recuerdo personal de haber bautizado allí a mi hija, en un acto familiar que realizamos con toda la intencionalidad posible.

           En días pasados, Imparcial expresaba su queja porque un folleto editado por La Consejería de Turismo, en colaboración con La Congregación de La Victoria, expone una sucinta historia de la imagen de La Patrona Coronada de Melilla, sin que por lado alguno se haga ver, que el texto es suyo. Éste es un gran mal de Melilla, pues nadie cita los trabajos anteriores, y a menudo, se presentan como novedosos, textos e investigaciones que ya fueron escritos por otros mucho tiempo antes.

            No hay nada malo en citar, ni en pedir prestado un texto y luego atribuir claramente su procedencia o autoría. Lo que no puede ser, y creo que es lo que denunció en días pasados Imparcial, es que le pidan un texto, sabiendo todo el mundo en Melilla, que es quien mejor conoce la historia religiosa de la ciudad,  y el que más ha escrito sobre ella, y luego ni siquiera se le mencione en los agradecimientos, o en las colaboraciones. De todos los demás, figuran las fotografías y los textos.

        Dejo aquí constancia de este hecho, porque El Alminar también se hace eco de las denuncias y sugerencias de sus colaboradores y comentaristas. Este es un lugar de todos y para todos.

 

El deterioro del monolito de Monte Arruit


                       Hasta que reviente el monolito

         Ha pasado un mes desde que traje a El Alminar la situación del monolito de Monte Arruit. Ha sido el tema más debatido de la corta pero intensa historia de este «modesto» blog. El tema del monolito llevaba bastante tiempo en la calle, con los artículos de un melillense afincado en Málaga y que escribe en un diario local,  y de un otro blogero de melillense,  Uno de Melilla.

          El deterioro de la placa del monolito va en aumento. La foto de hoy muestra un nuevo daño, un rayón a la altura de la palabra «cruz». La situación es insólita, no se entiende el silencio de las asociaciones defensoras del Patrimonio, no se entiende el silencio de las asociaciones de defensa del patrimonio militar de Melilla. No se entiende la actitud de la Consejería de Cultura, que hace caso omiso de cualquier denuncia ciudadana. Esa piedra es una ofrenda de «El Telegrama del Rif». Estuvo sobre la misma Cruz de Monte Arruit. Estuvo sobre la tierra que cubría los restos óseos de 2996 soldados españoles.

              ¿ Acaso es ahora un monolito políticamente incorrecto ?. Pues podrían aplicarle el mismo criterio a la estatua de Francisco Franco.

          

Jugársela a diario en los cruces


  Este cruce tiene un elevado riesgo, porque siempre hay que atravesar la circulación proveniente de Álvaro de Bazán, y la que asciende del Paseo Marítimo. Sin regulación semafórica tiene un elevado riesgo, porque hay gente que viene «volada» por las calles. Da igual el momento del día en el que se intente, porque siempre llega el tráfico de costado. Eso sí, hay horas de mayor saturación que otras. El problema que tiene es que los «segundos de paso» son los que son, y que generalmente se usa el cruce en dirección Músico Granados, por lo que la embocadura queda saturada enseguida, y se forma una cola que bloquea tanto la circulación que procede de Álvaro de Bazán, como la que sube girando del Paseo Marítimo.  A veces no queda más remedio que el propio coche intercepte parte del cruce. No hay otro remedio si se quiere pasar por ahí.

      El asunto no tiene remedio, porque aunque uno pretenda girar a la derecha y cambiar de dirección en la zona de la Comisaría de Policía, hay que esperar a que la cola que sube del Paseo Ciudad de Málaga evacue hasta el último coche, porque el intento de cruzar de modo frontal, impide cualquier giro. Todo está mal diseñado, porque en esta zona debería haber tres carriles, uno de bajada y dos de subida, de modo que el central fuese para seguir en dirección de la calle Músico Granados y el carril derecho para girar hacia la Plaza de España.

             De esto se da cuenta cualquier automovilista, sobre todos los que por razón de trabajo tienen que usar el coche de modo constante. Para el conductor ocasiona, todo resulta demasiado incómodo y sobre todo, arriesgado.

«Todo por la obra»


       Lo insólito se adueña de Melilla, en estado de obra permanente

      El lema es «Todo por la Obra», da igual que esté triturado el 100% del asfalto en Melilla, da lo mismo que una calle se abra hasta 3 veces consecutivas, con el consiguiente derroche de dinero que eso supone y el aumento exponencial de molestias al ciudadano. La descordinación entre Consejerías parece  absoluta y la imagen que ofrece el Gobierno Autonómico de Melilla, está en el mismo estado que sus calles, osea, agujereada. Que todos/as  pertenezcan al mismo conjunto no quiere decir que lo parezca.

     La obra lo es todo, realmente es lo único que hay. La obra no se detiene ante nada. A veces parece que es la misma obra siempre. Se acaba una obra y luego todo está en peor estado que antes. No da tiempo a reparar el asfalto, o el enlosado de cemento. Todo está lleno de cicatrices, de fracturas, de parcheo infinito. No hay una sola acera en la que no se aprecien al menos tres obras anteriores. El estado de la señalización vial, que en la mayor parte de los casos hay que adivinarla. Todo es un mosaico de obras y «los obreros» empleados en las mismas, no son tanto como podrían sugerir las cantidades invertidas.

      Llega do todo a este punto, ya a nadie extraña que se inicie una zanja con el coche encima, como la de esta fotografía, en la calle Tte. Casaña. Yo creía que eso de rodear un coche  y dejar la marca en el suelo, era cosa del «correcaminos», nunca de una obra real. La imagen, enviada por la colaboración ciudadana, refleja algo, que no creeríamos si solo nos lo contasen. Hemos llegado al punto en el que ya tenemos que ver para creer, porque ya nada resulta demasiado extravagante para no ser cierto.

        El Alminar de Melilla ha acudido esta tarde a ver la calle y la obra en cuestión. Ya no estaba el coche, quizá lo devoró la zanja, o aprovechó el hueco para hacerse «una ITV». En cualquier caso, si salió de allí, no quiero imaginarme como.

Una casa en serio peligro


                   

     El incontenible avance del Moder-ruinismo

         Este inmueble se alza sobre la calle del Capitán Viñals y no es visible desde la propia calle, dada la altura y estrechez de la calle. Sin embargo, si se la ve desde la calle del General Margallo, se observan claramente las profundas grietas de la fachadas y sobre todo, el claro y peligroso desplazamiento del muro. Lo que no se puede entender es cómo lo que observa el ciudadano, no lo ven los servicios de vigilancia de la Consejería de Fomento o a la que correspondan todas estas cosas.

      Esto es  el epicentro del modernismo en Melilla, el espacio que supuestamente deben visitar los turistas. Edificios nuevos conviven con otros que ya deberían estar demolidos. Edificios magníficamente rehabilitados comparten la manzana con otros en deteriorado estado. Urge catalogar el estado de los inmuebles, tanto para su rehabilitación, como para su derribo.  Las casas no van a aguantar así mucho tiempo más, esta tiene un peligro inminente, aunque ahora mismo sólo sea visible desde cierta distancia.

           Habría que tener destinada una línea de crédito de rápido y fácil acceso para las rehabilitaciones, dependiendo de la gravedad del estado del inmueble. Agilizar los trámites, simplificar los procedimientos para pedir las subvenciones y elaborar, de no existir, un reglamente que permita al Ayuntamiento ordenar las obras a los propietarios. Melilla se cae a pedazos. Lo viejo convive con lo nuevo, en una simbiosis que puede romperse en cualquier momento.