Lo que desaparece con el año


El fin de la vieja estación marítima de Melilla

  Hace apenas unos días dí por finalizado cualquier comentario sobre la desaparición de la antigua estación marítima, esa que se empeñaron en tirar abajo y que al final han lo han llevado a cabo. Es absolutamente cierto que no podemos pretender nunca decir la última palabra de algo, porque siempre hay o encontraremos una imagen más, o podremos ofrecer una explicación nueva, desde una posición o punto de vista distinto. Eso ha sucedido esta mañana, cuando a bordo del barco he podido ver los instantes finales del que fuera uno de los edificios emblemáticos de Melilla. Nadie avisó del inicio de la demolición, no se han ofrecido alternativas. Hemos tenido que estar pendientes de casa movimiento. La imagen «Puerto de Melilla» desaparecerá para siempre. Cuando acabe el año ya no quedará nada. Tenemos las imágenes anteriores y las actuales, las últimas, las de lo ya irremediable. Al menos hemos sido testigos de todo. La mañana se abrió nítida y transparente. La luz era espléndida.

Normalidad en la costa melillense


Fragata Marina Real de Marruecos

      Ayer entró una patera en la bahía melillense a la vista de todos.  Las fotografías han dado la vuelta al mundo. El testimonio está ya ahí para siempre. La política de ocultación de hecho por parte de las autoridades, queda anulada por la actividad de los teléfonos inteligentes y de las redes sociales. Alguien ve algo, lo fotografía y lo comparte de modo inmediato. Negar los hechos resulta luego ridículo. Hoy la ciudad estaba llena de rumores. A media mañana recibí varios mensajes alertando de la supuesta entrada de otra patera y de que esta vez las Fuerzas de Seguridad del Estado impedía hacer fotos. Me resultó extraño, porque nadie puede impedir a la gente hacer fotos desde sus casas o puestos de trabajo. La playa de San Lorenzo, muelle de atraque de pateras está rodeada de viviendas y oficinas. Al recibir el mensaje me encontraba en la ciudad vieja y las aguas parecían en calma. Aun así, pude ver entrar a una fragata de la Marina Real de Marruecos atravesar el mar entre los dos faros y dirigirse al puerto de Beni Enzar. La normalidad parecía absoluta. Los contraluces y la bruma de levante impedían obtener una mayor precisión en la fotografía.

La Luna como un sol


                  Feliz Navidad y Año Nuevo a toda la comunidad del Alminar de Melilla   

                         Hay imágenes que no se buscan, que aparecen solas. Hay veces que se va tras una imagen y se desvanece, o llegados hasta lugar nada resulta como se esperaba o parecía. Buscaba una imagen para la Navidad del 2013 y la encontré en la tarde del 16 de diciembre  en la Plaza de Las Culturas. La Luna salía pasadas las seis de la tarde y se elevaba sobre las murallas de Melilla. Aparecía teñida de naranja, casi como un sol . Un instante después una nube negra la cortó en dos mitades, casi parecía un eclipse. Nada de lo que estaba viendo era lo que parecía. No hay eclipses provocados por nubes, no era el Sol, sino la Luna. La vista nos engaña o vemos lo que queremos ver. Sin embargo, la imagen ofrecía algunas interpretaciones: la luz del Sol da paso a la de la Luna, la oscuridad no reina siempre, aunque acecha. Una cosa da siempre paso a otra. La sombra se abalanzó sobre la luz lunar, pero solo durante un instante, porque el satélite terrestre sigue ascendiendo en el cielo. A veces solo hay que esperar a que la amenaza desaparezca. Hay que tener la voluntad, la ocasión  y las fuerzas para resistir, aunque no siempre el que resiste vence. No siempre vencer es lo que se busca.

                        Quedan dos semanas para el final del año y estamos ya muy cerca de las 250.000 visitas. Las cifras del año pasado se han alcanzado de nuevo. No parecía fácil ni casi posible. Todo se ha conseguido gracias a cada visita realizada al Alminar. Cada uno/a ha colaborado como ha querido y deseado hacerlo. Queremos agradecer a todos los comentaristas, tanto a los recientes como a los más antiguos, a los que siguen manteniéndose con nosotros,  a los que se ausentaron hace tiempo: Uno de Melilla, Cruz de Malta, Ego, Isa, Dolores, Yatedigodiego,  Amanda, Laura, Jose, JL Navarro, Angel, Atila, Esquembri, Manuel, Corona71, Lely, Javier Angosto, Imparcial, Igueriben,  Alcazaba, Isidoro, Castelar, Busian, Nadorense, Miguel Angel Roldán, Padeciéndolasincompetencias, Vanesa Vicedo  y a tantos y tantas otros que han dado forma y son parte de la Comunidad del Alminar. Solo podemos recordar estos de los cientos que han pasado o dejado algún escrito entre los más de 9000 comentarios. Sin embargo  hay otra parte  muy importante de este blog, y que son sus lectores y lectoras ocultos y silenciosos. Esa es nuestra base más sólida, porque sin todas esas visitas que no se manifiestan, nada de lo que escribimos tendría sentido. A todas y todos y a los que no hemos nombrado: Feliz Navidad y Año Nuevo 2014. En esta ocasión dejamos la cita para el final. Esta es la eterna lucha.

                  La Tierra, empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo; y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas.. y vio Dios que la luz era buena  y dividió la luz de las tinieblas, y al día lo llamó día y a las tinieblas noche. Génesis I, 1-3

Carros de combate en las calles


Por alguna razón, el paso de los carros de combate y los vehículos blindados ejerce una influencia hipnótica sobre la población. El inmenso ruido y la potente vibración que provocan sobre el pavimento produce una sensación de aturdimiento de la que es imposible abstraerse. Si uno mira fijamente las orugas de un carro de combate, parecen no moverse y solo se ve girar las ruedas dentro de ellas. Cada vez se ven menos porque los recortes presupuestarios están reduciendo al mínimo los desplazamientos. La llamada pista de carros ve pasar cada vez más corredores y menos carros de combate, hasta tal punto que ya se está pensando en asfaltar algunos tramos.

El otro día se podía leer en algún periódico local una protesta ciudadana por los cortes de tráfico que ocasionan los desplazamientos de «los tanques». Hoy se ha producido uno de esos cortes de tráfico, pero el desplazamiento se ha realizado fuera de las horas puntas en la circulación de la ciudad. Los carros de combate venían desde el Puerto hasta su base del Regimiento Acorazado de Caballería, que muy pronto será desplazado del lugar, para ser alojados en la Base Militar Alfonso XIII. Los carros de combate han desaparecido muy pronto de la vía pública, que no ha estado cortada más de 1/2 hora.

Lo único que no entiendo de todo esto, es el empeño en seguir denominando con el nombre de Alfonso XIII, a acuartelamientos modernos. Es un Rey excesivamente homenajeado, para sus méritos reales (me ha salido un doble sentido en las palabras).

Un visión diferente de Melilla


Melilla desde Reina Regente

En un día de poniente, como hoy, las más espectaculares vistas de Melilla se obtienen desde el cerro de Reina Regente, al otro lado del Barranco de Cabrerizas. No es un lugar por el que una parte de los melillenses suela pasar, y menos detenerse para hacer fotografías, sin embargo, con días de ambiente tan claro y nítido merece la pena hacerlo, y observar lo mismo, pero de modo diferente. Hacia mucho tiempo que no seleccionaba una foto del día tan merecedora de serlo. Este es un de los lugares más altos de Melilla. Pon encima solo está el acuartelamiento de La Legión, emplazado en el lugar más alto de la ciudad. La mezquita de Reina Regente está muy cerca del lugar desde donde está tomada la fotografía.

Reina Regente está dentro de «la otra Melilla», más allá de la frontera no visible que divide a la ciudad en dos mitades con muy poco contacto. Parecen y son dos mundos diferentes, con desarrollos y evoluciones completamente distintas. Pasando del puente de la urbanización Las Palmeras (avenida ciudad de Barcelona), nos internamos en una ciudad diferente, pero tan Melilla como la otra, con la misma antigüedad. En esta zona se refugiaban los habitantes bereberes durante los periodos de asaltos de piratas o invasiones de distinto signo. Desde los cerros se dominaba y vigilaba cualquier movimiento en la costa. Siempre ha sido así, en cualquier época histórica.

La profundidad de campo es inmensa. Se divisa perfectamente La Bocana, la Mar Chica, una parte no habitual de nuestra ciudad e incluso la población marroquí de Karia.

Un caso de violencia contra la mujer


Definitivo traslado del cuerpo de Zineb Maanan a Marruecos

El juzgado de Instrucción número 5 autorizó el jueves la entrega del cuerpo de la joven marroquí a sus familiares, paso necesario para iniciar su traslado hasta  la ciudad de Fez, en donde había nacido hace 22 años. En las primeras horas de la mañana de hoy viernes, desde las cámaras de conservación del Hospital Comarcal, en la zona en donde se encontraba el antiguo tanatorio, los familiares de Zineb recibían el cuerpo sin vida de la mujer asesinada en los últimos días del mes de octubre.

Este suceso se ha metido de lleno en el mes de noviembre, dedicado a la lucha contra la violencia sobre las mujeres y contra el maltrato que sufren en todas las sociedades y culturas. En este caso, uno de los más claros de los últimos tiempos en Melilla, y cuyo resultado fue la muerte de una mujer, siguen sorprendiendo muchas cosas. La principal es la tardía reacción de las Instituciones en la condena del suceso, o en la falta de apoyo ofrecida a la familia. Todavía hay muchas  asociaciones «fantasmas», de defensa de las mujeres, que no se han pronunciado al respecto, salvo el Partido socialista,  su Federación de La Mujer y Coalición por Melilla.

El próximo día 25 es el día especifico para recordar esta lacra que estigmatiza y espanta a la sociedad. Las cosas no siempre presentan perfiles tan claros como los tradicionalmente aceptados, sin embargo, el de la joven marroquí entra claramente en los parámetros de violencia contra las mujeres, y pese a ello, no ha sido calificado como tal en ningún momento. Han sido ciudadanos anónimos los que han prestado su apoyo a esta familia, que ha sufrido una excesiva demora en la entrega del cuerpo para poder llevar a cabo su  entierro en Marruecos, según los preceptos islámicos. Para este fin, su madre se había desplazado desde la ciudad antigua capital imperial de Marruecos hasta Melilla, para poder acompañar así al cuerpo de su hija en un viaje sin posibilidad de retorno.

Las cosas están más cerca nuestra de lo que creemos, aunque se enmascaren. Se trata de un imagen dura, pero es que la vida también lo es en algunos casos con determinadas personas, y si se trata de mujeres, mucho más. De nada sirve la teoría y los actos solidarios difusos, si cuando llega un caso real, no se sabe reaccionar ante él.

La fiesta del día de antes


                                                Aid el kebir oficial, Aid el kebir real

Nadie que no viva en Melilla entenderá que ha sucedido aquí, y si consulta las hemerotecas tampoco sacará mucho en claro, porque la información disponible está muy sesgada y es tóxica. Han pasado los tiempos en los que las cartas al director en  los medios de comunicación, registraban los debates que se producían en la ciudad. Solo el diario sur del día 15, refleja un error en el cálculo del Aid el Kebir, que por supuesto, no se atribuye a nadie. El caso es que ha quedado evidenciada la existencia del abismo que separa a la ciudad oficial de la real. La primera vive en su mundo ideal de propaganda, eslóganes y sueños, y la segunda, la real, funciona sola, a pesar de la primera.

El caso, por resumirlo y aclararlo para los lectores foráneos, es que el desGobierno de Melilla, apoyado en no se sabe qué cálculos ni en qué asociaciones, decretó el día 15 de octubre como fiesta laboral de Melilla, con motivo de la festividad musulmana del Cordero, y nadie lo celebró porque no coincidió con el día de la fiesta. El día siguiente, o sea hoy, 16 de octubre de 2013, casi toda la ciudad aparecía cerrada, pese a ser un día laborable. Un despropósito mayúsculo, que al menos ha quedado reflejado en algunos, aunque pocos, lugares.

Lo ocurrido es similar a declarar el 26 de diciembre como día Festivo de La Navidad, obligar a la gente a trabajar el día 25, y pretender seguir teniendo razón.

PD: ¿Han aprendido del error?. Parece que no, porque ya han declarado como festivo el próximo 4 de octubre de 2014, cuando  se sabe, que en los países que siguen el código malikí, lo celebrarán el día 5. El día 4 será festivo, pero para el calendario saudí.

Nota: El error que se cometió a sí mismo.  http://www.diariosur.es/v/20131015/melilla/martes-festivo-melilla-ceuta-20131015.html