Jerusalén, Navidad, Palestina


 

                                 Acuerdos de Jerusalén, año 1187

                     En el año 70 el general romano Tito, vencedor de Jerusalén, no dejó nada en pie de la ciudad judía y palestina. En 614 Cosroes II conquistó por 1ª vez la ciudad para los musulmanes y edificó la Cúpula de la Roca, arrasando con todo lo construido por los bizantinos. En 1099, el conde Bohemundo, recuperó la ciudad para «la cristiandad», en una de las conquistas más sangrientas que se recuerdan, incluyendo una matanza casi completa de civiles.

                  En 1187, Salah al Din Ibn Yusuf, Saladino, conquistador de Jerusalén, invirtió esa tendencia de matanzas y de saqueos, con un pacto con Balian de Ibelin , defensor de Jerusalén. Esos pactos incluían la permanencia de los lugares de culto de las tres religiones del Libro, el libre acceso a la ciudad y sobre todo, la administración musulmana de Jerusalén. La decisión unilateral de EE. UU. de reconocer la capitalidad israelí de Jerusalén altera acuerdos históricos con un milenio de antigüedad. Además incumple todas las resoluciones de Naciones Unidas, dictadas desde los acuerdos para la partición de Palestina, en noviembre de 1947. Iraq fue destruido en dos guerras llevadas a cabo por la Comunidad internacional, por incumplir unos acuerdos sobre control de armas químicas y de destrucción masiva, que no tenían. Algunos países pueden incumplir de modo permanente las resoluciones de la ONU, otro no.

                                     Concentración pro Palestina en Melilla

              La concentración pro Palestina y en contra del reconocimiento de la capitalidad israelí de Jerusalén fue organizada por la asociación Dos Orillas, que preside la diputada de Coalición por Melilla Fatima Mohamed Kadur, en la mañana del 22 de diciembre. Estuvieron también presentes Mustafa Aberchán, ex presidente de la ciudad de Melilla, presidente de la formación y también diputado, que conversó brevemente con Gloria Rojas, secretaria general del Partido socialista.

              Esta cuestión clave para la estabilidad de Oriente Medio, y para la pacificación de la zona debería interesar a todas las formaciones políticas, sin embargo, según que temas, y quién los organice, hay formaciones políticas que no acuden. Es como si existiesen temas de gobierno y temas de oposición. Melilla defiende valores de convivencia, pero hay que hacerlo en todos lados. Es positivo que exista una Casa de Melilla en Jerusalén, pero también debería existir otra en Gaza, en donde pudiesen llegar sin problemas iniciativas educativas, sanitarias y sociales desde la Ciudad Autónoma de Melilla.

           El acontecimiento de la Navidad se origina en Palestina, muchos de  los deseos de Paz que alimentan el mundo se originan en la ciudad de Jerusalén, sin embargo, toda esta región está en permanente conflicto desde hace muchas décadas

 

Docker, el Chernóbil melillense


 

              Cuando la ineficacia y la desidia de la gestión comprometen  y ponen en riesgo la salud pública, entonces ya no caben contemplaciones. La denuncia debe ser pública y contundente, sin dejar márgenes a la duda. Lo sucedido el 15 de diciembre en los terrenos del hospital militar de Melilla, antiguo Docker, es un grave incidente medioambiental.

           El vetusto hospital del Docker y todos los antiguos acuartelamientos de la ciudad (Hípica, Caballería, Intendencia, Parque de Artillería, Ingenieros, Pajares de Intendencia, Gabriel de Morales, Santiago y La Legión), forman un conjunto que puede ser calificado como el Chernóbil melillense. Están infectados de amianto, uralita o fibrocemento. Nos da igual la denominación que se escoja. Es el mayor problema de salud pública de Melilla y debe solicitarse un plan especial para su retirada. Es una prioridad, incluso antes que la quimérica y electoralista ampliación del puerto comercial.

              Las obras del nuevo hospital universitario de la ciudad se paralizaron en abril de 2012, recién llegado el Partido Popular al gobierno de España. En el contrato de obra quedaba claro que la Ciudad Autónoma se comprometía a despejar la zona, urbanizar y demoler los antiguos edificios, todos con cubiertas de uralita. La retirada obligada de la uralita (amianto) era algo que podían haber hecho, previsto y preparado en estos 5 años,  70 meses. No han hecho nada. Las obras precipitadas que estamos viendo responden solo a la pura necesidad electoral, y tampoco son la reanudación de las obras del hospital. Es solo el despeje y acondicionamientos del entorno exigido en el contrato.

          La precipitación y la improvisación no traen nada bueno, más bien lo contrario. El error, la tala y arrancado salvaje de árboles,  el derribo rápido de edificios y de un eucalipto de 20 m. de altura que ha caído sobre un barracón, ha provocado la destrucción de placas de amianto, uralita.

                                  Visión de Chernóbil en Melilla

         La eliminación del muro perimetral del hospital, nos ha permitido observar un estado más peligroso para la salud pública y de los propios trabajadores, del que podíamos ver desde fuera, que ya era malo. Hemos visto uralita destrozada en otro barracón, en muy mal estado en casi todos, y algunos con ella ya eliminada. Es un delito ambiental llevar este material al vertedero de escombros y triturarlo allí de modo oculto. Esto debió hacerse hace años. La situación aconseja desmontar primero toda la uralita, con empresas especializadas, antes que seguir haciendo allí nada más. No tenemos explicación para la columna de vapor o de polvo que se levantaba desde el suelo. No es una mancha de la cámara, hicimos una serie de fotos y lo hacía aparecer la luz del flash.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2015/10/02/hospital-militar-pages-de-melilla/

 

Ayuntamientos, ciudadanos, impuestos


           Todo el dinero que conforma el presupuesto de un ayuntamiento procede de los impuestos, ya sean directos o indirectos, o de transferencias procedentes del Estado o de la Autonomía, que a su vez, proceden de impuestos estatales o autonómicos. Con esto se quiere decir que «no nos regalan nada». Todo se acaba pagando, incluso la llamada deuda pública con la que se financian los Estados.

      La iluminación navideña, la limpieza de las calles, los puestos de trabajo de los planes de empleo, los viajes de mayores o cualquier cosa que imaginemos, es pagada con dinero de nuestros bolsillos, o sea que el presidente X, o la consejera H, no dan ningún puesto de trabajo, ni los viajes del IMSERSO son una medida graciable concedida a los pensionistas. La obligación de un gobierno municipal, autonómico o estatal es gestionar racionalmente, sin despilfarrar ni enriquecerse, el dinero que procede de los ciudadanos a los que gobiernan. Por eso es derecho de cada uno/a el conocer qué se hace con ese dinero, dónde va, a quién se adjudica y cómo se gasta. Esto es algo a lo que se resisten como «gato panza arriba», la mayor parte de los gobiernos municipales, autonómicos e incluso estatal.

         En pueblos y ciudades pequeñas, como la nuestra, es muy normal el personalizar la gestión, atribuir el mérito a don C, o a doña T, y decir que tal o cual cosa sucede «gracias a». Todo esto es arcaico además de falso, y procede de la mentalidad servil de la época franquista, o de la anterior, la del cacique y del terrateniente. Todo aquello que son y constituyen nuestros derechos, no podemos solicitarlos como favores. Está en nuestra mano el poder exigir, preguntar, solicitar cosas, bien de modo directo, o indirecto, a través de los partidos que forman la oposición. El voto se delega para eso.

                         Antonio, la historia de un ciudadano en Málaga

         Hay dos impuestos que llenan las arcas recaudatorias públicas, el de sucesiones (estatal o autonómico), y la plusvalía (municipal). Esto quiere decir que cuando el/la titular de un inmueble, solar o finca  rural o urbana fallece, sus herederos deben pagar un determinado porcentaje para poder seguir manteniéndolo en el ámbito familiar. La plusvalía es un impuesto en el que el ayuntamiento valora al alza la propiedad del inmueble en el momento de la transmisión, y cobra otro porcentaje a los herederos. Un modesto piso familiar, en donde viven padre s e hijos, puede suponer el tener que desembolsar alrededor de 20.000€, según ciudad y Autonomía. Los datos económicos dicen que 1 de cada 10 herencias acaba siendo renunciada. Desde el año 2007, inicio de la crisis económicas, la renuncia a herencias se han incrementado por encima del 200%. Solo en 2016 se renunciaron a más de 39.000 herencias,  en un numero que se incrementa año tras año. En 2014 hubo 34.320 renuncias. Este quiere decir que las clases medías y bajan, tienen que renunciar a las propiedades de los padres, o de otros familiares porque no pueden pagarlas. Los ayuntamientos se financian con las plusvalías, o sea, con nuestro dinero.

        Antonio es un jubilado malagueño que se manifiesta desde hace un año. Vivía con su madre, y al iniciar el proceso de transmisión patrimonial se encontró con que no tenía suficiente dinero para pagarlo. Según una hoja que distribuye en la calle Larios de Málaga, su pensión apenas sobrepasa los 400€ mensuales y el ayuntamiento le solicita 6500€ de plusvalía. Ahora los ayuntamientos tienen empresas encargadas de recaudar esos impuestos, Gestrisam en Málaga o Tribugest en Melilla, que aparte de recaudar, se quedan con parte del beneficio neto de los impuestos. Antonio, tras un año de retraso en el pago, se encuentra ahora con que debe ya 13.000€ y se enfrenta a la posibilidad de los que ha sido su casa sea subastada, para pagar la deuda contraída. Es una situación absurda la existencia de estas empresas adosadas a la gestión municipal. La gestión Popular del ayuntamiento de Madrid estaba plagada de este tipo de empresas.

              Es una situación dolorosa y triste que una persona tenga que abandonar la propiedad familiar porque su ayuntamiento tenga delegada este tipo de gestiones. Los ricos no tienen problemas porque camuflan su propiedades a través de fundaciones, sicav  o ingeniería financiera. Muchos ricos tributan menos dinero, que gran parte de la clase media.

 

Iluminación de Navidad en Málaga


 

             La iluminación de Navidad de Málaga se ha convertido en un acontecimiento social, popular y artístico de primer orden. Consiste en una estructura tubular que conforma una bóveda de 3200 cordones de luces micro led y más de 300 motivos navideños repartidos por todo el centro de la ciudad. La estrenaron en las pasadas navidades de 2016, y se ha convertido en la «piedra filosofal» de todas las iluminaciones navideñas de Andalucía por el momento, y probablemente se extenderá más allá del límite geográfico de Despeñaperros.

            El encendido es además un espectáculo musical de varias conocidas composiciones musicales que se prolongan durante 6 minutos, con sus respectivas pausas. Se repite dos veces a lo largo de la tarde y ha supuesto un inmenso y espectacular efecto llamada para toda la ciudad, provincia, Comunidad de Andalucía y empieza a serlo para todo el país. El diario Málaga Hoy del día 7 de diciembre de 2017 escribe el siguiente texto: «Había varios miles de turistas procedentes de distintas partes de España, especialmente de Andalucía, Madrid o Melilla». Este año la decoración estaba dedicada a la Catedral de Málaga, y por lo visto en las calles y bajo las cúpulas y bóvedas de colores, han puesto el listón muy alto para el año venidero. De momento queda todo un mes para disfrutar de este luminoso acierto.

                El genio de la lámpara no existe, y tampoco es cuestión de dinero. La iluminación navideña de Málaga es solo poco más del doble de  costosa que la de la ciudad de Melilla. La inversión inicial de la iluminación de Navidad de Málaga supuso un gasto de 570.000€ realizada el pasado año, porque la estructura y las luces ya quedan como propiedad del ayuntamiento malagueño. Para conseguir algo así hay que estar dedicados en cuerpo y alma a la gestión de una ciudad, porque el dinero al fin y al cabo no sale de debajo de las piedras, sino del bolsillo de los ciudadanos y de sus impuestos. Por si alguien quiere tomar nota de la idea, la empresa que instala estas estructuras se llama Iluminaciones Ximénez. Son muchos años escribiendo que el inmovilismo de Melilla y su falta de renovación en ideas y empresas encargadas de llevarlas a cabo, están lastrando cualquier posibilidad de evolución y mejora.

    Nota: http://www.ximenez.com/

Parque Comercial Murias de Melilla


           Con su apertura el pasado 30 de noviembre de 2017 se ha subsanado una anomalía económica de Melilla, la inexistencia de centros comerciales o de grandes superficies. Dicen que hay «un tiempo para cada cosa y una cosa para cada tiempo». No hacerlas cuando corresponden es un error, y hacerlas a destiempo subsana en parte el error cometido, pero no corrige los efectos perniciosos del retraso. Estamos inmersos en el mundo capitalista y en la sociedad de consumo. Los parques y centros comerciales son templos del consumo, por eso debemos estar concienciados para hacer uso de ellos de modo racional. Negar su existencia, su implantación, como se ha hecho hasta ahora, ha sido un error continuado, en el que ha colaborado la propia clase política, y empresarial de Melilla. Hemos estado las dos últimas décadas bajo un régimen económico de autarquía, que no ha evitado el desmoronamiento comercial del centro de la ciudad. Solo las franquicias han paliado la evidente decadencia del centro urbano, uno de los más despoblados de toda España.

           Se ha impedido durante dos décadas la modernización de la economía de la ciudad, netamente especulativa, y cuyos empresarios dominantes han obtenido pingues beneficios de una situación monopolística anómala. El consumidor melillense ha estado décadas pagando las cosas más caras que en cualquier otro lugar del país. En el centro de la ciudad, exceptuando algunos establecimientos y las franquicias, lo único que queda es un paleocomercio, con unos modos de venta inadmisibles, cuyo ejemplo máximo es la negativa a la devolución en metálico, o incluso la imposibilidad de devolver un artículo comprado.

          La renovación del comercio tradicional a la que obliga la existencia de un centro comercial, exigirá mucha imaginación y tiempo. O se reducen de un modo drástico el coste de los alquileres, o muchas más comercios desaparecerán en el centro de Melilla. Hay pequeños empresarios, propietarios y trabajadores de su propio comercio que sacarán adelante sus negocios y modos de vida, pero que coexisten con «tiendas pantalla», que cambian de denominación y actividad a lo largo del año.

         No se ha buscado un modelo económico adecuado para la ciudad. El futuro presenta muchas incertidumbres, incluso para el propio y nuevo parque comercial Murias. El modelo comercial del siglo XXI comparte espacio físico con el comercio del siglo XIII, el de almacenamiento y venta masiva que representan las naves almacén del denominado como polígono industrial. Es un espacio difícil, una ubicación arriesgada. Nada se ha adecuado en los alrededores para la puesta en marcha de este nuevo «motor económico» de la ciudad. Las rotondas se acabaron apresuradamente, aunque hay que decir que como es una especialidad constructiva melillense, se culminaron con éxito.

      Lo que rodea al parque Murias es la pura y dura Edad Media. El terreno del antiguo cuartel de Valenzuela fue objeto de un pelotazo urbanístico monumental allá por 1996. En descargo de los que se opusieron a la gran superficie en aquel tiempo, hay que decir que el gobierno que pretendió llevarla a cabo era el menos fiable políticamente de las últimas décadas. Probablemente fue correcto impedir aquella apresurada y oscura implantación, que seguro hubiera acabado en desastre. Lo que también hay que decir es que la presente, debió ser una realidad hace al menos 10 años. Ahora llega, pero no sabemos si tarde. El aparcamiento es inmenso y de momento gratuito. El Centro cuenta con página web en la que hacer sugerencias y reclamaciones.

 

El nuevo eje comercial de Melilla


                           Melilla y el centro comercial Murias

Entrada nº 2000

                    Hasta ahora el eje comercial de Melilla estaba en su zona norte (el centro de la ciudad) y miraba hacia la península. Con la inauguración del Parque Murias, en los antiguos terrenos del cuartel de Valenzuela, no solo se produce un cambio físico, sino también de orientación. El nuevo polo económico de la ciudad se instala en su zona sur y se orienta hacia Marruecos. Hay hasta cambio de denominaciones. Ya nada queda de la antigua posada del Cabo Moreno, unida al pasado más bélico y oscuro de la ciudad,  y queda sepultada bajo el nuevo centro comercial, instalado por primera vez en Melilla, más de 2 décadas después de que se instalara la primera en España. En Málaga el centro comercial Larios abrió sus puertas en 1996, con 45.000 m² de superficie comercial, y en Almería, el centro comercial Mediterráneo abrió sus puertas en 2000, con 70.000 m² de superficie comercial. El centro comercial Murias de Melilla se inaugura hoy 30 de noviembre de 2017, con una superficie comercial de 34.000 m².

                         Las incógnitas económicas del cierre de Zara

           Sin embargo, la apertura del nuevo centro comercial ha quedado unida al próximo cierra de Zara en el centro de la ciudad, previsto para el próximo 30 de enero. La incertidumbre sobre el futuro económico de la ciudad sigue abierta. El empeoramiento y progresiva reducción de las comunicaciones con la península (barcos y aviones), apuntan también hacia el desplazamiento del eje económico de la ciudad. Zara y otras empresas del grupo Inditex (Stradivarius, Pull & Bear, Massimo Dutti, Zara Home) se empezaron a instalar en Melilla a partir del año 2000, siendo la primera Kiddy´s Class, que abrió y renovó el concepto de comercio en el desfasado centro urbano de la ciudad.

        Inditex reflotó el viejo hotel Avenida en febrero de 2007, que de otro modo ahora estaría vacío y camino de la ruina, como muchos otros edificios del centro urbano. La apertura de su firma estrella, Zara, el 24 de febrero, fue un acontecimiento social y un revulsivo para la que fue la tradicional zona comercial de la ciudad, que ya atravesaba una aguda crisis, por su incapacidad para adaptarse a las nuevas tendencias comerciales. El grupo Inditex ha superado los 26. 000 millones de euros de ventas el pasado año (el 17% de ellas en España) y emplea de modo directo a más de 162.000 personas. En la we oficial del grupo las noticias son las aperturas de los nuevos centros, y no de un cierre, como el de Melilla. El grupo Inditex tributó en España 870 millones de euros de modo directo y registra un crecimiento sostenido a lo largo de la última década. No hay explicación para el cierre en Melilla, aunque la mayoría de las empresas del grupo estarán en el parque comercial Murias, incluyendo su franquicia de bajo coste Lefties. Son 7292 tiendas en todo el mundo y 272 nuevas aperturas el pasado año, y un cierre, el de Melilla. El centro comercial Murias ha abierto hoy sus puertas, y más de la mitad de los comercios del centro urbano están cerrados.

                                  ¿Existe un lobby de alquileres?

      ¿Quién compra y quine vende inmuebles completos en el centro de Melilla?, ¿por qué hay tantos edificios vacíos, incluso los ya rehabilitados, y quiénes son sus propietarios?. Zara rehabilitó el hotel Avenida y pagaba un alquiler mensual que podría estimarse en los 20.000€. Nadie rehabilita un edificio para marcharse 11 años después, sin que medie una causa justificada. La burbuja de los altos alquileres del centro de la ciudad podría haber estallado, aunque sin una detonación ruidosa. Con la apertura del nuevo polo económico podrían haberse producido dos situaciones, la primera es que Zara hubiese intentado rebajar su oneroso alquiler o al contrario, que se les hubiese solicitado un incremento. Los comercios están cerrando en el centro, porque no existe actividad económica que resista el pago de entre 2000 y 4000 euros mensuales de alquiler. Existen grande propietarios de inmuebles, pero no parece que tengan una visión común. Lo que sí existe es un continuo movimiento de compra y venta, o de traspasos y arrendamientos, como el sucedió en la franquicia Granier, que ha cambiado de manos en apenas dos años de actividad.

     Lo que es un hecho es que la burbuja de los alquileres ha pinchado por completo, y que la marcha de Zara podría llevar tras de sí a alguna otra de sus franquicias, salvo que se produzca una rebaja sustancial de los arrendamientos.  De no cambiar la orientación, el centro de Melilla puede quedar desierto. La inversión pública de 707 plazas de aparcamientos en Isla de Talleres  puede acabar resultando un fiasco, ante un desplazamiento del eje comercial de la ciudad.

    Nota:https://www.inditex.com/

La ruina metálica de la Torres V Centenario


 

                          Torres del V Centenario, el camino hacia el fin

            Toda la estructura metálica de las Torres del V Centenario de Melilla están corroídas. En el verano de 2014 se tuvo que desmontar todo el armazón metálico del ascensor panorámico. Desde 2016 está prohibido el acceso a los balcones, al desprenderse en la Torre norte una de las barandillas metálicas. En no mucho tiempo se prohibirá el paso por los intercambiadores internos y se deberá abandonar el piso superior del platillo, en donde están los juzgados de lo Contencioso-administrativo.  La historia de la degradación paulatina de las Torres del V Centenario están suficientemente reflejadas en El Alminar.

               En enero de 2012 escribíamos lo siguiente*: En una obra pública importan tres cosas, la primera el cómo se acaba, la segunda si sirve a los fines para lo que se construyó, y la tercera es la que relaciona la utilidad y el dinero invertidoAsí pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, (25 años) deberá ser abandonada y finalmente “demolida”.

                Nos encontramos a finales de 2017, con un deterioro irreversible, a tan solo 20 años de su construcción. Las Torres del V Centenario son la peor obra pública de la historia de Melilla. Este es el legado de una gestión ininterrumpida, cuya característica son las obras faraónicas y de alto coste. No le pueden echar la culpa a los agentes meteóricos. Las mismas condiciones de salinidad y humedad rigen para las Torres Petronas de Kuala-Lumpur y sus 485 metros de altura. La diferencia es que estas últimas sobrevivirán varios siglos, y  las de Melilla no tiene ya más de 5 o 10 años de existencia útil.

                   Desmontaje de los paneles metálicos de las emblemáticas Torres

         El pasado 20 de noviembre comenzó el desmontado de los paneles metálicos de las Torres del V Centenario. Los paneles cumplían una triple función, por un lado estética y por otro de protección de la superficie de cristal. Además aportaban sombra al interior y tenían una función de seguridad a la hora de limpiar los cristales y en las labores de conservación y mantenimiento. Sin embargo, el alto estado de oxidación de los paneles ha llevado a la Junta de propietarios, todos organismos administrativos, a llevar a cabo su desmontado completo, sin previsión de que sean sustituidos por ningún otro recubrimiento alternativo.

             Las Torres V Centenario se cimientan sobre pilotes, y los edificios se aligeraron todo lo posible en su carga, evitando tabiques interiores y exteriores, debido a la zona en donde fueron ubicadas. Cuando las cargas transmitidas por el edificio no se pueden distribuir adecuadamente en una cimentación superficial excediendo la capacidad portante del suelo. La cimentación sobre pilotes es obligada sobre suelos de baja calidad portante o  cuando la edificación está situada sobre agua o con la capa freática muy cerca del nivel de suelo y  en edificios de altura expuestos a fuertes vientos. como es el caso. Sin embargo no hablamos sobre las Petronas, sino de nuestras modestas Torres V Centenario.

             Un problema que está apareciendo es la fragmentación de las placas de embellecimiento al nivel de suelo, lo que podría indicar que el peso de edificio, pese a estar cimentados sobre pilotes, podría estar ejerciendo una presión superior a la prevista, o el suelo ofreciendo una menor resistencia de la calculada.

 

Nota:(1)https://elalminardemelilla.com/2012/01/17/torres-del-v-centerario-de-melilla/;(2)https://elalminardemelilla.com/2014/09/29/el-fin-del-ascensor-panoramico/