Melilla: ¿capital de la abstención?


                                              

                                  Los antecedentes de la historia abstencionista

               Lo primero que hay que decir es que el comportamiento del electorado en las elecciones generales y en las municipales o locales es prácticamente el mismo, aunque siempre es un poco inferior el voto en las elecciones de carácter nacional. La diferencia de votantes es apenas un 3% inferior en las  selecciones generales.

                       La mayor diferencia se produjo entre 1987 y 1989, en dónde se estableció un arco diferencial de abstención que alcanzó el 12%; Municipales 63% de votantes, Generales 51%, respectivamente. En el siguiente periodo 1991-1993, la diferencia de participación se mantuvo en el 10%, pero en favor de las elecciones Generales del año 93, con un 66% de votantes frente al 57% de las Locales o municipales de 1991. La explicación de esto está relacionada de modo directo con el proceso de nacionalización del colectivo melillense de origen amazigh, y en las fugas de población y reordenación del padrón municipal que se produjo en el quinquenio 1987-1991. Hasta el año 1987 podríamos decir que la situación de la ciudad era parecida a la de Pretoria anterior a Nelson Mandela, solo votaban los melillenses de origen peninsulares y una exigua minoría de nacionalizados de origen bereber. También hay que decir que la derecha  siempre estuvo en contra de ese proceso de nacionalización, y que ese fue el origen del partido Unión del Pueblo Melillense, la afamada UPM, que se creó para frenar los acuerdos de Madrid entre el Ministerio del Interior socialista y el colectivo musulmán de Aomar Duddú. Esta es la protohistoria y su interpretación.

               La gran paradoja es que quienes promovieron aquel rechazo al proceso de nacionalizaciones (la derecha), sean hoy los receptores de votos de parte de ese electorado, hecha la salvedad de la eficaz red clientelar, y porque también, parte de esa nueva burguesía generada con el mencionado proceso, se siente más cómoda votando a la derecha, que a la izquierda teórica y práctica. En las elecciones municipales de 1991 el PSOE obtuvo un 40% de los votos emitidos, siendo esa la última vez en que el electorado amazigh votó a una opción de izquierda clásica. A partir de 1995, encontraron en la incipiente CM (Coalición por Melilla), el portavoz y la expresión de las necesidades de un colectivo con un hecho diferencial propio. Reducir CpM a su innegable matiz religioso, sería tanto como afirmar que el voto al Partido Popular, de carácter demócrata cristiano, se basa únicamente en este hecho.

                    Desde la aparición de Coalición por Melilla, la izquierda ha renunciado a buscar votos entre el colectivo social más desfavorecido de la ciudad, que se corresponde en gran medida con el de origen amazigh. Esta renuncia es una de las causas de esa abstención pasiva que caracteriza las elecciones melillenses. La izquierda renuncia a movilizarse en busca de los desfavorecidos, que son su causa.

                       Sin el concurso de CpM, que representa ya al 25% del electorado votante en las elecciones municipales, las elecciones Generales son un paseo para la derecha. Las únicas alternativas que se proponen para una alianza de fuerza de izquierdas, excluyen siempre a la formación cepemista. Se busca siempre una alianza blanca o neutra, de izquierdas (socialistas, la hueca Izquierda Unida, y la nueva formación que representa Podemos). En las pasadas elecciones de diciembre, Psoe y Podemos sumaron respectivamente el 24,5% y el 11& de los votos; eso sí, con los votos prestados procedentes del electorado de Coalición. Este es el único dato que interesa refrendar o verificar en las presentes elecciones. La única variación posible está aquí, y se podrán extraer conclusiones para el futuro. La primera es que sin la colaboración cepemista no se puede alcanzar una alternativa de gobierno a la derecha, la segunda es que algún día, conseguirán las cosas por sí mismos.

                                  ¿Abstención activa o pasiva?

                  La abstención activa era la promovida por los anarquistas, la ideología suicida, que participaba en todo el proceso político y social, salvo en el de las elecciones, lo que finalmente les llevó a la desaparición. Los Estados son cada vez más fuertes, aumentan su capacidad de amedrentamiento, y es imposible derribarlos por acciones revolucionarias y violentas. En la Democracia, es fundamental plasmar en votos la capacidad de transformación de la sociedad. Solo alcanzando el poder con la fuerza de los votos, puede transformarse la sociedad y las mentalidades.

                La abstención en Melilla oscila en las elecciones generales entre un máximo del 49% en 1989, y un mínimo del 34% en 2008. En las elecciones locales  la oscilación es parecida, aunque la abstención es siempre menor. La participación aumenta en un 5% de media. La abstención máxima se dio en las últimas lecciones locales, las de mayo de 2015, situándose en el 44%, mientras que la mínima se dio en 1995, con un 38%.

                   La situación no es tan grave, y el porcentaje de votantes destinado a arrancar a la abstención se situarían entre un 10% y 15%. Esa es la labor de la izquierda, una izquierda que integre desde el principio, en su seno, a los colectivos más desfavorecidos de la ciudad, tanto en militancia, como en órganos de representación y candidaturas. El modelo de izquierda blanca/neutra, debe ser ya superado. Si se quiere acabar con la abstención, y buscar una alternativa de gobierno para Melilla desde la izquierda, no hay otro camino posible. Mientras tanto, seguiremos votando por desesperación, por proximidad. Mientras tanto, el principal partido de la ciudad seguirá siendo la abstención, que no es algo que se disuelva tocando un cuerno o a mezclándola con agua.

                 La derecha vota con conciencia de clase. En la izquierda se vota mirando el programa y a las personas que deben llevarlo a cabo. Es tan importante lo uno como lo otro. Hay candidatos sin partido, y partidos sin candidato.

Decir No, a este cambio político


 

              El rechazo al cambio propuesto por el Partido Socialista y Ciudadanos

        La palabra cambio solo significa cambiar una cosa por otra, si ningún matiz positivo. Es cambiar las políticas agresivas de la derecha pura y dura, por un gobierno de centro izquierda, que simplemente matice o envuelva en guante de seda las reformas más agresivas exigidas por el neoliberalismo, y que hoy vuelve a exigir el Fondo Monetario Internacional, las aves rapaces del capitalismo.

           El cambio en la conciencia política representado por la aparición de Podemos en la izquierda y de ciudadanos en el centro derecha, no puede acabar en un cambio de cromos entre los dos grandes partidos y un tercero que ejerza como bisagra política, Ciudadanos. Es una situación que ya se ha vivido en el pasado. La bisagra política un día gobierna con la derecha o y otro con la izquierda socialista, y solo en beneficio de sus intereses. Cambiar el bipartidismo imperante,  por una tripartidismo no es lo que la mayoría de la gente votó en las pasadas elecciones del 20 de diciembre. Por primera vez el electorado tuvo más opciones entre las que escoger y por eso el arco político parlamentario ha tomado un aspecto multicolor. La calle y la nueva composición social ha entrado en el Parlamento Español. Por primera vez se ha sentido que la imágenes de los nuevos parlamentarios eran más acordes con la sociedad. La casta y las nomenclaturas políticas perdieron mucho terreno.

            El bipartidismo no sabe moverse en una situación así. Esto ha llevado al Partido Popular a la paralización completa, rechazando por primera vez en la historia de La Democracia española la opción de formar gobierno, como partido más votado. El miedo a la derrota  y a al rechazo de sus políticas, ha hecho que el PP actúe en defensa de su integridad como partido, y no en defensa del interés común de los ciudadanos. El Partido Socialista, dividido en dos claras tendencias, tampoco ha sabido entender la nueva situación política, y ha entrado, con su precipitado pacto con Ciudadanos, forzado por su ala conservadora, en una clara vía muerta política. No se puede ofrecer un pacto ya pactado, eso es un trágala, o el lado estrecho de un embudo. Podría valer para el bipartidismo, pero no es admisible en el escenario político actual.

                                   La alternativa que ofrece y representa Podemos

               Podemos es una alternativa al sistema actual y a todos los problemas de corrupción que ha generado. Ciudadanos es una parte mas, aunque renovada, del actual sistema político. Podemos ha sido combatido por los partidos del sistema y desfigurado por los medios de comunicación, un verdadero frente de guerra, para que el electorado y la ciudadanía lo vean como algo ajeno, o un artificio político dirigido desde el exterior, y no como una opción real, de izquierdas, votada por el mismo censo electoral que vota al socialismo o a la derecha. En estos días, los inscritos en Podemos están votando si aceptan el cambio propuesto por PSOE y Cs, o una alternativa de progreso y social, como la ofrecida por Podemos. A lo largo del día de hoy, ya han emitido su opinión casi 70.000 de sus inscritos. Las votaciones se seguirán realizando hasta el próximo día 16.

                                        El futuro de Podemos

            Podemos se ha formado en una situación política muy acelerada, impuesta por el bipartidismo para descomponerlo lo más posible. En muchas ciudades se ha formado por aluvión y debe llevar a cabo un proceso de criba. No todo lo que hay representando públicamente a Podemos es Podemos, pero eso es algo que se irá depurando con el tiempo y con la labor interna. Muchos de los que se han acercado a la formación, lo han hecho buscando lo mismo que se criticaba en el resto de partidos y formaciones imperantes, e incluso han repetido algunas de sus prácticas.También ha sido infiltrado por otras formaciones políticas, con el fin fragmentarlo cuando fuera necesario, o con el fin de obtener información desde el mismo interior de la formación.

                La alternativa que ofrece Podemos debe ser ideológica y políticamente clara, y sobre todo, tiene que presentarse con siglas inequívoca en todo el Estado y reconocibles del mismo modo en Andalucía, que en Cataluña. Es preferible sacar menos escaños, pero todos representando al mismo partido, que hacerlo con formaciones que pueden cambiar de interés político a lo largo de una legislatura. Ese es el equilibro entre el centralismo democrático y los derechos de las nacionalidades. A partir de ahí, todo puede debatirse, incluida la forma del Estado.

                      El despertar político de una sociedad adormecida, y el cambio en la conciencia ciudadana con respecto a la corrupción, han sido logros surgidos tras la aparición de Podemos como partido en la Elecciones Europeas de 2014.  Todo eso puede quedar en nada si no se consolida con una alternativa política distinta, y con la plasmación en leyes, que impidan la reproducción de una corrupción generalizada.

            Nota:http://podemos.info/wp-content/uploads/2016/04/20propuestas_DEF.pdf

Balance tras el terremoto de Melilla


 Grietas en las Torres del V Centenario

      Los trabajadores que estaban las Torres de V Centenario el pasado jueves 21, en el terremoto de las  14h 47 (con una magnitud de 5,1), sintieron la violenta oscilación del edificio, tanta que muchos sufrieron mareos y dolores de cabeza. Aquel terremoto fue mas corto. El del día 25 se produjo a las 05h 22´, con una duración de 20 segundos, y con una magnitud de 6,3. A esa hora el edificio está solo habitado por el delegado de Hacienda y su familia y el personal de seguridad. La crudeza del terremoto debió ser considerablemente mayor.

        Hay que tener en cuenta que se trata del edifico más alto de Melilla, y que solo cuenta con muros en los laterales Este y Oeste del edificio, ya que el resto son cristaleras. Los únicos muros que conforman las torres desde el suelo hasta la undécima planta son los de los huecos de las escaleras y los que rodean los ascensores. el resto son cristaleras. Estos muros son de un gran espesor y es ahí en donde han aparecido las grietas.

         Tras recorrer por completo las escaleras de ambas torres se percibe que las grietas han aparecido en las dos, pero con una diferencia sin explicación aparente, y es que las grietas en la torre Sur, que son más acusadas, asciendes desde la planta 6ª hasta la undécima, mientras que en la torre Norte, las grietas son más leves y van desde la planta 5ª hasta la planta baja. La torre Sur presenta sus grietas en ambos laterales de la escalera, en la parte maciza y en la de las puertas. Las grietas de la torre Norte son solo en la zona maciza, siendo más acusadas en las plantas bajas, mientras en que la torre opuesta las grietas son del mismo tamaño, independientemente de la planta en la que se encuentren. ¿Quiere esto decir algo?. Es una respuesta que solo podrán evaluar los técnicos.

                                    Una obra muy polémica

        Las Torres del V Centenario fueron una obra polémica desde su inicio, edificadas en la época del cesarismo conmemorativo, con el que el entonces presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, qusio fijar para la historia la efeméride del V Centenario de la conquista de Melilla, llevada a cabo en 1497.

         Fue una obra muy cara, de estilo faraónico y megalómano, concebidas para un fin muy distinto del uso actual, que no es otro que el de almacén de la Administración del Estado. El Consorcio que gestionaba las torres se encontraba en quiebra en el 2002, fecha en la que se obligó a las diferentes instituciones estatales a trasladarse hasta allí. Su estado actual es de deterioro acelerado e irreversible, que obligará a desalojarlas en un periodo no muy largo de tiempo. La estructura metálica está en muy mal estado y el edificio presenta un aspecto muy envejecido, pese a no tener ni siquiera dos décadas de antigüedad.

         La obra en su conjunto presentó problemas de cimentación, un gran retraso en su acabado, y desprendimientos de cristales en su etapa inicial. El platillo superior, concebido como una zona de ocio y de restauración, alberga ahora al Tribunal Contencioso Administrativo. El ascensor panorámico no funcionó nunca, y fue demolido en la mitad del año 2015.

Yugoslavia, Cataluña, España


               La cuestión nacionalista y secesionista

    En Estados democráticos no caben asaltos a la legalidad, bien sea mediante insurrecciones armadas, revoluciones, o declaraciones de secesión. Estás tres cosas le pasaron a la II República Española (intento de golpe de Estado de Sanjurjo, revolución anarquista de Casas Viejas, revolución de Asturias, e independencia de Cataluña). Todos estos sucesos fueron minando y socavando la capacidad de respuesta del Estado, pero nada justifica el asalto armado encabezado por Franco en julio de 1936.

        En el caso del Golpe de Sanjurjo la respuesta del Estado fue débil, y en el de Casas Viejas desproporcionada, y éste es el primer parámetro para afrontar el desafío secesionista del nacionalismo. La acción de Estado debe ser contundente, pero nunca proporcionar más alimentos a las llamas. El Estado debe buscar ante todo, convencer, pero precisa de ser defendido. Se puede discutir todo en una democracia, incluso la propia forma del Estado, pero nunca su composición. El nacionalismo catalán, legítimo como ideología, no puede ser combatido con el nacionalismo español, pues ambos se retroalimentan. Es obvio que existe el sentimiento nacionalista catalán, y su hecho diferencial histórico y lingüístico, pero no lo es menos que Cataluña se ha forjado y formado siempre dentro de del conjunto de la historia peninsular o de España, al igual que el resto de sus comunidades y/o regiones. Solo Portugal se separó del resto de la evolución histórica peninsular y formó una nación distinta. El problema está en que el sentimiento y la política independentista no atienden a razones de ningún tipo, pero hasta llegar a este punto, ha habido una serie de clamorosos errores, dilatados a lo largo de los años.

    La política de «no hacer nada», y de  minusvalorar la capacidad de desafío del independentismo, que es la que ha llevado a cabo Mariano Rajoy en los últimos cuatro años, ha traído al conjunto de la Nación, a un abismo del que será muy difícil alejarse, o no caer en el.  Alimentar al cocodrilo soberanista, como se hizo en la etapa socialista de Rodríguez Zapatero y el fallido Estatuto catalán, tampoco lleva a ningún lugar, porque el Estado llega a sus límites, pero el soberanismo independentista no, pues jamás retrocede en los pasos que avanza.

       Llegados a este punto el Estado y los partidos de ámbito estatal, deben diferenciar entre los partidos nacionalistas catalanes, y los independentistas o soberanistas, que se han juntado en una «coalición contranatura». La derecha burguesa catalana y  nacionalista, no puede ir junta con partidos de izquierda independentista, como los anticapitalistas de la CUP (Candidatura d´Unitat Popular. Es incomprensible y contradictoria esta alianza. Las legítimas aspiraciones republicanas y catalanistas de Esquerra Republicana, son antagónicas con las aspiraciones de la burguesía catalana de derechas.

     La acción del Estado y de todos los partidos estatalistas que lo integran, que debe ser muy fina, debe ir encaminada a forzar la desunión de estas fuerzas antagónicas. No hay otra vía posible que explotar las contradicciones de esa unión, buscando acuerdos con las fuerzas catalanistas no soberanistas, o lo que es lo mismo, reintegrar a la mayor parte posible de la derecha nacionalista y burguesa, al lado de la federación estatal, aunque eso suponga modificar la forma del Estado. Hay que aislar, políticamente, al soberanismo, siempre y cuando se crea en el Estado y su concepto.

     El inmenso error de alargar la legislatura, pensando solo en los intereses propios, los del Partido Popular, y no en los del conjunto del País, ha conseguido que el desafío soberanista se lleve a cabo frente a un gobierno en funciones y sin legitimidad parlamentaria. El nacionalismo siempre busca la posición de debilidad del Estado al que se enfrenta.

            Se necesita un siglo para construir un Estado, y una hora para reducirlo a polvo. Lord Byron

        Un partido con la aspiración de dirigir una nación, debe presentarse en todo el ámbito estatal bajo las mismas siglas y la misma ideología. Podemos debería haberse presentado con sus siglas inequívocas en todo el territorio español, ya que ahora corre el riesgo de sufrir escisiones en la periferia, o de entrar en contradicciones según los territorios. Aun así, su fuerza es muy grande y tienen una oportunidad única  para llevar a cabo la diferente opción que representan. En ellos descansa parte de la oportunidad que todavía tiene este país para salir adelante sin escisiones, aunque en el camino se dejen algunos diputados,  los de las compañías políticas de la periferia estatal. Nunca se deben hacer rebajas en la ideología de izquierdas, porque al independentismo le  vale todo.

        Siempre traigo a colación a la antigua Yugoslavia, porque no fue un Estado fallido, sino uno al que hicieron fallar. A la muerte del mariscal Tito, era un Estado muy sólido. Una república federal, con la jefatura del Estado rotatoria. ocurrió que en su peor momento , se encontró con los peores dirigentes políticos posibles. También existían intereses políticos y económicos tras aquella forzada ruptura. Alemania representaba a uno de los responsables del estallido yugoslavo.

         Si el camino que se ha iniciado hoy en Cataluña es solo la voluntad escapista de algunos de los actores políticos, todavía se está apunto de reconducirlo, pero no con Mariano Rajoy al frente. Si hay actores políticos y económicas tras este escenario, la situación se tornará algo más complicada.

El Pacto, la vaca y el futuro de Melilla


                    Contar con un instrumento propio de expresión, en el que se ha recogido todo lo sucedido en la ciudad en los últimos cinco años es muy útil, porque todo está ahí escrito. En  enero de 2012 el entonces presidente del Consejo de La Juventud de Melilla, José Valdivieso-Morquecho, asombró a Melilla entera denunciando una supuesta trama de corrupción, que afectaría a importantes áreas de gobierno del Partido Popular de Melilla. La credibilidad de aquella denuncia radicaba que se hacía desde dentro del propio partido, por el que había sido uno de los más firmes defensores, casi un autentico fan, del presidente Imbroda. Toda Melilla le creyó, o le creímos, porque aportaba y mostraba abundante documentación sobre pagos desorbitados de la Administración Local, a empresas de servicios, subsidiadas al efecto invernadero de lo Publico.

                 Seguidamente, aparecieron las colecciones de reportajes de la revista Interviú, nunca tan leída y comprada en la ciudad de Melilla. Unos la comprábamos para leerla y otros para evitar que se leyera. Tras aquello, como consecuencia o no, siguieron los registros en dependencias del Ayuntamiento de Melilla, por parte de la Unidad Contra el Crimen Organizado de la Guardia Civil, y las célebres operaciones Ópera y Tosca.

                     El joven Valdivieso era además de un estudiante con curriculum brillante y un futuro prometedor, un artista, que llenó toda la ciudad de coloreadas vacas. Tras sus denuncias, empezaron a desaparecer de las calles y también fue denunciado el hecho. En El Alminar también dimos cuentas de la insólita desaparición de las vacas pintadas. El mundo político conocido parecía desmoronarse en aquellos. Apenas unos meses antes, había desembarcado en Melilla el ex presidente Ignacio Velázquez, con un grupo político llamado Populares en Libertad, lo que quería decir que existían otros populares, pero esclavizados, supuéstamente por el entonces y hoy presidente del Partido Popular, Juan José Imbroda. La verdad, es que los melillenses no respaldaron nunca demasiado a los populares libres y prefirieron seguir siendo cómodamente esclavos, en el sentido político.

                                               El pacto de las vacas

              ¿Qué fue de las vacas?, ¿qué ocurrió con todas aquellas operaciones judiciales y toda aquella documentación incautada?. Las vacas ya solo quedan unas pocas, como testigos de algo insólito y que ya casi nadie recuerda. El PPL ya no existe y se ha desintegrado y disuelto dentro del partido al que ferozmente combatieron. Incluso el propio artista lácteo trabajo hoy para su fantasmal grupo político en dependencias municipales. De lo ocurrido en los juzgados nada se ha vuelto a saber, pese a las decenas de políticos imputados por delitos bastante graves.

                  Cuando por error se publicó en la página del Partido Popular el contenido del pacto de gobierno con los populares libres, decidimos guardarlo, pero solo como curiosidad. Nunca esperamos que algo de aquello fuera a ser algún día cumplido. David venció a Goliat, pero solo en el relato bíblico y mediante un truco, con una honda y a suficiente distancia. La clave de aquel pacto de las vacas, esperábamos verla plasmada en la lista de candidatos del Partido Popular a las presentes elecciones generales. La selección de candidatos muestra quién sigue siendo el «amo del calabozo azul», y que solo entra o sale quien él decide. Hoy queda claro que aquello no fue un pacto, sino una rendición incondicional. De todo lo prometido y dicho por el PPL, ya no queda nada.

                           La solución para Melilla está en lo que suceda en Madrid. El fin del bipartidismo abrirá forzosamente un nuevo tiempo. El poder estatal  cambiará de manos, y con ello todos sus representantes en nuestra ciudad. Esa nueva política que se va a abrir paso, marcará si nuestra tiene un futuro con esperanza. Nada volverá a ser lo mismo después del 20 de diciembre. Todo ha llegado demasiado lejos en España y claro está, en Melilla. La vida de cualquiera, incluso de aquellos que tienen o tenemos trabajo, ha empeorado mucho en estos cuatro últimos años.

 

Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/14/liquida-a-una-vaca/. (2) https://elalminardemelilla.com/2011/05/18/la-defensa-de-la-democracia/

El presidente frente a la Arciprestal


Elecciones en el Año de La Misericordia

           Intentamos evadirnos y alejarnos de la realidad, pero no se posible. Encontrarse con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda,  iniciando la primera mañana electoral frente a la iglesia Arciprestal, en el inicio del Año de la Misericordia, no es algo que se pueda eludir. Es una imagen que quiere enviar un mensaje. Es un mensaje que debe recoger un lugar como El Alminar.

           En la mañana de San Juan Damasceno, ocultado por los cañonazos de Santa Bárbara, patrona del Arma de Artillería, el presidente de La Ciudad convocó una rueda de prensa bajo los tenues rayos solares. Son tiempos fríos, de cambios en el panorama político. El próximo gobierno ya no será monocolor. El bipartidismo se ha acabado, al menos para unas cuentas legislaturas.

          Frente a La Arciprestal, que vive horas muy bajas y que todavía no tienen colocadas las estelas del Año de La Misericordia, inaugurado por el Papa Francisco en África, el continente negro, Juan José Imbroda, presidente de Melilla, iniciaba la campaña electoral que va a transformar el país. Los creyentes solicitan el perdón en La Iglesia, los partidos políticos en las urnas. Da igual que cumplan o no  sus promesas, que lleven a cabo su programa electoral, o lo conviertan en papel mojado. Que cumplan o no la penitencia o que aprendan de los errores cometidos.

      Si los votantes otorgan a un partido la estela de ser el más votado. o sea, la victoria electoral, poco se puede hacer luego. Es hora de pedir perdón por los pecados y faltas, pero también debe existir el propósito de enmienda. En caso contrario, de nada vale toda esta parafernalia.

     Es hora de cambiar las cosas, de mandar al «purgatorio» de la oposición al que se lo haya merecido. Es el momento y la ocasión, y sobre todo, hay un modo de hacerlo, que es castigando incumplidor retirándole los votos, y premiando o votando al que prometa hacer algo distinto, en beneficio de todos. Esta vez las opciones son muchas. Eso sí, cada uno tendrá una idea distinta de lo que ha sucedido en los cuatro últimos años.

En la plaza de Les Halles


         Condena absoluta del terrorismo como forma de acción política

              El terrorismo como forma de acción política es rechazable y condenable, porque en realidad es solo una forma más del crimen. Da igual que lo lleven a cabo grupos radicales en nombre de cualquier causa o bajo cualquier justificación, porque las víctimas de las acciones terroristas solo son personas inocentes. El terrorismo de Estado también existe y lo rechazamos de igual manera. Existen también acciones criminales de política internacional, como la «destrucción de Iraq» en 2001, en la que no solo no participó Francia, sino que lideró a los países que estaban en contra de aquella guerra, causa de los actuales males que sufren muchos Estados, como el propio Iraq o Siria. Acciones muy condenables y rechazables son las represalias llevadas a cabo por el gobierno de Israel, contra la inerme e indefensa población civil de Palestina.

           Sin embargo, nada de esto justifica el causar víctimas inocentes en el propio Israel, el haber destruido el Estado de Siria por muy condenable que sea el régimen dictatorial de El Assad, o traer la muerte y la destrucción hasta el corazón de Francia o en Madrid en el año 2004. Salvaje y brutal fue la acción del Ejército ruso en Chechenia, pero salvajes y brutales fueron los atentados chechenos en  Moscú.

                                    Les Halles, el nuevo corazón de Paris

               Les Halles es una amplia y bella plaza, de lo que pretende ser el nuevo y moderno centro de París. Hace un año estábamos allí. Hoy es noticia por ser unos de los lugares golpeados por las acciones terroristas que han llenado de víctimas y de muerte la capital de Francia. Debajo de la superficie de Les Halles existe un Centro Comercial de 4 plantas y una inmensa estación de metro que comunica y enlaza todos los ramales y líneas del metro parisino. París quiere luchar contra la contaminación automovilística, creando la mayor red de metro del mundo. Sus líneas alcanza cualquier punto de la capital francesa. Es una verdadera alternativa al automóvil.

                La irracionalidad del terror y de la guerra ha golpeado de nuevo a la capital de Francia, apenas un año después del brutal atentado contra el semanario Charlie Hebdo. Una vez más, mostramos nuestra solidaridad con las víctimas, siempre inocentes y que todos/as aquellos que luchan por buscar y crear un mundo diferente, al imperante de la lógica de la guerra.