Los velos de Cristo


                                                                      Las calmas de Navidad

        El día de Navidad siempre lo recuerdo como de calma absoluta. Pasada la cena de Nochebuena y la situación de tensión para que todo salga bien, la comida del día 25 es de absoluta calma. Tras ella ya no hay nada que hacer ni donde ir. Aunque cada vez menos , por que los tiempos y las influencias externas imponen cambios en las costumbres, todo está cerrado. No hay periódicos y si se consigue no encender la televisión o alejarse de los nuevos sistemas de comunicación, se consigue el silencio absoluto. Las charlas familiares se imponen sobre cualquier otro tipo de ruido moderno y sus sistemas de conexión permanente. Nadie quiere o pretender luchar contra esas tendencias porque son mareas lo anegan todo y a las que es imposible resistirse.

        Pese a todo esto, hay quien en medio de nosotros consigue aislarse de todo: son las monjas de clausura. En la ciudad de Almería hay dos conventos, uno es el de las Clarisas, conocidas como «las claras», y el de las Concepcionistas, denominadas «las puras». Resulta curioso que ambos conventos estén emplazados sobre los solares de lo que antaño fueron mezquitas de las Almería musulmana. Ambos fueron constituidos con Reales Cédulas de Los Reyes Católicos, tras la oficialización de la conquista el 26 de diciembre de 1489. Las religiosas Concepcionistas custodian desde principios del siglo XVI la imagen de la Virgen del Mar, aparecida en la costa almeriense en 1502 junto a la localidad de Torregarcía.

            Cristianismo e Islam han ido siempre a la par,  atravesando la historia como antagonistas, pero también  evolucionado con influencias mutuas. Tanto el convento de Las Puras como el de Las Claras ofrecen una misa diaria a las que acuden un cierto número de personas. En la mañana de Nochebuena pasaba junto al de Las Puras, el último que me quedaba por visitar, cuando acaba el oficio religioso matinal. Puede verlas y fotografriarlas con el velo blanco, el de la pureza,  que las cubre de modo íntegro. Es una escena llamativa que no había contemplado en otras ocasiones. Se tardan muchos años en descubrir una parte amplia de los secretos de cualquier ciudad. Es igual el número de años que lleve uno en ella, pues siempre habrá una última cosa que no conozcamos. En la cristiandad también hay velos que cubren a las mujeres de modo completo.  También existen velos en la cristiandad, como puede verse no solo es un hábito del Islam. Lo que también es común es que sean solas las mujeres las que deben cubrirse de modo completo. Algunos nos dirán que estas religiosas escogen esta vida de clausura de modo voluntario, pero es que es esa también la respuesta que escuchamos en el otro lado de la frontera. ¿Tiene sentido y utilidad una vida así?.

Lo que está en entredicho es el papel al que se relega la religiosidad de las mujeres, y es la gran cuestión que debe afrontar, si quiere sobrevivir como tal, la Santa Madre Iglesia. La cúspide de La Iglesia intenta renovarse, pero en España, el clericalismo del Ministro de Justicia y del Partido Gobernante, han vuelto a arrojar a las mujeres a la caverna, con la contrarreforma de la Ley del Aborto.

Sobre el inmovilismo en las cofradías


Las cofradías son una expresión de fe, no hay duda, pero también un problema para La Iglesia. Se cuentan por miles los desencuentros entre las cofradías y los obispos titulares de sus diócesis, porque al final el medio acaba siendo el fin, o sea, que la cofradía se convierte en la iglesia de los cofrades, hecha a su imagen y semejanza.

El Arzobisbo de Sevilla Juan José Asenjo Pelegrina, en el boletín diocesano del mes de novimebre les dedica este párrafo a las cofadías hispalenses: «De poco servirán, queridos cofrades, vuestros cultos esplendorosos y la belleza de vuestras procesiones, sin en vuestra vida asociativa la primera preocupación no es la santificación, el amor a Jesucristo y a su santa Iglesia, la comunidad fraterna, la unidad en el seno de la Hermandad y la comunión con los pobres. Estaríamos ante un enorme tinglado de cartón piedra, detrás del cual solo existe el vacío». La contundencia del párrafo es evidente para cualquiera, otra cosa es que luego se hagan oídos sordos y nadie se de por aludido, como pasa siempre.

Las cofradías son un mundo muy hermético y rara vez trasciende fuera lo que pasa dentro, aunque en muchas ciudades ciertos pasos procesionales cambian su recorrido y hora para no coincidir con tal o cual otro. Las relaciones entre hermandades procesionales no suele existir más allá de los aspectos protocolarios. Si en el mundo político la renovación es dificil y hay que hacer años de pasillos, de clanes y de camarillas, para a menudo no conseguir nada, en el mundo cofrade todo eso se supera con creces. Ya lo dijo un gran Papa, Urbano II: el buen cristiano matará a su hermano hereje con las entrañas abrasadas de amor a Dios.

                    Dimisión del presidente de La Agrupación de Cofradías en Melilla

        Existe un canon en el Código de Derecho Canónico que impide compatibilizar los cargos de representación cofrade o eclesial, con los de representación política o pública. Cuando Francisco Javier Calderón fue designado como Consejero de Seguridad Ciudadana, esta posible incompatibilidad saltó al debate público, y el entonces Vicario Episcopal (el melillense Jose Manuel Barreiros López), intervino aclarando que el canon se refiere solo a los «cargos electos». La ley o norma siempre tiene su jurisprudencia, incluída la eclesiástica. No sería difícil establecer una relación entre la nueva dimisión de Calderón como presidente de la Agrupación de Cofradías, antes había dimitido como Hermano Mayor de La Soledad, y la última visita del Obispo de Málaga Monseñor Catalá Ibañez. Este dimisión y abandono de todos los cargos eclesiales puede interpretarse como una recomendación sugerida por el Episcopado malacitano.

También podría ser indicio de un  futuro político más prometedor para el actual Consejero de Seguridad Ciudadana, tal y como se rumorea en la ciudad. Francisco Javier Calderón podría ser el futuro nº 2 , solo por detrás de Imbroda, en las listas municipales de mayo de 2015, o incluso el próximo presidente del PP melillense. Todo esto sí daría luz a  estos movimientos sin explicación pública.

                                  Situación cofrade en Melilla

La Cofradía del Rocío lleva más de 10 años en situación de «intervención episcopal», sin celebrar elecciones y sin rendir cuentas al cabildo. Carece de Hermano Mayor y el actual delegado episcopal, Gregorio Castillo, vuelve a asumir el papel de presidente de la Agrupación de Cofradías, mandato que ya ostentara durante ocho años aunque de modo interirno. En la Cofradía de La Victoria sigue sin saberse si dos años después de celebradas las elecciones, se ha producido la ratificación episcopal, algo obligado para todas las entidades incardinadas en La Iglesia y sujetas a los cánones y normas del Código de Derecho Canónico. Si se quiere estar y actuar dentro de La Iglesia, se deben cumplir sus normas. En la Cofradía de La Flagelación, en donde se han celebrado elecciones recientemente, ha salido ganadora la candidatura de José Francisco Ramos, hermano mayor del anterior Hermano Mayor, frente a la candidatura renovadora de Roberto Vargas.

Nadie se arriesga a perder el poder en las cofradías, ni los componentes de las juntas de gobierno se resignan a renunciar a la parte de lustre social que conllevan. El acceso de los jóvenes a las juntas de gobierno y la renovación de sus estructuras, en una ciudad de poca población de confesión católica, es lo único que puede salvar o retardar el declive de la Semana Santa de la ciudad. La designación del pregonero de casa Semana Santa es también otro proceso realizado en las cumbres y sin participación directa de la feligresía de base.

Hay muy poca participación de los fieles de a pie en las estructuras de La Iglesia. Si se quiere conseguir algo es a base de pasillo y de muchos años de espera, en la mayor parte ineficaces y frustrantes. En todos los lugares y desde hace muchos años, se siguen viendo casi los mismos nombres. Todo ha variado muy poco. En la Iglesia corren vientos de cambio desde la parte alta, Papa Francisco, a la vez que en los pisos bajos todo sigue cerrado a cal y canto. El Concilio Vaticano II previó la creación de los consejos parroquiales, para que no todo dependiese de la voluntad o del carácter del párroco, pero nada de eso se llevó a cabo.

Nota: http://semanasantamelilla.wordpress.com/2013/11/29/jose-francisco-ramos-vidal-gana-las-elecciones-de-la-cofradia-del-flagelado/

El trabajo del sacerdote Buxarrais


                 Pero alguno dirá: Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo por mis obras, te probaré mi fe. Santiago 2, 18

                  Terribilis est locus iste  (Este lugar es terrible)

Este lugar es la capilla del Centro Asistencial, bajo la advocación de la Virgen de La Medalla Milagrosa.  Este el el lugar que escogió el entonces obispo de Málaga Ramón Buxarrais,  en el año 1991, para su retiro. Fue el primero que cumplió por entero la exhortación evangélica: «Deja todo lo que tienes y sígueme». Es el mayor ejemplo en Melilla de alguien que renunció a todo y venció al mundo. Afirmo que este es un lugar terrible porque aquí se convive con la muerte a diario. No es un lugar fácil para trabajar en él, ni siquiera para visitarlo, pero la mayor dureza es pasar allí las 24 horas del día, desde hace más de 22 años.

Aquí está forjando su fama de santo, el padre Buxarrais, Don Ramón, o monseñor, pues atiende por cualquiera de esos nombres. El padre Ramón oficia su misa diaria, cada mañana, desde hace dos años, para la media docena de internas y de alguna otra mujer que acude desde el mundo exterior. Desde hace 6 años soy testigo ocasional de lo que hace, y ese es el trabajo que tengo pendiente y al que tengo que dar forma. He visto y vivido muchas cosas que jamás pensé ver, en un lugar de gran humanidad y de insólita dureza, porque de aquí no se sale con vida, aunque hay mucha vida y experiencias acumulados dentro de él.

Es un lugar duro,  por mucho que la totalidad de los internos estén perfectamente atendidos, y el trato con los trabajadores sea casi familiar. También hay muchos voluntarios que acuden todos los días para atender a ancianos y ancianas, para darles un rato de charla o de compañía. Todas estas acciones, tanto voluntarias como laborales son loables, sin embargo, acabado el turno de trabajo o de visita, quien sea se va. El único que queda allí  es el padre Ramón Buxarrais, quien este diciembre cumplirá, D.m, 84 años. Es la parte final de la vida, esa que no aterra y en la que no queremos pensar, pero que está ahí. Hay personas terriblemente desvalidas, irreconocibles ya en lo que fueron algún día. Estar en ese lugar todos los días, sin faltar uno, no es algo al alcance de cualquiera, por eso no dejo de admirar y de manifestar la grandeza humana y el ejemplo de Monseñor Buxarrais. Mi papel únicamente es el de ser testigo, dando cumplimiento a la máxima  Pablo: «lo que veas, escríbelo en un libro».  El tiempo con el que contamos es finito, y quiero plasmar todo lo que allí he visto y todavía veo. Todas las semanas se deja de ver a alguien, bien porque ha pasado al pabellón de los no válidos, bien porque se ha marchado «al reino de los cielos». Hay también mucha tristeza y melancolía que se posan en las miradas del que por allí pasa.

El pasado 11 de septiembre se cumplieron 22 años desde su renuncia al episcopado malacitano. Nadie, ni siquiera él mismo, pensaba que iba a aguantar tanto, porque de Málaga se vino con graves dolencias físicas, que fueron agravándose con el paso y el peso de los años, y de las que ha sido intervenido en varias ocasiones.

Todo ejemplo necesita de un testimonio, aunque a él solo le baste con lo que hace, y con la recompensa del cariño y la gratitud de las personas que trata a diario. Al final Dios Padre, en el que cree firmemente, le ha concedido la suficiente perspectiva, para que compruebe por sí mismo, que lo que pareció «una excentricidad o incluso un abandono» en su momento, hoy es el más firme ejemplo de una iglesia que debe deshacerse de todos los fariseos que la pueblan, y que hacen en ella la misma labor que las rémoras en la piel de las ballenas, esto es, dificultar su movimiento.

Voy allí con cierta asiduidad, pero en frecuencias difícilmente observables y repetibles. Busco instantáneas y momentos poco observados. Conservo cientos de fotografías de monseñor Buxarrais en esta etapa de su vida, decenas de impresiones y reflexiones, pero todo eso es solo una parte ínfima del mosaico que compone la historia del Centro Asistencial, próximo ya a su centenario (1915), y tan solo un leve retazo de la figura humana y del ejemplo que allí deja el obispo emérito de Málaga, el padre Ramón.

Es la historia oculta, la que no se ve, la única que me interesa. Un testimonio desde fuera y a la vez dentro, que es la única manera de observar las cosas alterándolas lo menos posible. Un testimonio que sirva tanto al que esté dentro como al que se encuentre fuera, y quizá más este último que al primero. Tomás fue bendecido por creer tras haber visto, pero más alto es el mérito del que cree, pese a haber visto.

Tras los pasos de La Patrona de Melilla



¿Se debe ir en busca de La Patrona, se debe esperar a que ella llegue al encuentro o se debe acompañarla?. Cualquier es actitud es válida. Cada uno hace lo que puede, o lo que quiere hacer en cada momento. La imagen de La Virgen de La Victoria acompañó a los melillenses en «la larga noche de los 400 años», el larguísimo periodo de tiempo que mantuvo encerrada a la población de Melilla en «el peñón rocoso», en el árido solar que conquistara La Casa de Medina Sidonia en 1497.
En la tarde de ayer mantuve las dudas sobre si acudir al encuentro con el desfile procesional, y que llevo realizando en los últimos diez años. Al final me decidí a acudir y a no faltar por mi causa, al tradicional encuentro en las calles, pese a que son decenas de veces las que visito la Iglesia de La Concepción a lo largo del año. La Imagen, La Patrona, no tiene responsabilidad en lo que sucede en torno a ella, no solo ahora, sino también en otras épocas.
Fui en busca de La Patrona, a encontrarla en lugares diferentes, lejos de la desangelada avenida, pero mis dudas, sobre si acudir o no, fueron castigadas con el olvido de la tarjeta de memoria de la cámara, en casa, lo que me imposibilitó buscar imágenes diferentes. Solo mi modesto móvil me permitió realizar algunas fotografías, no las que hubiera querido, pero al menos pude obtener las imágenes necesarias para plasmar la cita, y volver a hablar de ello aquí.

¿Patrona o Matrona?
No entiendo el por qué la palabra «patrón» no tiene la misma equivalencia que la de «matrona», no entiendo por qué se habla de santo patrón y no de santa matrona, o por qué el sustantivo patronazgo, no tiene su equivalente en matronazgo. Vamos a ver, sí lo entiendo, pero es solo una pregunta retórica. El caso es que este año he visto muy vacías, me refiero a las calles por las que hace su recorrido la imagen de La Patrona de la ciudad de Melilla. Yo siempre escribo acerca de los mil de La Patrona, pero con una generosidad que luego no se suele tener conmigo. Y vuelvo a decir que esta talla, de tipo galeona, de mujer sedente, del siglo XVI, fue casi el único amparo de los melillenses en «la larga noche de los 400 años». En general iba poco arropada por el público, muy poca gente la esperaba en la plaza de Menéndez Pelayo, y casi nadie en Ejército Español o La Avenida. Muchas ausencias notables entre los hombres y mujeres de Fe de Melilla, bastantes huecos entre la autoridades, escasa presencia de otras cofradías, pocas caras conocidas entre el público. La excusa de que era domingo, o de que el lunes también era fiesta, no vale siempre. He visto procesiones patronales en pueblos y pedanías, en donde no falta un solo vecino, ya sean gañán, aparcero, o potentado. Algo pasa, algo está ocurriendo, y nadie habla.

La cuestión de La Victoria

Poco antes de iniciar los diversos periodos vacacionales, sobrecogimos al mundo del Alminar anunciando que nos habían puesto una querella, y no pudimos dar más datos ni cuenta del motivo. Ahora sí lo vamos a hacer, ante La Patrona de Melilla, porque la querella o su anuncio, todavía no sé si ya está presentada, viene precisamente de aquí. Llevo escribiendo 6 años sobre el mundo religioso y cofrade de Melilla, he escrito más de una docena de veces sobre La Virgen de La Victoria y su Cofradía o Hermandad, que tanto da. Las cofradías son entidades públicas incardinadas dentro de la Iglesia y por tanto sometidas al articulado del Código de Derecho Canónico. Hicimos una especulación sobre una anomalía en la constitución de La Junta de Gobierno actual, relativa a que hasta el mes de junio no había sido refrendado el nombramiento por el Obispado de Málaga, pese a haberse celebrado el Cabildo electoral un año antes. Los componentes de la Junta de Gobierno actúan y representa a la cofradía de modo público y por tanto pueden ser objeto de opiniones y de discrepancias, dentro del ejercicio de ese función. El Alminar, su autor, pertenece a esa la Cofradía de La Victoria, e Imparcial es uno de los mayores historiadores religiosos de la ciudad. Ambos fuimos denunciados por un miembro de la Junta de Gobierno de La Cofradía. Pese a que nunca fue mencionado con nombre y apellido, se sintió agraviado tanto en el aspecto personal, como en el de integrante de la Junta de Gobierno de La Victoria. Solo se mencionaron cuestiones relativas al ejercicio público de su cargo.
¿Qué imagen se da de una cofradía si a dos miembros activos que discrepan, se le amenaza con una querella, muy dura en condiciones y exigencias?. Pues que es un mundo cerrado, cuasi fanatizado y hostil a cualquier mirada que se considere externa. La Hermana Mayor de La Victoria, en una entrevista publicada en El Alminar, me dijo: La Patrona, lo es de todos, sin distinción. Lo hechos parecen haberla desmentido. La Patrona parece ser solo de aquellos que la consideran suya, y al que disiente, aunque pertenezca a la Cofradía, solo le espera «la estaca». Con sucesos como este que he relatado, lo que me extraña, es que a la Procesión de La Victoria, todavía sigan acudiendo mil personas.

Nota: Reitero el ofrecimiento al miembro de la Junta de Gobierno de La Victoria que se sintió ofendido por una noticia aquí publicada, que tiene este espacio abierto.
(1) https://elalminardemelilla.com/2012/03/17/los-dos-candidatos-a-la-victoria/

Campanazo en La Congregación


                          El Obispado fuerza dimisiones en La Victoria de Melilla
Hemos escrito mucho, muchísimo sobre La Congregación de La Victoria, pero no esperábamos escribir que el Obispado de Málaga exige la dimisión inmediata del Fiscal de La Congregación y de otro cargo de la Junta de Gobierno. A estas dos dimisiones forzadas, siguen otras dos, que provocarán unas nuevas elecciones, en la Real y Franciscana Congregación de La Virgen de La Victoria. ¿El motivo?. Muy sencillo: todos los dimisionarios no están casados por la Santa Madre Iglesia y/o son separados o divorciados, lo que impide, según el Código de Derecho Canónico (CDC), el ejercer cargos de responsabilidad en cofradías y otros órganos de La Iglesia.

                                      Los órganos de La Iglesia
En al menos tres iglesias de Melilla hay órganos, pero es mejor no tocarlos, si no se sabe hacer bien. Uno de los más grandes santos contemporáneos, San José María Escrivá, en su llaneza aragonesa dijo esta verdad, tan grande como un templo Yo perdí mi inocencia, en los pasillos del Vaticano. Esta frase habla de la sinuosidad y peligrosidad de los santos pasillos eclesiásticos, los más peligrosos del mundo, en los que pueden zozobrar desde un Papa(Benedicto XVI), hasta un mayordomo o un simple monaguillo.
Elecciones en La Congregación
En el mes de marzo del año pasado, se celebraron las elecciones a Hermano Mayor en La Cofradía de La Victoria, y se llevó a cabo un «santo juego sucio». Consiguieron emitir y exhibir un «decreto episcopal» o recomendación, en el que se impedía a Carlos Castañeda Fernández, reconocido hombre de Fe melillense, ocupar un puesto a posteriori, en la candidatura a la Junta de Gobierno que debía perder las elecciones, como así fue. Para ello se basaron en no sé que artículo del CDC, que impede a una persona formar parte de una Junta, aunque sea de modo honorífico, si no está incluido en ella desde el principio. Bien, pero si hay que respetar ese código, debe hacerlo todo el mundo.
La profecía del Código de Derecho Canónico
Aunque me de miedo decirlo, es reconocida la capacidad profética del Alminar, por ellos les voy a pedir que relean este párrafo, escrito el 23/03/2012, del artículo dedicado a Don Carlos Castañeda:

            Tal y como dijo días atrás Imparcial, el Derecho Canónico es muy serio, a lo que yo añadiría que también es muy potente. Si cualquiera de nosotros se enfrentara a sus normas, no solo seríamos aplastados como un vulgar sello, sino que también arderíamos en un instante, como una falla. Papas, cardenales y obispos podrían sucumbir ante la tupida red que componen sus cánones o artículos. Invocar al Derecho Canónico para cerrar el paso a alguien, equivale a concitar a la potencia del fuego sagrado, porque si se encuentra una canon para achicharrar a alguien, hay diez más para mandar a la hoguera al que ha encendido el fuego.
Ha tardado un solo año en cumplirse. Nada más puede decirse.

Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/?s=elecciones+transparentes. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/03/21/el-hombre-de-la-victoria/

Pentecostés ( Πεντηκοστή), 2004. Golpe en el Rocío


 

                          Varios caminos y un sólo Rocío

        Haciendo gala de la vieja máxima dominica de:  «donde no cabe la predicación, prevalecerá la estaca», el Vicario Episcopal D. Antonio Ramos Ayala, forzó la dimisión del último y único Hermano Mayor de la Cofradía de Jesús Cautivo y María Santísima del Rocio, Sebastián Garcia. Digo único porque desde la refundación la cofradía en 1978 no ha habido otro, y digo último, porque desde 2004, Gregorio Castillo, es solo el «gestor delegado» del episcopado de Málaga.  Han pasado 9 años y no se ha resuelto nada, pero:  ¿cómo empezó todo?.

                 El Espíritu Santo

              La celebración de Pentecostés se conmemora el quincuagéismo día desde el inicio de la Pascua. En este día, el Espíritu Santo, descendió en forma de lengua de fuego sobre los apóstoles. Es lo único sobre lo que no se permite blasfemia alguna. La contundencia de Marcos disuade sobre cualquier intento de hacer la más mínima irreverencia: En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres; los pecados y las blasfemias que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrán perdón jamás, cargará con su pecado para siempre. Marcos 3, 28-30

                       Pentecostés 2004. El día del Vicariazo

      La memoria humana es débil y los periódicos no siempre recogen todas las cosas. En el año 2004, según qué periódico consultado, parece que se trata de una ciudad distinta. En aquella época los periódicos locales tenían tendencia política y si algo no se encontraba en uno, podía aparecer en otro. La noticia de la dimisión de Sebastián García como Hermano Mayor del Rocío, sí apareció en los medios de comunicación, el día 30 de mayo de 2004.

         Tras la publicación de la noticia, se extendió la más espesa sombra de silencio. Se empezaron a oír cosas, e incluso apareció una carta, que no hemos podido localizar, en la que se describían, bajo una identidad supuesta, las presuntas irregularidades en la gestión del que había sido Hermano Mayor durante 25 años. Nada se probó, y todo quedó inmóvil y oculto desde entonces, tanto, que 9 años después del Vicariazo o decreto que disolvió la Junta de Gobierno de la Cofradía de Jesús Cautivo y Mª Stsima. del Rocío, nadie ha sido capaz de convocar una elecciones, y restaurar el orden legal de La Cofradía.

       ¿Quién dictó el decreto?. Es algo imposible de saber, porque nadie reconoce su autoría. En el Obispado malacitano remiten a la Vicaría de Melilla, y en ésta envían directamente al Obispado. Cuando la Santa Madre Iglesia no quiere hablar de algo, no suelta palabra alguna, es pétrea.

                                        Semana Santa del 2004

       Los cielos anunciaban tormentas y cambios. La Semana Santa de aquel año se abrió con normalidad con La Pollinica, y se cerró lágrimas y agua, pues las lluvias impidieron todas las salidas procesionales del Viernes Santo. Algo barruntaban los cielos que estaba oculto al resto de los humanos. Tras la romería del Rocío de ese año, celebrada en mayo, en pentecostés, Sebastián García abandona el cargo de Hermano Mayor que había ocupado durante 25 años (1979-2004), y juró ante el entonces Obispo de Málaga Antonio Dorado, acatar la orden de La Iglesia, y no revelar nunca los motivos, algo que ha cumplido.

       Hay una gran frase, proferida por el airado Vicario Antonio Ramos, diciendo a alguien muy inmerso en la todavía Junta del Rocío: «La Iglesia no es una democracia y te irá muy mal si te enfrentas a ella». No amenazaba en balde. La Iglesia ha acabado con cualquiera que se ha enfrentado a ella. Tras el duro anatema, a mano alzada,  el Vicario Ayala, decide interrumpir cualquier veleidad democrática en La Cofradía rebelde, interrumpe el proceso electoral, el cabildo de cuentas (en el que supuestamente saldrían a la luz las presuntas irregularidades), y nombra como gestor delegado a Gregorio Castillo. El mandato era reorganizar la cofradía, poner en orden las cuentas y convocar elecciones, algo que no se ha hecho casi una década después. ¿Qué ocurrió?, eso seguimos sin saberlo. La Cofradía ha perdido la mitad de sus hermanos en esta década de transición.

           Tras rastrear un año completo de periódicos locales, encontré en Melilla Hoy, una carta de Juan José Aguilar Anaya, publicada el 4 de abril de 2005. Él era el candidato a Hermano Mayor, que fue apartado del camino, por la sospecha de que podía ser el «tapado» designado por Sebastián García para sucederle. Ante la posibilidad de que pudiera ganar las elecciones, se emitió y redactó «el vicariazo», que no consta en archivo alguno.

 

El Cristo de Limpias en la iglesia del Real


       Entrada nº 900

         La realidad es suficientemente dura y no permite divagaciones de ningún tipo. Es pues el tiempo de contar historias, las que sean, con tal de que distraigan y quizá inspiren. ¿Qué hace a unas historias mejor que otras?, ¿porqué algunas perviven y otras desaparecen para siempre?. No hay respuestas fáciles. Hay historias que necesitan ser cuidadas y alimentadas, como el fuego, y otras que necesitan periódicamente de cierta labor de desbrozo, porque con el paso del tiempo se le van incorporando detalles que nada tienen que ver con ellas y las desvirtúan. De algunas historias no podemos desprendernos y otras es justo lo contrario, que vuelven una y otra vez en nuestra busca, cuando ya creíamos que nos habíamos olvidado de ellas, o cuando pensábamos que no podíamos encontrar nada más.

                El Cristo de Limpias en la iglesia de San Agustín de Melilla

    Empecé con esta historia en el año 2007, y desde entonces no he podido desprenderme de ella. Es una de las señas de identidad del Alminar. He escrito much0 más que nadie acerca del culto a este busto, que pese a prolongarse durante más de 70 años, apenas dejó rastro escrito en las obras o artículos referidos al mundo religioso cristiano melillense. Sólo unas pocas líneas en la obra: Melilla piadosa y tradicional de Moya Casals, y poco mas.

        Cuanto más cerca creí haber estado de solucionar el enigma de su desaparición y actual paradero, todo se detenía de repente. Durante un tiempo recorrí una gran techo en la historia de este culto, de tipo popular, y luego, casi de modo inmediato, cualquier avance se tornaba imposible.

        Conseguir una imagen original del busto parecía algo imposible, hasta que un buen día, Imparcial, gran colaborador de este blog, decidió proporcionarme dos fotografías y las compartimos en una entrada. Es más, alguien me envió un mensaje interno y me dio las iniciales de quien podría tenerlo. El final parecía muy cerca, pero solo nos quedamos debajo del muro, sin poder sortearlo por lado alguno.

         Hace más de un año que no he vuelto a escribir acerca de este tema, ni pensaba volver a hacerlo. Sin embargo, hoy he ido a recoger unas fotografías antiguas de la semana santa melillense y algunos programas oficiales, de la década de 1950; que me ha proporcionado mi amigo Juan Díez, cronista oficioso de la ciudad. Entre más de 50 fotografías, programas y anuncios de la época, había una del Cristo de Limpias melillense, en su iglesia de San Agustín, del barrio del Real, el más populoso de Melilla y el que más ricamente ornamentaba su parroquia, pese a ser un barrio obrero. Los pobres y los humildes,  siempre han sido más generosos que los ricos.

             Esta será la primera imagen que vean los melillenses, tras los casi 25 años transcurridos desde su desaparición. Espero que la publicación de la fotografía tenga el efecto esperado, que levante recuerdos, que remueva conciencias, y sobre todo, que desate definitivamente las lenguas que permanecen calladas, y que darían la solución definitiva al tema de su ignoto paradero. Quien lo vea recordará y quien lo tiene, ya no debe ocultarlo por más tiempo.

            Es un inesperado final, para un extraño mes de abril, desde la perspectiva del Alminar. Ya no digo duro, porque eso ya lo son todos los meses. Estamos en tiempos de historias, y esta es muy apasionante. Siempre te busca, siempre te acaba alcanzado y no permite que te separes u olvides de ella.

    PD: Otros artículos sobre este mismo tema. (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/04/melilla-el-enigma-del-cristo-de-limpias/, (2)  https://elalminardemelilla.com/2011/05/11/el-cristo-de-limpias-del-barrio-del-real/. Algunos, como este último, están escritos hace más de 5 años.