Fotos antiguas y desconocidas de Melilla, V


                         La autoría de las fotos

  

      Me cuenta un amigo, Dani JSR , experto fotógrafo y muy entendido en fotografías antiguas, que cree que pertenecieron  a Arístides, un fotógrafo que vivía en la calle Bustamante del barrio del Hipódromo. Dejo aquí constancia del dato, porque siempre hay que reconocer la autoría. En cualquier caso he divulgado desde El Alminar 20 fotografías, sumadas las de Calvache y la inauguración del antiguo Grupo Escolar de García Valiño, que creo que han contribuido ampliamente a la difusión libre de nuestro pasado, secuestrado en amplias zonas, en ya olvidados expolios de desaparecidos archivos y bibliotecas de organismos e instituciones oficiales.

       Nota: en la foto que he etiquetado como plaza de toros y resto de San Lorenzo, se observa en la parte superior, la mezquita de la calle Querol, o del Habbus, con la antigua techumbre, destruida por un rayo en la década de 1980.

             http://fotohistoriamelilla.blogspot.com/

Tráfico cortado entre Aeropuerto y Huerta Salama


            

         Rotura de una de las tuberías recién instaladas

             Si vive en la urbanización La Araucaria, en la parte alta del Real, en las infraviviendas de «las caracolas» o se dirige hacia los colegios Juan Antonio Fernández, Enrique Soler o circula hacia el centro de la ciudad, o hacia los institutos, debe buscar una alternativa, porque el tramo de la carretera de Alfonso XIII, en sentido ascendente, desde la rotonda de la carretera del Aeropuerto, hasta la de la calle del Hospital Militar, se encuentra cortado por la rotura de una de las tuberías de conducción de agua, instaladas hace apenas un año.

           La rotura se ha producido en las primeras horas de la mañana de hoy, 8 de noviembre, y todo el tráfico, que a es ahora es mucho, tuvo que ser desviado hacia las calles Jiménez e Iglesias, Aragón y Luis de Ostariz, única manera de acceder al complejo educativo antes mencionado.

        Estas tuberías fueron instaladas en los dos últimos años. Fueron las famosas obras con cargo al  Plan E  y que ejecutó la Ciudad Autónoma. Durante dos años, alternativamente, fueron cortados los dos sentidos de la circulación en esta carretera de Alfonso XIII, en todo el barrio del Real, en el Barrio de La Victoria, en el centro de Melilla, en el Monte de La Libertad (Calvo Sotelo). Eran tuberías de gran diámetro que permitieron renovar una gran parte de las obsoletas conducciones melillenses y que vimos instalar por toda la ciudad, además de sufrir interminables cortes de calles, retenciones y atascos.

         Una de estas tuberías ha reventado esta mañana y por la noche, todavía seguía saliendo el agua en abundancia. Hace apenas un mes reventó un colector, justo en la rotonda que da acceso a este tramo de la carretera de Alfonso XIII. La rotura se encuentra a la altura de la entrada Este del Parque Forestal. Por el tamaño de la rotura y la gravedad de la avería, es seguro que el tráfico esté cortado en este tramo hasta el final de la semana, por lo que habrá que buscar desvío alternativos a esta transitada ruta.

 

Vallado al suelo en el vertedero de escombros


           El nuevo paseo Marítimo y el vertedero de escombros, están apenas separados por un mallazo. Todo lo que separa una obra de otra es o era, una débil valla de alambre, recubierta con una tela verde que intentaba no crear impacto visual y fundirse estéticamente con el terreno. Pero, siempre hay uno, todo el mundo sabe que el viente atraviesa una valla metálica sin problemas, por el entramado del alambre. Sin embargo, si al viento se le opone una superficie lisa que el ofrezca resistencia, entonces éste ejerce un empuje uniforme sobre toda la superficie y acaba volcándola. Por eso, en las pancartas informativas de tela, se realizan unos agujeros que permitan el paso del aire y no arranque la pancarta publicitaria.

       En realidad, el principio elemental de la navegación a vela es ese: Una superficie lisa sobre la que el viento ejerce su empuje y lo convierte en fuerza motriz. Luego si el viento puede mover un barco, un mallazo recubierto de tela apenas le dura un soplido. Y eso es exactamente lo que ha sucedido en el nuevo Paseo Marítimo, al que las Autoridades Autonómicas le han cogido mucha manía. Toda la valla se ha ido al suelo, en la zona más expuesta al viento. Veremos qué ocurre cuando las autoridades locales y estatales sean del mismo partido, porque ya no habrá nadie al que echarle la culpa y las cosas se seguirán cayendo, pero ya no se podrá responsabilizar a nadie que esté al otro lado del mar. Va a ser todo un problema.

Extraños objetos perdidos


        

       Este bolaño o pivote,  lleva ahí casi un mes. Lo más curioso es que en 500 m. a la redonda no hay ninguna zona que tenga estos objetos para impedir el aparcamiento sobre las aceras. Solo podemos suponer que ha sido desplazado hasta ese lugar de modo intencionado. El fin de ese transporte y desplazamiento me resulta imposible de descifrar. El que un mes después del hallazgo siga en el mismo lugar, con ligeros desplazamientos, tampoco resulta lógico. Es admisible que el barrendero no lo quiera recoger y transportar en su cubo, pero al menos se podría dar el aviso a la Policía Municipal para que lo retire.

      El IDO ( identificación de objeto desplazado), se encuentra en la calle del Cuerpo Nacional de Policía, que curiosamente no coincide con el emplazamiento de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, pero esto ya son cosas del callejero melillense, en donde las denominaciones de las calles son aleatorias. La última posición GPS del IDO, lo situaba frente al quiosco de chucherías, metro arriba o metro abajo.

Melilla sin política monumental


         Lamentable estado del monumento de El Encuentro

         Pese a tener una fundación denominado como Melilla Monumental, la ciudad carece de una política monumental, quizá tampoco debería tenerla. No estamos pidiendo la creación de una viceconsejería de monumentos, ni nada que suponga un gasto adicional. Simplemente señalamos la necesidad de mantener de manera vistosa lo inaugurado o lo más representativo.

          En 1997, año del V Centenario, se institucionalizó el «encuentro entre culturas», tras 5 siglos de encontronazos y la máxima expresión de esa política que sigue vigente hoy en día, fue este monumento que simboliza el abrazo entre culturas. El monumento tiene una clara inspiración en la obra de Chillida, el escultor que convirtió grandes volúmenes de hierro y cemento en obras culturales. El problema que tiene este monumento es su situación aislada y su extraordinario volumen. En aquel año del V Centenario se buscaban obras grandiosas y  atravesar los siglos con construcciones fastuosas. Sin embargo, son las obras más pequeñas de Mustafa Arruf (los conjuntos escultóricos del Paseo Marítimo o el de la Plaza de España), las que han conseguido integrarse perfectamente en el paisaje urbano.

    Todo lo que se ha realizado con posterioridad parece haber marginado este monumento, que navega en solitario en un plaza cuyo nombre (Consejo de Europa), ni significa nada y parece que se aleja de aquel concepto de «encuentro». Pero como siempre hay otro modo de ver las cosas, quizá este conjunto escultórico sea una visión profética de los nuevos tiempos y acabe representando algo distinto de aquello para lo que fue concebido. ¿ Quién sabe ?. Lo que no ayuda nada al monumento, es la lamentable situación en la que se encuentra, claramente deteriorado, con solo la mitad de las luces originales y que tampoco funcionan. El suelo pulido fue usado por los patinadores durante años, de ahí su gran deterioro.

          Quizá le convendría  estar rodeado de un jardincillo que arropase más, a un Encuentro,  demasiado solitario y a oscuras. Quizá todo sea un símbolo, una metáfora, o una profecía. No hay manera de establecer por decreto los símbolos de una ciudad. Es el uso y el pueblo el que consigue eso.

El garaje de San Juan en Melilla


        En realidad este garaje no tiene nombre, yo le llamo de San Juan porque está situado en las inmediaciones del Torreón y los almacenes de San Juan, que actualmente ocupan el Club Scorpio y la AEM (Asociación de Estudios melillenses). En los primeros años de la década de 1990, cuando se construyó ese aparcamiento público, aparecieron unos restos de muralla y también unos antiguos hornos de Intendencia (de los que nuestros expertos desconocían su existencia). Hasta hace tres años no me había interesado por su presencia, aunque sí conocía su existencia. Pensaba que unos hornos del siglo XVIII o XIX no eran mas que eso, unos hornos. Sin embargo era una deuda pendiente y decidí acercarme allí y fotografiarlos.

      Me dejaron una grata impresión los restos, sin embargo me extrañó no ver por allí una mínima placa que informase de la datación o procedencia de los restos, como sí ocurre en las murallas del siglo XVII descubiertas en Málaga en el aparcamiento de Marqués de Larios. Allí sí se informa y sí se dice lo que es, tanto en el interior como en el exterior. En Melilla nada, y eso que aquí existe la Fundación Melilla Monumental, supuestamente encargada de la conservación y difusión de los vestigios históricos, y cuyo coste anual se acerca al millón de euros, el de La Fundación.

      Las bóvedas de los hornos y las chimeneas son fácilmente reconocibles, sin embargo, ese resto de muralla no cuadra con el resto de la construcción, parece que hay edificaciones superpuestas, incluso de siglos diferentes, pues los materiales no son los mismos. Los materiales se reutilizan, las construcciones se superponen. Otras cosa que llamó mi atención fueron los silos, que son bastante profundos y el pensar si han sido excavados o no, si proceden de la época de los hornos o si son anteriores y posteriormente reutilizados.

          Lo peor no es que todo está sin señalizar, es que está mal conservado, que muchas partes se están desmoronando y que en Melilla, en donde hay un agujero, en este caso una bóveda, el lugar se convierte en basurero o en una «papelera monumental».

    Aquí dentro no podemos echar la culpa a nadie, porque es un lugar vigilado, osea que si esto está lleno de basura, los únicos que transitan por la zona son los ciudadanos  que acuden a aparcar o a retirar sus vehículos.   Es lamentable que en Melilla cualquier cosa acabe de esta manera. Es descorazonador que las entidades supuestamente protectoras del Patrimonio no sean capaces de gestionar estas cosas, pese a los abundantes presupuestos que manejan. Aquí, aparte de limpieza, debería estar todo correctamente señalizado, identificado y sobre todo, datado y conservado, porque los hornos se están desmoronando.

Melilla y la gran superficie comercial


             Lo que seguimos sin tener: Una Gran Superficie.

  Resulta curioso, paradójico, que la reinauguración de un supermercado (SuperSpar), la cadena de alimentación más antigua de España y cuyo origen se remonta a la etapa final del franquismo, y que ya estuvo en Melilla a principio de la década de 1990, se nos presente como el mayor relanzamiento de la economía de Melilla desde la «Revolución Industrial». Visitas de las autoridades al «supermercado», calificativos de rango histórico y toda la propaganda desplegada como si estuviésemos ante no se sabe qué acontecimiento.

      Habrá que recordar que en ese mismo lugar, estuvo radicado durante años, un establecimiento de la cadena vasca Eroski, muchísimo más abastecido que el actual y con un abanico de compra mucho más completo, pues incluía el menaje de hogar, juguete y un apartado de productos de alta calidad. Habrá que preguntarse porqué cerró esa cadena y qué cosas ocurrieron para que Eroski abandonase Melilla.         

     La cadena alemana Lidl acaba de abrir sus puertas en Melilla con un centro mas bien normalito y algo pequeño, para los que uno está acostumbrado a ver en el resto de España. La visita del embajador de Alemania en España, muy de alabar y de agradecer, recuerdan a las imágenes del inmortal «Bienvenido Mister Marshall «, en este caso Herr Reinhart.  Sobre las escenas vividas y escamoteadas, en la inauguración de este «Centro Comercial», tampoco califico de grande, afirmo lo mismo que se decía del reinado de Tiberio, que cuando menos se digan de lo sucedido, mejor. No sé que imagen se habrán llevado los alemanes de Melilla. Como todo, es puro escaparate, diga lo que digan la propaganda, porque al Lidl no le rodean ni infraestructuras de comunicación, ni aparcamientos en la zona para soportar una gran afluencia de vehículos. se ha vuelto a ver el tradicional aparcamiento salvaje e invasor de aceras, que en nuestra ciudad ya empieza a ser una costumbre o quizá una obligación, ante la carencia de vías urbanas y de zonas de aparcamiento.

     PD: Melilla sigue sin gran superficie comercial, hecho anómalo en España. Cualquier ciudad con más de 70.000 habitantes tiene una. Ni Spar, ni Lidl, ni Día. La sensación es que nos siguen dando gato por liebre. Lo importante, lo que deberíamos tener, seguimos esperándolo y sin tenerlo, hasta que los dueños de la economía melillense lo decidan. Habrá tiempo de hablar de todo.