Una fotografía en Adamuz


Una singular batalla, como diría don Quijote, se está produciendo en las redes sociales, a cuenta de una fotografía en la que aparecen el Rey Felipe VI, Jefe del Estado, junto a los ministros Oscar Puente y Mª Jesús Montero, el presidente andaluz Juan Manuel Moreno, autoridades locales, de la infraestructura ferroviaria, y Fuerzas de Seguridad del Estado.

  No están posando, motivo principal  de acusación de la campaña orquestada en redes sociales, contra la Democracia y sus representantes, sino que se detienen unos segundos para mirar al tren Alvia de RENFE, que se encuentra justo enfrente, y en un estado sobrecogedor. Todo se ve perfectamente en el vídeo colgado por la Casa Real, y en la selección de fotografías,  entre ellas, la de la discordia, que es la primera que mostramos.

  Es un recorrido, no se busca una foto emblemática, sino que se produce. La Reina Letizia se vuelve a mirar hacia la cabeza tractora del tren , y la ministra Montero también se gira y sale de plano casi inmediatamente. Un fotógrafo de Casa Real hace la fotografía, desde posición situada más a la izquierda, y con mayor perspectiva de la máquina accidentada, y lo que captura es una instantánea. Y el intenso debate empieza ahí.

  Lo paradójico, es que defensores y detractores piensen, al unísono, que la imagen es dañina para las Instituciones del Estado, y la divulguen, bien acompañada de opiniones defenestradoras, o negando su existencia, ofreciendo datos de que es una foto amañada, y así salvaguardar el prestigio institucional. Se divulga también la especie de que por un momento fue retirada, y luego vuelta a reponer,  en los portales digitales de la propia Casa Real, algo que no es cierto.

  Unos al negar la imagen, y otro al afirmar que es un posado, algo también falso, nos obligan a buscar la verdad, y dejar en evidencia los amaños, que no las fotografías. Si hay algo absolutamente cierto en este trágico suceso, son las 45 víctimas mortales y el dolor irreparable de las familias. El accidente de Adamuz marca, eso sí, el final de un ciclo político,  y todo el año 2026, recién iniciado. Es ya una cisura, un antes y un después.

  Las consecuencias inmediatas las va a pagar, de modo inexorable,  el ministro de Fomento Oscar Puente, que no parece mal gestor, y que sí está personalmente afectado por la tragedia. No finge, y eso se nota. Su problema, evidenciado en un accidente terrible, es que no ha podido desprenderse del lastre heredado de su anterior titular, el ministro Ábalos,  y de su obscena gestión.

El accidente del 18 de enero en Adamuz, señala el final de un deterioro imposible de alargar por más tiempo, propiciado por un ministro calamitoso, Ábalos,  que se tragará al ministro de Fomento actual, y quizá su alcance no se detenga en este punto fatídico.

El jaque no es solo contra Oscar Puente y el gobierno. Es  tambien contra el Estado, la Corona, y contra la Democracia. Por eso hay que sacar todo a la luz, sin olvidar, en ningún momento a las víctimas (Q.e. P.D).

Nota: El 26 de mayo de 2003, 62 militares españoles, y 13 tripulantes,  perdieron la vida en un accidente en Turquía.  Federico Trillo era Ministro de Defena y nunca dimitió, ni aceptó su responsabilidad.

Felipe VI sustituirá a Gloria Fuertes


            Nombres sin memoria; memoria sin nombres

       Aprovechando que la Memoria Histórica pasa por el Río de Oro, quienes no se han molestado nunca en que a José Antonio Primo de Rivera le quiten el nombre que inmerecidamente ostenta en nuestras calles, ya han encontrado una alternativa que se han apresurado a registrar. Un oscuro y nada recordado general ya se presta a sustituir, al violento fundador de Falange. Por supuesto que ni se piensa en que la calle recupere su nombre anterior, el de Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la II República. En 1941 las autoridades franquistas cambiaron sin contemplaciones todos los nombres de personajes republicanos, y los sustituyeron por falangistas y los nombres notables del «alzamiento».

         Es evidente que se pretende una ciudad sin memoria,  con nombres que no digan nada a las personas que habitan la ciudad. Así no se sentirán vinculadas de ningún modo a sus calles, y seguirá dejando hacer «mangas y capirotes» a la clase política gobernante. Una ciudad sin vínculos, nombres ni memoria, es una ciudad desarmada moralmente.

                       2017, Centenario del nacimiento de Gloria Fuertes

           Mientras toda España y el mundo de las letras conmemora el centenario del nacimiento de Gloria Fuertes, Melilla se prepara para sustituir su nombre en la Granja Escuela, y otorgárselo al monarca Felipe VI.  La Granja Escuela siempre ha llevado el nombre de la poetisa madrileña desde su creación, en la década de 1990. Gloria Fuertes es un nombre vinculado a los niños y niñas, mucho más que el del Jefe del Estado. En este punto habrá que aclarar si la Casa Real sabe que el nombre del Monarca va a sustituir al de la singular, entrañable y genial persona que era Gloria Fuertes; pues de todos es sabido que nunca aceptan sustituir a otros nombres anteriores. Prefieren siempre dar el visto bueno a fundaciones nuevas o lugares originales.

            Gloria Fuertes fue una mujer republicana, represaliada y comprometida políticamente. Para sobrevivir, como el viejo emperador Claudio, tuvo que revestirse de una imagen excéntrica, y ser conocida como la poetisa de  los niños y niñas, cuando en realidad, su poesía estaba cargada de compromiso social, humano y político.

              Mucho de esto se está conociendo ahora, pero en Melilla, la Granja Escuela siempre ha sido Gloria Fuertes. No se entiende este movimiento, ni tampoco otros. Habrá que explicar muchas cosas, como siempre; y también estar atento a otras, como siempre también.

        Nota:http://www.gloriafuertes.org/