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Capilla del Hospital de Cruz Roja


  

                La iglesia de las mujeres

           El 27 de septiembre de 1927 se bendijo la capilla de La Cruz Roja, cuyo callejón de entrada es una de las imágenes típicas de la ciudad, sobre todo con el más grande  Crucificado de Melilla y que cierra el pasadizo. Durante 70 años todos los melillenses pasaron por sus inmediaciones, ya que el de La Cruz Roja era el único hospital civil de la ciudad. Ambas edificaciones son obra y fruto de  mujeres, que pusieron todo su empeño en llevarlas a cabo.

          El Hospital se debe a Carmen Angolotti, Duquesa de la Victoria, llegada a Melilla en 1921 tras el desastre de Annual. La capilla es fruto del empeño de Concepción Prozurama, esposa  del Comte. Gral. Castro Girona, tal y como se puede ver en la placa conmemorativa sobre la entrada interior a la capilla.

          El Vicario eclesiástico José Casasola ofició la ceremonia que tuvo como madrina a Concepción Prozurama. Esta parroquia estuvo regida en un principio por los religiosos de la comunidad de San Vicente de Paúl y por este motivo, el altar mayor lo preside la Virgen de La Medalla Milagrosa, a quién en un principio estuvo encomendada la capilla. El Vicario estuvo auxiliado por los capellanes Alonso y Foncillas.

           En esta capilla tuvieron especial preponderancia las mujeres, tantos las ya mencionadas, como las integrantes que componían la Junta de Damas ( la viuda de Ostáriz y las señoras Del Pozo, Antoine, Cremales y Carcaño), así como las damas enfermeras y hermanas de San Vicente de Paúl.

           La enfermera Lucía Ascof cantó “la misa pontifical de Perosi” y la señora de Del Pozo “el Ave María de Luzzi”. También cantaron la tiple señora de Sastre y las jóvenes Domínguez, Jiménez Salinas y Sánchez Medina, en un coro dirigido por el organista Pedro Arcas y el maestro Tijero.        

                          La capilla de Concepción Prozurama

        El Vicario Casasola dedicó su homilía a resaltar que la capilla se debía al empeño personal de Concepción Prozurama: “Esta capilla es hija vuestra. Permitidme que en nombre de todos, en nombre de Cruz Roja, de todos los aquí presentes y de Las Hijas de La Caridad os dé la enhorabuena. Que Dios os bendiga”.

          Ornamentación y sistema Larrucea de enladrillado

         El proyecto fue ejecutado por el arquitecto Juan José Larrucea según el proyecto de su padre José de Larrucea y con algunas modificaciones sugeridas por Carmen Angolotti, Duquesa de La Victoria.

         La iglesia estaba conectada al hospital de La Cruz Roja, de manera que los enfermos pudieran oír misa desde un lateral. Es de cruz latina y de estilo románico. Los techones y contrafuertes son de hormigón armado y los muros realizados por el sistema patentado “Larrucea”. El sistema surge de la necesidad de sustituir los soportes tradicionales de madera y hierro, escasos y caros en aquellos años, por arcos de ladrillos, lo que a la larga dotaba a la edificación de un aspecto y constitución muy sólidos. El sistema lo inventó Juan de Larrucea y la primera edificación se realizó en Baños de Cerrato (Palencia), concretamente la iglesia de La Asunción en 1919.

         La solidez del edificio es evidente, ya que 80 años después de su construcción, no ha necesitado ninguna reparación importante, salvo las relativas a su habitabilidad y acondicionamiento. Las paredes y las bóvedas imitan a la piedra y fue construida en poco más de una año, con un coste total de 102.000 ptas. 

                   Las vidrieras están inspiradas en la catedral de León y fueron pintadas por el legionario y artista Mario Chalón y su compañero José María Ferreira. La santa titular de la Iglesia y a cuya advocación fue dedicada es la Virgen de la Medalla Milagrosa, aunque actualmente está bajo el amparo de San Francisco Javier, cuya imagen puede verse en el altar mayor y en el lado derecho.   Cuenta también con una réplica a tamaño completo del Cristo de Limpias, la única existente en Melilla. Fue donada para la ocasión por la madrina e inspiradora de esta iglesia, Concepción Prozurama, esposa del Comte. Gral Alberto Castro Girona.  Sus mármoles, el techo artesonado de la entrada y su mobiliario pueden verse sin grandes cambios desde su inauguración.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/10/el-cristo-de-limpias-de-la-cruz-roja-de-melilla/

          

El Cristo de Limpias de La Cruz Roja de Melilla


 

         

                  Donado en 1927 por Concepción Prozurama        

                  Enrique Delgado

       En septiembre de 1927 se inauguró la capilla del Hospital de Cruz Roja, conocida hoy como de San Francisco Javier. La capilla se adornó, además de los exornos propios de las iglesias, con diversas imágenes de santos de los de mayor devoción en la ciudad. Todos sin faltar uno, se pueden ver actualmente en la capilla.

        El dato que había caído en el más absoluto olvido, era que uno de los tres “crucificados” que la adornan y que está situado en la capilla lateral de la derecha, es una réplica en talla de madera del afamadísimo Cristo de la Agonía de Limpias y que fue donado para la inauguración por Concepción Prozurama, esposa del Comte. Gral. Arturo Castro Girona.

         Lo sorprendente es que ese importante dato ha sido obviado por los que hasta ahora han sido considerados como los cronistas religiosos de Melilla, Fernández de Castro y Moya Casals. Ninguno de los dos hace referencia al importantísimo culto al Cristo de Limpias que se desarrolló en Melilla entre 1920 y 1989.

        Moya Casals, autor del libro “Melilla piadosa y tradicional”, en el que relata la historia de cada iglesia, sus inauguraciones y sus imágenes, detalla la composición de la nueva iglesia de La Cruz Roja, pero inexplicablemente olvida el detalle de la donación de Concepción Prozurama, quien probablemente la encargó teniendo en cuenta lo arraigado que ya estaba el culto en la ciudad.

       En 1922 “El Telegrama del Rif” publicaba una referencia acerca de la fama que tenía de milagroso, una reproducción del busto del Cristo de Limpias que existía en el cementerio y que posteriormente pasó a la Iglesia de San Agustín. En 1927, casi en las mismas fechas se matriculó un barco de la flota pesquera de Melilla con ese nombre.

       No es de extrañar que “Conchi Prozurama” quisiera fijar el culto al Cristo de Limpias en Melilla, con una réplica de cuerpo completo del Cristo de la Agonía (nombre con el que era venerado en Cádiz), y de la que no existen demasiadas  réplicas, pues lo que se comercializa y difunde por todo el mundo cristiano es sólo la reproducción del busto, de gran fama también, o casi mayor que la propia talla, a la que casi nadie ha visto.

          Lo que no sabe tanta gente es que el Cristo de Limpias es una talla a cuerpo completo del año 1700 aproximadamente y de autor anónimo. Su singularidad estriba en que reproduce a Cristo en los momentos finales de su agonía, con la cabeza en una posición tan forzada y con tanto realismo, que la expresión del rostro cambia según la posición desde la que se mire, es más, si se recorre la imagen de derecha a izquierda parece seguir al observador con la mirada. Esto dio origen a las famosas miradas del Cristo en Limpias y dieron origen a los “celebérrimos milagros” que hicieron saltar la imagen a la fama mundial en 1918. El culto se inició en Cádiz, en donde se inició su fama prodigiosa. Finalmente la talla acabó en la localidad cántabra de Limpias, que es en donde se el venera y de la que ha tomado su nombre.

          El manto del olvido cubrió a esta imagen y a su donante, pero también la protegió, pues visto lo sucedido en Melilla, en donde desaparecieron tantas imágenes en el período iconoclasta (1974-1989), esta réplica de estuco quedó a salvo, gracias a haber sido olvidada, pues de todos es sabido que si el Cristo de Limpias tenía centenas de seguidores, también poderosos enemigos.

         El busto venerado en San Agustín durante 60 años, fue retirado del culto por  decisión del párroco Jesús Hurtado y a su vez el busto desapareció para pasar a manos privadas. Todavía hoy sigue sin saberse el paradero final del busto, aunque la lista final de los posibles destinatarios finales no excede de tres personas.

       PD: El clericalismo militante y el franquismo sobre todo, desvirtuaron la historia de la imagen e intentaron apropiarse de su fama, con lo que quedó vinculada a los sectores sociales más conservadores del País. 

    Nota: En la capilla en donde está la replica del Cristo de Limpias, puede verse, en el centro de la imagen, la figura del Resucitado que se procesionaba en Batería Jota, antes de ser sustituido por el actual.