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Liquidación de la Cooperativa Gráfica


                  Se ha escrito y opinado mucho en El Alminar sobre la historia y decadencia de la Cooperativa Gráfica de Melilla, una empresa a la que se ha dejado caer, mientras que se subvenciona sin fin a asociaciones y entidades que solo existen para formar la red clientelar del gobierno, y que casi no tienen actividad alguna. Los 60.000€ que necesitaba la centenaria empresa melillense, de la que vivían cuatro familias, siguen figurando en el correspondiente apartado de los Presupuestos de Melilla, pero ahora irán a parar a una empresa de Valladolid, pero que deberá radicarse de algún modo en la ciudad. Todo está ya dicho, todo está ya escrito. Lo publicamos y damos cuenta de ello, para que en algún momento, el pueblo melillense, no deje estas cosas impunes.

            El pasado 6 de febrero empezó la liquidación del mobiliario existente y la desaparición inexorable de una imprenta que era parte de la historia de la ciudad.

El fin de la Cooperativa Gráfica melillense


El Gobierno local deja caer a la empresa más antigua de Melilla

           José, Enrique y Boris son los tres últimos trabajadores de la Cooperatica Gráfica de Melilla, fundada en 1912. Si nadie lo remedia, en los primeros días del año 2015 esta emblemática empresa de Melilla cerrará sus puertas y sus talleres, poniendo fin a su historia. Hasta la fecha y desde la década de 1960 editaban el Boletín Oficial de Melilla.  Los tres últimos trabajadores de la imprenta que edita el BOME, están ya en la cincuentena y con una alta especialización profesional, por lo que su futuro laboral, de tener que cerrar la empresa,  se torna muy difícil.

                           Un supuesto ahorro de 20.000€

        El gobierno que más contratos ha adjudicado a empresas de Melilla de modo directo, o sea sin concurso público, podría dejar caer esta empresa por un supuesto e hipotético ahorro de 20.000€, que es el que ha ofrecido la imprenta vallisoletana que ha ganado este concurso público, procedimiento inusual en la última década de gestión y gobierno. La Cooperativa Gráfica editaba el Boletín por un coste aproximado de 60.000€, mientras que la empresa adjudicataria ha obtenido el contrato por 20.000€ menos. Está por ver que al final realmente resulte más barata esta adjudicación.

         El Gobierno de Melilla es la Administración mas subvencionadora del mundo, entre empresas, equipos deportivos, medios de comunicación, asociaciones de vecinos, asociaciones de toda índole, publicaciones, y cualquier otra cosa o actividad que precise ser subvencionada. Sin embargo y por  razones que nadie alcance a comprender, se muestra extraordinariamente cicatero con algunas empresas que realizan una actividad importante e histórica en Melilla, como es el caso de esta imprenta o el de la otra coopetrativa, la de transporte público urbano, más conocida como la COA.

            El Servicio de Publicaciones de la Ciudad de Melilla edita, nunca mejor dicho, hasta lo que no está escrito. El servicio municipal de reprografía, reproduce hasta la propia Biblia si hiciera falta, sin embargo, nada de ese trabajo (un pequeño porcentaje), es derivado hacia esta pequeña y centenaria imprenta. ¿Por qué?. Nadie tiene respuestas.

             Los trabajadores de la Cooperativa Gráfica estaban en negociaciones para alquilar un local en el antiguo Vivero de Empresas y seguir desarrollando su actividad gráfica, peor la adjudicación del BOME a la imprenta de Valladolid, puede alterar incluso el futuro laboral de sus trabajadores.

                 Es cierto que la maquinaria de la que disponen está ya obsoleta y no les permite editar otro tipo de productos, que les permitiría competir en el mercado de la impresión gráfica. Sin embargo existe una empresa municipal PROMESA (Proyecto Melilla), cuyo fin es promocionar la aparición de nuevas empresas o reciclar y renovar aquellas que ya están instaladas en la ciudad. El fin es, o debería ser, mantener el empleo existente. Ese es el objetivo de las subvenciones públicas.

                Los 20.000€ que se ahorren, supuéstamente, en la nueva impresióndel BOME, lo dilapidarán en la próxima comilona, multitudinaria y pantagruélica, organizada por el motivo más peregrino, como viene siendo habitual.

          PD: escribimos de esto mucho antes de que nadie se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, hace más de dos años.

(1) https://elalminardemelilla.com/2012/04/17/cooperativa-grafica-melillense/

Museo de Artes Gráficas de Melilla


                Por lo que se ha escrito en el anterior post sobre la Cooperativa Gráfica de Melilla, nadie se ha molestado en hacer una historia sobre esta empresa, auténtica reliquia de un pasado reciente. Quizá algún que otro artículo pero poco más. Me cuesta trabajo asimilar que sea El Alminar de Melilla y mi más que modesta preocupación, la que haya puesto un paréntesis a años de olvido. Es algo que me resulta difícil de aceptar, cuando hay y existen varias entidades que debería proteger y evitar la pérdida total de lo que se atesora en “el destartalado” local de esta empresa melillense.

             Con solo un 10% de lo que allí hay y almacenan , se haría un Museo modélico en cualquier ciudad de España, en cualquier ciudad en la que no se tire el dinero como en Melilla. Son máquinas con 100 años de antigüedad, carteles únicos, planchas y fotolitos a punto de desaparecer y perderse para siempre. Esas entidades que supuestamente dicen velar por el patrimonio cultural de Melilla, desdeñan abiertamente lo existente en la ciudad, a la vez que se gastan canidades indecentes de dinero en dípticos, carteles, y otros folletos publicitarios, editados por supuesto fuera de Melilla.

             Hacer eso, editar fuera de Melilla, existiendo esta empresa en la ciudad, merece un calificativo que no puedo escribir en este blog, entre otras cosas, por que no podría escoger solo uno.

            De todo lo que ví allí en días pasados, me asombró el maletin de los sellos de bronce, un auténtico tesoro. En eso maletín de apenas 40 cms  y más de cinco kilos de peso, está la prueba de la existencia de cualquier asociación que haya existido, en nuestra ciudad. Escudos de La República, de Cuerpos del Ejército español ya desaparecidos, asociaciones religiosas cristianas y judías y otro sin fin de logotipos que no pude identificar. Es una joya. Debería estar inventariado y exhibido en el Museo de Melilla o en uno específico de Artes Gráficas.

             Maquinas doradoras, para hacer adornos con pan de oro o filetear en oro los bordes de las páginas. Imprentas y prensas que son directamente reliquias y el asombroso exintor de incendios en forma de cono, el obligatorio en 1912, el mismo que llevaba el Titanic. La imprenta de Artes Gráficas fue inaugurada el mismo años en que se hundió el célebre barco. ¿ Ha sido homenajeada esta empresa por la Cámara de Comercio, por la Asociación de Comerciantes, por la Ciudad de Melilla?. Si alguien lo sabe que lo escriba.

                    Allí hay de todo, incluso más de lo que nadie sabe, más de lo que nadie quiere saber. Se podría poner en marcha un proyecto de Escuela Taller de Artes Gráficas, por el que podrían pasar niños de Colegio y de Instituto. Se me ocurren decenas de ideas, de las que cualquiera resulta mejor que dejar que todo eso desaparezca. Hoy compartiré el recreo visual que suponen estas imágenes, de un tiempo pasado y a punto de perderse.

           

 

Cooperativa Gráfica Melillense


                   Un siglo de Artes Gráficas al borde de la desaparición

      Hacer una visita al interior de la Cooperativa Gráfica Melillense, supone zambullirse en un pasado no tan lejano, pero ya casi desconocido, el de la edición manual de las Artes Gráficas. Esta imprenta tradicional tiene exactamente 100 años,pues surgió en 1912, en la fase de la expasión de la ciudad de Melilla y en el inicio del Protectorado español en Marruecos, del que se cumple ahora también su primer centenario.

        Moldes de letras, modelos de frases  para tarjetas de visita, para recordatorios de comunión o de bautizo, para esquelas. Fotolitos para la impresión de imágenes, placas y planchas metálicas para la edición de carteles, maquinas de impresión manuales, son el eco de un pasado totalmente desaparecido y que hablan de profesiones  y especialidades ya desaparecidas. El mundo de la edición digital y el de la edición personal, han acabado con este tipo de cooperativas gráficas.

         La Cooperativa fue fundada por un empresario catalán en 1912. Treinta años después, en 1942, los trabajadores de la imprenta se constituyeyon en cooperativa y así atravesaron los 40 años de Dictadura y la totalidad de la etapa democrática, hasta el presente. Hasta la fecha se encargaban de la edición del Boletín Oficial de Melilla (BOME), trabajo que ya están perdiendo, pues solo editan ya en papel, un reducido número para los archivos. La edición se realiza ya en versión digital y en formato PDF.

         Este año, el del centenario de su creación y también el del hundimiento del Titanic, la Cooperativa dejó de editar el almanaque con faldones del calendario, que regalaban a empresas, organismos públicos  y particulares. Los almanaques de calendario fue un producto muy popular hasta hace una década, en la que toda empresa que se preciase editaba uno, que servía como publicidad.

        La Ciudad Autónma de Melilla encarga cientos de trabajos gráficos y de imprenta, pero no reparte sus trabajos de modo equitativo. Hay empresas que reciben la mayor parte de los trabajos, también encargan muchas otras en empresas peninsulares y a veces casi olvidan a empresas melillenses, tan genuinas como esta. Durante una época, en su pasado de esplendor, editaban el primitivo cupón del Centro Asistencial de Melilla.

      La Cooperativa está situada en la céntrica calle de Sor Alegría y se reparte en los dos lados de los bajos del edifico. Una parte de la imprenta podría ser utilizada como Museo y la otra podría ser reflotada con una adecuado reparto de los trabajos encargados por el municipio. Todavía realizan con una plancha tradicional, la más conocida estampa del soldado Benito López Franco.