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Frente a la inmensa presencia del Cautivo


                Iglesia de San Pablo, barrio de La Trinidad de Málaga. Viernes de Dolores, día anterior al traslado del Cautivo a su trono procesional. Voy en busca de una imagen, cuyo solo nombre ya resulta atractivo.  Su campo magnético alcanza a mucha distancia, como las ondas gravitacionales, que no se ven pero son la fuerza más poderosa. El Cautivo es para Málaga mucho más de lo que puede llegar a escribirse nunca, mucho más de la inmensidad que ya hay escrita acerca de él.  Su magnetismo rebasa el humilde templo que lo alberga y atrae a personas de toda índole y nivel cultural y económico. Una vez que se le ve, ya no puede borrarse su imagen. Atrapa aun cuando no se sea creyente, aun cuando uno pretenda acercarse hasta su talla desde la distancia. Allí, en torno a él, hay algo casi imposible de explicar con palabras. Aproximarse a este fenómeno, que mueve a una ciudad entera,  es una tarea complicada, escribir algo desde una perspectiva distinta, resulta una de la labores más exigentes. No caer en los tópicos es casi tan difícil como escapar a la fuerza de la gravedad.

                                           ¿Qué es El Cautivo?

            He visto tallas artísticas primorosas a lo largo de la geografía española. He estado en catedrales y templos suntuosos. He conocido las magníficas mezquitas de Estambul y la incomparable sobriedad de la catedral de Santa Sofía. Sin embargo, todo eso queda difuminado por un templo, el de San Pablo, que sin albergan nada fuera de  lo común, aloja una talla artísticamente  correcta, que por sí sola y sin nada que la destaque por encima de ninguna otra, llena todo el espacio existente. Al Cautivo se llega mucho antes de que se esté ante la imagen. El Cautivo llama a su presencia.

                    Antes de verle ya se le intuye, pues se encuentra situado en una capilla inmediatamente a la izquierda de la entrada. Uno se encuentra de frente con los fieles que miran en una dirección opuesta a la de la entrada. Era la media tarde del viernes, no sé si por esa causa toda la nave de la iglesia estaba saturada de incienso. La densidad del ambiente provocaba una extraña sensación acogedora. Di un amplio giro por todo el templo antes de acercarme hasta él, y fotografiarle de frente, envuelto en la humareda del incienso.

              Hay miles de fotografías del Cautivo recorriendo el mundo. Es imposible buscar ángulos distintos o imágenes definitivas, porque ninguna satisface del todo, ninguna llegar a definir lo que allí sucede. Dentro de las ricas y poderosas cofradías de Málaga, destaca esta iglesia por la ausencia absoluta de lujos, aunque el verdadero lujo es la imagen. En otros templos  el oro y la magnificencia saltan  a la vista, pero aquí, la humildad del entorno  es completa. No es una cofradía rica dentro de una iglesia modesta, que las hay y mucho en la capital malacitana. Ese es un contraste que aquí no se observa, que no choca. La Trinidad es un barrio humilde.

                ¿Qué es pues El Cautivo?. Como decía Wittgenstein: lo inexpresable es lo místico. En ese punto, en donde ya nada puede decirse, es en donde empieza la verdad del Cautivo. ¿Qués es lo diferente?. Los chorros de incienso partiendo los rayos solares sobre la imagen, sobre los fieles y sobre el templo.

              PD: La primera persona que me habló de todo esto fue Pepe Vacca en 2006, quien ya dejó una rendija abierta en mi curiosidad. A partir de 2012, una colaboradora, Cruz de Malta, me proveyó de abundante información y fotografías sobre El Cautivo.

         Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/10/30/las-manos-atadas-del-cautivo/

Las manos atadas del Cautivo


 

                        La manos atadas del Cautivo

                                            Enrique Delgado

             La imagen del Cautivo apareció por primera vez en Málaga en 1940. Cuentan los que saben, los que lo vivieron, que el impacto fue tremendo. Acabada la Guerra Civil, con España llena de presos políticos, apareció una figura grande, poderosa, con las manos atadas, desfilando por la calles de Málaga, vestido de blanco inmaculado, el blanco de los inocentes. Se puede imaginar el estremecimiento de las gentes al verlo, la mayoría con familiares y conocidos, en las prisiones de Franco. Las autoridades religiosas lo miraron con recelo, las civiles y militares con desconfianza, pero era El Cautivo, era Ntro. Sr. Señor, era el inocente crucificado. No podían hacer nada contra una imagen así, pero captaron el mensaje y por ello la relegaron al lunes, fuera de los días oficialmente santos, los del jueves al domingo. Buscaron cualquier atisbo de herejía en la imagen, obligaron a cubrirla con una capa, la calificaron como poco valiosa desde su condición artística. Una vez cubierta, con su impactante y llamativa  capa blanca, también buscaron si ese color, era indicio de algo más. Al tratarse de un nazareno, lo normal es que la capa hubiese sido morada o bermeja.

    Salió El Cautivo y paró Málaga y desde entonces fue siempre así y desde el primer momento se convirtió, por encima de cualquier cosa en El Señor de Málaga, en título y honores no oficiales, y que nadie ha puesto en duda desde entonces. Todos veían en la poderosa imagen de las manos atadas, la imagen de la injusticia, la acusación directa y firme a quienes se sublevaron en nombre de Cristo y no ofrecieron ni paz, ni perdón. Cuentan, o a lo mejor lo he podido leer en algún libro o artículo, que más de alguno no soportaba mirar a la imagen cuando pasaba frente a la Tribuna de autoridades. Habían llegado al Poder “los sanedrines y los sayones”, los que crucificaron a Cristo. Eran malvados, pero eran listos y captaron el mensaje. Según José Jiménez Guerrero en  La Semana Santa de Málaga: “La imagen de Jesús Cautivo fue procesionada por primera vez en 1940,  por ex cautivos de la Guerra Civil. Sin embargo, el impacto devocional que produjo esta imagen hizo cambiar en los años siguientes esta primitiva concepción”.  Eran ex cautivos de la llamada zona roja o republicana, pero el rápido arraigo del paso procesional, indican que la gente vio reflejada allí sus vidas de otra manera, en un sentido contrario a la intención oficial, o quién sabe.    En solo un año, en una sola aparición, los lunes de Semana Santa se convirtieron en los Lunes del Cautivo y desde hace 72 años sigue siendo así.

                Las manos atadas del Cautivo

      La renuncia a  la defensa resulta a la larga ser un arma poderosa. Estar con las manos atadas implica, en muchos casos, no poder tomar una acción determinada,  por el árbol de consecuencias que se derivarían de ella, o porque  a veces resulta toda una decisión no responder de modo alguno. La situación de indefensión es algo mucho más general y común de lo que uno se imagina. El sistema, mucho gente que lo representa, está esperando una sola acción por parte nuestra, para justificarse en su acción de venganza. Lo vemos todos los días en innumerables y distintas circunstancias. Aquí también se produce una doble paradoja:  Por un lado la renuncia a responder en la misma forma en que se nos agrede suele desactivar la violencia y no hacerlo,  implica que muchos actúen  con más saña contra el  indefenso y el desprotegido. Ambas cosas la estamos viendo también a diario. Responder, implica por lo general, satisfacer la necesidad de justificación del agresor.

            El mismo Cautivo, tiene las manos atadas por los fuertes condicionantes en los que surgió. Después de 72 años, el lunes aplasta al Cautivo y la propia Cofradía se ve atrapada por una serie de circunstancias que la constriñen y la impiden brillar a la altura de su imagen titular. Pare el próximo año, el 2013, se plantean una serie de cambios, tales como abandonar la calle Carriles, llena de bolardos que impiden el tránsito del paso, o el salir a mediodía, para evitar el regreso de madrugada. El mundo y las calles ya son hostiles, incluso para El Cautivo. Hace ya mucho que esta imagen debería procesionar en Jueves Santo, pero tal y como son las relaciones entre cofradías, antes veremos a una mujer como Papa de La Iglesia.

                                       El Cautivo 

             ¿Es la Semana Santa un fenómeno tan generalizado como parece, o está sobre dimensionada por su condición cultural y de atracción turística?. ¿ Existe algún refugio interior a la  zozobra que se está extendiendo por la sociedad?. ¿ Es una imagen inerme y que renuncia a su defensa un símbolo que todavía puede conmover a alguien?. Hay una cosa  cierta y  es que gente malévola encuentra  justificación a sus acciones, en el mismo lugar en el que se refugia el inocente o el indefenso. ¿Cómo defender esa religiosidad popular, pagana en la mayoría de los casos sin justificar a La Iglesia?. Al Cautivo, enclavado en el popular barrio malagueño de La Trinidad, acuden tanto creyentes como agnósticos, gente de misa diaria y gente que no pisa la iglesia. Es un fenómeno complejo pero poderoso, de hondas raíces, de creencias populares con las que La Iglesia tuvo que convivir, muy a su pesar. Las Cofradías malagueñas fueron expulsadas del interior de los templos por un obispo, Balbino Santos Olvera y constituyeron sus célebres “tinglaos”.

         En cualquier caso, todo el texto sirve como metáfora total. ¿Estamos con las manos atadas frente a lo que nos espera?, ¿qué hacemos?,  ¿permanecemos así o empezamos a defendernos de alguna manera?.

 Notas: http://www.malagahistoria.com/malagahistoria/barrios/trinidad.htm

        http://www.diariosur.es/20090406/semana-santa/cautivo-trinidad-anos-dehistoria-20090406.html

            PD: Fotos Cruz de Malta

Trompetas y tambores del Cautivo


 

             La Banda de trompetas y tambores del Cautivo ha iniciado sus ensayos en el solar conocido como el patio del cura.  Antaño fue un una zona de esparcimiento del barrio de La Victoria, y su último uso fue como centro educativo.  Está formada por 40 personas, entre hombres y mujeres. Todos son voluntarios y autodidactas. Los que llevan años en La Banda del Cautivo, desde 1996,  y saben de música, enseñan a los que menos saben y a los nuevos. Tienen suficientes tambores y bombos y ahora quieren incrementar los instrumentos de viento, trompetas y cornetas, que son los que exigen más esfuerzo, más dedicación y aprendizaje y también lo que da mayor vistosidad y lustre a una banda. Las trompetas y cornetas cortan el silencio en las procesiones y lo transforman en vibrantes sonidos que sugieren todo tipo de sensaciones, de sentimientos. El ritmo de los tambores son aldabonazos dirigidos a la conciencia o al espíritu. El incienso es la corriente que conecta todos los sentidos. Nada hay más evocador que los olores, son una sopa cuántica que activa todo tipo de recuerdos y sentidos.  Durante unos segundos o minutos, la combinación de música y el embriagante aroma del incienso procesional y litúrgico, parecen transportarnos a un situación atemporal  en la que no hay problemas, incertidumbre o angustia.  El tiempo se detiene aunque solo sea por un instante fugaz.  No hace falta ser creyente para sentir esa sensación. El no creyente, el agnóstico, al que le gusta el ambiente y la ceremonia de la Semana, percibe unos matices distintos.  Dejarse mecer por los sones suaves y bamboleantes acordes de las trompetas, dejarse transportar por las sensaciones que de ellas emanan. Nada es exclusivo de nadie.

              La Banda del Cautivo, sin local de ensayo      

             Es a todas luces un lugar inadecuado, sin sonoridad alguna, con dos bloques de viviendas familiares rodeándolos, con un hospital y un centro educativo colindantes. Ellos, los 40 del Cautivo, inician sus ensayos a las 7 de la tarde y hasta las 9 de la noche.  El año pasado lo hacían a las cinco de la tarde, en la hora de la siesta, pero las quejas de los vecinos les obligaron a retrasar la hora hasta la actual. También ha protestado la dirección del Hospital, porque hay gente enferma en sus instalaciones.  Si en las inmediaciones de un centro hospitalario no se puede tocar una bocina, mucho menos una docena de trompetas  y otra de tambores, y están todos los días de buen tiempo, de lunes a sábado.

                                   El extraño caso del Patio del Cura

          Lo contamos todo hace un año, el 26 de septiembre de 2011. Un solar y unas instalaciones cedidas por el Estado a la ciudad y que incomprensiblemente, fue vuelto a ceder por el Gobierno de Melilla, mediante decreto de la entonces Consejería de Hacienda, en manos de Juan José Imbroda,  siendo Presidente de Melilla Enrique Palacios.  A eso se llama hacer favores y caridad con la Iglesia, con el dinero y las propiedades de todos los melillenses. En la ciudad en la que se derrocha el dinero  a manos llenas, en donde tenemos muchas cosas duplicados (pabellones deportivos, palacios de congresos, auditorium al aire libre o se pagan estaciones marítimas al precio de tres), 40 muchachos y muchachas de la Banda del Cautivo, no tienen un solo local en donde ensayar,  a cubierto de las inclemencias temporales y sin incomodar a nadie.

       PD:   http://youtu.be/R-ppUtnqL5o

                    http://youtu.be/kgAXntvYYfQ

  Notas:  https://elalminardemelilla.com/2011/09/26/el-extrano-caso-del-patio-del-cura-2/

                            http://www.marchasdeprocesion.com/