La derecha ha sido frenada


 

                                      En claves electorales 

      Con los  resultados de mayo de 2014, los porcentajes de votos marcan tendencias, la derecha española agrupada y representada en torno al Partido Popular, tiene perdidas todas las mayorías absolutas que alcanzara en la doble cita electoral del año 2011 ( elecciones locales y generales). Estas no eran las elecciones del Partido socialista, sino las de la derecha gobernante. Eran interesantes porque se trataba de un test a una acción de gobierno agresiva contra los derechos sociales, laborales y sanitarios de la población española. A muchos les queda en el gobierno lo que tarden en convocarse las elecciones.

        Un millón más de parados en tres años de gobiernos, aumento de la pobreza, adelgazamiento de la clase media, subidas de impuestos, aumentos de los privilegios para los más ricos, amnistías fiscales a los evasores, demolición de la sanidad universal  y limitación de recursos a la Educación. Aumento de los parados de larga duración y de las familias sin ningún tipo de recurso y ayudas públicas . Todo llevado a  cabo por un gobierno que conculcó su programa electoral de 2011 al día siguiente de ganar las elecciones.  Mientras se desamparaba por igual a los ya desfavorecidos por el sistema, se limitaban a su vez los derechos de los asalariados y se eliminaban  garantías laborales conseguidas a lo largo de décadas.

          Por esto eran importantes estas elecciones.  Eran el termómetro social necesario para ver si las dañinas medidas y políticas económicas del liberalismo, podían implantarse una tras de otra sin provocar una reacción por parte del electorado, que parecía inerme ante los bárbaros asaltos a sus derechos. Mientras familias enteras quedaban sin asistencia social o sin ningún empleo en el ámbito familiar, ha proseguido la contratación de «altos vuelos» entre los familiares y amigos del Poder.

                                Hacia el fin del invierno azul

       Los resultados electorales deben ser vistos con perspectiva y comparar procesos distintos. Desde las Elecciones Europeas de 2009, se puede ver el proceso ascendente de votos emitidos al Partido Popular, que le llevó a la abrumadora victoria de noviembre de 2011. Tres años después, el descenso de los populares se sitúa entre el 16 y 18%, según la elección con la que se compare. El actual porcentaje, 26%, es uno de los mínimos históricos de la derecha española. No pueden presentar este resultado como una victoria, por más que sus medios de propaganda así lo pretendan. El Partido socialista parece haber detenido su caída libre, para encontrar un suelo electoral en torno al 25% de los votos emitidos.

             Europeas 2009           Locales 2011              Generales 2011      

            Votos /porcentaje

PP        6.670.377 __42,1%       8.474.031__37,5%     10.830.63__44,6%

PSOE  6.141.784__38,78%      6.276.087__27,8%      6.973.880__28,7%

Europeas 2014

PP       4.074.363__26%

PSOE 3.596.324__23%

              Las votaciones en Melilla

    Las redes clientelares conforman un lecho o caudal de voto cautivo muy difícil de romper. No resulta extraño que el PP siga venciendo en aquellas comunidades como Madrid y Valencia, en donde su gestión ha sido más desastrosa, pero en donde el voto cautivo parece estar asentado de modo firme. Entre estas comunidades, habría que incluir ya a las ciudades de Ceuta y Melilla, en donde el voto emitido a la derecha, no baja por debajo del 40%. Aún así, con estos resultados, pueden dar por perdidas casi todas las mayorías absolutas. Parece que han pasado las épocas de «las victorias estratosféricas» de los populares en Melilla y que la caída en un 13% del voto, puede significar algo más que un hecho casual.

Europeas 2009       Locales 2011     Generales 2011    Europeas 2014

Votos/porcentaje

PP        9501_56%       16.820__54%        17.791__66,7%       6125__44%
PSOE  6351_37,5%    2.661 __ 8,5%       6745__ 25,3%          3511__25,2%

CPM                                  7931__23,7%

                                                La situación

           La situación es que por un lado tenemos un solo partido, el PP,  que aglutina a la derecha y que no admite opciones a su derecha, y que recibe 4 millones de votos pese al daño que ha infligido al Estado social. Mientras que por el otro lado tenemos a más de seis millones de electores divididos en tres partidos que representan a la izquierda social de España.

 La derecha es Una, Grande e Indivisible, mientras que la izquierda siempre se divide mediante la fórmula de n+1. La derecha, como tal, está frenada. Ese era el objetivo y éstas no eran las elecciones del PSOE.

       Nota: las fuentes utilizadas son las del Ministerio del Interior. http://www.interior.gob.es/web/interior/informacion-electoral

Del invierno azul a la noche negra


Están a punto de cumplirse dos años del triunfo electoral del Partido Popular en España, desde que el electorado español se arrojara al precipicio pese a todas las advertencias en contra. No existían muchas alternativas, pero cualquier cosa era preferible a la actual,  a haber escogido a  los que nos han llevado a esta situación, de engaño absoluto al electorado, y de incumplimiento total del programa electoral al que votó de modo masivo ese  electorado, mitad engañado y mitad convencido.  Es más fácil engañar a una masa, que a un solo individuo. Un día antes, en la jornada de reflexión, publicaba esta entrada:  https://elalminardemelilla.com/2011/11/19/el-invierno-azul/, que al menos tiene valor testimonial.

Extraigo este párrafo, absolutamente claro y absolutamente estéril, publicado en la jornada de reflexión :   No entiendo como la gente, el electorado, puede ir voluntariamente al precipicio y votar a aquellos que directamente van a seguir haciendo recaer el coste de la crisis, sobre las mismas espaldas, sobre las espaldas de los desprotegidos, de los que lo están ya, y de los que lo van a estar en el futuro (trabajadores ,jubilados, pensionistas, parados y funcionarios, pequeños empresarios, autónomos).  La única decisión posible es pensar con quien se estará más protegido de los intereses voraces e insaciables del Capital, o si lo prefieren, con quién se estará menos a la intemperie.

Todo dio igual, el suicidio colectivo del electorado español fue absoluto. El pueblo, que a veces se equivoca y mucho, llamó a los lobos para que vigilaran a las pocas ovejas que ya quedaban dentro del redil, cuyos muros y cercas habían sido derribados por la nefasta gestión económica de la última legislatura del gobierno socialista. La diferencia es que los socialistas pueden ser malos pastores, pero éstos son todos lobos, aunque algunos intenten hacerse pasar por corderos. El electorado les llamó y eso es lo que tienen y lo que tenemos, aunque algunos no les hayamos votado jamás.

El invierno azul detenido en la primavera andaluza


      

        El PP ha estado a punto de extender su frío invierno azul por toda la península, pero afortunadamente los andaluces han reaccionado a tiempo y lo han detenido en las misma puertas de la primavera. Una ola de alegría y de alivio recorrió la mitad del país, cuando ya estabamos casi resignados a sufrir daltonismo azul durante los próximos cuatro años.

        A quien todavía piense que la derecha; la misma que representa a las oligarquías financieras que dominan la economía española, va a proteger a los económicamente débiles o se va a preocupar de los cinco millones de parados, cuando ya ha prometido casi otro millón más, solo puede calificársele de iluso, o de auto engañado.

          Todo recordamos como un hierático Rajoy le decía, a un perplejo Rubalcaba lo siguiente: » No se confunda sr. Rubalcaba, no piense que todos somos como vds., nosotros no haremos nada que no figure en nuestro programa». Esta alusión hacía referencia a que en el programa electoral del PSOE en 2007 no había ninguna referencia a bajadas de sueldos o a la 1ª reforma laboral aprobada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.

          El entonces candidato Mariano Rajopy, hoy Presidente del Gobierno, se refería a que él nunca haría cosas que no figuraran en su programa y diferenciarse así de los socialistas. El gran ejemplo era que el PP, en ningún caso subiría los impuestos y esa precisamente, fue la primera medida que tomaron, la de subirlos, aunque con gran sarcasmo la llamaron: «Esfuerzo temporal solidario».

             En mayo de 2011, la portavoz entonces de la oposición Soraya Sáenz de Santamaría, anunciaba el voto en contra del PP en la reforma laboral del gobierno socialista de Zapatero, aludiendo a que su partido, el PP, no apoyaría nunca una reforma laboral que abaratase el despido o supusiese una merma de derechos a los trabajadores. Apenas 100 días después, ya en el gobierno, han aprobado una reforma que esencialmente abarata el despido a la mitad, liquida el empleo fijo en la Administración, y supone la mayor merma de derechos laborales de la historia de La Democracia en España.

           En apenas 100 días, el equipo económico de Rajoy ya muestra los mismos síntomas de falta de coordinación y de ideas que el de Rodriguez Zapatero en los dos últimos años. En política europea muestra la misma obediencia, si no más, que la que mostraba el presidente socialista con respecto a la Canciller alemana Angela Merkel.

          Andalucía se ha librado porque han podido ver por sí mismos lo que les esperaba, y eso que han retenido los Presupuestos del Estado para intentar favorecer a Javier Arenas, pero que nadie se llame a engaño; seguimos en el tiempo de los lobos. Ocurre que en primavera, los lobos se retiran a las partes más altas y escondidas de las montañas, pero volverán a bajar.

   Nota: http://www.lasmalaslenguas.es/2012/02/11/pp-prometia-reforma-laboral-sin-abaratar-despido/.      Atentos a la música de fondo y escuchar atentamente el video, sin perder detalle.

               

         

El invierno azul


                 Llega la hora de los ciudadanos

    Azul es el color del PP, la jornada electoral de mañana se produce en pleno invierno. No es que la vida haya sido de color rosa en los últimos años, pero a partir de mañana todo quedará teñido de azul, el color del invierno. Hay una obra inconclusa, pero editada, de Carlos Barral titulada: «El azul del infierno». No creo que fuese un vaticinio sobre lo que se nos viene encima. Va a ser un invierno muy largo. Los peores campos de Stalin estaban en lo que se denominaba «el círculo polar» y también fueron bautizados como «el infierno helado».

        No digo que el PP esté detrás de los intereses económicos que están llevando a la ruina económica al Mundo, pero sí creo que esos intereses económicos depredadores están detrás de ellos. Albergo muchas dudas acerca de que Mariano Rajoy, encuadrado dentro de la derecha moderada, sea capaz de pararlos. El ultraliberalismo, los neoconservadores, y el Tea Party están agazapados, esperando su oportunidad de quedarse con lo que queda del Mundo, con la parte que todavía no les pertenece.

       El PSOE no ha sido capaz de parar la crisis, en realidad casi no la vio venir y cuando la tuvo encima ya era demasiado tarde, pero tampoco son responsables de ella. Es más, creo que los intereses oscuros y sórdidos que acechan detrás de todo esto, han empeorado deliberadamente la situación para que la derrota socialista sea absolutamente manifiesta, para que no quede ninguna duda.

       No me caben dudas de la sinceridad de Rubalcaba, no las tengo tampoco de la buena fe de Mariano Rajoy. Igualmente no albergo dudas de las malas intenciones de los causantes de la crisis económica. Creo que nos esperan años muy duros, con mucha gente desprotegida, casi sin recursos para paliar el  «invierno económico» que se nos viene encima. Por estas razones, no entiendo el modo con la que se justifican despilfarros inaceptables, como el famoso copón de vino del que se habla últimamente. Este vivir de espaldas a la realidad de Melilla no tiene explicación.

         Los grandes capitalistas, los que se han enriquecido, los que se siguen enriqueciendo, los que están protegidos por sueldos desproporcionados, la banca, las grandes fortunas. En definitiva, todos aquellos contra los que no se van a tomar medidas de ningún tipo, no van a padecer ninguna crisis, realmente tampoco la están padeciendo. Aquí se trata de recortar derechos laborales, sociales e individuales conquistados durante décadas, a través de los siglos.

              No entiendo como la gente, el electorado, puede ir voluntariamente al precipicio y votar a aquellos que directamente van a seguir haciendo recaer el coste de la crisis, sobre las mismas espaldas, sobre las espaldas de los desprotegidos, de los que lo están ya, y de los que lo van a estar en el futuro (trabajadores,jubilados,pensionistas,parados y funcionarios,pequeños empresarios,autónomos). La única decisión posible es pensar con quien se estará más protegido de los intereses voraces e insaciables del Capital, o si lo prefieren, con quién se estará menos a la intemperie. En Italia y en Grecia había gobiernos de derechas y han caído igualmente.

            El electorado es libre, pero hay salidas que son falsas y no las hace mejores el que otras hayan demostrado ser «harto insatisfactorias». Lo que queda claro, al menos para mí, es que desde el día 21, llega la hora de los ciudadanos, la hora de exigir una gestión justa y eficaz, y el no volver a pasar una al despilfarro y al gratis total, en el que se ha instalado la clase política, supuesta gestora de la crisis y del dinero de todos. Ya no se puede dejar todo en sus manos y mirar hacia otro lado.