Los misterios de Melilla


¿Siguen existiendo los misterios? ¿Ocurren cosas inexplicables o ya hemos perdido el interés en todo? El caso es que todo sigue ahí, pero siguen esperando que alguien de con la puerta de la otra dimensión. En la última Feria del Libro de Melilla, apareció una compilación de un melillense, Isidoro Luque Vega, en la que agrupa en una investigación, todos los posibles misterios de la ciudad: Casas encantadas, fantasmas, prodigios religiosos, lugares malditos y mágicos, espíritus, brujería y ufología. Sin embargo, lo más sorprendente está en la dedicatoria del libro, hecha a su esposa, a sus hijos, a todos los que le han ayudado y «en especial al blog Alminar«.

El trabajo de Isidoro Luque, titulado Melilla Misteriosa, no deja nada fuera de sus páginas, ya sean fuertes, criptas, hospitales, salas, cementerios, pasadizos, túneles, hechos. Incluye también una aproximación sobre cómo enfocan las diferentes culturas de la ciudad el mundo de los espíritus. Claro que obtener datos, pruebas, testimonios, o fotografías sobre este tipo de hechos es muy difícil, aunque conversaciones hay muchas. En este mismo blog, existe un apartado denominado «Melilla esotérica», y que ha servido de inspiración reconocida para este autor melillense, cosa que agradecemos del máximo modo posible, de modo público y elaborando un artículo específico, dando luz a su trabajo y dándole públicamente las gracias por su mención específica. Eso sí que resulta un misterio, en tiempo en donde se vampiriza cualquier idea, y no se reconoce el trabajo anterior de casi nadie. En el mundo del plagio y de la usurpación de ideas, que alguien se toma el trabajo de agradecer citando nuestro nombre, merece el máximo de los elogios y de la recompensa. Permanecerá para siempre en El Alminar, en los apartados general y esotérico.

Lugares y misterios en Melilla

Afirmar algo, con la ciencia y el pensamiento racionalista echándonos el aliento sobre el cuello, resulta muy arriesgado, por lo que no vamos a afirmar nada, pero cosas pasan, y algunas se ven. Además hay que tener un cuidado adicional, y es que nunca se contará con permisos para visitar esos lugares candentes y misteriosos, y otros basta el que sean señalados, para que desaparezcan de modo inmediato. Esto es lo que sucedió con la casa del curandero Antonio Moreno, en la calle del General Astilleros nº 50, y que fue demolida al poco de publicar su historia y datos en la prensa, antes de que existiera el blog del Alminar, aun que ya era. Esta es una de las historias que recoge, entre otras muchas, el libro de Melilla Misteriosa, además de la del Soldado de los Milagros, o las leyendas en torno al edificio de la antigua Cruz Roja.

En cuanto a la Cruz Roja tenemos un dato nuevo, resultado de una conversación con quien dice haberla visto, en la parte alta del antiguohospital,  o zona administrativa. No se trataría de una monja, sino de una de las damas enfermeras, que contribuyeron a la reforma de la sanidad militar en 1921, y a elevar el índice de supervivencia de los soldados. No afirmamos nada, sino que recogemos el relato y descripción, de quien sí dice haberla visto. Es una dama enfermera y los zapatos de tacón dieron la señal definitiva. Lugares en donde han ocurridos sucesos traumáticos en el pasado son muchos, por eso Melilla está llena de estas historias, que precisan de una narración exhaustiva. Aquí solo damos testimonio de lo que oímos y de lo que vemos.

Hay otro lugar al que prestamos atención últimamente, pero no podemos decir el motivo, y es el Panteón de Margallo, que alberga los restos de 400 soldados, caídos en 1909 en el barranco del Lobo, en el mes de julio, que es el mes de los Caídos en las Guerra de África. En las fotos del Panteón no hay nada encendido, es solo la luz que entra en el monumento. Hay algo que vimos y que podemos probar, y es el de las fumarolas o columnas de vapor, que solo aparecían al ser fotografiadas, durante la demolición de los barracones del Hospital del Docker, en 2017. Lo curioso es que no aparecían siempre en todas las fotos. No había viento, y el polvo de los escombros no asciende.

Misterios del Pabellón García Pezzi


                       El aparcamiento que nadie ha usado jamás

       Son muchos los misterios que envuelven este extraño pabellón de deportes, de estilo moderno y avanzado, pero nadie habla y no se da cuenta de ellos. ¿Quién fue el arquitecto director del proyecto, por qué se retrasaron tanto las obras, cuánto costaron realmente?. En Melilla, la ciudad de la omertá y de la censura nadie da respuesta a casi nada. Todo el mundo lee, los más atrevidos clican un «me gusta» y poco más. Eso sí, las cifras de lectura del Alminar no bajan y se mantienen en un nivel muy aceptable, pese a la pequeña dimensión de la publicación y su modesta frecuencia (una publicación cada dos días).

        En el ya remoto origen del Alminar hace 6 años (hay muchas cosas que ya no existen y nos acompañaron en su creación), siempre tuvimos un espacio y atención para las obras de este revolucionario pabellón de deportes, puesto que las obras acumularon tantos retrasos y problemas que llamaron la atención de todos/as. Entre las muchas leyendas imposibles de confirmar, se habló de un modificado del proyecto porque la cubierta no estaba bien planteada, la inundación de los bajantes si se usaban las duchas y aseos, o el extraordinario calor en su interior porque el aire acondicionado no es suficiente.

       El caso es que lo que se proyectó como el mayor pabellón de deportes después del Ciudad de Melilla o Javier Imbroda, se quedó en uno de los mayores fiascos de la ciudad, si es que fuese posible elaborar una categoría así. El más grande fiasco son los Torres V Centenario.

       Una pequeña noticia aparecida en la prensa en el pasado mes de junio, alertaba de la mala situación del revestimiento de la fachada, con la caída y desprendimiento de las losas de la fachada. Algún usuario del pabellón realizó las fotografías y envió la nota a la prensa, bajo el más estricto de los anonimatos. Desde entonces no ha habido ninguna respuesta por parte de los responsables de su construcción y mantenimiento, esto es, el gobierno de la Ciudad  Autónoma de Melilla.

       Sin embargo el misterio mayor es explicar el por qué nunca se ha podido utilizar su aparcamiento, además de la evidente razón de que el carril de entrada y salida (es conjunto) atraviesa la parte trasera de la pista de juegos y comparte ruta con el acceso a la zona de administración y vestuarios del pabellón. La utilización del mismo carril para entrada y salida es en realidad un callejón sin escape posible. También resulta muy notoria la estrechez del mismo, la dificultad para moverse con coches que no sean de juguete dentro de él, y la falta de salidas de emergencia.

      Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/09/03/el-inacabado-pabellon-garcia-pezzi/

Los misterios de Melilla en la radio


Consejería de Hacienda, vestíbulo

No todo lo que sucede puede explicarse y hay cosas que no tienen explicación. Aunque cada vez menos, todavía hay un amplio campo para el misterio. El pensamiento racional es un sólido muro por el que rara vez atraviesa el misterio. Si algo sucede y puede probarse o demostrarse, es porque tiene una explicación. Melilla es una ciudad de leyendas, pero es verdad que todo se va perdiendo, sobre todo, por la dificultad de probar las cosas, catalogadas como «esotéricas», de las que oímos constantemente hablar. Fotos dudosas, grabaciones video-sonoras, sucesos sin explicación. Casas en las que suceden cosas, o eso dicen, porque la repetición de fenómenos suele ser bastante complicada, sobre todo cuando hay muchos observadores y mucho interés concentrado sobre algo. El exceso de atención ahuyenta el misterio y también hay que decir, que hay mucho aprovechado intentando sacar tajada de las gentes sencillas y comunes, que son o somos, la mayor parte de la población. No hay que desdeñar nunca a nadie ni a nada, pero también es cierto que «cizaña y trigo crecen juntos» y hay que saber separarlas.

En los últimos días, los responsables del programa de radio: http://www.enlabusquedaradio.com, Yolanda García y José Antonio Roldán, se han puesto en contacto con El Alminar de Melilla, para que relatemos los casos escritos en la categoría de Melilla esotérica. Personas que buscan otras cosas, nos han encontrado, porque previamente estábamos ahí. Es un estímulo para El Alminar, porque es una prueba evidente de que traspasamos fronteras y descubrimos y nos descubren otras personas.
En Melilla hay gente que saben muchas cosas, que han sido testigos de lo que hemos escrito, y también de otros sucesos a los que todavía no hemos llegado, o en los que todavía no hemos podido profundizar. En la década de 1990, compartí muchas tardes casi en soledad, con Imparcial en la Asociación de Estudios Melillenses. Son tardes de charlas que recuerdo con agrado, fueron también los tiempos en que la AEM se convirtió en la improvisada capilla de La Virgen de La Victoria, mientras rehabilitaban el templo patronal. Todavía lamento no haber hecho fotos de La Patrona en los almacenes de San Juan. El caso, es que muchas tardes, mientras hablábamos de los temas que fuesen, hileras completas de luces de las escaleras se apagaban, para volver a encenderse o no, pasado un tiempo; mientras otras veces se encendían y apagaban de modo intermitente. Siempre lo comentábamos, pero tampoco le buscamos explicaciones.
Los lugares de culto, cuando había espacio para ello, se emplazaban buscando determinadas características, intentando concitar la confluencia de energías positivas, como la presencia de luz solar en una determinada posición, orientando el edificio, o edificándolos sobre otros anteriores, en la creencia de que esos factores positivos perduran, independientemente del culto que se ofreciese en ellos. El feng sui, es la ciencia china que estudia los flujos de energías y su influencia sobre las casas y las personas que las habitan.
Sea cierto o no, esto quiere decir que si existen energías positivas y se estudian y se intenta promoverlas, también lo sería la presencia de energías negativas en nuestro entorno y el modo de evitarlas. Este sería el caso de edificios o lugares, que en el pasado albergaron sucesos lúgubres, y cuya influencia negativa parece extenderse a lo largo del tiempo. Hay lugares que todo el mundo evita y producen rechazo o malas vibraciones, y lugares que son justo lo contrario. De eso se trata, nada más.
Nota: En cuanto el programa se emita, colocaremos el correspondiente enlace al mismo.