Una orquesta de flautas


          Pocas cosas hay tan sencillas como una orquesta de flautas. En muchas ocasiones, lo sencillo resulta lo más hermoso. En ocasiones como esta, uno piensa que hay razones para seguir manteniendo la esperanza. En medio de la zozobra reinante, un grupo de aspirantes a músicos, interpreta una sencilla y melodiosa canción en el Teatro Kursaal, antes Nacional. Una melodía muy pegadiza, muy bien interpretada, con ritmo e intensidad. Hubo otras más, con instrumentos más sonoros, con la múltiple  gama de sonidos que proporciona la orquesta. Sin embargo, la sencillez de esta orquesta resultó cautivadora. Son parte de los alumnos y alumnas del Conservatorio de Música de Melilla. Todos merecen este reconocimiento sonoro y visual.

El interior del Cine Nacional


 Un documento certifica que debió conservarse el interior

       La ventaja de un blog en internet es que la información puede ser modificada, corregida y completada. Es una información viva. Se puede colgar cualquier cosa en cualquier momento. Este certificado, califica el conjunto existente del Cine Nacional como BIC , osea, es la certificación del interior del Cine Nacional como Bien de Interés Cultural y algo a proteger.

           Por mucho que dijeron los propagandistas, por mucho que callaron los que debieron hablar, el hall de entrada del Cine Nacional era mucho más hermoso que el actual. Aparte de todo, era la decoración original, era algo antiguo y propio del diseño de Enrique Nieto. Los mármoles rosados superaban con mucho en calidad y belleza, a las maderas de sauna finlandesa actuales. Las escalinatas de mármol de la entrada, por las que se accedía a la planta 1ª,  eran inigualables en comparación con las actuales.

      Lo que ha sucedido en el Cine Nacional es una iniquidad artística, que ha costado 18 millones de euros y por la que pagamos la friolera de 700.000€ anuales,  en un plazo de 30 años. Como siempre y es algo que ya he detectado, desaparecen todas las fotografías anteriores del edificio demolido, para evitar que se puedan hacer comparaciones. Borran hasta el pasado. Ya no hay fotografías del hall de entrada del Cine Nacional, ni de los detalles de la decoración original que persistían y que fueron declarados a conservar, en la certificación que adjunto y que ilustra esta entrada.

  Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/06/09/%c2%bf-hacia-donde-va-el-gasto-del-kursaal-nacional/

  PD: Añado las fotografías de los mármoles modernistas que prometieron conservar y que  acabaron destrozados por un coche. La fotografía es una colaboración del senador socialista Julio Bassets Rutllant.

Sobre los precios del concierto de Raphael


                          

                    Similares precios en toda España

          En Melilla, pese a cierta rumorología, nadie nos regala nada. Pagamos casi los mismos precios que en cualquiero otra parte del País, por ver los mismos espectáculos. El caso del concierto de Raphael es una buena prueba de ello. He rastreado los precios para el espectáculo de Raphael por todo el País, y salvo las entradas más caras, hay un precio medio que se situa en los 40€.

         La diferencia es que en todos los lugares en donde actuará Raphael en su gira: “Te llevo en el corazón”, son compañías privadas las que han apostado por un espectáculo e invierten su propio dinero. En llenar o no los espacios escénicos que han escogido radicará el éxito o no del taquillaje. En Melilla nadie ha apostado por el espectáculo. Es la Ciudad Autónoma la que lo promueve y lo lleva a cabo en “un espacio municipal”, cuya onerosa reforma pagamos y pagaremos los melillenses durante los próximos 20 años. No hay beneficio privado, luego no puede haber entradas exageradamente caras.

       El caso de Mérida (la capital de mi Comunidad natal) es curioso, porque el concierto se llevó a cabo este verano  en el Teatro Romano, que lleva construido 2000 años y duplica en aforo al Kursaal. El Teatro romano emeritense no ha precisado de ninguna rehabilitación espectacular como el nuestro y duplica en aforo al rehabilitado Teatro de Melilla. Se pusieron a la venta 2500 entras con un precio de 40€ para la escena (el mayor nº de entradas) y de 90€ para el privilegiado espacio de “la orchestra”.

          El Liceo de Barcelona dispone de entradas desde 38€, 55€ las de precio intermedio y 88€ las de mayor precio, pero claro, se trata del Liceo de Barcelona. La fecha de celebración en la capital catalana es la del día 30 de octubre. En Granada se pueden comprar las entradas desde los 38€, existiendo otros dos acomodos que cuestan 44€ y 48€. En Valencia hay dos únicos precios disponibles, de 40€ y 48€. Estos dos conciertos se celebrarán en el mes de noviembre. Em Madrid, la capital del Reino de España, las localidades se pueden obtener desde los 35€, para las representaciones en el teatro Compact de La Gran Vía madrileña.

          Antes de llegar a Melilla, Raphael y su espectáculo de “40 canciones de toda una vida” actuará en Lleida y Palma de Mallorca, que sÍ registran los precios más elevados de toda España, con un coste medio de 80€. Insisto en que son compañías privadas las que invierten y arriesgan con el espectáculo.

         Si en Melilla hubiese salido dinero público para “subvencionar” parte del espectáculo, habría que decirlo. Hasta lo que se puede saber, no creo que haya sido así, y hasta donde creo, pagamos por lo que vale el espectáculo.

       PD: Por cierto, en absolutamente todas las ciudades de España, las entradas están a la venta por internet, pero un determinado porcentaje, porque otro debe venderse obligatoriamente en taquilla.

        Nota: La fotografía del Teatro romano de Mérida es del blog “memorias onubenses”.

La Cámara de Comercio de Melilla, sin techo


  

            Afectada por las obras del Kursaal

      No todo el mundo sabe estas cosas, entre otras cosas porque ni se han contando, ni se han querido contar, pero las obras millonarias de la refundación del Teatro Kursaal, afectaron a todos los inmuebles colindantes. El aumento del volumen del edificio en altura, el aumento de la presión de las cargas de los muros sobre las edificaciones vecinas, provocaron grietas y resquebrajamientos en todas esas casas, habitadas por melillenses de renombre. El único de todos los afectados que dio a conocer los hechos fue el senador socialista Julio Bassets, quien además interpuso denuncias contra las obras del Kursaal y presentó las oportunas reclamaciones por los daños en su vivienda. La Consejería de Fomento deberá hacerse cargo de esos daños y deberá vigilar los inmuebles durante los próximos diez años, por si vuelven a reproducirse las grietas.

        La más afectada por las obras del Teatro Kursaal ha sido la Cámara de Comercio, cuya pared hace medianería con la escena del Teatro y es la que soporta una carga mayor. Quedó completamente afectada por el aumento del volumen del nuevo edificio y el techo se resquebrajó y hubo que tirarlo abajo. Es por la parte trasera en donde más se aprecia el aumento de la envergadura del Kursaal, que se ha elevado casi 5 metros sobre su altura anterior. Ahora hay que rehabilitar por completo, prácticamente rehacer toda la Cámara de Comercio, con cargo a la Consejería de Fomento, lo que incrementará, todavía más, el enorme dispendio que ha supuesto “la faraónica obra del Kursaal”, con un coste equivalente al de la Nueva Estación Marítima o a la mitad de la inversión que supondrá el Nuevo y moderno Hospital Universitario de Melilla.

          La Cámara de Comercio de Melilla lleva desplazada de su lugar natural casi dos años, casi desde que se iniciaron las obras del Teatro Kursaal Nacional de todos los Santos y de Fernando Arrabal, y ahora ya sí se puede entonar aquel poema que dice:
¡ Es mi Cámara de Comercio mas solariega que todas, pues por no tener tejado le da el Sol  a todas horas !, con permiso de Quevedo.

         PD: https://elalminardemelilla.com/2011/06/09/%c2%bf-hacia-donde-va-el-gasto-del-kursaal-nacional/

¿ Hacia dónde va el gasto del Kursaal-Nacional ?


 

 

      ¿Nos devorará el gasto del Kursaal-Nacional?

               El pasado martes, un Ayuntamiento en funciones, con concejales igualemente en funciones, nos sorprendía convocando un Pleno en el que se aprobaba la petición de un crédito en leasing por un importe de 3 millones de euros (500 millones de la antiguas pesetas), que hay que sumar a los 13 millones ya pedidos anteriormente (2.166 millones de pesetas) . Esto ya nos da la escalofriante cifra de 16 millones de euros o su equivalente de 2.666 millones de las antiguas pesetas. Como es un contrato en leasing, osea un arrendamiento con intereses, hay que decir, que al final del período de pago, habremos devuelto de las arcas públicas de Melilla, al Banco BBVA, al menos el doble de esa cifra, osea, 32 millones de euros o 5000 millones de pesetas.

              Lo que sorprende también de esa nueva petición de crédito es que se destina para el equipamiento, osea mobiliario, cuando todos creíamos que estaba sobradamente incluido en los 13 millones de euros de costo. Estamos ante un Gobierno que nos mantiene deliberadamente a ciegas, uno de los más opacos de la historia democrática, que convoca un Pleno Municipal extraordinario, con todos los diputados locales en funciones, para decidir y aprobar “por la imposición de sus votos”,  una nueva operaciónn crediticia de altísima envergadura. Y eso que todavía no se ha incluido en el gasto el contrato de mantenimiento, que importará una cantidad aproximada al millón de euros anuales.

              Y todo este incremento económico se aprueba, desde el momento de la compra del antiguo Cine Nacional, en medio de una crisis que está devorando la economía del País y de las familias españolas. Se aprueba un nuevo crédito de 3 millones de euros despues de unas elecciones, en las que las promesas de austeridad y evitación de gastos suntuarios y despilfarros diversos, han sido constantes desde el Partido Popular. Se aprueba en una ciudad que supera ya los 10.000 parados y en donde uno de cada tres de sus habitantes está o vive bajo el umbral de la pobreza. Nada de esto se entiende y menos en este momento.

                Y ya que hablamos de gasto y de equipamiento, la puerta de acceso al Kursaal, podría haber sido resuelta de un modo más lucido que este chapón de puerta de garaje, y no precisamente de urbanización de lujo.