La losa hundida


 

 

                               Nunca se puede pretender haber dicho la última palabra. Toda acción y descubrimiento será rebasada  por otra posterior. Si un día descubrimos un bache o socavón, con el que creemos haber tocado fondo, al día siguiente surgirá otro inesperado, que se colocará al frente de la nueva categoría. La  gloria, aunque sea la de la entropía, es efímera. En Melilla ha proliferado el cemento. Los adoquines resultaban peligrosos, ya que al desgastarse formaban una capa muy deslizante, enemiga de la frenada. El asafalto, más caro de mantener, ha ido perdiendo terreno. Sin embargo,  este tipo de pavimento era conocido como «firme». En Melilla, firme ya no es nada. Todo se desmorona. Las losas de hormigón se fracturan, o hunde por algún punto. En los últimos años ha proliferado este tipo de pavimento, porque es más barato y más rápido de colocar. Los resultados ya se están viendo.  Esta losa fracturada, socavón, bache o como quiera llamarse, se encuentra en la calle del Cuerpo Nacional de Policía, en la intersección con la de Andrés Pimentel. La  ciudad se hunde, como Venecia.

                   Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/04/25/baches-y-socavones/

La correhuela silvestre


             Dos colonias de correhuelas o «glorias de la mañana», han florecido de modo natural en dos zonas de la ciudad. La primera en el destartalado parque de Altos de la Vía, y la otra junto al muro sur oeste del acuartelamiento de ingenieros, en la carretera de Alfonso XIII. La correhuela es una hierba común de importantes propiedades medicinales, y es muy utilizada en la medicina tradicional.

                En el pasado otoño decidimos cubrir la ausencia de entradas del mundo botánico en El Alminar. Desde entonces ya son ocho las que hemos elaborado. Todas relacionadas con los parque, jardines y la flora natural de la ciudad. La primavera ya lleva un mes de desarrollo y algunas cosas ya se dejan notar, sobre todo en aquello que no está regulado por los criterios estéticos de los diseñadores de nuestras calles.

               Pese a su hipnótica belleza, está considerada como una mala hierba para los jardines. Tienes decenas de distintas denominaciones, algunas tan curiosas como «campanilla de pobres» o «hiedra de lagarto». En realidad es una planta enredadora, trepadora o rastrera. Aquí solo hablamos de jardines y de colores.

           Nota: http://es.wikipedia.org/wiki/Convolvulus_arvensis