El observador melillense


El observador

           El Observador Romano es el nombre del diario oficial del Vaticano. Nosotros solo somos observadores y la pretensión es mostrar la realidad del modo más claro posible, pero sin alterarla. El observador siempre modifica la observado y a su vez, aquello que es objeto de nuestras miradas influye en nosotros de alguna manera. Se descubren nuevos mundos, cosas que no se conocían o nuevas formas de verlas.

                Mostrar sin alterar, sin que nuestra presencia sea percibida, y sin que se identifique de modo claro nuestra posición, describiendo las cosas con la precisión con que las observa el francotirador. Ya he escrito que esta es la única palabra en la que no me molesta la presencia de franco en parte de ella.

               Hemos descubierto una nueva técnica para ver las cosas, que iremos perfeccionando con paciencia. Hemos cambiado mucho a lo largo de estos tres años, que se cumplirán el mes venidero. Toda ha cambiado a su vez a nuestro alrededor.  Son muchos más los que nos observan. Todo está ahí, esperando a que alguien se fije en ello y sepa verlo y también mostrarlo. Aun así, es más lo que no se escribirá nunca, que aquello que llega a desvelarse.  Todo lo que está ahí fuera nos seguirá esperando, pero también seguirá sucediendo, aunque nosotros no demos cuenta de ello. No es tan importante nuestra participación en las cosas.

             Ya es hora de descansar, por el momento.