Águilas. Ruta de ciudades modestas


   Águilas es una ciudad de la costa de la Autonomía de Murcia , con 36.000 habitantes, que gestiona un territorio de 251 km², veinte veces más que el territorio melillense, con tan sólo 30 millones de euros de presupuesto, poco más de la décima parte del nuestro.

    Para apreciar claramente el despropósito del gasto de la Ciudad Autónoma de Melilla, referir únicamente que solo las reformas de pavimentos de plataforma única realizadas, y las pendientes y/o comprometidas, suponen 15 millones, la mitad de todo lo que dispone, para todas las áreas, el ayuntamiento de Águilas.

  Águilas tiene un centro peatonalizado, calles comerciales con plataforma única, y carriles para bicicletas, porque esa es la tendencia en las ciudades, pero ni de lejos las cifras de contratación de obras se acercan a las melillenses. Lo que llueve sobre la obra pública en Melilla es un auténtico maná para constructores y contratistas.

  Pese al rimbombante y sonoro nombre de Ciudad Autónoma, hay que recordar que Mellilla es también un ayuntamiento. ¿ Qué haría Melilla CA con un presupuesto similar? La respuesta sería casi nada. La capital de provincia más similar a la nuestra sería Almeria, pero tiene más del doble de población, 191.000 habitantes, y un término municipal de 300 km², en la que el dinero disponible ni siquiera se aproxima.

   No es que Melilla sea una ciudad subvencionada, porque cualquier ciudad o autonomía las recibe en mayor o menor medida. La diferencia es que Melilla hipersubvenciona y financia cualquier actividad, en cantidades desconocidas en cualquier otro territorio y se otorgan subvenciones de cifras imposibles en cualquier otra ciudad. El problema de fondo es que toda esa enorme masa monetaria no se consolida en la ciudad. No contribuye a su desarrollo. Con ese presupuesto, Melilla tendría que ser Mónaco y no lo es. La acumulación de capitales y empresas en Melilla es espectacular, casi como en Gibraltar.

El Musueo Municipal de Águilas no puede ser más modesto, y su contenido arqueológico es mayor que el melillense. A la bonita plaza de España no le falta un detalle, incluido el único edificio modernista. Lo que no es justificable, y lo escribimos en su día, es que se mantenga una exposición de un pintor determinado, por importe de 1 millón de euros al año, 5 veces la cantidad de la que dispone Águilas para sus políticas de empleo. Escribimos sobre Águilas, porque su equipo de fútbol suele coincidir con la UD. Melilla.

Melilla sigue siendo la ciudad del derroche y del malgastar, eso sí, con pretensión de oficina en Bruselas. Las únicas infraestructuras las aporta el Estado. Lo otro son aceras y calzadas.