Aparcar mal en Melilla


             En algún momento concreto todos hemos aparcado mal en Melilla. Es algo que conlleva el riesgo de ser multado, pero a veces no hay más remedio porque no hay aparcamiento en las inmediaciones. Si se aparca mal, al menos,  hay que tener cuidado con no obstaculizar el tráfico, bloquear un giro o la entrada y salida de un garaje. Aparcar mal es algo que no debe hacerse, pero si no hay otro remedio, debe tenerse cuidado con no alterar el tráfico, no provocar una doble fila o crear un embudo. Aun así debe asumirse el riesgo. Esta es la esquina más arriesgada de toda la ciudad, porque se trata de una esquina con dificultad de giro, porque hay un vado reservado para vehículos policiales, y porque suelen aparcar coches coches oficiales. El vado tiene espacio suficiente, por lo que quienes pueden aparcar ahí, tienen que hacerlo en el extremo superior. Este vehículo no tuvo en cuenta todo eso, y provocó que el camión de la fotografía tuviera que realizar un centenar de milimétricas maniobras, subido a la acera, y con los bolardos como amenaza constante para la integridad de la carrocería. No debe aparcarse ahí, no debe aparcarse así. La maniobra duró tanto que provocó un embudo y llamó la atención de mucha gente.

Un edificio menos en el Real


     El barrio antiguo o histórico del Real está perdido. El último edificio derribado ha sido en la calle del coronel Cebollino. El proceso siempre es el mismo e igual de silencioso. Hasta no hace más de cinco años ahí vivían vecinos. Los que se van parchando ya no se alquilan y el edificio se va desocupando. Cuando ya no queda nadie se echa el cierre. Probablemente el edificio cambia de titular y se sigue deteriorando. No se invierte nada y nadie obliga a efectuar la más mínima reparación. Son edificios escondidos que nadie vigila, de los que nadie se preocupa. La batalla se ha centrado en desfigurar el paseo central de barrio, en la calle de La Legión, en donde la gente se ha quedado sin aceras y sin paseo central, porque todo está invadido por las terrazas. El transporte urbano ha desaparecido del centro del barrio, y hay que esperar el autobús en esquinas indignas y peligrosas. Las calles laterales están saturadas de tráfico. La circulación es muy densa y los atropellos y accidentes son constantes. Los árboles han sido desfigurados más allá del límite de lo razonable. Hay giros imposibles para acceder a las calles laterales. La carga y descarga de mercancía es una odisea. El barrio del Real ya es solo una postal fea, en donde hasta pasear,  o circular en bicicleta es peligroso. El aparcamiento ya no existe. Es el cuento de aquellos que se creyeron su propio cuento.

 

La paz de las ánimas


Las ánimas y otros cultos paganos en Melilla

   En días pasados corrió el rumor de que en el llamado «campo de las ánimas», del cementerio de Melilla, y en algunas de las sepulturas que conforman la «trinidad pagana» del cementerio, se estaban depositando exvotos y otros objetos, relacionados con la magia negra y la santería. Testigos afirmaban haber visto cosas, restos de rituales, difíciles de describir.

      Es verdad que en estos lugares se depositan imágenes, cartas, exvotos, prendas, pequeños objetos; relacionados con la intermediación que estas ánimas, habrían realizado a petición de las personas que allí acuden con una ruego, urgencia, o necesidad vital. Esto ocurre no solo aquí, sino en muchos santuarios del mundo católico, en donde se llegan a dejar prótesis, y otros objetos relacionados con enfermedades que han padecido quienes hicieron esos ruegos. Quien deja una fotografía, se supone que solicita la ayuda para la persona en cuestión, o su venturoso camino hacia el más allá, en el caso de que haya fallecido. Siempre debe solicitarse un favor, y no un mal (ese sería el terreno de la magia negra), y podría volverse contra quien utiliza ese recurso, según dicen los manuales.

          El exorcista del Vaticano el padre Gabrielle Amorth, fallecido el pasado día 16, afirmaba lo siguiente: No existe distinción entre magia blanca y magia negra. Cuando la magia funciona, siempre es obra del diablo. Todas las formas de ocultismo, como este gran regreso hacia las religiones de Oriente, con sus sugestiones esotéricas, son puertas abiertas para el diablo. Y el diablo entrará.

              Así pues, decidimos verificar con nuestros propios ojos y medios la situación, con el riesgo que supone de dar más pábulo a estos hechos, y aventar las pavesas del rumor, e incluso de fomentarlos. Sin embargo siempre es preferible la comprobación directa, disolver la duda y el error, que vivir sumergidos en el rumor. Miramos minuciosamente los lugares indicados: Campos de Ánimas, sepultura del Soldado de los Milagros, y del curandero Antonio Moreno, y no vimos rastro ni resto alguno de sortilegio, hechizo o ritual negro. Todo parece estar en paz, como corresponde a quienes ya han fallecido.

   Las redes sociales y los sistemas modernos de comunicación, que han cambiado nuestras vidas, son muy útiles par ala difusión instantánea de cualquier noticia. La parte mala es que si lo que se propaga en un bulo, una noticia falsa, o una mentira, no hay manera de atajarla. Las personas suelen creer lo que está escrito, y hay mucha información falsa distribuida a lo largo y ancho dela red.

17 de septiembre de 2016, el día M


            Hacía tiempo que no acudíamos al Acto Institucional del Día de Melilla. En la Plaza de Armas ha ganado en espacio y visibilidad, pero sigue perdiendo contenido y apoyos. No había representantes de la oposición. No hay mas cera para echarla a arder. Es el rescoldo de la llama que un día prendiera el que fuera concejal del Partido Nacionalista de Melilla, Amalio Jiménez, con su noche de las luces. En 1991 el Partido Popular de Ignacio Velázquez ganó las elecciones en minoría, y Amalio Jiménez puso como condición la celebración del 17 de septiembre como día festivo. Hasta ese momento, la fecha no pasaba de la categoría de efeméride. También es lógico, porque no es segura la fecha del desembarco, conquista, y ocupación de los restos de la Malila musulmana, abandonada y quemada ante la inminente llegada de los castellanos. Nunca hubo fenicios antes que nosotros, solo mauritanos o bereberes, sometidos eso sí, al imperio dominante del momento. Los fenicios no forjaron imperio alguno, solo puertos o bases comerciales.

               Melilla se conquista como ciudad ducal de la Casa de Medina Sidonia, y lo que facilitó ese hecho es el Tratado de Tordesillas de 1494. Se le siguen buscando vueltas a la historia para no contar las cosas tal y como fueron. La proyección del vídeo de la máquina del tiempo es un ejercicio sorprendente pro saltar sobre la verdad histórica, sin caer en la leyenda y la invención. Solo en junio de 1556, Melilla pasó a pertenecer a la Corona de España.

                 Al día de Melilla le sigue faltando el motivo, el contenido  y el interés común, por encima del hecho histórico, que puede tener interés o no, en ser el día que represente a la ciudad. Toda conquista tiene su conquistador, el nebuloso e infortunado Pedro de Estopiñán, y su resistente. El de Melilla es Sidi Ouarich, morisco hispano llegado a la plaza tras la conquista de Granada en 1492, y que se estableció en una de las cuevas de la ciudad vieja como anacoreta. Allí predicó sin éxito alguno, que la caída del reino musulmán de Granada se debía a los muchos pecados cometidos, y alertó de la inminente llegada de los castellanos. La leyenda dice que perdió la vida luchando contra los conquistadores, y que fue enterrado en el morabito del Cerro de Santiago, en donde existía también una mezquita. El asentamiento definitivo de los castellanos, y su expansión con los fuertes exteriores, provocó que los lugareños sintieran miedo y trasladaran sus restos hasta el cerro del valle de Farhana, que pasó a tomar su nombre. Hay un artículo publicado en la revista de la UNED, que contemplaba la posibilidad de que Sidi Ouariach fuese reconocido como uno de los patrones de Melillla. Fue una propuesta atrevida en su momento, y que podría tener su sentido histórico. Como siempre, la verdad está ahí fuera, esperando que alguien la cuente y la tenga en consideración.

               Las autoridades actuales no son atrevidas, ni tampoco aquellos que integran o componen la «intelectualidad oficial». Todos siguen aferrados a viejo tótem, sin atreverse a buscar algo nuevo.

         Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/09/18/melilla-1497-a-2012/

Monseñor Buxarrais, 25 años en Melilla


          El 11 de septiembre de 1991, las agencias de noticias lanzaba una primicia de gran alcance y repercusión: El Vaticano aceptaba la renuncia del Obispo de Málaga, D. Ramón Buxarrais Ventura, de tan solo 62 años, para ser nombrado párroco en Melilla, concretamente en el Centro Asistencial o la Gota de Leche. En aquellos momentos el vicario episcopal era José Carretero, recientemente fallecido, y que había sido nombrado para el cargo por el propio obispo dimisionario.

           Ningún prelado había hecho hasta ese momento nada semejante, con su carrera episcopal a mitad de recorrido. Es probable que monseñor Ramón Buxarraís hubiera llegado a recibir otro nombramiento, e incluso la púrpura cardenalicia. Sin embargo, renunció a todo, para regresar al rellano, al cargo de párroco o simple sacerdote; que es lo que siempre deseó ser. Antes de ser nombrado como obispo de Málaga lo había sido también de Zamora.

           Entre sus muchos escritos y libros publicados, está el de Reflexiones de un obispo que no quiso serlo. Las especulaciones sobre su dimisión fueron intensísimas a lo largo de muchos meses, es más, se pensó que no aguantaría demasiado tiempo “como cura de aldea” en la ciudad de Melilla. Monseñor Buxarrais alegó siempre motivos de salud, y de cansancio psicológico para abandonar un cargo, que aceptó por obediencia. Otros motivos no existen o no se sabrán nunca. La realidad es que hubo que dar muy buenas razones para que el Vaticano, regido en aquel momento por Juan Pablo II, aceptara una dimisión que vio siempre con mucho recelo.

           Monseñor Buxarrais llegó a la ciudad un 14 de septiembre de hace ahora 25 años, un cuarto de siglo, y jamás dio muestras de haberse arrepentido de la decisión tomada, ni de liderar ninguna corriente, del tipo de las que estaban entonces en boga, como la Teología de la Liberación. Él se liberó de todas las ataduras y se dedicó desde entonces a servir a los pobres, a los ancianos/as y a todos los menesterosos. Ahora mismo están fundando y poniendo en pie una escuela de niñas en Cabo de Agua

          Nada ha cambiado desde entonces ni en su ánimo ni en su carácter, salvo que en 1991 era el más joven entre los residentes del Centro Asistencial, y ahora es de los más ancianos. Hasta que Dios quiera, como él mismo dice. Es una efeméride importante, que no podía dejarse pasar. Su primera entrevista la concedió el día 18 de septiembre, al diario Melilla Hoy.

           Monseñor Buxarrais, obispo emérito de Málaga. oficia misa diaria abierta al público, en la capilla del Centro Asistencial, desde diciembre de 2011, tras la marcha de las Hijas de La Caridad. Cada vez está más concurrida. A sus 86 años, monseñor Buxarrais colabora con cualquier párroco que se lo solicite, y se le puede ver en los diversos templos de la ciudad.

El jardín de los mirlos


En busca del ruiseñor de África, el Bulbul naranjero

           En días pasados llamó nuestra atención una abullonada ave que nombramos como «Curruca mirlona». Nunca nos habíamos fijado en ella, también porque cada vez quedan menos jardines con suelo de tierra, en donde las aves puedan cumplir con su ciclo vital. Los sonidos de la naturaleza, de los cantos de las aves es uno de los más agradables, cada vez se escuchan menos en la ciudad. Las podas constantes y deforestadoras están rompiendo su ciclo de reproducción y anidación. Se altera el habitat de las aves y estas desaparecen de las ciudades.

             La Curruca mirlona y el Bulbul naranjero son aves de muy rara presencia, de hecho no existen en toda la península ibérica. Solo se habían registrado pequeñas poblaciones en Ceuta y ahora en Melilla, donde según nuestros datos están presentes desde hace 5 años, fecha de la primera observación del Bulbul naranjero. Aún así, es bastante difícil distinguir a unos de otros, pues hemos visto centenares de fotografía con una gran similitud. La investigación más exhaustiva, la localización de una colonia de estas aves, ha hecho que todo se decante hacia el Bulbul naranjero, que puede calificarse como una joya ornitológica en nuestras calles. Es una ave muy hermosa, de entrañable aspecto, de tupido plumaje  y llamativo canto. Al Bulbul naranjero se le conoce como «el ruiseñor de Africa».

                  Son aves que llaman la atención, desconfiadas, pero también muy curiosas. Atraen la atención con sus trinos, y luego aparecen y desaparecen de modo continuo. Para anidar, vivir a gusto y cumplir con su ciclo vital, necesitan un pequeño jardín, con vegetación abundante y suelo de tierra, en la que poder esconderse y también alimentarse. Ya sean currucas mirlonas o bulbul naranjero, son dos aves de las que podemos sentirnos orgullosos de su compañía, pues apenas se detectan colonias estables en estas latitudes, y en un asentamiento urbano.

                  No vamos a identificar el lugar, pero forman un perfecto y pequeño ecosistema en compañía de los mirlos, aves astutas y de buen agüero, consideradas sagradas en otros tiempos. La presencia de los mirlos se asocian al ángel Uriel.

Sobre el traslado temporal de la imagen de la Virgen de la Victoria


         Nada entre dos aguas no es siempre posible. Hay momentos en los que hay que decidirse y tomar una postura. La imagen de la Virgen de la Victoria languidece en su histórica parroquia de La Purísima, sin apenas público, tránsito y veneración  de fieles y con un solo culto semanal. El Vicario episcopal de Melilla, Roberto Rojo, ha propuesto de modo público que la imagen sea trasladada de modo temporal cada año, para que la novena, la misa solemne anual, y la procesión que se celebra en su honor, al término de la Feria de Septtiembre se celebre en el templo arciprestal del Sagrado Corazón.

                  La iglesia del Sagrado Corazón es el templo más moderno de la ciudad, más grande y con mayor capacidad. Carece de problemas de acceso, se encuentra en el centro de Melilla, y posibilitaría que la imagen de la Patrona de Melilla, sea visitada, venerada y  conocida por todos los melillenses. La imagen de la Patrona de la ciudad pertenece a todos los melillenses. Su presencia temporal anual lograría la ampliación de su conocimiento y culto, su acercamiento a todos los ciudadanos, y su presencia física dentro del mundo católico de la ciudad.