Redada en Beni-nsar contra inmigrantes centroafricanos


                     Lo que sucede al otro lado de la frontera es algo que no solemos ver, y que los medios de comunicación nos ocultan, o también son realidades que se ocultan a los medios de comunicación. Solo organizaciones no gubernamentales, como Prodein (Pro derechos de la infancia), o ecologistas como la plataforma Equo, son las únicas que se atreven a adentrarse en el interior del monte Gurugu, el inactivo volcán limítrofe con Melilla, y nos informan de la existencia de campamentos de inmigrantes centroafricanos, y de las pésimas condiciones en las que viven. Las autoridades españolas se congratulan una y otra vez de repeler los intentos de asalto a la frontera de Melilla y «alaban» vez tras vez, al gobierno de Marruecos por su colaboración. Ocurre que esa colaboración esconde muertos y heridos entre los centroafricanos.  Esto es lo que afirma en un amplio reportaje fotográfico, el diario digital fronterizo, www.bninsarcity.net.

                La secuencia fotográfica muestra cómo más de un centenar de inmigrantes centroafricanos son desalojados desde las faldas del monte Gurugú, y conducidos hasta la villa de Beni- Enzar, por un amplio despliegue de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos. Finalmente son  introducidos en autobuses para su traslado a la frontera con Argelia, en donde los supervivientes, vuelven a intentar el infernal retorno a la frontera hispano-marroquí de Melilla.

                  Sabiendo que el problema de la inmigración no va a terminar nunca, porque el fenómeno es consustancial a la historia humana, podrían buscarse soluciones más acordes con el siglo XXI y al respeto a los Derechos Humanos, entre los que se incluye el de la emigración. Arrojar personas de un lado a otro, sin importar la suerte que corran, no ha sido propio de ningún tiempo, pero es inadmisible en la actualidad.

Carlota Leret O´Neill


              La imborrable estela de Virgilio Leret

            Carlota O¨Neill dejó la llama de la memoria encendida con su libro » Una mujer en la Guerra de España». Allí quedó fijada para siempre la memoria de la represión franquista en Melilla, sobre todo la de la represión sobre las mujeres. Carlota anotó una recopilación de nombres, que de otro modo hubiesen desaparecido. Sobre su novela está siempre presente la figura y el nombre de Virgilio Leret y el de las hijas de ambos, Carlota y Gabriela. Carlota O’Neill se colocó en el lugar en que la calidad de su obra, su esfuerzo y su mérito merecían. Pero todo esto es de sobra conocido.

                                       El origen de la historia 

           Levantar el nombre de Virgilio Leret de la sombra a la que había sido arrojado, es un mérito único y exclusivo de su hija Carlota Leret. Hoy, tras la elaboración del documental «El Caballero de Azul», de Euskal Irratia  Telebista, y la publicación de la última biografía sobre el comandante republicano y  aviador Leret, ha alcanzado ya, el lugar al que por sus propios méritos debería haber llegado por si mismo. Sin embargo, para llegar hasta este punto, hubo que partir de cero.

             En 1999 en Melilla no había nada específico publicado sobre el inicio de la Guerra Civil. Apenas un par de trabajos basados en la referida obra de Carlota, y unos pocos artículos sobre hechos concretos del Alzamiento. Todo era un mar de olvido. El libro de Carlota era una referencia poderosa, pero aislada.

            Cuando inicié la publicación en El Telegrama de Melilla de la colección de artículos que titulé como «La historia nunca contada sobre el Alzamiento en Melilla», lo hice sin saber con claridad qué me iba a encontrar, ni que clase de fuerzas iba a desatar. Con el material proporcionado por Lidia Falcón preparé uno de los artículos estrella, el dedicado a la familia Leret-O’Neill, contando por primera vez con material gráfico. La historia debió empezar y concluir en aquel punto, pues nada se sabía de las hijas de Leret. Ocurre que cuando se abre una puerta, se suele desconocer qué hay al otro lado.

                                          Una carta desde Venezuela *

               Medio año después de haber publicado el artículo en El Telegrama de Melilla, recibí en casa una carta desde Venezuela, firmada por Carlota y Gabriela, las hijas de Carlota y Virgilio. Fue una auténtica conmoción, pues no esperaba que los artículos que había enviado a Venezuela, hubieran llegado a lugar alguno. La misma Carlota se sorprendió que la hubiera enviado a una dirección tan extraña, pues era una dirección de un club deportivo que apenas frecuentaban.

               Carlota me envió aquella carta, y un mail posterior a los que no contesté, en parte porque en lo que decidía qué hacer y qué decir, habían pasado varios meses y segundo porque me hallaba envuelto en un proceso judicial por esos mismos artículos y que me llevó 10 años cerrar. Sin embargo, el vendaval humano de Carlota Leret ya se había puesto en marcha y me iba a alcanzar de modo inesperado. La puerta de la historia ya estaba abierta, abierta firmemente por la hija de Leret. En el verano de 2000, una mujer se presentó en mi trabajo y me dijo que por qué me escondía de ella, era Carlota y me quedé absolutamente sorprendido. Yo me marchaba de vacaciones ese día y ella al siguiente. Le expliqué lo que acabo de narrar y desde entonces, nuestras vidas y las de nuestras familias, están entrelazadas de modo indisoluble. El destino no puede evitarse. Estaba escrito que Carlota me encontraría, de la misma y sorpresiva manera en que yo la encontré a ella.

                                           En el nombre de su padre

              La historia de Carlota en busca de la memoria de su padre, es la historia de la tenacidad. En apenas una década (2001-2012), removió 60 años de olvido. Registró todo los archivos existentes, y sacó a la luz todo lo existente acerca de Virgilio Leret, salvo el expediente judicial de su procesamiento (si es que llegó a hacerse), y la verdad sobre su «asesinato» o ejecución sumarísima. Todo eso acabará por aclararse, pero la realidad es que ya nadie olvidará jamás el nombre de Virgilio. La memoria de Melilla sigue teniendo demasiadas lagunas, y una de las principales es esta, la relacionada con los hombre y mujeres del periodo republicano.

                            Un instante en el cementerio de Melilla

                Carlota ha venido muchas veces a Melilla. En una de ellas, visitamos el cementerio, el llamado osario militar, en donde supuestamente yacen los restos de su padre, junto a los de otros centenares. Fue decretado así, pues en la parte trasera del oficio del enterramiento se puede leer: «Pasen sus restos a la fosa común, para que no puedan ser encontrados nunca». Carlota nunca mira hacia el lugar en donde está enterrado su padre, al que tanto ella como su hermana Gabriela siguen refiriéndose como «papá».  Esta es la parte humana de la historia, aunque no toda, que me quedaba por contar.

         Nota: * La carta está reproducida en el libro «Mujeres en Melilla» Mª Ángeles Sánchez, junto con toda la historia de Carlota y de sus hijas. http://www.stes.es/melilla/revista/mujer_melilla.pdf

         PD: https://elalminardemelilla.com/2011/09/20/la-memoria-seguira-esperando-en-melilla/

Abrir los domingos


gasolinera abierta

             La crisis azota por todos lados. Hay que mantener a salvo los empleos y los negocios.  Vivimos en una sociedad basada en el consumo. Es una rueda que si se rompe por alguno de sus radios, hace colapsar todo el sistema, que es lo que está sucediendo. Los domingos llegan a Melilla y cierra casi absolutamente todo. Echar gasolina, comprar una bombona de butano, que suelen acabarse los domingos, o o comprar algún producto básico se convertía  en una odisea. Cuando el gasoil y la gasolina era más barata en Melilla que en Marruecos, decenas de coches procedentes del vecino país entraban a nuestra ciudad a llenar los depósitos de combustible. Para impedir aquello se cerraron las gasolineras los domingos, allá por 1996.  Luego se ideó lo de la «gasolinera» de guardia, al igual que las farmacias (en la península hay ya farmacias abiertas en horario completo).

                Los nuevos tiempos exigen nuevas medidas y nuevas fórmulas y esta gasolinera, cuyo propietario es Francisco Aragüez, ha decidido abrir los domingos. Tiene previsto ofrecer próximamente el servicio de bombonas de butano, y una pequeña tienda con productos básicos de primera necesidad. Vamos hacia un mundo duro en el que hay que luchar por cada euro. En este caso es el propietario el que está al frente del surtidor de gasolina.

    Hacen falta iniciativas y sobre todo, no golpear más la capacidad de consumo de aquellos que sostienen la economía, que no son otros que los consumidores,  pertenecientes en su mayoría a la clase media. Están rompiendo la rueda por los mismo radios, y al final implosionará.

Hacer las américas en Melilla


                  El caso de la aerolínea Hellit, es uno de los más recientes casos de desembarco en Melilla, cual si fuera América, con el objetivo de llenar las arcas de la tesorería, y tanto si el resultado no es el apetecido, como si sí lo es, hacer bueno el dicho de «toma el dinero y corre». La lista de empresas que se han instalado en la ciudad, o que lo han intentado y que luego han desaparecido sin dejar rastro, alcanza la cifra bíblica, la de 70 veces 7. A estas alturas no sorprende a nadie que determinada empresa desaparezca de la ciudad durante la noche, los melillenses ya tenemos sobrados ejemplos de ello, sino que todo suceda ante los ojos de las autoridades económicas de Melilla, léase Consejerías de Economía y Hacienda, y que no provoque la intervención de éstas, en defensas de los intereses económicos de los ciudadanos. ¿Qué ocurrió con el Bingo de Melilla o con el Gran Casino?, ¿qué fue de la empresa de Telemarketing que ofrecía 400 empleos y recibió subvenciones?, ¿por qué cerraron, algunos de manera más que discutibles, todos los supermercados de la cadena Eroski?, ¿cuál fue el motivo de que cerraran los Multicines y dejaran casi en testimonial la oferta cinematográfica de la ciudad?. ¿Dónde están las grandes superficies comerciales de Melilla?, ¿de quién son los terrenos de Valenzuela?, ¿sabe la Autoridad Portuaria que hacer con el espacio del Puerto Deportivo o el de la Estación Marítima, reconvertida en Parque Infantil?. Son demasiados sucesos, sin aparente explicación. Sigue sin existir una alternativa económica sostenible y de futuro par la ciudad, pese a algunos loables intentos, que no son más que gotas que se evaporan con el duro sol africano.

Como velas encendidas


 

                           Nos hemos metido en la boca del lobo para mostrar las cosas como nadie las había visto antes. Hemos subido hasta lo más alto para que nada estorbase la visión clara de las cosas, porque nada es lo que parece o como nos lo cuentan. Nos hemos metido hasta el fondo, si ha sido necesario,  para comprender y entender los hechos desde su mismo origen. Hemos llegado tan lejos como nos ha sido posible, o como nos han dejado. Nos han cerrado muchas puertas y nos hemos encontrado otras abiertas, incluso hemos mirado por el ojo de una cerradura. Hemos levantado el polvo a nuestro paso, y estado junto al cieno pero sin enfangarnos. Acompañados o en soledad absoluta. Rodeados de luz o en la penumbra. En la línea de la audacia, pero precavidos, en la frontera de la valentía, pero acompañados siempre por el temor. De otra forma nada de esto hubiese sido posible, y jamás habríamos llegado hasta aquí, ni de esta manera.

            La vida es equilibrio y arriesgarse al todo o nada, puede llevar aparejado que se pierda todo y no se gane nada; y no es la misma cosa. Cuesta mucho conseguir algo, porque vivimos en un mundo en donde se es generoso con el insulto, y cicatero con la alabanza, cuando debería ser al revés. Hemos creado un espacio nuevo, que es también de muchos, y hemos luchado línea a línea para consolidarlo y darle forma, con un estilo que es nuestra seña de identidad.

             Tenemos muy claro que todo es efímero, que lo que cuesta muchos años y esfuerzo levantar, basta un solo instante destruirlo, y que lo más difícil es mantenerse. Es la conciencia de esa debilidad, la que es también causa de esa sensación de fortaleza que nos acompaña, y esto no es una contradicción. Lo que se escriba es lo único que no borrará el olvido, que de modo inexorable se abatirá sobre casi cualquier cosa. Atravesar el tiempo es algo muy difícil y no está en manos de nadie decidirlo ni decretarlo. Los pensamientos que hayamos creado, aquello a lo que sin saberlo hayamos dado origen, será nuestra obra invisible y al final, el esfuerzo habrá valido la pena. Incluso aun cuando no escribiésemos  una sola línea más, ya habríamos  transformado suficientes cosas.     Todo esto, tendrá vida propia, independientemente de nuestra voluntad, y también hay que saber que hasta el más grande de los cirios, acabará consumido. La llama debe ser siempre alimentada y vigilada, y la cera repuesta

El humazo tóxico de Endesa


             

              Las Torres del V Centenario fueron un proyecto ideado para concentrar todos los servicios y dependencias de la Administración del Estado. En teoría se pretendía evitar el pago de onerosos alquileres de organismos administrativos instalados en inmuebles de la ciudad. Las Torres del V Centenario nunca resultaron ser lo que se pretendía. Fueron un fiasco, con un impacto visual demoledor sobre el entorno de histórico de Melilla, con grandes retrasos en las obras y un coste muy elevado. Nunca funcionó el ascensor  panorámico, ni el platillo giratorio para el restaurante y otros servicios de ocio.  Para evitar la quiebra del patronato de Las Torres, se obligó a todos los organismos administrativos del Estado a trasladarse a ellas. algunos ni siquiera lo intentaron. Lo escribí hace tiempo en una entrada, pero lo reescribo nuevamente. El envejecimiento de estos dos edificios es muy acelerado, para el poco tiempo que llevan construídas (1997). En menos del tiempo que llevan edificadas, deberán ser abandonadas, demolidas y buscar un nuevo emplazamiento para las dependencias de la Administración del Estado.

                                           El humazo negro de Endesa

                 Las Torres están orientadas como la Rosa de los Vientos, una de ellas hacia el Norte, la otra hacia el Sur y el pasillo central que las comunica, tiene la orientación Este/Oeste, la de los vientos dominantes de Melilla. Ese hace que la mitad de los días del año, cuando hay temporales de estos vientos, el tránsito por la zona sea difícil y complicado. La vida o el acceso a Las Torres se convierte en un ejercício inhóspito y desagradable. Lo peor, es que cuando el viento sopla desde el Oeste, el humo negro y tóxico de las chimeneas de Endesa, envuelve los edificios creando un ambiente molesto e insano. El hollín de los generadores de gasoil se mete en las vías respiratorias, en los ojos y produce instantáneos dolores de cabeza y afecciones respiratorias de diversa índole.

                 Al espacio existente entre Loas Torres se le conoce como «el pasillo del viento». Es un lugar inhóspito y desagradable en cualquier época del año.

Desecada de nuevo la laguna del parque


                   

                   El mes de febrero del año pasado fue también muy frio. La entrada del Alminar del mismo día del año anterior así lo refleja. La laguna artificial del Parque Forestal estaba en proceso de desecación, exáctamente igual que este año. Todo se repite, auqnue nos sabemos el motivo. La fotos realizadas hace una año muestran que había mucho más lodo. La actuales muestran que ha sido desecar por desecar. No parecía haber motivos. El año pasado había una tubería rota que fue eliminada y ya no ha sido repuesta. Se ha modificado el sistema de propulsión del geiser. El año pasado había superpoblación de carpas. En el presente había algunas tortugas e incluso muchas ranas, como reflehjamos en las correspondientes entradas del mes de noviembre, en el la festividad de Todos los Santos. En el pasado hubo protestas de los vecinos que habitan en los inmuebles colindantes con el parque, porque les molestaba el contínuo croar de las ranas. Mucho nos tememos que esta sea la razón del nuevo desecado, a todas luces innecesario y derrochón.

         Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/02/19/desecada-la-laguna-del-parque-forestal/. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/11/01/las-ranas-de-todos-los-santos/