El inacabado pabellón García Pezzi


        

     Tendría que haber estado acabado en mayo de 2011, para las elecciones municipales de aquel año. Su coste oscilaba en torno a los 3 millones de euros según la información o la noticia que se consultase. El precio es algo que nunca estuvo claro. Una información en ABC lo situaba en torno a los 4 millones de euros. El asunto es oscuro y el Gobierno de Melilla no deja entrar la luz y los taquígrafos en el expediente, cosa que redundaría en el beneficio de los melillenses.

     Poco antes del inicio del verano, el Consejero de Fomento Miguel Marín volvió a anunciar la inauguración del pabellón Guillermo García Pezzi y nuevamente los hechos le han desmentido. Eso sí, Miguel Marín habló de una sustancial rebaja en el precio final, debido a la multa que se le impondrá a la empresa cosntructora por el considerable retraso en la entrega, ya son 15 meses de retraso.

       Para que todo fuese claro, el Gobierno de Melilla  debería afrontar la situación claramente y exponerla a la opinión pública. Contar cuál es el coste total presupuestado, cuál será el coste final y qué tipo de problemas está teniendo el pabellón, porque muchos nos tenemos, que si hay deficiencias estructurales, tarde o temprano acaben apareciendo y el 3er pabellón de deportes de Melilla, quede en un proyecto frustrado o como mal menor, deba ser objeto de futuras reparaciones, como ocurrió con la cercana ciudad del fútbol.

       Las ventajas de ofrecer una información clara y exhaustiva son enormes, porque evitan cualquier especulación e interpretación interesada, además de constituir una obligación, porque todo se paga con el dinero del contribuyente melillense y de los fondos procedentes del Estado Español. Cualquier cosa es mejor que seguir contando con un pabellón cerrado y que ya sufre deterioros, como este cristal roto en una de sus puertas principales.

       El ciudadano melillense debe saber qué ha pasado con ese pabellón y a quién deben atribuirse las responsabilidades. Silenciar las cosas no beneficia a nadie, y a quien menos, es al gobierno de La Ciudad.

      Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/13/el-nuevo-pabellon-de-deportes/

El retorno de Monseñor Buxarrais


 

      Cualquier noticia, cualquier acontecimiento debe relativizarse. Lo que tiene importancia para algunos, no la tiene para otros. Lo que hoy es una tregedia o un gran acontecimiento, pasados unos años y con suerte, se convertirá en una efeméride. Quien hoy es grande debe saber que mañana, inexorablemente no será nada. Lo que hemos hablado en la entrada anterior, y otras muchas veces en El Alminar, se ejemplifica perfectamente en la vida y en la persona de Monseór Buxarrais (Obispo emérito de Málaga) . Estuvo en la cima de la Iglesia española casi dos décadas y supo renunciar a todo y convertirse en un cura más. Le acompañaron multitudes y docenas de colaboradores mientras estuvo a cargo de las sedes episcopales de Zamora o Málaga y luego todo eso se disolvió como los terrones de azucar en el agua.

         Es el » horror vacui», el miedo al vacio, que sigue, como la sombra al cuerpo a cualquiera cuando abandona el poder. Si el ejercicio del poder se convierte en el objetivo único de la vida, entonces esa es la razón que que ninguno quiera abandonarlo, por eso esas luchas cainitas en los aledaños y pasillos de la corte. Por eso hay que recompensar con otro cargo a cualquiera que abandona uno anterior.  La situación es talm que las excepciones se convierten en ejemplos, porque son solo eso, hechos aislados que deberían ser más comunes y no excepcionales. Debería limitarse el tiempo de permanencia tanto en cargos de elección pública, como en los de libre designación.

                    Monseñor Buxarrais de vuelta a Melilla

       Desde su llegada a nuestra ciudad en 1991, tras cesar por voluntad propia al Obispado malacitano, esta es la etapa en la que ha estado más tiempo ausente de nuestra ciudad, aunque en esta ocasión ha sido debido a motivos médicos. Ha sido intervenido en una operación de cadera y femur en un hospital de Barcelona. El resultado ha sido satisfactoria y la recuperación también, aunque algo más larga de lo previsto. Él mismo me comentó tanto el buen resultado de la intervenciones, como el regreso a Melilla en la primera semana de septiembre.

            Anoche, mediante un correo, me lo confirmaba Merche, una amiga ecuatoriana que ha residido en Melilla y que se convirtió en asistente en los oficios religiosos de Monseñor Buxarrais, en lo que ya se denomina como «la pequeña comunidad de Buxarrais»

                            Buxarrais y San Ambrosio  

         De Las Confesiones de San Agustín  extraigo este párrafo, que creo se ajusta de modo especial a la figura de Monseñor Buxarrais:

                                                    Capítulos XIII y XIV

                » Aquel hombre, todo de Dios, me recibió con un agrado paternal y todo el tiempo que estuve allí, aunque  extranjero, me trató con el amor y caridad que debía esperarse de un obispo.  Yo estaba atento y colgado de sus palabras; me deleitaba la dulzura y suavidad de sus sermones, que eran más doctos y llenos de erudición que los de Fausto y los maníqueos…. No solicitando yo aprender lo que predicaba Ambrosio, sino oír solamente el modo con que lo decía».

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/05/25/y-monsenor-buxarrais-se-marcha/

Incluso el Sol se pone


   

        Desde el aparentemente lejano día de San Juan (24 de junio), solsticio de verano y  en el que la luz del sol supera a la de la sombra, el día ha perdido 42 minutos de luz en julio y otros 74 minutos  en agosto. En septiembre declinaran otros 79 minutos de luz, o sea, 3 horas y 15 minutos en total y a lo largo del verano. Nada ni nadie puede evitar su ocaso, ni siquiera cuando se crea hallar en la cima de su poder o en el cenit de su gloria terrena. Ocurre también que los designos y tiempos del destino no se corresponden con nuestros deseos. No podemos hacer caer una cosa solo con desearlo o levantar una alternativa a toda esta zozobra en una sola tarde.. Todo necesita su tiempo. A veces creemos que la solución está a la vuelta de la esquina, que en un rato de reflexión daremos con la palabra clave y que la gente verá la luz con la sola mención de la palabra mágica. Pero esto no sucede así salvo en los cuentos. En agosto de 2011 El Alminar recibió 2200 visitas y una media diaria de 70. Un año después han sido casi 17.000 visitas y una media de 580 al día. Hay que ofrecer algo nuevo y hacerlo creíble, pero sobre todo, hay que estar ahí. Todo lo demás no vale.     

            Son muchos los que han dejado sus vidas intentando buscar u ofrecer una nueva alternativa a las cosas, pero hay una cosa muy clara y es que una nueva alternativa precisa de nuevos nombres que traigan nuevas actitudes. Tras esa obligada renovación, es necesario que se ésta consolide con el tiempo, que es el gran juez de todas estas cuestiones. Nuevos proyectos han surgido tantos como las uvas de otoño, y a su vez estos han sido tragados por el tiempo y el olvido. Hay que intentarlo una y otra vez, hasta que se de con el proyecto, con las personas, con el nombre adecuado y una vez emergida como alternativa, queda la parte  más dura que es consolidarla y someterla a los avatares del destino, al rigor de la intemperie  y al juicio de la opinión pública . Esse proceso puede durar años y se trata de no desfallecer, de seguir día trás día, en soledad algunas veces, escasamente acompañado otras, rara vez en multitud. Para que algo se consolide y muestre su carácter, debe someterse a tantos inconvenientes como la magnitud de la recompensa a la que aspira, y recordar en todo momento que no siempre ganan los buenos.

       En el mar se ve la mayor profundidad de horizonte posible en superficie, salvo que se esté, claro está en un montaña elevada. La ausencia de obstáculos es lo que mejor permite una visión clara de las cosas, pero esto solo ocurre en determinadas ocasiones. Nunca se suele tener el horizonte limpio y despejado.  Casi siempre hay que decidir en un breve lapso de tiempo y en una condiciones determinadas.

      El desanimo ante la situación en la que nos hayamos inmersos no debe cundir ni adueñarse de todo. Hay alternativas razonables para todos. Ocurre que en noviembre se condujo al electorado a un error mayúsculo, entre otras cosas, porque la otra alternativa tampoco era válida. En lo que a Melilla respecta la solución es igualmente difícil, pero me quedo con el título.

 Nota: Las fotografías son de la puesta de Sol en el buque Juan J. Sister de Acciona

Las razones de Marruecos


              Los islotes de Mar y Tierra

      Hace ya 14 años (en 1998), en El Telegrama de Melilla, publicaba una sección semanal que titulé: Vistazo a Marruecos. Todos los días y a través del kiosco de Diego, situado en la Avenida de la Duquesa de La Victoria, me hacía traer diariamente tres periódicos marroquíes. Entonces no existía internet y no había otro modo de hacer las cosas. Fue por aquellos años cuando decidí romper con cualquier tesis oficial sobre la historia de Melilla y sobre la historia de España en Marruecos. Pensé: «Si se quiere entender el porqué de las acciones de Marruecos, lo mejor es leer directamente lo que piensan y dicen, y huir de  la información contaminada y filtrada que nos sirven los medios  oficiales».

              Descubrí un mundo muy rico, variado y muy reflexivo, con intelectuales de gran nivel, totalmente alejados del tono monocorde que la derecha impreme a cualquier relación y visión  de Marruecos. Comprobé también que la actitud de la derecha española es distinta cuando ellos gobiernan que cuando lo hacen sus rivales políticos del partido socialista. Descubrí de igual modo que la derecha tiene un doble discurso en su relación con Marruecos cuando gobierna; en donde por un lado están las acciones y relaciones diplomáticas reales y por otro la información simplista y patriotera que transmiten al gran público, que suele creérselo todo. En los últimos ocho años de gobierno socialista, cada vez que se producía una Reunión de Alto Nivel entre ambos países (RAN), el PP de Melilla invariablemente solicitaba estar presente en la misma, pese a que sabían que no era posible.

         Ahora el PP de Melilla no pide ni solicita nada. Ya no se pide firmeza frente a Marruecos y todo se califica como buenas relaciones, simplemente porque están ellos y no otros. Incluso los habituales y constantes intentos de entrada por el perímetro fronterizo ya no son iguales. Los de 2012 han sido calificados como distintos a los de 2005, ¿por qué?. Yo sigo viendo las mismas avalanchas, la misma actitud colaboradora de Marruecos, los mismos centroafricanos, casi el mismo número, los mismos helicópteros. Solo veo diferente la actitud del PP en Melilla y que este año no ha venido José Mª Aznar a taponar la frontera.

                            Las islas son españolas      

      Marruecos siempre se refiere a Ceuta y Melilla como «ciudades ocupadas» o como «los presidios». Con ese título: «Made in el presidio», hice un articulo en el que relataba esto mismo que estoy contando, sobre la visión diferente de las cosas, que no son calificadas de la misma manera según quien gonierne. En junio de 1998, un grupo de médicos bañistas marroquíes, se acercó nadando desde la playa de Safiha, frente al Peñón de Alhucemas, y se tendieron al Sol sobre los islotes de Mar y Tierra. Cometí un error al relatar aquel hecho, y es que califiqué como islotes abandonados, a las españolísimas islas de Mar y Tierra. En apenas unos días, La Comandancia General de Melilla me sacó del error, en una nota de prensa titulada: «Las islas son españolas».     Todo fue relatado por el diario comunista Al Bayanne. No pasó nada, ni originó la más mínima declaración del Gobierno de España. Gobernaba José Mª Aznar, el vencedor de Perejil.   

Aparcamientos de La Hípica


                                     Zona Militar reservada

         Cuando no es temporada de playa no se evidencia esta peculiar y anacrónica cuestión. La ciudad de Melilla, su gente, es muy sensible a todo lo relacionado con La Hípica. Fueron varias décadas de aparheit social, modelo Pretoria, que dejaron una profunda huela en la sociedad melillense. Es un hecho que muchas personas inmersas en la década de los 50 años, no suelen pisar esa playa. Las personas se siguen distribuyendo en su playa, en la que frecuentaron sus padres o sus abuelos. Todos juntos pero nadie revuelto.

        Que la situación o su residuo se prolongue hasta el año 2012 no tiene explicación algunas, sobre todo despues de 32 años de Democracia y 24 de gobiernos socialistas. Los cluns o son privados o son públcios. Lo que no es admisible es un club público, en donde sólo puede entrar funcionarios públicos militares y los civiles, mediante exiguo cupo, y en una criba que solo superan determinadas y cintadas personas.

       Probablemente esto no es culpa del Ministerio de Defensa, ni de unas Fuerzas Armadas en las que los usos democráticos han entrado por todos lados y en todas las estancias. Nada queda en las Fuerzas Armadas españolas del ejército de Franco. Solo hay 4 nostálgicos que mantienen apenas 4 cosas y en lugares muy concretos.

     Lo que hoy nos ocupa es la situación de estos aparcamientos, reservados para usos militares, en la zona antigua zona militar de La Hípica. Nadie los ocupa, algunos están vallados pero en estado de abandono y otros muy pintados y cuidados, pero en igualmente en desuso. Tengo mis dudas que si un melillense, en caso de necesitar aparcamiento y ocupase la zona de acceso, pudiera ser multado o su coche retirado por la grua, como amenaza una de las señalizaciones.

       Todos sabemos que las licencias de aparcamientos o vados, deben ser revisadas anualmente, debe constar el uso y el tiempo de  exclusión (franja horaria)  y sobre todo, deben estar marcadas por señales de apoyo horizontales y verticales. No vale una única y birriosa placa de «propiedad militar» y una cadena oxidada con candado.

        Pese a toda la literatura en contra, los melillenses somos muy respetuosos y ninguno aparcamos en esa zona, cuando el deseo que se siente al ver esa señalización, es justamente el contrario, o sea, no respetar esa señalización y no tener que buscar sitio entre las piedras o de cualquier manera.

Un año más en El Gobernador


            Un yacimiento abandonado y cubierto de maleza

  Todos los años cuando recorro con mi familia la carretera A4 o de Andalucía, me fijo en el yacimiento íbero del Cerro de Las Cabezas, en Valdepeñas. A pesar del calor aplastante que se abate sobre la zona en los meses de junio a septiembre, las campañas arqueológicas no fallan un solo año. Es solo una fugaz visión lateral porque la velocidad de la autovía no permite ninguna distracción. Veo el cerro dos veces al año y siempre pienso en nuestro único yacimiento, el del Gobernador, abandonado, expuesto al deterioro de los agentes climatológicos y ya en manos de la maleza.

      Lo peor de todo es que la pérdida de información arqueológica es irreversible. Del Centro de interpretación de las 200.000 piezas arqueológicas (Gobernador y Plaza de Armas), sigue sin saberse nada pese a que «prometieron sorpresas». El Museo de Melilla sigue sin director, porque no encuentran un perfil adecuado para poder colocar a uno por el sistema de libre designación. Ya no solo se deteriora el yacimiento, sino también el propio edificio, cada vez más roto, usado como almacen de trastos por el chiringuito de la Plaza de Estopiñan. Hay un asunto peor y es que el yacimiento ya ni siquiera está sellado, lo que compromete su situación. Hay ya muchas formas de entrar en ese edificio y hacerse con piezas o restos arqueológicos. Ni siquiera sabemos si las ánforas que aparecían encastradas en el suelo siguen allí, han sido retiradas o están más fragmentadas todavía.

        Doce años con un yacimiento abierto y sin resolver es un despropósito absoluto. A lo largo de todo este tiempo hemos oído todo tipo de oníricos y faraónicos proyectos para el lugar, a saber: Sede de La Presidencia de Melilla, hotel con encanto y fantasma incluido, agrupación de diversas entidades culturales, musealización y vista de los restos sobre suelo de cristal. Todo humo y paja. La realidad es la que presentan las fotos. El contraste, como siempre, con cualquier ciudad de España es abismal. Hay que sustituir a los actuales gestores de la cultura de Melilla de modo completo. Y como siempre, todo ridículamente sellado y oculto.

  Nota: http://www.patrimoniohistoricoclm.es/yacimiento-del-cerro-de-las-cabezas/

El parque que se llevó el fuego


             La zona infantil de Melilla La Vieja sigue inservible

     Hace un año o poco más (la memoria es más débil de lo que creemos), se inauguró este parque infantil, con gran ruido y pompa  mediática. Son los reyes de la propaganda, eso es algo que nadie duda. En realidad eran dos columpios y dos caballitos, ni siquiera había tobogán. Pese a todo, hizo mucha ilusión a los niños de la zona, del barrio de Medina Sidonia, porque desde la conquista española en 1497, nadie se había gastado allí un maravedí o euro. Es verdad que este gobierno fue el primero en instalar allí un parque infantil. Fueron algo rácanos, todo hay que decirlo, porque comparado con lo que se gastan en cualquier otra zona de la ciudad, en cualquier fruslería, la inversión pública realizada no era más que una limosna.  Eso sí, lo inauguraron como si aquello fuera el parque Warner o incluso Disneyland Sidonia.

          El caso es que allí no había sombra, muy necesaria en Melilla La Vieja, y sí  bancos incómodos, pero no importó, porque en apenas unos meses el parque ardió. La versión oficial atribuyó todo a los vándalos, siempre muy socorridos, aunque en las calles del barrio creen que fue un vecino, algo desequilibrado. Esto debió suceder hace un año o menos (vuelvo a repetir lo de la memoria).

           Desde entonces aquello sigue acordonado y sin reparar. No se sabe si es como un castigo por tamaña muestra de ingratitud. El abandono es abosoluto y el estado lamentable. Los vecinos se quejan y muestran el lugar a quien ellos conocen y piensan que puede ayudarles. La verdad es que el parque debería repararse, instalar al menos un tobogán, algo de sombra y algunos bancos con respaldo, que hagan la estancia más cómoda.. Hay bastantes niños en Melilla La Vieja y si el lugar estuviese bien cuidado, sería bastante agradable.

            El vandalismo y el mal trato de lo público es una mal endémico y común a todas las ciudades, por eso hay que cuidar el dinero invertido. No es tan dificil. En sus tiempos hubo un Cuerpo de Vigilantes Nocturnos» que se quiso convertir en una guardia pretoriana. Fue un despropósito que los Tribunales de Justicia anularon  y ahora hay 30 personas asignadas a labores administrativas, lejos de las funciones para las que fueron contratadas.