Frente a la ira de los dioses


              Los humanos frente a los dioses antiguos

  Los dioses de la antigüedad eran coléricos y vengativos. Le hacían trampa a los humanos. Hubo algunos como Prometeo que le arrancaban algo a los dioses, el fuego, y luego lo pagaban muy caro. Prometeo fue encadenado un una montaña de Afganistán, condenado a que un buitre le devorara el hígado durante el día, y que le volvía a crecer por la noche. Casandra tenía el don de la profecía, pero los dioses consiguieron que nadie la creyese y así anularon su don. Son innumerables los ejemplos de  castigos que infligían aquellos dioses demasiado humanos.

      Los dioses del Olimpo hacían participar a algunos humanos de sus decisiones y rencillas, pero cuando el humano tomaba parte por alguno de los bandos, la facción derrotada solía vengarse y condenaba al humano a repetir eternamente trabajos absurdos, pero infernales,  como llenar constantemente de agua un barril sin fondo, o subir rocas a lo alto de las montañas y que se caían inmediatamente, tras ser colocadas en la cima. Instalados en el Olimpo, los dioses perdían cualquier contacto con la realidad humana.

         La situación actual, me recuerda más que ligeramente a las historias de los dioses de la antigüedad. La clase política en el Poder, salvo raras excepciones, crea nomenclaturas a las que muy raramente se accede. Instalados en sueldos vertiginosos, en privilegios que mantienen durante años y que luego transforman en vitalicios, pierden el contacto con la realidad. Protegidos por sueldos hasta 10 veces superiores al de un trabajador medio, no pueden saber qué es mantenerse con una pensión media de 500€ mensuales o un sueldo poco más que mil eurista (el de cualquier funcionario español).

        Por eso, cuando oigo que se van a pedir esfuerzos a los de siempre, en un país como España, que tiene un salario mínimo de 670€, una pensión media que no alcanza los 600€, un pensión mínima de 370€ y un salario medio de sus funcionarios de 1200€, pienso que esa clase política en el Poder ya  no sabe lo que dice, y que perdió el contacto con la realidad hace mucho tiempo.

       Y que no se le ocurra a nadie ayudar a los humanos, o tomar partido por alguno de los bandos de los dioses, porque entonces probará todos los rayos y truenos lanzados desde El Olimpo del Poder. Se acostumbraron tanto  a la adulación y a la mentira, que cualquier verdad, por pequeña que sea, les irrita sobremanera.

Robo en la basílica del Hospital Militar


        Roban la corona de La Virgen del Pilar y otros exornos

           Pese a la propaganda, Melilla no podía ser ajena a la oleada de robos en iglesias, y a la creciente ola de inseguridad ciudadana que está recorriendo toda España. Hace no muchos días robaron la corona de la Virgen de La Fuencisla, patrona de Segovia. Casi en las mismas fechas, los ladrones saquearon la sede de una cofradía en Sevilla. Ahora le ha tocado el turno a la basílcia del Hospital Militar, según la noticia recogida por el diario Melilla Hoy.  Al parecer ha sido robada la corona que ornaba la imagen de la virgen del Pilar y otros exornos religiosos, preferentemente lámparas y candelabros, por tratarse de objetos de fácil comercialización.

           Hace cuatro años estuve en ese iglesia, fotografié todo lo posible y redacté un artículo con su historia, para el diario Melilla Hoy. También hice una entrada en El Alminar dedicada a esta bella iglesia. Según cuenta la noticia, la Comisaría de Policía está comprobando con el listado del inventario, que cantidad de objetos ha sido robada, aparte de los más conocidos y que han sido objeto de los titulares de prensa.

      Nota: La historia de una basílica,

         https://elalminardemelilla.com/2011/11/20/la-basilica-del-hospital-militar-de-melilla/  

El Gran Satán de la Gran Superficie de Melilla


                  La ira de los ayatolás contra el Centro Comercial en Melilla

         Los siempre tórridos veranos de Melilla suelen marcar el acontecer político de la ciudad. Cada verano tiene su escándalo y el de 1996 quedó marcado para siempre por la lucha contra el Gran Satán, osea, la Gran Superficie. Quien tiene problemas para justificar su cambio de postura, no es Ignacio Velázquez, quien siempre estuvo a favor, de hecho, su intento de implantar en Melilla la gran superficie comercial, supuso el pistoletazo de salida para el acoso y derribo contra su gobierno.

       El punto 7º de la moción de censura presentada contra Velázquez, justificaba la misma, por haber intentado su implantación en Melilla. ¿Quién entiende esto?, ¿porqué 11 años después la ira contra Velázquez sigue siendo la misma?, ¿porqué los ex miembros de UPM, partido que abanderó la causa jomeinista contra el/la  GS, quieren ahora el acuerdo de todos para autorizarla?.

                                     Reventando la Feria de 1996

           Margaríta López Almendáriz, como cabeza de los empresarios de Melilla, Obdulio Valdés de Comisiones Obreras y Juán José Imbroda, como lider de la UPM, fueron señalados como los Ayatolás de aquella lucha «dislocada» y desproporcionada  que llevaron a cabo en 1996, contra una gran superficie que deseaba toda la ciudad, menos ellos. Juntos, hundieron a Melilla en una situación que la ha llevado a estar hoy, en 2012, al margen del modelo económico del resto de España. Cualquier ciudad con más de 70.000 habitantes tiene hoy,  al menos una Gran Superficie Comercial.

             Sumaron una alianza de intereses contrapuestos, tanto políticos como de clase, que provocaron a la larga el atraso de la ciudad. Son ellos los que deberían explicar porqué hicieron aquello en 1996, porqué lo hicieron de esa manera, porqué llevaron a la ciudad al precipicio del enfrentamiento político y social, del que la ciudad de Melilla, todavía no se ha recuperado.

             Hay fracturas que se provocaron entonces y que todavía son visibles. La obsesión de algunos partidos políticos por alcanzar el poder político a cualquier precio, no se dejó nada en el camino. Agresiones al alcalde de la ciudad (desde entonces el Alcalde de Melilla lleva escolta), boicot contra el Melilla Hoy (aunque solo se acuse a los socialistas de ello), boicot a la Feria de Melilla, cierre patronal de comercios (algo manifiestamente ilegal), y el anuncio del boicot al V Centenario de Melilla, se gestó en 1996. No faltó nada, incluso el asalto al Palacio Municipal y al Salón de Plenos. También desde entonces, se iniciaron los controles de acceso a la Asamblea de Melilla.

           Pero mejor que todo lo que yo pueda decir o recordar, es leer la prensa de la época y quien tenga que explicar algún cambio de postura, que lo haga.  Aquella amalgama «contra natura» se autodenominaba «Mesa por el futuro de Melilla». Y el futuro que nos prepararon fue éste. La ciudad con el modelo económico más atrasado del País y con el mayor índice de desempleo conocido. Y todo siempre, en manos de los mismos.

 Nota: El único apoyo de Ignacio Velázquez fueron de las dos federaciones de asociaciones de vecinos, osea, los portavoces de los vecinos de Melilla, de los melillenses de a pié. Los empresarios defendían sus propios intereses y los partidos políticos los suyos. ¿Porqué cambian ahora de postura?.

         En un principio la Gran Superficie estaba proyectada para la explanada de San Lorenzo, que hubiese sido el lugar idóneo, pero no permitieron ningun cambio de calificación del suelo, los de la «Mesa por el futuro de Melilla».

 

El deterioro del monolito de Monte Arruit


                       Hasta que reviente el monolito

         Ha pasado un mes desde que traje a El Alminar la situación del monolito de Monte Arruit. Ha sido el tema más debatido de la corta pero intensa historia de este «modesto» blog. El tema del monolito llevaba bastante tiempo en la calle, con los artículos de un melillense afincado en Málaga y que escribe en un diario local,  y de un otro blogero de melillense,  Uno de Melilla.

          El deterioro de la placa del monolito va en aumento. La foto de hoy muestra un nuevo daño, un rayón a la altura de la palabra «cruz». La situación es insólita, no se entiende el silencio de las asociaciones defensoras del Patrimonio, no se entiende el silencio de las asociaciones de defensa del patrimonio militar de Melilla. No se entiende la actitud de la Consejería de Cultura, que hace caso omiso de cualquier denuncia ciudadana. Esa piedra es una ofrenda de «El Telegrama del Rif». Estuvo sobre la misma Cruz de Monte Arruit. Estuvo sobre la tierra que cubría los restos óseos de 2996 soldados españoles.

              ¿ Acaso es ahora un monolito políticamente incorrecto ?. Pues podrían aplicarle el mismo criterio a la estatua de Francisco Franco.

          

Edificios derribados en Melilla


                        El efecto dominó

     El pasado 29 de septiembre, el Pleno de la Asamblea de Melilla ordenaba la paralización de derribos en Melilla, hasta que no se aprobara el nuevo PGOU. Nos hicimos eco de aquella noticia en El Alminar, para escribir que precisamente la sensación era la contraria, osea, que los derribos parecía no detenerse en parte alguna de la ciudad (Real,Tesorillo, Industrial,Cabrerizas). En aquella fecha, el Consejero de Fomento Miguel Marín señalaba que sólo se efectuarían los derribos ya autorizados.

         El lunes se produjo un derribo en la calle Prim, en pleno centro de Melilla y apenas unos días antes se llevó a cabo otro junto al Hipersol, en la calle Polavieja. Una semana antes se había efectuado  uno en la calle Carlos V y anteriormente otro más en el barrio de Héroes de España. Es un tremendo efecto dominó que asola Melilla de parte a parte y por lo que se está viendo, deberían estar autorizadas decenas de demoliciones, porque si se suspendieron las mismas en octubre, no se entiende lo que está pasando. Y esto que ve todo el mundo, está sucediendo en las zonas controladas o más visibles, las que se recorren a diário. En otras zonas de Melilla, como los distritos IV y V,  directamente no se sabe lo que está pasando.

         Lo peor de todo, porque en Melilla hay que acostumbrarse a que siempre hay algo peor, es que la posterior edificación no sigue ningún patrón conocido, no hay una homologación para cada zona de la ciudad. Conviven en un mismo barrio, en una misma calle, todo tipo de edificaciones, cada una de su propia idea o concepción. Los barrios del Real, del Tesorillo o del Monte de La libertad son un claro síntoma del tipo de urbanismo descontrolado que  se está ejecutando en la ciudad.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/la-piqueta-desfigura-melilla/

1996, barbarie contra el centro comercial


          

 

              1996: Todos contra Ignacio Velázquez

     En 1996 Ignacio Velázquez, alcalde de Melilla y primer Presidente Autonómico, intentó la implantación de un centro comercial en Melilla y ese fue su principio del fin. Ignacio Velázquez cometió un error, aunque grande, y fue el no hacerlo de un modo claro y contando con el apoyo ciudadano. Debería haber recabado un apoyo social amplio, una base con la que hacer frente al bloque  político y empresarial que  le boicoteó absolutamente todo.  También hay que decir, que su movimiento parecía estar diseñado de  un modo limitado, con el que solo unas pocas personas habrían sacado la tajada limpia, y que se presentaban como «delegados del grupo Eroski» en Melilla. Debería haber abierto la instalación de un centro comercial a las grandes cadenas españolas y mediante concurso público. Sin embargo, el error de Ignacio Velázquez, no exime de culpa «a la barbarie» con la que se actuó en su contra.  Tampoco tuvo oportunidad de hacer otra cosa, porque le reventaron el asunto desde dentro.     

                Partidos políticos y sindicatos se convirtieron en defensores de unos intereses empresariales hegemónicos de Melilla ( representados y liderados por la Asociación de Comerciantes de Melilla y la Confederación de Empresarios),  de modo todavía incomprensible.  Algaradas, agresiones físicas al entonces Alcalde de Melilla, boicot a la Feria de 1996, cierre patronal de comercios (prohibido por La Constitución), y una situación social de violencia infinita. Nunca se vio nada igual en Melilla, nunca se ha vuelto a ver acciones semejantes.

     El caso, es que la principal objeción que se hacía al centro comercial, que supondría el fin del comercio tradicional, se ha demostrado ridícula y absurda, porque el comercio tradicional se ha hundido solo, en el centro de Melilla, sin necesidad de centro comercial alguno. De no ser por las «franquicias comerciales», hoy en día no se bajaría al centro de la ciudad para nada.  Visto con perspectiva, podemos decir que lo que defendían las asociaciones empresariales de entonces, era seguir acaparando en las mismas manos, casi la totalidad del volumen comercial de productos de primera necesidad y de consumo minorista en Melilla.

         Con la misma perspectiva digo hoy, que si no se modifica el criterio de instalación, y no se hace de un modo abierto y transparente, al final, el centro comercial seguirá beneficiando a los mismos y no a Melilla. Unos cuantos seguirán amasando grandes fortunas, a cambio de las cuatro migajas de los posibles empleos que se puedan crear.

          El otro gran problema sería el de la situación del centro comercial y de las infraestructuras. No hay viales de acceso a la parcela de Valenzuela. La entrada por General Villalba está ya saturada con el dislocado mercado de naves mayoristas de la zona y con el mercadillo minorista. No hay zonas de aparcamientos, ni nuevas ni antiguas. Si todo está ya saturado, con un Centro Comercial , la zona, sencillamente reventaría, porque allí está también la frontera con Marruecos y todo está inundado  de vehículos, a casi cualquier hora del día.   En la situación actual, intentar eso, con estas infraestructuras,  es un disparate. Pero también, hay que solucionar la anomalía de que Melilla, sea la única ciudad de España sin una Gran Superficie Comercial.

     La gran oportunidad se perdió entonces y aun así, algunos sacaron una tajada espectacular. Todavía nadie ha explicado como un terreno cedido por Defensa, mediante convenio, para construcción de viviendas sociales, acabó enterito en manos privadas.

  

Hallazgo de nuevos tramos de muralla en Ceuta


                Arqueología en Ceuta, la diferencia

         En los últimos días saltó la noticia desde Ceuta, del hallazgo de nuevos tramos de muralla, y de dos torres de época mariní del siglo XIII. En Ceuta se están haciendo excavaciones sistemáticas desde hace varios años, en donde en una sola campaña (dos años) se excavó todo el área de Pasaje Fernández, una superficie diez veces mayor que la del Gobernador (2002-2012).

          No juzgamos ni lo haremos nunca, la labor de los profesionales. Quien sea capaz de decir que desde El Alminar, o en mis propios artículos hay una sola línea de descalificación hacia esa labor, la arqueológica, miente, realmente es la única labor que defiendo. Todas las críticas que he realizado y que seguiré haciendo, son hacia la «gestión de la cultura» en Melilla, que es pésima y nada atenta con el patrimonio de Melilla. Para empezar, se ha permitido que una empresa privada, de la que nunca mencionaré el nombre, se haya apropiado de la gestión arqueológica de Melilla, de su divulgación y de su investigación.

           En Ceuta hay un área de Cultura, hay un arqueólogo municipal y cualquier noticia se difunde, se permite la visita, la publicación de fotografías, la difusión, y sobre todo, la investigación con otras universidades (Málaga, Sevilla, Cádiz). Por ese motivo Ceuta consiguió un convenio de casi dos millones de euros para excavaciones y Melilla no tiene nada. Por eso Ceuta hoy en día, es alguien dentro del mundo arqueológico nacional y Melilla no es nada. La diferencia es notabilisima y todavía hay quien sigue defendiendo este modelo, pero allá cada uno y su responsabilidad en todo esto.

        En Ceuta, quien difunde y comunica cualquier hallazgo es el  Gabinete de Comunicación y análisis de la Consejería de Cultura. Aquí ni siquiera saben qué es eso. No tienen humildad para nada.

Nota: Las fotos y el comunicado de la Consejería de Cultura de Ceuta, me han sido proporcionados por la periodista y adjunta a la Dirección de El Pueblo de Ceuta, Tamara Crespo, que también fuera directora de El Faro de Melilla.

PD: http://www.canalpatrimonio.com/es/noticias/?iddoc=62495