El recuerdo de los nuestros en Nador


              El cementerio cristiano de Nador

 Ante la proximidad de la fiesta de Los fieles difuntos, crece el recuerdo de aquellos que ya no están físicamente entre nosotros. El cementerio de Melilla recibe miles de visitas y se rememora a aquellas personas con mayor renombre en las pasadas épocas. La espectacularidad de los panteones militares del cementerio melillense, siempre se llevan los máximos honores y visitas. Debe ser así, porque no deben ser olvidados los nombres de aquellos miles de soldados, que fueron obligados a luchar en guerras que no eran suyas y en un territorio que nunca les perteneció, en defensa de intereses  económicos de los que nunca se beneficiaron, porque eso eran «las guerras de Marruecos». Nuestra obligación es recordar sus nombres, la de los olvidados.

        Pero hay otros olvidados, sobre los que ya pesa la mas espesa capa de silencio. Son aquellos enterrados en el cementerio cristiano de Nador y que quedaron allí para siempre. Las autoridades del Consulado Español en Nador, llevan varios años recuperando los restos de los cementerios de Cabo de Agua, Segangan, Monte Arruit, Zaio y Zeluan. Han agrupado todos los restos en tres fosas comunes y así se ha evitado el deterioro de esos extintos cementerios y también el saqueo de las tumbas en busca de posibles objetos de valor. Es una medida que ha dignificado la custodia de los restos humanos de ciudadanos españoles fallecidos en esas ciudades, durante la época del Protectorado español en Marruecos.

           El cementerio de Nador sigue contando con un vigilante y con la supervisión de las autoridades consulares españolas. También cuenta con la labor de custodia que llevan a cabo los padres paúles en la localidad de Nador. En esas fosas anónimas hay enterrados «represaliados» republicanos, caídos por la sed de venganza de las autoridades franquistas. A todos esos hombres y mujeres, sepultados doblemente, les dedicamos nuestro recuerdo, desde El Alminar de Melilla.

25 de octubre, 525 visitas


            La necesidad de la información libre

        El 25 de octubre de 2011, El Alminar de Melilla acumuló 525 visitas en un día. Fue la suma de dos entradas importantes, una la noticia acerca del estado de la Piscina Municipal , otro la resaca de la actuación de Raphael en el Kursaal de Melilla. Todos los enlaces se activan en cuanto se coloca información no controlada por El Poder.   La labor sumada de los foros de internet, de las redes sociales como Facebook o Twitter y los blogs de «la resistencia» provocaron una verdadera ola de visitas, que arrasó el registro anterior de 384 visitas del pasado 5 de octubre.

  No hay otro camino mas que éste. El enorme potencial de comunicación de internet debe ser utilizado como único recurso contra «la mordaza» impuesta desde las esferas del poder político. Cuando todo lo demás empieza a quedar inservible, por la masiva e invasiva presencia de la información institucional e institucionalizada, la necesidad de buscar nuevas vías y cauces para la comunicación en libertad, es una obligación y una urgencia.

        El acceso a la información libre no controlada y a la comunicación entre los ciudadanos, debe ya buscarse en internet. El ejemplo de «la primavera árabe » es claro y un modelo a seguir en cuanto al modo en que comunicarse, que no es otro que la creación de  espacios propios. Algo que está al alcance de todos gracias a internet.

           La desventaja es de 100 contra uno (cien lectores de prensa escrita por cada uno de internet), pero a pesar de esta desigual lucha, se empieza a apreciar de un modo claro que el Poder político reacciona frente a críticas no divulgadas en los medios escritos y actúa siguiendo denuncias que no son ni serán nunca publicadas en la prensa, que ha dejado, o se ha visto obligada a dejar de  realizar su obligado papel de «vigilancia», por el de correa de transmisión de los intereses empresariales a los que sirve.

¿Porqué se taparon las placas artísticas?


           Dicen que «el que busca defectos los acaba encontrando hasta en el paraíso», pero no es nuestro caso ni el del blog «La otra Melilla». No es que busquemos defectos, es que nos encontramos con ellos, en cualquier sitio en donde se mire, o en cualquier lugar por donde uno transite. El caso de las placas con los nombres de las calles de Melilla es sintomático, de un modo de hacer las cosas sin respeto ni aprecio alguno por el pasado. Era necesario colocar las placas con los nombres de las calles, porque su inexistencia creaba muchas dificultades. Lo que no era necesario era el hacerlo tan mal, con tan poca calidad y de una forma tan indiscriminada y arbitraria.

          El primero que lanzó la alerta sobre lo que estaba sucediendo fue «Uno de Melilla» y su blog: http://laotramelilla.blogspot.com/2011/09/placas-existentes-en-la-ciudad.html. Aunque antes había iniciado la campaña en «un foro de infausto recuerdo» y al que no pienso nombrar jamás.

       Pasados 6 meses de la finalización de la campaña, cobrados los 600.000€ de coste y los 74.000€ anuales para su mantenimiento, sigue sin entenderse el porqué taparon las placas preexistentes de cerámica, de diversas épocas y variada composición. No se entiende que no se hayan retirado las superpuestas. No se entiende que no se hayan corregido los errores y no se entiende que las placas más mugrientas sigan instaladas en las paredes.

Postes eléctricos y telefónicos (V)


Insólita colocación en Cándido Lobera

  Basta con fijarse en una cosa en Melilla, para que de modo natural uno repare en las mil y una deficiencias del mismo signo que existen por toda la ciudad, y que debemos seguir señalando, ante la dejadez, abandono o desconocimiento de los responsables. La utilidad de la denuncia pública, con espíritu constructivo y como vocación, sirve primero para que los ciudadanos nos demos cuenta de que podemos actuar sobre la realidad de nuestra ciudad, y en segundo lugar, para que los poderes, tanto públicos como privados actúen sobre las deficiencias señaladas.

Estas tres ubicaciones de postes en las calles Cándido Lobera, Miguel Hernández y la inexistente pero nominada como de Las Rimas, son peligrosas, de hecho, como comentaba un vecino de la calle del poeta jienense, en ese poste se estrelló un niño que jugaba con la pelota y se hizo una brecha en la cabeza. Estas tres nuevas ubicaciones detectadas corresponden al cableado eléctrico y al telefónico. Los postes telefónicos no llevan ninguna pintura o marca, mientras que los eléctricos suelen estar pintados en los colores blanco y rojo y llevan una señal de «riesgo eléctrico».

Gaselec inicia una campaña de pintado y reubicación de postes

   Desde los primeros días del mes de octubre Gaselec ha iniciado una campaña de pintado, identificación, e incluso reubicación de sus postes de cableado eléctrico, incluso en un caso, en la calle Pedro Navarro y en la manzana más próxima al Paseo Marítimo, parece que incluso ha procedido a la reubicación de los postes, pues aparecen muy dentro de la acera, lejos del bordillo y todavía no tienen el cableado eléctrico por encima, lo que puede significar, tanto un cambio de ubicación, como un eleminación de los mismos y soterramiento de los cables de tendido eléctrico.

En cualquier caso, parece una saludable medida que se señalen adecuadamente, que se pinten con los colores que advierten del peligro y en su caso, el cambio de posición o su eliminación. Esto demuestra, una vez más, tanto la utilidad de la denuncia, como su divulgación.

   Nota: En la foto de la inexistente calle de Las Rimas, fíjense en el modo en que está instalada la señal de tráfico.

 

Una página de fans, traduce El Alminar al ruso


РАФАЭЛЬ В МЕЛИЛЬЕ. «ЕГО ВЕЛИКАЯ НОЧЬ». 2011

Raphael en Melilla. «Su gran noche». 2011

Он по-прежнему ”Тот”

                  Мой Рафаэль, (Mi Raphael)      

      Una página de fans rusos de Raphael, ha traducido al ruso y reproducido en sus páginas, la crónica integra que El Alminar de Melilla realizó el pasado día 23, sobre el concierto de del cantante español en nuestra ciudad. Este hecho supone un hito en la pequeña historia de El Alminar de Melilla y muestra la importancia de algunos acontecimientos culturales, que traspasan nuestras fronteras y consiguen divulgar el nombre de Melilla en zonas inesperadas del mundo. La traducción supone abrir el conocimiento del nombre de Melilla a un país con 200 millones de lectores potenciales .

          Hay que recordar para quien no lo sepa o no sea seguidor de Raphael, que el cantante de Linares es una celebridad en Rusia desde los tiempos de la Unión Soviética, en donde cada navidad acudía a ofrecer un concierto en Moscú. Raphael era de los pocos artistas españoles, que recibían el permiso del General Franco para actuar en la Unión Soviética, país con el que España no mantenía relaciones diplomáticas.

   Enormemente satisfecho por esta traducción al ruso y dedicado a los fans rusos de Raphael, colo una nueva foto del concierto de Raphael en Melilla y el enlace a la página rusa de fans del cantante.

          http://www.my-raphael.com/i-eto-vse-o-nem/kontsertah-raznyh-let/raphael-en-melilla-su-gran-noche-2011/

 Nota: Fotografía de Mª Ángeles Sánchez  Suárez

Tras el rastro del ratón verde


                 Lamentable situación de la Piscina Municipal de Melilla

   La Piscina Municipal de Melilla, única instalación de este tipo en la ciudad, fue inaugurada en abril de 1990, bajo el mandato del alcalde socialista Gonzalo Hernández. Por casualidad ha vuelto a Melilla el pasado fin de semana con ocasión de un acto político. Dos décadas después de su puesta en funcionamiento la situación higiénica de la misma no parecer ser la idónea.

       La semana pasada decenas de usuarios presentaban su quejas o denuncias en el libro de reclamaciones de la instalación. Habían visto en las duchas «una extraña sustancia amarilla», muy viscosa, que se pegaba a la piel (el agente amarillo). Algunos vieron lombrices en los desagües de las duchas. Siempre hay pelos en abundancia obturando las cañerías. Es una única piscina, desde hace 21 años, para una ciudad de población creciente y con una demanda de uso cada vez mayor. Hoy, 21 años después, el nombre de Melilla suena en el panorama de la natación española.

        Si se compara la situación de cualquier ciudad o capital de provincia colindante con Melilla, de más de 75.000 habitantes, la descompensación resulta pavorosa. Quien hace 20 años tenía una piscina pública, hoy tiene dos; quien entonces tenía 5, hoy tiene el doble, salvo Melilla, que sigue teniendo la misma piscina. Eso sí, tenemos tres pabellones deportivos, dos palacios de congresos, un faraónico teatro y una estación marítima que costó lo que dos y no se sabe cuántos auditoriums.

                  Los ratones de la piscina municipal

    Hay un Consejero de Deportes, un director general de deportes, un director general de instalaciones deportivas y también ratones en la Piscina Municipal. Lo habían denunciado algunos usuarios, lo saben  los monitores que son los primeros que bajan al vaso de la piscina por las mañanas, lo saben muchas de las personas que los ven y los ven correr. Yo no sé cuál es la calidad de esas aguas, a qué tipo de análisis son sometidas o si se renuevan una vez al lustro.

       Quizá sea más importante regar el campo de golf de los 5 millones de euros  de fondos FEDER (Fondos europeos para el Desarrollo Regional), que hacer una nueva piscina o s mantener en condiciones dignas la que tenemos, la del Alcalde Gonzalo Hernández, la del año 1990. Dicen que ya no se va a cumplir la promesa electoral de una piscina olímpica.

       El caso es que hay una colonia de roedores deambulando por la piscina. El Alminar de Melilla ha encontrado el rastro de muchos y el cadáver de uno. Las fotos me dan asco, pero El Alminar de Melilla es un servicio público, o una vocación de servicio público y no cobramos nada.

La frontera de El Alminar


 

       Hay una fina línea que separa todo, en donde es casi imposible distinguir la luz del amanecer de la del ocaso. Hay un terreno amplio, es la tierra de nadie en la que el mal no reina, pero el bien apenas se vislumbra. Mantenerse en lucha en esa zona es muy difícil, porque todo es nuevo cada día, porque no hay doctrinas que te salven, porque son muy pocas las cosas que pueden orientarte. Ahí, sobre esa línea difusa y casi en permanente penumbra, se encuentra la luz de El Alminar, su llamada a la oración o a la reflexión.

        Apenas se siente una suave voz que te indica un camino o una respuesta, apenas un breve mensaje contenido en un párrafo de un libro. Todo es demasiado tenue, demasiado leve. Se puede perder el sentido de la orientación en cualquier momento, se puede encontrar una respuesta en apenas un instante de observación. Esa es la vida del que elige no ampararse en ningún dogma, porque no siempre hay respuestas para las preguntas, porque sólo son preguntas aquellas que tienen respuesta.

            Nunca estamos tan solos como creemos, nunca lo suficientemente acompañados. No siempre se ve la mano tendida, pero siempre se siente su presencia. No vamos a apagar la luz de El Alminar, aunque a veces la tiniebla azota muy duro. Se siente perfectamente la presencia de los servidores de lo oscuro, pero es nítido el calor y el aliento de quienes han decidido servir a la luz y ampararse en ella. No se debe esperar recompensa alguna, porque no siempre la hay. Somos lo que somos, pero alguien tiene que serlo.

Foto: Salida de el Sol sobre el Cerro de Camellos