La ejecución con garrote


       
              

 

                 Alguien ha considerado que esto es un mérito para incluirlo en su propio curriculum profesional. Alguien ha considerado que esto es un mérito premiable. Como dice hoy un artículo de opinión, cuyo enlace coloco más abajo: «Allá cada uno con su conciencia».   Hay hechos que invalidan biografías, hay hechos imposibles de ser premiados y esto afecta tanto al que recibe, como al que otorga. ¿Alguien piensa en qué imagen se ofrece de Melilla con estas situaciones?. Dudo que ya a nadie le importe eso lo más mínimo. Luego que nadie se extrañe que Falange venga a celebrar sus congresos a Melilla. Hay un fondo de bunker franquista imposible de erradicar en nuestra ciudad.
                                                 
          

 
 
          
            El garrote vil o garrote es una máquina utilizada para aplicar la pena capital originaria de España. Estuvo vigente en este país legalmente desde 1820 hasta la abolición de la pena de muerte en la Constitución de 1978……………………………………………………..Si la lesión producida aplasta el bulbo o rompe la cervical con corte medular, se produce un coma cerebral y la muerte es instantánea. Pero esto depende en gran medida de la fuerza física del verdugo y la resistencia del cuello del condenado, y la experiencia demostró que raramente sucedía así; la muerte solía sobrevenir por estrangulamiento, resultante de una serie de lesiones laríngeas e hioideas. Múltiples casos se daban en los que se alargaba la agonía del condenado. A título de ejemplo el informe médico de la ejecución del famoso Jarabo en 1958, observaba que la muerte no se había producido de forma instantánea, sino con «excesiva lentitud», el fallecimiento se produjo a los quince minutos, después de una verdadera tortura. Jarabo tenía un cuello poderoso y su verdugo, Antonio López Sierra era bastante débil físicamente.Se han producido casos aún peores en los que el reo ha muerto después de hasta media hora de espantosa agonía entre aullidos y contorsiones.
…………………………………………………………………………………………………Más adelante, el garrote fue perversamente refinado, para pasar a consistir en un collar de hierro que, por medio de un tornillo con la bola incluida retrocedía produciendo la muerte al acusado por la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical, es decir se le rompe el cuello a la víctimaLa variante denominada catalana incluía un punzón de hierro que penetraba por la parte posterior destruyendo las vértebras cervicales del condenado. El garrote, con sus refinamientos, fue instituido porque el ahorcamiento se consideraba excesivamente cruel, ya que el lapso de tiempo hasta la muerte era mucho más largo. En el momento en que se instauró el garrote, principios del siglo XIX, este argumento se mostró válido. Posteriormente los ingleses perfeccionaron la técnica de ahorcamiento mediante caída larga y escotillón que convirtió este procedimiento en el más rápido y limpio.……………………………………………………………………………………….Cada tipo de ejecución llevaba aparejada una escenificación distinta, diferenciándose cada una principalmente por el modo de conducir al condenado hasta el garrote: los condenados a garrote noble iban en caballo ensillado, los de garrote ordinario iban en mula o caballo y los de garrote vil en burro, sentados mirando hacia la grupa, o arrastrados. Es la denominación garrote vil la que ha prevalecido y hoy en día se suele usar este nombre para designar tanto al instrumento como a la pena de muerte que lo utiliza.La ejecución se anunciaba con unos tambores con el parche flojo, no tirante, que se llamaban «cajas destempladas», de donde ha quedado la expresión.             Los últimos condenados por este sistema en España (el anarquista catalán Salvador Puig Antich, en la Cárcel Modelo de Barcelona, y el delincuente común de origen pretendidamente polaco -en realidad, era alemán – Heinz Ches, en la de Tarragona fueron ajusticiados el 2 de marzo de 1974.
 
 Enlaces:
 

   http://www.melillahoy.es/   Un nicho en el recuerdo, una medalla, la posteridad Por Pedro Gallardo, Ciudadano.

 

 
 
                           

Agosto. La desconexión


Hemos estado vigilantes en El Alminar hasta el día de hoy y ahora ya entramos en periodo de calma absoluta. No habrá mas «entradas» hasta finales de agosto, cuando regresemos, aunque nunca llegaremos a irnos del todo. La labor de » la comunidad del Alminar» se centrará ahora en mantenerse expectantes, en hacer acopio de datos, en reflexionar. Lo que queda de año va a ser duro, vamos a estar en continua tensión, en atenta vigilancia.

El duro calor de agosto, el adormecedor canto de la chicharra. Nada invita a la prisa. El tiempo no adelanta su paso por nadie. Lo difícil es mantenerse sin caer. Sabemos que los acontecimientos serán exigentes y que debemos responder a lo que se espera de nosotros. Apenas se han cumplido tres meses desde la irrupción de El Alminar y ya se ha rebasado la frontera de las 5000 visitas ( 5095) y los casi 100 comentarios muestran también que se está convirtiendo en un espacio para el debate y la opinión.

La cicatriz de la catedral de Almería


              Jose Antonio sigue, ¡¡ Presente !!, en sus muros

Los imponentes muros de la catedral de Almería tienen en sus muros las huellas de su historia, principalmente la del Gran Terremoto de Lisboa, que dejó una enorme grieta en su muro Norte y que la recorre de abajo a arriba. Poco más allá y en dirección al barrio de La Almedina están las bocas de león y la estatua del Obispo mártir de Almería Diego Ventaja, natural de Ohanes. Esas son vicisitudes históricas que ennoblecen la historia de un templo, o la de cualquier otro lugar. Hay acontecimientos, sucesos que blasonan un historia y otros que actúan de baldón.

Jose Antonio, «el ausente oficial» de la Dictadura de Franco, nombre de obligado recuerdo y obligada inserción en todos los muros de iglesias de España. Hoy ya no cabe ninguna duda de que fue uno de los responsables ideológicos del clima de violencia política de la derecha de La República y uno de los instigadores del Alzamiento. Su presencia en los muros de la catedral de Almería es del todo inmerecida. Su nombre, afortunadamente, ha desaparecido de casi todas las calles e iglesias de España y también ya resulta un desconocido para la mayoría de los jóvenes españoles. Salvo algunos nostálgicos, ya nadie reivindica su recuerdo.

Almería ha hecho una gran labor de desfranquistización, sólo persiste el nombre de la calle «Llano Amarillo» y es probablemente por desconocimiento. En la mayor parte de las iglesias de España, los nombres de «los caídos oficiales» estaban sobrepuestos en placas de mármol o bronce, que fueron retiradas sin mayor problemas. En los que estaban solamente pintadas tampoco hubo problemas para hacerlas desaparecer. Sin embargo, en la catedral de Almería, la piedra original del muro fue labrada, por lo que ha dejado una cicatriz permanente, inmerecida con el pasado y la historia de Almería. El daño es importante y casi imperecedero, pero hoy hay medios técnicos suficientes para hacer desaparecer esa cicatriz de la catedral de Almería.

Todo no era posible


Edificios públicos e inversiones cerradas en Málaga

Durante años pareció que todo era posible. Todos los pueblos y ciudades de costa querían tener paseo marítimo. Todos querían tener bibliotecas, centros asistenciales, teatros, museos. Daba igual el coste y la posible rentabilidad. No importaba el techo de endeudamiento: «Dios proveerá», pensaban casi todos, o lo que es lo mismo, papa Estado. y así sin que nadie se diera cuenta, ni Gobierno de España, ni gobiernos autonómicos, ni ayuntamientos. Tanto daba que la gestión fuese socialista, o de derechas, o nacionalista.

La diferencia estriba en que las administraciones socialistas invirtieron ese dinero «sobrante» en infraestructuras y en servicios sociales, mientras que las populares de derechas se decidieron por los gastos suntuarios y las obras de magnificencia. Las primeras quedarán y serán útiles para los ciudadanos y las segundas quedarán infrautilizadas y se las llevará el tiempo. La diferencia no es cualquier cosa.  Y en Melilla esto es una cosa muy fácil de ver, y de comparar costes y es algo que pondré de manifiesto.

Nadie se ha librado de nada. En Málaga hay ahora mismo una cantidad considerable de edificios públicos sin uso, porque no ha dinero ni para acondicionarlos, aunque las rehabilitaciones o construcciones ya están hechas, ni para ponerlos en uso: «una guardería en el centro de Málaga, un centro de Estudios Marroquíes, la casa museo de Gerald Brenan, un centro de mayores en el Bº de La Victoria, el teatro municipal de Torrox, el museo de la piedra de San Pitar, el centro de atletismo de Antequera o el centro de salud de Alhaurín el Grande».

En Melilla nos espera el gran gasto de habitar y acondicionar la «megalómana y suntuaria» nueva Consejería de Hacienda.

PD: El trabajo de edificios sin uso fue publicado por el Diario Sur el pasado 24/07/2001

Inicio del estío en El Alminar de Melilla


          

               Con esta plácida y bella imagen del embalse de Las Adelfas de Melilla, inicio el descanso del periodo estival. El estío es necesario para desconectarse del estrés, tanto del cotidiano, como del cibernético. Hace dos meses y medio inicié este, para mí inédito, camino del blog, envuelto en una incertidumbre absoluta. En los inicios de algo casi nadie puede saber a dónde va a conducir una determinada aventura o proyecto. Ahora, la senda ya está trazada y las 3750 visitas en 45 días constituyen una cifras que me llenan de satisfacción, porque uno presenta un proyecto, pero necesita ser secundado y conseguir hacerlo interesante, que aporte algo a la comunidad en que se vive.

          Aportar luz, mirar en donde otros han mirado y ver lo que otros no han visto. Crear una comunidad y mantenerla  con hilos invisibles. No eludir entrar en terrenos en donde nadie se atreve, pero tampoco hacerlo con temeridad. Hay muchas sensibilidades diferentes en una misma ciudad. Todos somos parte de ella. Nunca hay un único modo de ver las cosas. También mencionar los 61 comentarios, que indican que se empieza a considerar a El Alminar de Melilla, como una opción para expresarse.

                 Al final, el Alminar es de todos y eso era lo que pretendía. Como dice la mecánica cuántica: «El observador modifica el hecho observado».

El cargadero de mineral


 

                  Un paseo que necesita sombra

   El cargadero del mineral de Melilla es un espacio urbano que va recuperándose poco a poco. Hay varios locales comerciales, cafeterías y sedes de asociaciones, sin embargo, hay algo que necesita y que no tiene y es sombra. Son 200 mts. largos de paseo bajo el sol,  que se hacen duros cuando se necesita pasar por allí  en verano. La Autoridad Portuaria de melilla, que es riquísima, debería  instalar una celosía de rejilla, como la que hay en la entrada Este, junto a las Torres del V Centenario, para proporcioanr sombra al paseo.  No sería nada oneroso y protegería tanto a los viandantes, como a los que hacen colas en las diferentes oficinas administrativas de la zona.

      El techo reduciría la temperatura y haría el lugar más agradable. Se han hecho muy duras las esperas bajo el sol en la presente campaña del IRPF. Es un área céntrica que sirve de conexión entre dos zonas administrativas de Melilla y sería una pena, que ahora que remonta, tras su uso pasado como zona de ocio y copas, pudiese volver a decaer por las condiciones inhóspitas de la solana veraniega. Hay empresas que intentan dinamizar la zona, como agencias de viajes, y podrían establecerse otras, proporcionando algunas sencillas y nada caras mejoras.

El Alminar de Melilla


             

                        Tres comentarios rechazados

           Invariablemente, desde hace dos años, en cuanto menciono, escribo o busco algo relacionado con el pasado musulmán, islámico o bereber  de Melilla, innegable, se desatan las furias infernales y empiezan a arreciar los comentarios con intenciones aviesas y torticeras. Durante años, en un espacio cibernético de cuyo nombre no quiero acordarme, se permitió todo tipo de descalificaciones en mi contra y se ejerció «la censura» de modo abierto hacia mis ideas, opiniones, líneas de investigación y defensa de la historia real de Melilla. La cosa llegó hasta tal punto, que soy la única persona de Melilla con acceso denegado a ese  espacio infausto.       Para evitar esas cosas, decidí crear mi propio lugar, decidir yo mismo qué publico, con qué ritmo o con qué intensidad. Al ser «dueño» de ese espacio, puedo evitar que cierto tipo de comentarios, descalificaciones, salgan del lugar en que deben estar, que es la papelera. Hay cosas que cuanto menos pábulo se les de, mucho mejor, porque no tienen entidad, ni siquiera para ser conocidas, ni siquiera para que queden en evidencia por sí mismas.

          El proyecto de El Alminar es amplio, a largo plazo y no me voy a desgatar en batallas inútiles o en celadas tan evidentes. Ya no es el momento de esas cosas. Todo tuvo su tiempo y aquel ya acabó.