El lado oscuro


        Ayer fue el día de máxima audiencia en estos 50 días de recorrido del Alminar de Melilla con 187 visitas, algo casi impensable en un blog de tan reciente creación y algo inusual dentro de lo que es el ritmo de crecimiento de un blog. Y justo cuando alcanzábamos ese «pico de audiencia», el lado oscuro, que siempre lo hay y siempre está alerta, lanzaba un ataque de 64 virus que me llevó toda la noche, hasta las 4 de la madrugada desinfectar.

          Hay que estar vigilantes, porque como se dice en «El Quijote», 1ª parte, capítulo 6: «Tras la cruz, siempre está el diablo».

Adiós a un edificio característico de La Avenida


          Este era el edificio que cerraba La Avenida de Melilla. Allí estuvo instalado durante años el anuncio luminoso de Sanyo, la firma patrocinada durante años el melillense Ayu Lanchandani, promotora también de Las Galas de Verano de La Casa Sanyo, gracias a las cuales miles de melillenses pudimos conocer en directo las actuaciones de los artistas más emblemáticos de las décadas de los  años 70 y 80 del pasado siglo.

        El edificio ha estado cerrado durante más de diez años, atravesando los tres tipos diferentes del «estado de ruina», hasta que la demolición ha sido ya su único y posible fin, como La Casa Paraíso, como tantos y tantos otros edificios característicos, que ya no existen y otros tanto que llevan el mismo camino. Son los tiempos sí, pero también es un tipo de gestión despreocupada por mantener lo característico y apostar por la construcción de una ciudad nueva, pero completamente despersonalizada.

          No es que el edificio valiese gran cosa, pero si su  fin era el derribo, entonces de nada han servido los más de diez años del estado de ruina en el que se encontraba y el lamentable aspecto que ha dado, durante demasiado tiempo, al cierre de La Avenida por el Norte. Lo curioso es que la empresa que ha llevado a cabo el derribo, se anuncia como de «rehabilitación de edificios e inmuebles en general». Este desde luego, lo han rehabilitado de una sola tacada.

Melilla sin control arqueológico


       Restos de un posible arco en el Bº del Real

      Melilla siempre estuvo poblada. Su situación,  la abundancia de agua, la existencia de un matantial en el peñon rocoso de Melilla La Vieja, la fertilidad de sus tierras, la desembocadura del río de Oro, su carácter calcáreo propicio para la existencia de cuevas naturales, conformaban un cúmulo de circunstancias naturales propicias para la existencia de asentamientos neolíticos estables. Serían asentamientos poblacionales de la cultura amazigh o mauritana. La existencia de una población estable, amazigh/mauritana,  en la zona, provocaría el asentamiento de fenicios, cartagineses, griegos, romanos, etc, hasta la llegada de los árabes primero y los castellanos después.

       Ocurre que todo eso se desdeñó por los estudiosos de la época del Protectorado. A esto se añadió que gente sin preparación alguna, se hizo cargo de las pocas y primeras excavaciones del siglo XX, con lo que el destrozo fue mayor que lo conservado. En la década de 1960 y posteriores se hizo tabla rasa con lo mucho o poco que pudiera quedar del pasado árabe y bereber. Se pasó por encima de todo, con tal de buscar la mítica Russadir fenicia, olvidando que si hubo fenicios, es porque antes había bereberes. Desgraciadamente ese es el pesamiento historico-politico  que sigue imperando.

         Es una desgracia para la historia de Melilla, que La Consejería de Cultura haya decidido entregar toda el área de investigación y excavaciones a una entidad privada, el Instituto de las Culturas del Mediterráneo, que tiene sus propios criterios y fines y que rechaza lo que no conoce, o sencillamente lo que no les interesa. Es una desgracia que Melilla no tenga un Plan Arqueológico visado por el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Bellas Artes. Es una desgracia que Melilla no tenga un arqueólogo municipal.

       Lo intolerable  de toda esta situación, es que se tengan cerradas al público y al interés general las zonas arqueológicas de Melilla, que no se ofrezcan a la divulgación pública, cosas que se dan a conocer en cualquier lugar de España. recientemente, en unas obras en el Patio de Los Leones en La Alhambra, se encontraron las primitivas alquerías y los restos de un Palacio anterior. La información se dió a conocer a toda España. Lo mismo que ocurre en cualquier ciudad de España con cualquier hallazgo.

      En Melilla, los personajes que se han apropiado de la Cultura y el Patrimonio de los melillenses, se jactan de no ofrecer información a quién la pide, y disfrutan en su vanidad, de que uno, se indigne al no recibir información alguna, que por otra parte es pública en cualquier lugar de España.

              Obras en el Barrio del Real

     Las obra sin control arqueológico previo y preceptivo en el Bº del Real, están trituran con toda probabilidad, la posibilidad de encontrar restos arqueológicos bereberes, que por otra parte fueron frecuentes en la década de 1920. En esos años, los de la expansión de Melilla, se encontraron restos arqueológicos bereberes en la calle Mar Chica, en la calle Salamanca y en la finca de «los pajares de Intendencia», en las inmediaciones del Aeropuerto, etc. Todo eso desapareció  en manos privadas, sin que jamás llegaran a datarse o saberse qué es lo que se encontró.

       En la excavación del terreno tras la demolición de una casa, en las confluencias entre la calle Cataluña y La Legión en sentido ascendente, he podido fotografiar este resto de arco, quizá de la  bóveda de una cueva, refugio o silo de grano. Son muchas las cuevas que se localizan en las obras de demolición de casas viejas del Real, quizá restos de almacenes o sótanos. La mayorían son contemporaneos, pero otros como éste, parecen de procedencia más antigua. Nunca está de mas, darle una oportunidad a la arqueología y a la historia.

El rotondismo


La rotonda del giro imposible

           El rotondismo es un mal que se está extendiendo por toda España y al que no ha sido ajena Melilla. Las dificultades para regular un tráfico cada vez más saturado, obliga a buscar soluciones que no solo sean «los semáforos» o la señalización vial normal, como el «stop» o «ceda el paso.  Sin embargo, la proliferación indiscriminada de rotondas, es a veces es más problema que solución, por mucho que contribuyan a la evitación de retenciones como las que se producían antes de ser instaladas.  También se recurre a la rotonda como vía rápida y no se buscan otras soluciones. Entonces se cae en el mal del «rotondismo». Es un hecho que se producen bastantes accidentes por choques contra las rotondas , que algunas no estaban bien señalizadas, y que han tenido que instalar señales luminosas.

            La rotonda de la instersección entre la avenida de Los Reyes Católicos y la calle Carlos de Arellano, ha contribuido a evitar los colapsos que provocaba la regulación semafórica, pero está mal diseñada y obliga a unos giros de volantes «casi al límite» si se quiere circular por el carril adecuado y no invadir el adyacente.

         La rotonda de la calle Méndez Núñez está situada sobre una plaza demasiado pequeña, la del Callao, y aparte de cortar la visión sobre el Paseo Marítimo, estrangula los dos carriles de circulación de la calle, por lo que antes de acometerla, hay que tener cuidado de no cortarle el paso al vehículo que circula en paralelo, lo que obliga a una cesión previa de paso, antes de circular por la rotonda.

        La prueba de que se hacen las cosas precipitadamente, está en la rotonda de la calle del Gral. Pintos y la desembocadura de la calle altos de la Vía, que tuvo que ser rectificada tanto en tamaño, como en el de circulación, pues se impedía seguir de frente ( hacia la calle Alcalde Antonio Díez), en el carril derecho, hecho por el que fueron multados muchos melillenses. Al final se ha rectificado todo, tanto el tamaño, como la prohibición.

        Al menos se acierta cuando se rectifica, aunque no lo reconozcan jamás.

La única calle bien cuidada


         Esta es la calle Ejército Español y es la única bien cuidada de Melilla, es más, está como deberían estar todas. La asfaltaron y pintaron justo antes de las elecciones. Los contenedores soterrados son baldeados a diário y no despiden mal olor. Todo el mobiliario urbano está en condiciones.  ¿Porqué ?. Pues porque el Gobierno Local la recorre todos los días, o todas las mañanas, camino del desayuno de trabajo que celebran en una cafetería de las inmediaciones. Si se necesita una actuación urgente, es una buena oportunidad  para departir con el Gobierno de Melilla en persona. Cerca está la sede del PP y también el «reinventado Teatro Kursaal» . Es la calle más política de Melilla. Es en la que se decide el destino de los ciudadanos y de las elecciones. En ella está también la sede de Coalición por Melilla, pero seguro que no es por ellos por lo que la tienen tan arreglada.

              Hay quien la llama La Calle de El Pardo y como es algo antiguo el comentario, hay que explicarlo.

       El Generalísimo Franco vivía en El Palacio de El Pardo, que es en donde estaba la sede de La Jefatura del Estado en el anterior Régimen (autoritario que no dictatorial). Franco iba hacia Madrid y volvía a su residencia por la carretera de El Pardo y por ese motivo, esa carretera estaba en perfectas condiciones siempre y la gente del pueblo de El Pardo decía, que era la carretera mejor cuidada de España.

Dos extrañas renuncias en el PP


           

                Decía Ludwig Wittegenntein que : «Siempre hay otro modo de ver las cosas» y es una máxima muy útil, porque a veces, la verdad oficial, nos deja insatisfechos o simplemente, no explica la realidad. Por ello, siempre hay que mirar las cosas de otro modo, para intentar comprenderlas y esta noticia, repetida sin matices en todos los lugares posibles, ha hecho que sospechemos, porque en España nadie dimite y mucho menos antes de haber tomado posesión de nada.

             Resulta que una posible diputada Mimuntt Mohamed, nº 9, y otro casi en ciernes, Faisal el Maimonuni, nº 16, han renunciado a la posible acta de diputada/o, incluso antes de tomar posesión de la misma, y además, la renuncia se materializa en dos candidatos de origen «amazigh». No parece casual y la sombra de la sospecha planea sobre toda la operación.

            Hay un principio jurídico muy repetido que expresa que: «excusatio non petita, acussatio manifesta» y hoy aparece en los medios, la explicación de esta  renuncia, lo cual resulta más extraño aun, porque nadie había dudado lo más mínimo de la versión oficial hecha pública ayer. Nadie había expresado la más mínima discrepancia pública y salvo que haya «lectores del pensamiento», no han podido darse cuenta de que no nos lo creíamos.

               Como razón nos dicen que las renuncias son por motivos personales, osea nada, porque las personas sólo renuncian a las cosas por motivos personales, no conozco a nadie que renuncie por motivos «animales» o «minerales». Pero se nos aporta una razón de peso: «es que sus puestos de trabajo son incompatibles con el escaño de diputado». Pregunto: ¿ Eso no se sabía cuando se confeccionó la lista electoral?. ¿Quién se presenta a las elecciones si su trabajo es incompatible con ser elegido?.

     Y siguen surgiendo preguntas, si era así lo de la incompatibilidad, entonces: ¿Porqué se los situó en puestos de salida, 9 y 16?, siendo 16 escaños el número mínimo con  que pensaba obtener el PP. Vista esta explicación, que nadie había pedido, entonces la sospecha se transforma en certeza.

Volviendo al solar de San Lorenzo


 

               El Gobierno de la Ciudad informaba ayer de que la 1ª subasta del solar recalificado de San Lorenzo ha quedado desierta. Este es el primer paso y siempre sucede así, es más, luego se rebaja el precio y vuelve a sacarse a subasta. Esto es una senda trazada en los manuales de recalificaciones urbanísticas y cosas por el estilo. Es más, es casi seguro que la 2ª subasta, pese a la rebaja del precio también quede desierta.

           Entonces llegamos al procedimiento más deseado por los ayuntamientos, el de la adjudicación directa por procedimiento secreto y sin publicidad. Esto quiere decir, que en esa fase, que es la que suele buscarse, no se informa a los ciudadanos ni a nadie de cuántas ofertas se presentan, ni de qué precio se pide, ni de cuáles son las condiciones de pago. No se informa de nada y en la adjudicación, legal por supuesto, por el procedimiento directo y sin publicidad, cualquier cosa es posible, incluida la sospecha de este tipo de procedimientos.

       Si fuese todo claro y trasparente, el Ayuntamiento debería haber tasado el solar y puesto en venta sin más historias ni artificios técnicos. Siempre que haya una recalificación hay una duda, siempre que existan las subastas hay que añadir otra.  En algún momento habrá que poner luz a este asunto del solar y detener este procedimiento administrativo.

        ¿Para que hacer aquí unas instalaciones deportivas de verano, con piscinas públicas y zonas de esparcimientos?. ¿ Para qué se iban a hacer aquí unos aparcamientos públicos, como en cualquier ciudad española?. En definitiva, ya veremos en dónde colocan las atracciones feriales y los cafetines.