Acción Poética en el Rastro


 La cultura en los barrios marginales

         Acción poética es una iniciativa mundial nacida en 1996 que busca plasmar expresiones poéticas, generalmente optimistas,  en los muros de las ciudades. En Melilla existirán una docena de esas frases., firmadas siempre con el nombre del colectivo, presente en países de habla hispana. Desde el Instituto de Las Culturas de Melilla, en su etapa inicial (actualmente ha sido reorientado), se buscó llevar la cultura y la pintura a los barrios marginales, enfocándose su acción principalmente sobre el conocido barrio del Rastro. Hubo una iniciativa, denominada proyecto Kahinarte, que dibujaba y pintaba trampantojos, definidos así por la Real Academia de la Lengua: Trampa o ilusión con que se engaña a alguien, haciéndole ver lo que no es. Eso es exactamente, ver lo que no es, casi como la propaganda.

         Una pequeña ilusión, una estampa fugaz, sobre barrios abandonados durante décadas, a escasos metros del centro de la ciudad. Hay una Acción Poética dirigida u orientada desde el Poder público, y otra surgida del propio barrio. El contraste entre la frase promovida desde la cultura oficial y la surgida de la expresión espontánea no puede ser más grande. Incluso la presencia de la garcilla sobre la demoledora frase no puede resultar más reveladora, de la distancia real entre verdad oficial y realidad urbana. Hay proyectos e iniciativas para desarrollar el Rastro, pero si no calan en el espíritu del barrio y no profundizan en su realidad social, no serán más que proyectos cosméticos. Se actúa, o se piensa en actuar, con una década o más de retraso.

          Al entrar en uno de esos espacios interiores, ocultos a la vista, preguntaba a los allí presentes: ¿Qué es esto, una casa o un almacén?. Con toda naturalidad y amabilidad me respondieron : pues ni una cosa ni otra. Exacto. Espacios abandonados, indefinidos, que no son nada.

             Nota:http://www.accionpoetica.com/

Manuel Soria respuesto en Seguridad e Higiene Laboral


                            Un ecologista político en acción

        Manuel Soria González es una persona muy conocida en Melilla, tanto por su actividad ecologista en Guelaya, organización de la que fue presidente durante doce años, como en la formación política Equo, de la que es secretario general desde hace cinco años. Su vida laboral se ha desarrollado en diversos ornanismos de la Administración del Estado, desde el Ministerio de Hacienda, hasta el Instituto Nacional de Estadística.

             El Gabinete de Seguridad e Higiene en el Trabajo, dependiente del Instituto Nacional, es un órgano administrativo que llevaba casi un año descabezado en Melilla, sin nadie al frente, y con muchas obras menores en dependencias de la Administración paralizadas, porque nadie podía supervisarlas. A lo largo del año 2015 se decidió cubrir la vacante por el proceso denominado como «libre designación» en fase de concurso-oposición.

        Este procedimiento administrativo está regulado por la Ley de Administración Pública, y al final del mismo, Manuel Soria obtuvo la plaza por reunir todos los medios exigidos en la convocatoria, y nombrado como Director del Gabinete el 20 de noviembre de 2015. Ese mismo día, fue destituido por una Orden procedente de la Delegación del Gobierno. Esa actuación alteró de manera injustificada, un proceso administrativo público.

         Esto es lo que dice la Sentencia nº 87/2016-E, del Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo Nº 2, que anula y deja sin efecto la acción no justificada, de destituir a un funcionario público, que había ganado el nombramiento, mediante un proceso administrativo legítimo y regulado.

            La sentencia declara la nulidad radical de la acción gubernativa, y ordena reponer en su puesto de trabajo al funcionario Manuel Soria Gonzaléz, con condena en costas para la Administración del Estado, y con abono de haberes desde noviembre de 2015, más los intereses devengados.

Homenaje al ciclista Carlos Huelin García


         Los integrantes de los diferentes clubes ciclistas de la ciudad, compañeros de trabajo y amigos, convocaron en el día 11 de marzo una concentración y recorrido homenaje al ciclista Carlos Huelin García, fallecido el domingo 5 de marzo en un accidente de tráfico ¿Qué podemos hacer? se preguntaban los concentrados en su manifiesto, ante los más de 3000 melillenses asistentes. Lo principal es concienciarse en el cumplimiento de las normas de tráfico en cualquiera de las facetas que nos correspondan (peatón, conductor, ciclista). En algún momento del día o de la semana , cambiamos de situación con respecto a las vías urbanas, calzadas, calles y aceras, alternando la posición de peatón y la de conductor. No hay casi nadie en la ciudad que en algún momento no se haya visto involucrado en un accidente de tráfico, bien como conductor, peatón o ciclista.

       Hay sucesos, como éste, que conmocionan a una ciudad y de los que resulta muy difícil escribir, entre otras cosas porque son muchas las personas afectadas. El ciclista fallecido pertenecía a una familia muy arraigada en la ciudad, y estaba emparentado con otra de gran presencia y notoriedad; además tenía ya su propia familia. Era y es muy amplio el árbol de relaciones familiares, de amigos y también de relaciones sociales y laborales, que se han  visto afectados por el fatídico suceso.

         No es el momento de otro tipo de reflexiones que no sean las de compartir el dolor de la familia, ante una tragedia que ha afectado a casi toda la ciudad, y ofrecer el pésame a sus familiares.En su manifiesto de homenaje, los convocantes de la concentración se preguntaban si este suceso caería en el olvido. Desde el Alminar pensamos que no solo no caerá en el olvido, sino que marcará un antes y un después en la conciencia colectiva de la seguridad vial en nuestra ciudad, algo con lo que nos enfrentamos todos los días. ¡Qué descanse en paz Carlos Huelin García!

  

El templo de consumo avanza en Melilla


              Historia de la Gran Superficie comercial de Melilla

         ¿Cómo explicar a alguien, que los mismos intereses económicos y políticos que impidieron hace 20 años la construcción de una Gran Superficie comercial, la promueven dos décadas después?. Los dueños de las firmas comerciales de las grandes superficies , y de las cadenas de distribución de productos alimenticios se encuentran entre las 100 personas más ricas de España. Unos millones más o menos no van a hacer menguar sus fortunas o no se acrecentarán de manera significativa. La clave sigue siendo otra.

            El Ministerio de Defensa cedió en 1999 los terrenos en los que se asentaba el acuartelamiento de Valenzuela, mediante Convenio escrito y firmado con la Ciudad Autónoma y cuyas condiciones se publicaron en el Boletín Oficial de Melilla. Los 56000 m2 debían estar destinados a la construcción de viviendas VPO y otras dotaciones urbanas, como parques ozonas colectivas.

       La parcela fue sacada en subasta publica hasta agotar las dos convocatorias exigidas por La Ley y quedar todo expedito, tras no presentarse ningún licitante, para la adjudicación del terreno (hasta eso momento calificado como urbano), mediante el procedimiento de asignación directa, secreta y sin publicidad alguna.  Esto sucede en 2005 cuando la parcela se adjudica a la nueva firma Nueva Melilla y Asociados, que era la suma de Nueva Melilla y Asfaltos Melilla, cuyos propietarios compraron la parcela urbana de 56000 m2  por la cantidad de 2.800.000€. Tras ser recalificada de urbana a industrial entre 2005 y 2007, la parcela fue vendida a la firma Tres Forcas Capital por la cantidad de 15. 600. 000€., pero segregando antes una parcela de 6000 m².

         Ni el Mº de Defensa titular primitivo de la parcela, ni la Delegación del Gobierno, formularon objeción alguna (pese a existir un convenio) mientras que una simple compra o venta de viviendas entre particulares, debe ser autorizada por la firma de la propia Delegación.

                                         Veinte años después

            Todas las cosas que se dijeron entonces para impedir el establecimiento de la gran superficie comercial no ha resultado ciertas, como la desaparición del comercio tradicional melillense. También hay que decir que fue una poco transparente operación del gobierno del entonces mandatario Ignacio Velázquez. Las grandes superficies y la renovación del comercio tradicional son una realidad en toda la península desde hace dos décadas. No se puede luchar contra estos «templos del consumo», ni impedir su aparición. Existe una alternativa que es la del consumo consciente y la del comercio solidario, pero camina por otras sendas. En realidad, las grandes superficies solo crean empleo precario y estacional, y enriquecen únicamente a los que las promueven, a los distribuidores y a los transportistas de la mercancia. Va a ser una gran negocio, pero solo para unos pocos. Sin embargo, no fueron estas las razones por las que se impidió su establecimiento en 1996. No sabemos las razones por las que se facilita ahora.

       Ubicada en los terrenos de Valenzuela, un área urbana muy saturada, con dificultoso acceso rodado, sin viales de comunicación adecuados, y con la principal frontera de la ciudad y su «comercio atípico» en las inmediaciones, puede crear muy grandes problemas a una zona ya muy complicada.

Pedro Sánchez: el regreso a la izquierda


                       La izquierda española, entre Pedro y Pablo

     ¿Puede el socialismo regresar a la izquierda?. Según los manuales marxistas no, pero los partidos comunistas han desaparecido como tales, y el espacio de izquierdas sigue ahí, esperando a quien les represente. En diciembre de 2015, la derecha española alcanzó su suelo electoral, quedando con 115 diputados. Nunca han estado ni estarán tan débiles. El gran error que perseguirá siempre a Podemos y a Pablo Iglesias, es no haber dejado gobernar al Partido Socialista, con el apoyo de Ciudadanos. El objetivo equivocado de Podemos era la destrucción de los socialistas, cuando la lógica política demandaba gobernar con ellos, alcanzar acuerdos, y reducir el poder de la muy beligerante derecha española.

       En las elecciones de junio de 2016 la derecha empezó su recuperación, y la izquierda siguió su lento descenso, en votos y escaños. Cuando el jabalí está herido, o se le remata, en términos políticos, o se levantará y acabará contigo.

        Pablo Iglesias despreció siempre en lo personal a Pedro Sánchez, al que llamaba «el profesor de universidad privada». En la actividad política no debería existir el espacio para la enemistad personal, porque ambos, Pedro y Pablo, conviven, luchan y son mantenidos por el mismo lecho de votantes, que lo que querían es que hubiesen gobernado juntos, en la fórmula que fuese, para desalojar a la derecha del Poder. Ahora siguen en proceso de recuperación y en aumento de la expectativa de votos. Un partido socialista sujeto o vigilado desde la izquierda por una fuerza como Podemos, era lo que demandaba el electorado en diciembre de 2015.

                                           Operación Triunfo socialista

          Melilla, la gestora del partido socialista que preside Gloria Rojas, y la militancia socialista está volcada claramente con Pedro Sánchez, en su intento de llevar al partido socialista de nuevo a la izquierda. No sabemos lo que sucederá en el Congreso socialista de Junio, y más cuando la maquinaria de Ferráz se ponga en marcha y avance como una locomotora diésel contra Pedro Sánchez. El socialista Sánchez ya sabe lo que es ser triturado por el  implacable «rodillo de Ferraz». Una sola palabra de Felipe González y estás perdido. Lo tiene muy difícil, pero peor lo tendremos los españoles y no logra establecerse una alternativa sólida a la derecha. Casi todos los rostros conocidos del socialismo melillense estaban en el salón de Hotel Tryp Melilla-Puerto. Allí pudimos juntar a los dos primeros delegados de gobierno melillenses, Manuel Céspedes y Gregorio Escobar. Ambos sufrieron el duro acoso político de la derecha melillense.

            Lo que digan ahora no es tan importante como lo que hagan después. Melilla necesita un cambio y una alternativa, después de 26 años de gobiernos locales del Partido Popular.

           

Desahucio en febrero


                   La extraña legalidad del antiguo barrio hebreo

        En el último día de febrero se va a producir un desahucio en Melilla, pero no por falta de pago, sino por la extraña situación de legalidad de un barrio, el del Rastro, surgido hace un siglo sobre el lecho del arroyo de la Regente Mª Cristina. Es un barrio marginal, en la que la población llegó a habitar en las cuevas que se excavaron en las laderas. Sus calles  centrales tienen los nombres de Jaffa, Jerusalén, Hebrón, Sión y Tel Aviv y el conjunto tomó el nombre de barrio hebreo, por asentarse allí la población judía que huyó de la persecución en Marruecos en la 2ª mitad del siglo XIX.

         El barrio ha conocido otras denominaciones en el siglo que lleva habitado, Polígono (ya en desuso), o Rastro, que es el genérico que se ha acabado imponiendo. La mayor parte de las casas tienen propietarios, pero no están hechas las divisiones horizontales, ni los límites de las viviendas. Sobre una antigua vivienda puede haber ahora dos, y no estar registrada ninguna. Se pagan alquileres, se habitan los edificios, pero resulta muy difícil para los residentes asentar la propiedad o transmitirla en herencia. Esto crea graves situaciones de indefensión jurídica.

                                                   Desahucio en la calle Tel Aviv

          Mimón vive junto con su familia en el número 9 de la calle Tel Aviv desde hace más tiempo del que pueda recordar. Vive en la misma casa en la que lo hicieran sus padres y en la que él nació. Hace 60 años que su familia habita esa residencia, desde que la familia hebrea que la habitaba se marchó del barrio, al mejorar su posición económica, y arrendó la vivienda a su padre. Hasta hace 5 años pagaba una antigua renta de 13€ mensuales, pero al fallecer el propietario y arreglar sus herederos la situación patrimonial del inmueble, las condiciones económicas cambiaron. El nuevo alquiler pasó de los exiguos 13€ a 100€ mensuales, y como habían pasado 5 años de trámites, la deuda acumulada era de 5500€, que abonaron con los propios ahorros de la familia y con una parte de ayuda de los vecinos.

      Según cuenta Mimón, el todavía residente, tras resolverse el litigio legal, el nuevo propietario les exigió un nuevo incremento del alquiler, esta vez hasta los 200€, pero ya legalizado. Esta nueva cantidad no podían satisfacerla, ya que Mimón se encuentra en situación de paro, con hijos pequeños, y sin ningún otro miembro de la familia que perciba ingresos. Los procesos judiciales, y la necesidad de contratar defensa para sus intereses, también han dejado su huella en la escasa economía familiar, pero tampoco ha servido de nada.

          Todos los fallos judiciales le han dado la razón a la propiedad, no estimándose ninguno de sus argumentos. El día 28 de febrero a las 10h 00, está previsto el desalojo de la familia, en cumplimiento del mandato judicial.

           Esta situación de legalidad atípica se da en muchos lugares de la ciudad, bien porque son propiedades muy antiguas, o porque se han hecho divisiones posteriores de las fincas, y también porque hay muchos propietarios que abandonaron sus propiedades en la ciudad hace mucho tiempo. Hay todo un mercado para la localización e inscripción y puesta en orden, de antiguas propiedades abandonadas y nunca inscritas.

 

 

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Memoria Histórica en Melilla


           Hay muchas historias y muchas memorias, pero bajo el concepto de Memoria Histórica se pretende recuperar la dignidad histórica y social de los defensores de la II República, y el rescate desde el olvido de la memoria de todos los que perdieron su vida por defender la legalidad legítima republicana, bajo la feroz represión franquista.

                    Podemos Melilla tras la Memoria Histórica

                Recuperando el pasado y el trabajo anterior, el Círculo Melilla Sí se puede, organizó las I jornadas por la recuperación de la Memoria Histórica, que se organiza bajo ese epígrafe, y cuya pretensión es recuperar todo el trabajo anterior y poner en marcha el embrión de una futura asociación de la Memoria Histórica de Melilla, que se pretende de carácter independiente. El Circulo de Melilla, dirigido por Gema Aguilar y José Cabo, contó en el respaldo de Laura Pérez Ruano, secretaria general de Podemos Navarra y José Ramón Ustasun Recalde, responsable de la asociación de Memoria Histórica de Navarra.

               Tanto José Ramón Ustasun como Laura Pérez explicaron las dificultades que han existido en Navarra, muy carlista y tradicionalista y gobernada por la Unión del Pueblo Navarro hasta 2013; para eliminar la abundantísima simbología franquista existente en el Territorio Foral. El caso más llamativo y difícil ha sido la exhumación de los restos de los generales golpistas Sanjurjo y Emilio Mola en Pamplona, que recibían culto en un enorme mausoleo y conjunto monumental en la capital Navarra, ahora ya vaciado.

                  Tras la exposición argumental y política, quedó entre los asistentes a estas primeras jornadas, la intención de hacer surgir en la ciudad un asociación con esta finalidad, para lo cual regalaron un cuadro del propio Ustasun, recreando la figura de Virgilio Leret, que se pretende sea el vínculo entre Navarra y Melilla, aparte de que nuestra ciudad fuese conquistada decenas de años antes de la incorporación del ilustre Reino de Navarra a la Corona de Castilla, como figura en los embretes de los sobres municipales.

                                 La recuperación del pasado en Melilla

           En nuestra ciudad, desde hace tres décadas se está intentando recuperar todo ese pasado, desconocido para muchos melillenses, y al que ni siquiera se le da importancia. En los 8 años de gobierno socialista en Melilla (1983-1991), se hizo un primer intento desde el propio poder municipal, pero sin demasiada profundidad ni amplitud. Al llegar la derecha al poder en el inicio de la década de 1991, nada tuvo continuidad y todo volvió a caer en el olvido. Esta parte de la historia estaba representada y argumentada por el que fuera concejal socialista Francisco Narváez, conocido en la ciudad como «Culi».

              La parte histórica profesional le correspondió al historiador y director del Archivo Central de Melilla Vicente Moga, autor de diversas publicaciones sobre el tema, como La Historia de la Masonería y su represión en la ciudad, y también de varios libros sobre la obra literaria de Carlota O´Neill, escritora española encarcelada en Melilla, y esposa del comandante aviador Virgilio Leret, primer fusilado tras la sublevación militar de Franco.

                  La argumentación social y política corrió a cargo de Enrique Delgado, portavoz del Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas (COCISSFRA), agrupación de asociaciones, sindicatos y partidos de izquierda en Melilla, que se mantuvo activo entre 1999 y 2010. Son tres intentos de recuperar la memoria en diferentes vías, en diferentes periodos de tiempo y sin continuidad entre ellos.

           Nota:http://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20160831/el-ayuntamiento-de-irunea-comienza-los-tramites-para-exhumar-los-restos-de-mola-y-sanjurjo