Demolición del ascensor panorámico


 

            La estructura metálica destinada a soportar el ascensor panorámico será demolida antes de que acabe el mes de julio. Tras desprenderse en días pasado un gran trozo de metal, que no causó percance alguno, los técnicos responsables de la Ciudad Autónoma y de la seguridad del edificio, ha emitido un dictamen inapelable: la corrosión del armazón metálico  es absoluta. Su estado es irreversible y el mayor riesgo es dejarla en pie. Lo más seguro es demolerla. Los trabajos de desmontaje comenzarán en los próximos días. La zona alrededor del ascensor panorámico, que nunca funcionó, ya ha sido acordonada. Su desaparición será inmediata. Hay que desmontar la estructura por parte, como si se tratase de un mecano gigante.   ¿Es esto el principio del fin de Las Torres V Centenario?.

           Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/06/25/el-oxido-que-corroe-las-torres/

Estampas de la Feria Medieval 2014


 

          Siempre que acudo al Pueblo, o Melilla La Vieja, con el reclamo de la Feria Medieval, pienso en los que habitaron dentro de esas murallas y de su escaso perímetro durante 400 años, sin ninguna otra alternativa que no fuese la muerte o la locura. Una nutrida guarnición militar, una escasa población civil y una población constante de presidiarios. Así, durante una larga noche de 4 interminables siglos, entre 1497 y 1860. No hay un solo monumento o recuerdo a los presos de Melilla, importantísimos en la defensa y en la subsistencia de la plaza, como tampoco en recuerdo de su población civil. Durante la batalla de Stalingrado, el Iósip Stalin no permitió evacuar a la población civil, porque decía que sin población a la que defender, el ejército podría tener la tentación de rendirse. Los hechos le dieron la razón en los tres grandes asedios que superó: Moscú, Stalingrado y Leningrado. La lógica militar es implacable, nada humana, pero eficaz.

                                     Imágenes de un desfile medieval

             La aparición de serpientes, en cualquier lugar, no indican nada bueno. Son muchos los que preguntan al Alminar, cuál puede ser el significado de que apareciera una en un macetero de la calle García Cabrelles, o de la presencia de los ofidios en el Mercado Medieval. No conozco dichos, refranes u oráculos que asocien las serpientes con algún hecho positivo. Pocas cosas hay en este mundo que huelan peor que una madriguera de serpientes. La aparición esporádica de las mismas, o si son traídas por algún festejo, no suelen en principio ser signo o señal de nada.

             Hay varias cosas que llamaron más mi atención que las serpientes, con las que se debe tener siempre mucha precaución. Aun así, me retraté con una de ellas, no con la pitón amarilla, sino con la otra, la más oscura y amenazante. La serpiente solo indica la presencia cerca del diablo, bien bajo la forma de íncubos (masculina) o súcubos (femenina). Fue esta última la que escogieron para hacer desfilar por las calles de la ciudad.

                                              El caballo de Troya

                El dragón era espectacular y de aspecto realmente fiero, ocurre que a veces no es lo más evidente lo que más puede resultar amenazante, sino aquellas cosas que con apariencia inofensiva, puede causar el daño más devastador. El caballo presente en el desfile, de formidable tamaño, resultó inquietante. Los troyanos estaban divididos antes su presencia. La profetisa Casandra advirtió de que de ninguna manera se el dejara entrar en la ciudad, presagio que apoyó Laocoonte. Sin embargo Timetes, envanecido, al igual que el rey Príamo, dijeron que había que aceptar el regalo de la diosa Atenea.

               Una vez que vi el inmenso caballo, no pude dejar de pensar en su posible significado. Alguien ha dejado entrar al caballo de Troya en Melilla, e incluso pasó muy cerca del Ayuntamiento, ofreciendo metáforas inmediatas. De todo lo visto en el desfile, esto fue lo que más me ha hecho pensar.

                      El Presidente Imbroda y la serpiente

               El séquito presidencial llegó muy rápido a la Plaza de Armas, tanto que pude distinguirlo por el ruido de las cámaras que seguían su paseo inaugural. Estaba flanqueado por miembros escogidos de su gobierno. El posado con la serpiente es algo ya habitual, pero no le gustan, se nota en la imagen. Los brazos pegados al cuerpo sugieren una posición defensiva, la sonrisa, sin ser forzada, muestra cierta desconfianza ante el inmenso ofidio que le rodea.  Se ve claramente su urgencia en pasar a la siguiente fase, la del ágape, mucho menos arriesgada y que dominan mejor.

          Nadie pone en duda su valor, aunque está muy muy colocado en el grupo. Si la pitón decidiese dar su abrazo mortal, se llevaría por delante a los miembros externos de su gobierno. El César deber estar siempre bien protegido. Son otros los destinados a caer. El hacha del verdugo está ya esperando en el Foso del Hornabeque. Esa fue la otra gran instantánea de esta Feria Medieval de 2014.

Redada en la Edad Media


 La Feria Medieval comienza con una redada

     Intentar obtener unas imágenes antes de la inauguración oficial de las cosas supone encontrarse con lo inesperado. Esta mañana, junto a las escaleras de acceso a Melilla La Vieja, en la Puerta de La Marina, se llevó a cabo una redada contra los menores no acompañados que viven y deambula por la ciudad antigua, el núcleo fundacional melillense. Eran más de 10, estaban sentados en las escaleras y la gente que atravesaba el túnel de acceso tenía miedo. Alguien debió llamar a la policía. Los menores que ya no viven en el baluarte de La Concepción, no tienen oficio, ni beneficio y eso es una situación social y personal explosiva. Circulan a diario desde El Pueblo hasta la Alcazaba, en busca de cuevas en donde alojarse, o de limosnas, con las que comprar pan y algún que otro alimento. También de pegamento para esnifar. El que no esté maleado ahora, lo estará en apenas unos meses. Nadie puede resistir en la calle de una forma noble.

     Sin opciones, techo, cobijo, alimento o futuro, no hay manera de desarrollar una vida digna. Esto lo ven todos los días, todos y todas las melillenses que acuden a La Plaza de Las Culturas para pasar una tarde de ocio con amigos e hijas. Lo ven todos los melillenses que residen en la ciudad vieja. Los únicos que no lo ven, hacen como si no lo vieran, son nuestras autoridades. Ellos viven en otro mundo y en otra realidad.

   En Melilla se están produciendo robos violentos y con grandes daños para los ciudadanos, pero sus estadísticas y sus medios de propaganda dicen otras cosas, por eso no hacen caso de nada. Como cuando antaño El Generalísimo llegaba a una ciudad, era vaciada previamente de vagos y de maleantes. ¡Que nuestras autoridades sigan sin ver nada, para que puedan seguir viviendo en su mundo feliz!.

 PD: El trato que las fuerzas policiales ofrecieron a los menores fue impecable, tanto el de los policías locales uniformados, como el de los funcionarios de paisano. Las imágenes fueron, como siempre, fruto de la casualidad.

Melilla, el fortín inexpugnable


 

  Marruecos inicia la construcción de su valla

     Melilla está acostumbrada a vivir bajo asedio. Tras cuatro siglos de constantes intentos de reconquista, se mantuvo bajo bandera española, pese a que la situación geográfica y el aislamiento físico con la península eran importantes y casi decisivos factores en su contra. Melilla es como ninguna otra, la ciudad de la resistencia tenaz, muy por encima de la mítica Numancia. El precio que se paga es el del síndrome del aislamiento, algo que condiciona mucho el carácter de los melillenses y el de la propia ciudad. Se vive en constante alerta y eso supone un desgaste psíquico, tanto para los ciudadanos, como para sus propios representantes políticos. La lejanía geográfica de la península acaba pesando. Melilla es una ciudad totalmente diferente a cualquier otra de España, completamente distinta de la que nunca ha sido su ciudad hermana, Ceuta.

            Los dos años de masivos y constantes  saltos a la valla, llevados a cabo durante el gobierno del Partido Popular, han cambiado la imagen exterior de la ciudad, y también ha conseguido que sea conocida en el mundo entero, como ninguna campaña publicitaria hubiese conseguido. El impacto publicitario es superior al de un Campeonato Mundial de fútbol.

              Por primera vez, nuestras autoridades, en vez de llorar, han conseguido que la Unión Europea se implique en la tarea de proteger sus fronteras. El dinero fluye desde Bruselas hacia las ciudades norteafricanas y hacia Marruecos, que ha iniciado la construcción de su propia valla, con sirga y foso, lo que unido a las dificultades orográficas, convertirá el paso hacia Melilla en una odisea cada vez más dificultosa. El viaje a través de Africa ya no tendrá siempre, salvo excepciones, la recompensa del salto a Europa, al menos por tierra. Marruecos está levantnado su valla, y también iniciando la construcción de torretas de vigilancia y nuevos puestos de control parecidos a los que ya existen en el lado español.

El ataque de las gaviotas


                    Gaviotas en picado y en vuelo rasante

     Llevamos mucho tiempo escribiendo sobre ellas y sobre el dominio que están ejerciendo sobre toda la ciudad. Sus gritos demoníacos se oyen en cualquier barrio. Son  muy territoriales. Están nerviosas, sobre todo cuando se trata de cuidar de sus pollos. Nunca, hasta ahora, habíamos recibido su ataque, que se produjo por sorpresa, y en pareja.

        Ascendían hacia  el cielo  dando amplios giros sobre mi cabeza y de repente se dejaban caer en picado sobre su objetivo, que era yo. Se relevaban la una a la otra en esta misión. En algún momento pensé que iban a impactar sobre mi, en plan kamikaze, pero son más listas que eso. Se trata de asustar y de intimidar, de momento. Ejercitaron su baile de ataque varias veces. Rasearon sobre una anciana,  que me advirtió: Ten cuidado, son muy malas. No me dejé intimidar en ningún momento, y así pude fotografiarlas en pleno ataque sobre El Alminar. Luego parecieron quedar en calma y necesitar de una tregua.

         Eran rapidísimas y se acercaban gritando hasta casi buscar el contacto. Detrás de mí, y un poco más arriba se encontraba los pollos a los  que protegían. Llegué a creer que vigilaban, al igual que fantasmales gárgolas, las obras paralizadas del hospital universitario, situado apenas a unos metros, y que constituye un auténtico paraíso de anidación de gaviotas.

             Tenemos un problema, y no lo hemos solucionado.

El pan nuestro de cada día


                                      La pobreza en Melilla

           Nunca llegué a imaginar que en España, cumplir con esta sencilla frase del «padrenuestro«, fuese una obstáculo casi insalvable para cientos de miles de personas. Parecía más la frase de agradecimiento de una oración, que una realidad que llegara a plasmarse en nuestras calles. Conseguir el pan y algún alimento básico para una familia, se ha convertido en una autentica odisea, en una realidad silenciosa que sucede ante nuestros ojos, sin que casi nadie se de cuenta de ello.

               Melilla, la ciudad del derroche, tiene un solo comedor social para atender a los melillenses que viven bajo el umbral de la pobreza, que alcanza ya a una de cada cuatro familias. Casi todos los días, tanto en los bancos de alimentos, como frente a las parroquias de la ciudad y en las sedes de otras organizaciones de carácter social, se forman colas de personas, mayoritáriamente  mujeres, en busca de algún producto alimenticio o algo de dinero, con el que salir adelante ese día.

          Mientras esta situación se produce a diario, decenas de asociaciones, deportes elitistas y clubes deportivos, algunos muy onerosos, siguen recibiendo subvenciones ingentes, que solo sirven para acrecentar sus ya abultadas deudas. Hay asociaciones sin fin y sin fines, cuya suma de subvenciones supera y multiplica las cantidades invertidas en asistencia social directa. Las dos realidades que coexisten en Melilla tienen diferencias cada vez más nítidas. La realidad oficial, vive de espaldas a la realidad social.

                                 El donativo de la viuda

          Alzando sus ojos vio a los ricos que echaban sus donativos en el tesoro del templo, vio también  a una viuda muy pobre que echaba unos céntimos y dijo: «Esa viuda ha echado más que nadie, porque todos esos han echado donativo de lo que les sobra, ella, en cambio, sacándolo de su falta, ha echado todo lo que tenía para vivir». Lucas 21, 1-4

       Esta parábola es muy generosa para con los ricos y poderosos, que cada vez se comportan con más indecencia. Ni siquiera hacen donativos con lo que les sobra, y mucho menos con lo que tienen. Los pobres se están sosteniendo unos a otros, mientras la reclamada «cultura de la ejemplaridad» brilla por su ausencia absoluta. Los que menos tienen están sosteniendo a quienes se han quedado sin nada. La generosidad de los pobres es la única que existe. La cada vez más depauperada y menguada clase media, sigue sosteniendo a los más desfavorecidos. Las viudas, tal y como dice la parábola, están sosteniendo con sus exiguas pensiones a familias completas.

    Los ricos siguen evitando en todo lo posible pagar impuestos y quieren cada vez mayores exenciones fiscales y mayores subvenciones para sus cada vez más lucrativos negocios, sostenidos y mantenidos por la Administración Pública, a la que tanto denostan. Ninguna viviría sin el respaldo del Estado.

        Hay últimamente una iniciativa absurda y moralmente incalificable, de un supuesto rico*, que no ha encontrado mejor forma de hacer parodia  de la necesidad, que esconder sobres con dinero en las ciudades, y ofrecer las pistas de la colocación de los sobres, a través de twitter. El gran magnate ha donado hasta la fecha 18.000€ y además, los rendidos medios de comunicación le dan espacio público. Nadie debería molestarse en coger esos sobres.

   Nota:   http://www.pensamientocritico.org/eapnma0314.pdf

  *http://www.elmundo.es/cronica/2014/06/22/53a5c8ff22601d6e398b4585.html

 

La tormenta de San Juan


Lo que San Juan anuncia en Melilla

        ¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?. Pues entonces dad el fruto que corresponde a la enmienda y no os hagáis ilusiones pensando que Abrahán es vuestro padre; porque os digo que de las piedras estas es capaz Dios de sacarle hijos a Abrahán. Además, el hacha está ya tocando la base de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto será cortado y echado al fuego. Mateo 3, 7-10

        La tormenta ha rodeado Melilla en una de las noches de San Juan más extrañas de los últimos veinte años. El Sol dio paso a las nubes a media tarde para luego volver a salir y volver a asentarse las nubes, que abrieron definitivamente paso a la tormenta.

           Los romanos eran muy supersticiosos y por eso ordenaban sacrificios rituales y propiciatorios antes de cualquier celebración o festejo. Un rayo en medio de un fasto, era uno de los peores augurios posibles. Gobernar con temeridad, desoyendo los consejos de los dioses o con absoluto olvido de los designios del destino, era algo que  si podían, jamás se permitían. Se puede actuar con temeridad durante mucho tiempo, pero no siempre, porque al final, el destino es algo que acaba dando alcance a cualquiera que se enfrente a él.

         Visto todo lo que ha sucedido esta noche, ya da igual que la hoguera se encendiese antes de tiempo, sin los cohetes de aviso, que los fuegos se iniciasen antes de la media noche y que los bomberos apagasen la hoguera de San Juan antes de cumplirse la media hora. El poco público asistente, abandonó el Paseo Marítimo en cuando pudo. Mas que irse, la gente parecía huir.

          La tormenta rodea la ciudad y todos los presentes han podido ver los rayos. El final que anuncian ya no puede demorarse más.