A rebato en torno a La Patrona de Melilla


 

        Han tocado a rebato en torno a La Patrona. Este año 2014 no ha faltado nadie, nos referimos a autoridades,  en la procesión de La Virgen de La Victoria, patrona de la conquista de Málaga y de Melilla, advocación heroica de los franciscanos de la Orden Mínima, y que nada tiene que ver con la victoria de Lepanto. Faltaba, como siempre, público, pero al menos podemos decir que los 100o de La Patrona se mantienen. Había gente en las inmediaciones, que no se ha acercado a ver el desfile y procesión que pone el broche a las fiestas patronales de la ciudad, al que le falta marketing. Estaban todos, menos los sarracenos, cosa lógica por supuesto, pues las imágenes de Dios o de sus seres cercanos, suena a herejía en el resto de las religiones monoteístas. El desfile de la Madre de Dios, una de las tres personas indivisibles de la Santísima Trinidad, no es entendido por nadie, salvo por los cristianos.  También hemos de decir que a La Patrona de Melilla, La Virgen de La Victoria, le ha faltada una Junta de Gobierno integradora, y la actual, aunque nos pese decirlo,  ha creado más división que unión. Han hecho cosas, indudablemente, pero también le han faltado otras muchas.

                                Procesión y desfile en 2014

       El Gobierno en pleno, mujeres y hombres, junto con la oposición y las autoridades militares, han participado en el desfile procecional. No ha faltado nadie, pero ha destacado, el reencuentro con La Dama de Melilla, Angelita Hernández Lopez, tras un paréntesis temporal, en una mujer no puede decirse años, que por problemas de salud e incluso protocolarios, la han tenido ausente hasta la procesión del presente año. Iba en solitario, como corresponde a su categoría, por delante del resto de mujeres vestidas con el traje regional de Melilla. Han procesionado las Fuerzas de Regulares Indígenes, como suelen hacerlo desde hace décadas, los representantes de las Casas Regionales de Melilla, representantes de otras instituciones y bastante  gente de a pie. Faltaba público, pero esto ya es habitual desde hace algunos años. Muchos dicen que todos los años es la misma procesión y yo creo que cada año hay un elemento diferente.

Cuestiones sobre los barcos


 

Motril defiende su línea y Melilla en riesgo con  las suyas

          Solo a los efectos de la gestión de un gobierno, el ver cómo entra y sale del puerto de Beni Enzar el buque rápido de Acciona, es la mayor humillación posible para las Consejerías correspondientes ( Fomento y Turismo). Si el Presidente de ese gobierno conservase alguna capacidad de maniobra, habría cesado inmediatamente a los responsables de ambas áreas, el mismo día en el que el buque de Acciona entró por primera vez en el puerto marroquí.

          El gran problema de Melilla es cómo regresar a ella, o incluso cómo salir. Motril, municipio similar al nuestro, defendió y consiguió su línea marítima entre su puerto y el de las dos ciudades norteafricanas (Melilla y Nador), con lo que ha conseguido una parte de la cuota del Paso del Estrecho. Esta afluencia de viajeros en tránsito ha supuesto una importante reactivación de la zona colindante al puerto, e incluso el de la propia ciudad, a la que se acercan todos los que esperan la salida del barco. Es lógico que el municipio motrileño, puerta de entrada de Granada y ciudad equidistante entre Málaga y Almería, defienda con «uñas y dientes» la presencia de la naviera Armas en su costa, a la que ha revitalizado económicamente.

        Sin estación marítima, sin gastos multimillonarios, sin la petulancia de nuestra Autoridad Portuaria, Motril tiene  muy bien organizado el tránsito de los barcos, con abundante personal y señalización para encontrar desde la autovía, el camino hasta el puerto sin perderse.  Esto no sucede en Melilla.

            Sin la línea de Motril, la situación del transporte marítimo hubiese sido catastrófica en nuestra ciudad, en donde ya ha habido problemas para conseguir billetes y hay muchos días sin billetaje para las próximas fechas.

              Las bofetadas de Acciona al gobierno de Melilla

            Un amigo, entendido en los asuntos marítimos y en las peculiaridades de las navieras, me contó que estas compañías no suelen pisarse las zonas de navegación. Trasmediterránea lleva más de un siglo transitando el mar entre el sur de España y el Norte de Marruecos y la naviera Armas está muy asentada en Canarias. Las navieras pertenecen a familias inménsamente ricas y son difícilmente presionables.

            Las navieras tienen catálogos con los barcos disponibles y realizar un pliego de condiciones de transporte marítimo, en el que ninguna de las dos compañías tenían los barcos requeridos, muestra un alto grado de irresponsabilidad. Alguien, no sabemos quién, quiso jugar fuerte contra Acciona, pero lo hizo de farol y sin cartas que le respaldasen. Al final se han estrellado y a toda Melilla con ellos.

             Acciona ha dejado dos veces el pliego de condiciones vacío, y eso son dos bofetadas. Armas, como ni le iba ni le venía el asunto, ni siquiera tuvo intenciones de presentarse al concurso. Como no hay dos sin tres, Acciona lanzó la tercera bofetada al Ejecutivo melillense, que ya reconoce no saber qué hacer, paseando el barco rápido a lo largo del verano por delante de nuestras narices y en dirección a Nador.

              Es verdad que el Ejecutivo socialista consiguió un contrato de mínimos con la familia Entrecanales, propietaria de Acciona, pero es que este gobierno no ha conseguido ni siquiera eso.

         Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/04/21/el-contrato-maritimo-de-melilla/

                   (2)  https://elalminardemelilla.com/2014/01/30/las-verdades-del-barquero/

 

Regreso al hogar melillense


 La oleada de las medusas

      Hasta bien entrado en mes de junio, o incluso los primeros días de julio, las playas melillenses distaron mucho de estar en estado óptimo. Antes de marcharme de vacaciones pudo vivir un día de banderas rojas. En todas la ciudades y pueblos de costa hay problemas de gestión. En Melilla lo que no hay es gestión. Muchos melillenses no pueden salir de la ciudad y solo tienen las playas. Si pudiesen salir y comparar, simplemente con las de ciudades y pueblos pequeños, podrían ver que lo que se nos ofrece a los melillenses es casi nada, pese a las ingentes y desmesuradas cantidades presupuestarias que maneja nuestro Ayuntamiento/Ciudad Autónoma.

     Tras la primera toma de contacto con nuestras turísticas y publicitadas playas, la sensación es desoladora, aunque se vuelva con el ánimo sereno y dispuesto a reconciliarse con nuestra ciudad. La comparación resulta lamentable y siempre en nuestra contra. El mobiliario urbano playero lleva sin renovarse demasiados años. La arena de la playa está cada vez más sucia, llena de anzuelos y todo presenta un aspecto muy deteriorado.

        Por si fuera poco, los problemas para aparcar en la zona de La Hípica (la playa estrella), son tercermundistas, a lo que debe añadirse las obras de saneamiento, que solo podían realizarse en la temporada de baños, para dar mayor  sensación de abandono y falta de gestión ordenada.

        En el agua, que varía según la franja de la playa y las horas, hay zonas de espeluznante suciedad, con el agua muy próxima al estado  de chapaote. Por si faltaba algo en el regreso, llegaron las medusas en oleadas. Las controladoras de playa cumplían con su misión, que es ninguna. No es culpa de los trabajadores.

         Nuestro gobierno, diputado y senadores, regresan poco a poco y ofrecen ruedas de prensa. Por el aspecto broncíneo  y uniforme de su moreno, se nota que ninguno ha pasado en Melilla sus vacaciones, al menos en nuestras playas.

Finaliza el Ramadán mas largo


 

 

El mes de Ramadán, el noveno del calendario islámico,  o mes del ayuno, es el acontecimiento con mayor impacto sobre la cotidianeidad melillense. Un mes lunar dura 29 días y 12 horas. Esto provoca que el mes de Ramadán rote a lo largo de todo el año, adelantándose su celebración unos 11 días sobre el año precedente. Un ciclo completo del mes sagrado de los musulmanes dura 33 años, por lo que el mes de ayuno no volverá a coincidir con el calendario cristiano hasta pasar esa cifra de años.

                  Este Ramadán que concluirá el próximo lunes en Marruecos y en las ciudades de Ceuta y de Melilla, es el más largo posible, pues se desarrolla en el tiempo en el que los días, o predominio de la luz solar,  son más largos. Apenas unos días de la festividad de San Juan, se inició el mes de ayuno en nuestra ciudad, concretamente el día 28. Mañana lunes será el último día de ayuno para la comunidad musulmana melillense. El martes es el día de celebración del fin del Ramadán o Eid al-Fitr , que se inicia en las primeras horas del día con el rezo colectivo de «la comunidad de los creyentes».

                  El ritmo de la ciudad, de las personas, cambia por completo. Una semana antes de su inicio se vive una gran agitación y una actividad mayor, pues el inicio del mes del ayuno ralentiza la vida durante el día. Todo parece vacío, adormecido, más pausado. El Ramadán es uno de los cinco pilares del Islam. Mañana lunes concluye el ritual de expiación que supone el ayuno. La renovación no solo debe ser física, sino también espiritual.

La violencia contra las mujeres


 

                              Mujeres maltratadas en Melilla

     No se pueden escribir sus nombres, ni dar ningún dato que las identifique. Tampoco se puede decir en qué lugar están acogidas, pero son mujeres en peligro.  Son mujeres muy jóvenes , una apenas rebasa los 20 años, la otra no ha llegado a ellos. Ambas tienen hijos y han sufrido situaciones de gran violencia física. En la actualidad viven con el miedo rodeándolas. Miedo a los maridos que las persiguen y amenazan, pese a tener órdenes judiciales de alejamiento. Se refieren a sus hijos como «sus tesoros», por ellos luchan e intentan salir adelante como pueden.  A pesar del dramatismo de sus historias, no pierden la sonrisa. Son mujeres muy jóvenes pero tienen coraje y voluntad de salir adelante. Necesitan eso sí, el apoyo institucional y judicial necesario para librarlas de las amenazas con las que se enfrentan a diario.

        Todos los días  leemos noticias sobre violencia contra las mujeres, pero en muy raras ocasiones nos encontramos con casos así, cara a cara. ¿Porqué algunas personas dedican parte de su tiempo a ayudar a otras, a ocuparse aunque sea mínimamente de sus asuntos?. Primero porque somos humanos, y porque no se puede vivir de espaldas a la realidad. También porque alguien a quien conoces, José Adongo (inmigrante camerunés llegado a Melilla en 1992), te encuentra en el parque y te cuenta el caso de estas dos mujeres a las que acompañaba, y también daba protección. En segundo lugar porque hay que mantener la llama de la solidaridad y la ayuda humana. Quien hoy demanda protección puede ofrecerla en un futuro, y quien hoy la ofrece puede necesitarle en otro tramo de la vida.

                         Las historias de Meriem y Nour

       Son dos historias diferentes, pero también es la misma, porque Meriem y Nour comparten lazos familiares. Proceden de una población cercana a Melilla. A muchas mujeres en gran parte del mundo, solo el matrimonio les ofrece una expectativa para salir de casa y tener alguna expectativa de promoción social. Están desamparadas en origen y en destino y esta opción solo es lo más parecido al juego de «la ruleta rusa».  Si todo sale mal, como es el caso, se encuentran a un lado y otro de la frontera de los veinte años, una con dos hijos en el caso de Mariem y otra con uno, el caso de Nour.

         En el río revuelto de la falta de opciones y de expectativas sociales, resulta demasiado fácil engañar a una mujer con promesas, que en raros casos se verán cumplidas, e inducirlas a cometer el error de sus vidas. Los malos tratos y la violencia física sobre Nour se iniciaron nada más casarse, pero la peor parte de esa situación se produjo en Marruecos, por lo que no tiene rastro documental en el que apoyar su testimonio. El ex marido fue absuelto en Melilla de la acusación, pero sin embargo tiene una orden de alejamiento sobre la que fuera su esposa, que ya ha incumplido varias veces. La persigue de modo constante y aparece corriendo en dirección a ella desde cualquier parte, para mantenerse luego alejado pero acechante. Su situación es la más peligrosa de las dos. Las amenazas telefónicas son constantes y Nour ya se ha visto obligada a cambiar varias veces del piso de acogida. Ella aguantó menos tiempo en su matrimonio y sin embargo vivió las mayores situaciones de violencia física. Actualmente está acogida en una residencia para mujeres maltratadas y tiene en trámite la concesión de la residencia por este motivo.

               Meriem es algo mayor que Nour. Tiene 22 años y dos hijas. La más pequeña, que no cuenta con un año de edad, tiene problemas físicos por el traumático embarazo al que se vio sometida.  La falta de alimentación adecuada y de cuidados médicos, el marido le obstaculizaba acudir a las revisiones, hizo que pasara toda la gestación con claros síntomas de desnutrición y anemia. Meriem soportó más tiempo la situación de maltrato y como ella misma dice:  «hemos derramado juntas lágrimas de sangre en nuestras vidas». Pese a su poca edad, han vivido situaciones de violencia extrema. Al igual que su amiga, con la que comparte lazos familiares.

                   Lidia Falcón, la Gran Sacerdotisa contra la violencia

      La abogada y feminista Lidia Falcón publicó en 1991 el libro Violencia contra la mujer, que puede considerarse una auténtica Biblia de la historia, causas y objetivos de la violencia contra las mujeres. La sociedad patriarcal y el machismo, su gran ideología, inmersas en el modo capitalista, tienen como objetivo el sometimiento de las mujeres al modo de producción domestico. Pese a estar escrito hace 25 años, el libro presenta una vigencia asombrosa. Realmente es un Manifiesto Feminista del por qué de la violencia contra las mujeres.

            Solo en unos pocos países, que no me atrevo a llamar desarrollados, las mujeres han escapado al perverso mundo del sometimiento que la sociedad patriarcal tiene reservado para ellas. El machismo es una ideología de dominación, en reinvención constante. Los nuevos machismos es el nuevo y último trabajo de Lidia Falcón. Su otra gran aportación es el concepto de «terrorismo machista».

                  Las soluciones para la violencia contra las mujeres

          La educación para la no violencia es la piedra angular de todo el arco. A esto se deben añadir las campañas contra la información sexista y toda la producción fílmica y literaria que nos invade, en donde se presenta la violencia contra las mujeres de manera demasiado explícita, y a veces casi recreándose en las imágenes y descripciones. Pro todo esto son discusiones de contenido teórico y de propuesta de modelos.

         La parte principal es la protección real y efectiva de las mujeres que son víctimas del terrorismo machista. Las administraciones, las emisoras de las campañas contra el maltrato, suelen estar insensibilizadas en los escalones más altos. Solo a partir del tercer nivel, el de las trabajadoras/es, que están en contacto directo con los casos, se detecta una mayor implicación en la lucha contra esta lacra social. Deben agilizarse los trámites para la concesión de la protección, de la residencia  y de la ayuda jurídica y policial necesaria.

     Son delitos que deberían perseguirse de oficio, y no exponer a la mujer a la presentación constante de denuncias, porque las amenazas y el miedo fuerzan a que muchas veces retiren esas demandas o perdonen a sus maltratadores. La ley no puede amparar del mismo modo al verdugo y a su víctima.

        En el caso que nos ocupa, el de Nour y Mariem, deberían habilitarse procesos rápidos para la concesión de la residencia, una protección judicial y policial efectiva y proporcionarles la formación necesaria para que puedan alcanzar sus propios medios de vida.

Lo que todavía queda


             Todo desaparece en Melilla. Lo viejo lo tiran y lo nuevo también se cae. En los últimos meses se están desprendiendo recubrimientos de fachadas por toda la ciudad. La antigüedad de las casas es casi lo de menos. A veces aguanta más lo antiguo que lo nuevo, salvo que lo tiren. Esta casa es un ejemplo de la desidia en la gestión que asola la ciudad. Hace dos o tres años una casa próxima, en la calle Miguel Zazo,  se encontraba en construcción. La pluma de la grúa estaba mal montada y se cayó sobre el tejado de ésta, que también hace esquina con la calle General Buceta. Jamás se reparó nada. Es más, da la sensación de que la situación se aprovechó para iniciar el lento, seguro finalmente lucrativo camino hacia la ruina.

           Me he fijado muchas veces en esta casa. Creo que es la última con tejas en el centro de la ciudad. Sin embargo, lo que más destaca es el voladizo de madera y su bonito artesonado. Todo está ya roto y parcialmente desprendido. Son solo ruinas, como casi todo, que veremos por muy poco tiempo más. Hace ya tiempo que no vive allí ningún vecino. En la zona se venden casas completas.

Volvemos a las banderas rojas


Playas cerradas en Melilla

      Ayer, los dueños del circo, con el maestro de pista a la cabeza inauguraban la bandera azul en el Puerto Deportivo e imponían una plaza más con un nombre del entorno familiar o de los amigos del Poder. Pasado el rato de la siempre  molesta presencia en las  calles, hoy se han retirado a sus clubes, a sus urbanizaciones con piscina, a sus piscinas privadas, o a sus yates,  lejos de las insalubres aguas de la dársena melillense.

           El resto de las ciudadanos, los que no tenemos a nuestra disposición ninguna de esas exclusividades, nos encontrábamos con las playas cerradas, con bandera roja, y no porque hubiese triunfado la  revolución comunista de Podemos, o porque lo desaconsejase el oleaje, pues el levante estaba remitiendo, sino porque una vez más, se ha roto un colector de aguas residuales, y ha inundado con su ponzoña las turísticas y promocionadas playas de Melilla.

          Esta es la gestión que tenemos. Aquí no cesarán a ningún consejero por causa alguna, o dimitirá alguno de motu propio, reconociendo su manifiesta incapacidad, para el único trabajo por el que cobra del erario público, que es mantener limpias y en perfecto estado de uso, nuestro escaso kilómetro de playas.

           La gestión de Medio Ambiente es lamentable. Las playas dan asco. Los servicios son propios de una autonomía bananera, y sobre todo, no hay interés alguno en que las cosas sean de otro modo. Solo hay un camino, ceses y dimisiones.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/08/02/bandera-roja-en-las-playas-de-melilla/