El viejo truco de parchear


Parche y pintado de cara a las elecciones

          Cada vez que llega una nueva convocatoria de elecciones, con su magia electoral, reaparece el viejo truco de parchear y pintar los pasos de cebras y las líneas continuas de las calles, que suelen se invisibles el resto del año. La pregunta es si sigue funcionando este recurrente truco, tan viejo como los propios procesos electorales. La actividad del parche es tal en nuestro país, que se ha convertido en un «modus operandi», esto es, una forma de ejercer la gestión de una ciudad o del propio Estado. Se actúa cuando surge el problema, no antes. No se anticipa nada.

             Si se tapase un bache o repintase un paso de cebra cada vez que está en malas condiciones y se tapara cualquier hueco cuando tiene el tamaño de un gua, nadie se daría cuenta y nos acostumbraríamos al estado perfecto de las cosas.

           Sin embargo, si tras dos años de sobresaltos con los coches en la calles de la ciudad, de maldecir al concejal de Fomento y de adivinar los pasos de cebra o la posición correcta en el carril de circulación, se parchea todo de una vez, y se repinta hasta aquello que no creíamos que existiese; la sensación de buena gestión, de respeto y atención al ciudadano, es tan notoria, que la gente se siente feliz con el gobierno que le ha tocado en suerte, aunque sea el peor que haya pasado por nuestro mundo.

           Es un truco antiquísimo, que ya sabe todo el mundo. Está por ver que siga dando resultado.

El bulevar del Barrio del Real


          El Barrio del Real fue diseñado en las primeras décadas del siglo XX, cuando se conquistó la zona tras la guerra de 1909. Está realizado sobre ejes longitudinales y transversales, que constituyen  amplios bulevares. El más importante de ellos es éste, el de la calle de La Legión. Esta calle se divide en ocho tramos con sus correspondientes isletas. Este barrio es el que más población alberga en estos momentos, 12954 habitantes, según el último dato del INE (Instituto Nacional de Estadística).

              En el mes de julio empezarán una obras para reformar el bulevar principal. Se revocarán aceras, el paseo central y se cambiará el diseño del mismo. Los ocho tramos del bulevar tiene 200 aparcamientos aproximadamente y un número casi igual de árboles, de ficus plantados en 1942. Se sabe que se perderá una cuarta parte de las plazas de aparcamientos, y en principio no se ha dicho nada acerca de los árboles. El barrio del Real no solo es residencial, sino también comercial. Suprimir una de cada cuatro plazas disponibles tendrá sus consecuencias, sobre todo porque no hay alternativas.  También se quiere eliminar la presencia de terrazas en la zona central del paseo, que pretenden ser derivadas hacia las calles laterales. Se ensancharán los pasos de peatones y probablemente redundará en una mayor pérdida de plazas de aparcamiento e incluso de árboles.

           En un principio la remodelación estética del paseo central estaba presupuestada en 1,6 millones de euros y un plazo de ejecución de obras de ocho meses. Nadie discute la necesidad de una actuación sobre las calles y bulevares del Real, muy deterioradas, pero sí se plantean dudas sobre si esta era la reforma adecuada y si existían otras posibilidades. ¿Se trata solo de una operación de maquillaje en  la calle principal, o se pretende actuar sobre los problemas endémicos del barrio?, como el urbanismo desordenado, liquidación del modernismo y prostitución callejera. Hay quienes piensan y pensamos  que no resolverá nada y son muchos los que desconocen lo que se les viene encima, con ocho largos meses de obras, que se iniciarán en julio y acabarán en el electoral mes de mayo.

            ¿Ha habido suficiente información, se podían proponer alternativas?. El folleto informativo y las noticias de prensa que servían de exposición pública lo dejaban muy claro: se podrán proponer modificaciones salvo en lo sustancial. O sea, se aceptan opiniones y propuestas sobre el tamaño, forma y cantidad de las papeleras y farolas, pero poco mas. La obra se va a llevar a en tiempo y forma.

            El problema del aparcamiento no es cualquier cosa, es la realidad de un barrio con trece mil habitantes, que casi duplica la población durante el horario comercial, y en el que las plazas de garaje con sus correspondientes vados, no han dado el resultado apetecido, puesto que la mayoría son inutilizables como tales, salvo para trasteros o sede social de las familias. Las calles son muy estrechas, los tamaños muy ajustados y los coches no caben. Aparcamientos y la ausencia de viales de comunicación adecuados para la densidad del tráfico melillense, son los dos problemas señalados de modo constante por los redactores del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana), todavía no aprobado.

         El significado de las zonas verdes (residentes), o azules (temporales), solo significa pagar por lo que hasta ahora es gratis, y solo suele hacerse en zonas céntricas, nunca en periféricas.

          Nota: https://www.facebook.com/groups/barriorealmelilla/

Tercer aniversario del Alminar


                                      ¡Feliz aniversario!

Los rostros de Siria


       Un día tras de otro, o cuando toca, los medios de comunicación mundiales nos sacuden con noticias de los horrores de la guerra en Siria. Cualquier guerra es un horror, pero la producción y venta de armamento es uno de los cuatro grandes negocios mundiales. Lo que nadie nos cuenta es quiénes o qué intereses económicos fomentan estas guerras, que causan miles de muertes, la destrucción completa de países y millones de personas desplazadas. No es posible que de repente, en las calles de ciudades como las nuestras, ya sea en Siria o en Ucrania, aparezcan milicias armadas hasta los dientes y se desencadenen guerras civiles.

      Melilla está en el mundo y nuestra ciudad está en la ruta de las expediciones fenicias desde hace 4000 años: no es posible pretender que cualquier conflicto que suceda en determinadas partes del mundo, no nos acabe afectando de alguna manera. Unas decenas de refugiados sirios (mujeres, hombres y niños/as), apenas son nada en comparación con el millón de refugiados que están en el territorio de Turquía, o los cientos de miles que se desplazan hacia Jordania.

          La mitad del Mundo está incendiada y la otra mitad se beneficia, de alguna manera,  de esa situación. La ecuación es más fácil de lo que parece: si una mitad del mundo tiene problemas, la otra debe tener las soluciones. Todos quieren ir a Brasil al Mundial de fútbol, pero sin que los desheredados de las favelas causen problemas. Hacer negocios de los Emiratos Árabes es bonito y noticiable, pero pocos quieren hacerse cargo de los desheredados del conflicto de Siria.

             Un campamentos de ciudadanos sirios está refugiado en el interior del cementerio musulmán, otro en las inmediaciones del CETI (Centro de Estancia de Inmigrantes), y otra parte en su interior.

                 Esta concentración o llamada de atención, se producía esta mañana al mediodía, en la plaza de España. Los sirios son refugiados de manual.

Cierre después de un siglo de historia


La droguería Vicente Martínez cierra tras un siglo de actividad

         Todo el edificio es propiedad de la familia Martínez, muy vinculada a la historia de la ciudad e integrada siempre en su actividad económica. Tanto el edificio como el diseño de la tienda de productos de droguería es obra del arquitecto Enrique Nieto. Todo fue construido en 1914, hace exactamente un siglo. La tienda siempre se ha dedicado a la misma actividad desde el momento de su apertura, y desde entonces nunca ha dejado de pertenecer a la familia. Todo esto puede cambiar a partir del miércoles, último día de abril, cuando a las ocho de la tarde cese en su actividad centenaria. El cambio del modelo económico de Melilla y la proliferación de comercios del mismo tipo ha modificado todo el panorama del denominado como «comercio tradicional». Los tiempos actuales exigen una constante evolución, y una necesaria adaptación a cualquier novedad. La gestión económica debe ser impecable para sobrevivir en un mundo tan competitivo, marcado por las normas del voraz mercado del liberalismo. La historia, el pasado, los trabajadores:  no cuentan nada en un mundo así. Es el darwinismo económico, sus implacables leyes y su falta de escrúpulos. Hay muy poca gente en la ciudad que no haya entrada al menos una vez a comprar aquí. Era la tienda de las cosas imposibles de encontrar en otro lado. Tenía marcas características y ya casi históricas. Hasta la tarde del miércoles se puede comprar algún producto, muy rebajado en una tienda que ya resultaba cara, aunque sea al menos por tener un último recuerdo de su existencia. Los propietarios del comercio, son varios herederos, no tienen decidido que ocurrirá en el futuro comercial de la droguería, aunque en principio parecen estar decididos a que la futura actividad mantenga las características esenciales del comercio. Aun así, el dinero no siente nostalgia por nada y en nuestra ciudad ya hemos visto caer y desaparecer lugares emblemáticos, como la cafetería California, o Casa Solís. La lista sería interminable e inútil reproducirla. La droguería fue fundada por Vicente Martínez Martín, del que el establecimiento lleva el nombre.

 

 

 

 

 

 

La realidad de la precariedad laboral


 

                          Lo público frente a lo privado

    A la élite empresarial española se le llenan los dedos a la hora de escribir en contra del Sector Público. La realidad es que la mayor parte de ellos vive anclado a este sector económico, al igual que las ciámides a los grandes cetáceos. Son empresas que sin el amparo del sector público no existirían, al igual que esos pequeños moluscos adosados a la piel de las ballenas.

     La existencia del Sector Público es esencial para una sociedad, como espina dorsal de la actividad económica, como garantía de la protección de los ciudadanos y como árbitro de la regulación de la actividad económica privada. En los casos en los que ha habido desregulación absoluta, o el Sector Público era muy pequeño, solo se han producido grandes estafas (Lehman Brothers), con la consiguiente quiebra mundial, y la ausencia total de derechos laborales y desamparo de las personas frente a asistencias sociales básicas.

         La falta de vigilancia de los mecanismo del Estado sobre la Banca privada ha llevado a este importante sector de la actividad económica española,  al fraude masivo contra los ciudadanos y al rescate por parte del Estado. Los casos de grandes estafas han jalonado la vida pública a lo largo de las 20 últimos años. Fraudes masivos en la ayudas europeas, caso del lino, fraudes en las inversiones, planificación de infraestructuras innecesarias (aeropuertos), o la gran burbuja inmobiliaria tras poner a disposición de los constructores y especuladores enormes cantidades de suelo público, Ley de Aznar de 1999.

          La clase empresarial española es uno de los grandes problemas de nuestra actividad económica, de los que hay que hacer algunas obligadas excepciones, la pequeña empresa, la empresa familiar y los autónomos. Ya no hay sector de la actividad económica que no esté a salvo de la corrupción o de la prácticas maliciosas, incluido el mundo del fútbol y el sector público, al que ha acabado contaminando. Por definición, la actividad económica especulativa no puede regularse a sí misma, no contenerse en su voracidad.

                                      Despidos en Semana Santa

               No es que no se puede despedir en Semana Santa, de hecho se hace en cualquier época del año, y de modo masivo. Con las nuevas reformas laborales impuestas por el modelo neoliberal, despedir sale ya casi gratis. La precariedad laboral del mercado de trabajo es absoluta y las condiciones laborales son cada vez más leoninas. No hay ninguna línea, de las antaño infranqueables, que no se haya acabado rebasando en lo concerniente a los derechos de los trabajadores.

                    Esta escena se producía en Almería, frente a las instalaciones de un conocido hotel de la capital, en plena Semana Santa. Al menos hay quienes todavía mantienen en alza la bandera de la defensa de los trabajadores. Los tan denostados sindicatos, incluso por la propia clase trabajadora, son la última línea de defensa. Cuando caigan, y eso es lo que intentan los poderes económicos, no quedará absolutamente nadie que defienda a los trabajadores.

               Nota: cualquiera, de las partes implicadas,  que quiera dar una versión distinta sobre este suceso o denuncia, puede hacerlo.

Los números contra el cáncer


               Es una enfermedad que nos rodea, que afecta o puede afectar a cualquiera. Todos conocemos casos de quienes han vencido en esa batalla, quienes están luchando ahora y también de quienes, desgraciadamente,  fueron vencidos por la enfermedad. Vivimos tiempos de recortes en Sanidad, en donde desde el Ministerio, se estimula a los médicos para que «ahorren» pruebas que pudieran salvar vidas, o que reduzca el gasto a base de economizar medicinas con los pacientes. Mientras tanto, seguimos sin ver ni una sola medida que acabe con los derroches, con los privilegios de los gestores, o con el mal uso del dinero público en las contratas que surten a hospitales y ambulatorios. Se sigue derrochando donde no se debe, y se restringe el gasto en aquello que es imprescindible para la salud de los pacientes. Un diagnóstico a tiempo no solo salva vidas, sino que además evita costosos tratamientos posteriores, que en ocasiones no alcanzan el final deseado, que es salvar la vida del paciente.

                      La mayor parte de los tratamientos a pacientes con cáncer de Melilla, se realizan en la ciudad de Málaga o Almería. Por ello es importante que asociaciones como la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) de Melilla, sigan existiendo, y poniendo a disposición de muchos pacientes melillenses, tanto sus voluntarios en la ciudad, como su red de pisos en la capital malagueña. No destacaremos ningún nombre sobre otro, porque todos, hombres y mujeres, son importantes y sobre todo, voluntarios.