El viento provoca daños en toda Melilla


  El viento dobla la uralita como papel de aluminio

    Cuenta los exégetas del Generalísimo, que cuando le presentaron la maqueta de la Cruz de los Caídos le informaron de que habían calculado su estabilidad para más de 100 años, a lo que el siempre escueto Caudillo añadió: «que sean mil». Esta es la cifra de la supervivencia postrera de una obra, 1000 años, que solo han conseguido los constructores de pirámides, los romanos y los edificadores de catedrales. Ninguna obra moderna alcanzará una cifra semenjante. El Valle de Los Caídos ya se cae y no llegará ni siquiera a la mitad de esa cifra.

    La primera vez que un vendaval levantó como láminas de papel de aluminio el techo de la Estación Marítima en 2009, el portuario presidente melillense, el singular Don Arturo dijo que: los nuevos anclajes resistirán vientos de al menos 500 km/h, los del planeta Jupiter.  Si estas cosas ocurren con los vientos terrestres, no queremos ni imaginar cómo puede quedar todo, si alguna vez nos cayeran encima los huracanados vientos existentes en el mayor de los planetas del Sistema Solar.

       La reflexión y la imagen solo pretende poner el acento en la futilidad de las obras humanas. La sucesión de temporales está arrasando con medio país. Paseos marítimos, diques, espigones, casas, muros, y la mayor parte de las obras de embellecimiento costeras, están desapareciendo o quedando seriamente afectadas con la llegada de un vendaval tras de otro. Esta es la segunda vez que el viento dobla las láminas de alumino de los aparcamientos de Puerto Noray.

        La situación de las Torres del V Centenario, duplica la fuerza del viento en esta zona, provocando remolinos y túneles de viento muy peligrosos. Esto también lo hemos escrito.

       Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/06/01/un-millon-para-el-mejor-proyecto/. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/18/el-viento-y-las-torres-del-v-centenario/. (3) http://www.diariosur.es/20090311/melilla/esteban-afirma-nueva-cubierta-20090311.html

El desangelado carnaval de Melilla


                                                El mundo, el demonio y la carne

         Según el catecismo de la Doctrina Cristiana de Ripalda, en vigor durante el franquismo, los enemigos del alma eran y son tres: el mundo, el demonio y la carne.  Para vencer a estos tres terribles enemigos, se oponían una legión de virtudes teologales y cardinales, mandamientos, tanto los de la Ley de Dios como los de La Santa Madre Iglesia, dones del Espíritu Santo, Bienaventuranzas y las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad; en oposición directa a tan presentes y extendidos enemigos. Todo era y resultaba poco, para conseguir la incierta derrota del diablo, que no ha llegado a producirse de modo claro, si nos atenemos a los hechos.

           El Carnaval es eso, la fiesta de la carne, de la carnalidad, despreocupada de cualquier máxima moral y desposeída de cualquier límite.  Esto tampoco quiere decir que se pueda hacer cualquier cosa. Siempre será constante la lucha entre los enemigos del alma y sus potencias. El Mundo ha cambiado mucho y hoy es difícil hacer frente a los nuevos problemas, con viejas máximas. Las fiestas de Carnaval son ya solo un recuerdo de lo que en su día fueron y de sus motivaciones, y perviven en lugares con mucha tradición, apoyo popular y respaldo mediático.  Melilla ya no es el caso. Lo que hoy queda y vemos es solo un pálido reflejo de lo que fueron. La oposición entre Carnaval y Cuaresma, que se inicia el próximo día 5 con el Miércoles de Ceniza, solo es entendible  en la mitad de la población melillense.  Hay una fina  capa de contacto intercultural, pero nada más, y eso no es suficiente para mantener con cierto vigor, todo lo relacionado con los carnavales. La sensación es que se cumple el expediente y se pasa a lo siguiente, a lo que toque.  Las cosas, para ser algo, tiene que tener alma, o sea, contenido. El vacío que presentaba La Avenida, describe por sí solo la situación. La división entre los dos mundos es patente y a la vez inevitable

               El frío, la lluvia a veces y casi siempre el viento, han estado presentes en los carnavales. Este año se han visto demasiados  pocos disfraces, poca gente en el desfile, y un desfile lento para hacerlo parecer más largo, pero sobre todo, una tipo de desfile que tanto puede ser de Carnaval, de Halloween o de la Semana Medieval. La mezcla ya es absoluta y la confusión casi total.

                Hay un viejo mundo que se derrumba, a veces de modo forzado, sin que surjan nuevos modelos procedentes de la cultura popular, y no de la imposición del universo cultural y consumista norteamericano. La aculturación y colonización de nuestro mundo empieza a ser total. ¿Qué imágenes nos quedan del carnaval melillense?.  Algo de colorido, la voluntad de los participantes, la vistosidad de alguna  carroza y de algunos trajes , la presencia siempre inquietante del señor oscuro, y la carnalidad, que este año corría a cargo del mundo masculino.

El deterioro del mobiliario urbano


       El mobiliario urbano debe estar pensado para cada tipo de ciudad. No es lo mismo instalar papeleras y banco de metal en Cuenca, que en una ciudad de costa como la nuestra, con un viento de levante muy agresivo y un ambiente salino que corroe el metal. Una farola de hierro galvanizado puede durar 100 años en Madrid y acabar convirtiéndose en atractivo turístico, y no tener una vida superior a 10 años en Melilla.

              Hay una parte de deterioro del mobiliario urbano que se puede achacar al vandalismo o al mal uso, sin embargo, otra parte es solo responsabilidad de los agentes ambientales, la corrosión natural. Una manera de paliar esos efectos es pensar el mobiliario adecuado para cada ciudad, evitando aquellos materiales inadecuados para este entorno. Para esto sería necesario estar pendiente de las cosas, gestionar, no volver a repetir los elementos urbanos que no hayan dado resultado, etc.

               Lo que realmente pasa es que todo es negocio: la instalación, el mantenimiento, el repintando, el nuevo pedido de mobiliario urbano. A un pedido le sucede otro y así el dinero se derrocha de modo constante. Si las cosas se pensasen bien, durarían mucho tiempo, y se gastaría la décima parte.

                    Cambiar, rediseñar, nuevas obras, rotondas. Todo es negocio, incluso hasta el de los árboles. Los árboles se ponen sin pensar en los ambientes de cada ciudad, porque también hay un tipo de árboles que deterioran el pavimento, o que producen alergias, pero claro, luego está el negocio de la tala y el podado.

                      Finalmente está la labor de retirar los restos del mobiliario urbano deteriorado para evitar los accidentes de los ciudadanos/as. Las personas se caen en las calles, se lesionan, y la mayoría de ellas no reclaman los daños al Ayuntamiento, cuando tienen la obligación de hacerse cargo de ellos. Una labor interesante, sería la de facilitar al ciudadano/a, los formularios de reclamaciones por accidentes en la vía pública. Claro que todo esto sería si tuviésemos Gobierno.

Nota: los precios de las cosas. (1) http://www.benito.com/prod/cat/TAF_MU_2011_ES.pdf

 (2)http://www.20minutos.es/noticia/2072164/0/arboles-ciudades/planificacion-urbanistica/errores/

El telón de la ópera cae en Melilla


 

                          Todos los hombres y mujeres del Presidente Imbroda

         El telón de la Operación Ópera (búsqueda de presuntos indicios de corrupción administrativa en los contratos menores de Melilla), se levantó el 12 de septiembre del año pasado. Miembros de la Unidad Central Operativa, encargada de la investigación del crímen organizado y los delitos económicos (UCO) de la Guardia Civil interrogaba y detenía a consejeros y funcionarios del Ayuntamiento de Melilla, registraban dependencias oficiales e incautaban  ordenadores y documentación de todo clase y tipo. La acción sorpresa se saldó con la imputación de varios altos cargos de la Ciudad Autónoma de Melilla. Por supuesto todos negaron todo. Todos eran inocentes «en el sentido de la acusación». Desde aquel día, una espada de Damocles pendía sobre la cabeza colectiva del Gobierno de La Ciudad, como gusta llamarse a sí misma.

         En la mañana de hoy, 26 de febrero de 2014, 6 decenas de agentes de la UCO, desde las nueve de la mañana, volvían a desplegarse de manera coordinada, uniforme y simultanea, sobre domicilios particulares, empresas privadas, y  consejerías administrativas del acosado Gobierno de Melilla. Esto parece constituir el episodio final, la caída definitiva del telón sobre los imputados y las investigaciones judiciales de la Operación Ópera, cuyo libreto se abrió hace casi seis meses.

                                                     Episodio final de un régimen

          Todo melillense, cualquier ciudadano/a,  tiene derecho a que sus autoridades le provean de medios económicos, un empleo, o de una vivienda, para poder desarrollar su vida y garantizar el sustento de su familia. Lo que no puede tolerarse es la existencia de redes paralelas que convierten los derechos en favores. La igualdad de oportunidades se vacía de contenido en un sociedad, la melillense, con unos de los mayores índices de paro y pobreza de todo el Estado.

           Todas estas prácticas (fragmentación de contratos, abuso de la contratación directa, subvenciones sin concurso público), vienen siendo señaladas como reprochables por el Tribunal de Cuentas desde hace más de cinco años. Hasta la fecha no se ha sustanciado ninguna en condenas judiciales o ha tomado la forma de delito contra la Administración Pública, pero en algún momento todo eso puede cambiar. Los cargos de servicio públicos deben tener su remuneración y también su límite en cuanto al número, pero lo que no puede ocurrir es que el azar de ser elegido en una lista electoral, se convierta en una suerte de lotería que cambie la vida de las personas.

          Lo que tampoco puede ser es que un régimen suceda a otro y que la sustitución siempre supere al precedente, sin hacer por ello bueno al anterior. La situación es límite. Los Idus de marzo están muy cerca y un modo de entender y de ejercer la política debe acabarse para siempre. La transparencia en los concursos públicos, la igualdad de oportunidades debe ser ya una norma que nadie pueda saltarse. El mundo de las empresas rémoras, subsidiadas a la actividad pública debe acabarse. La presunción de inocencia es absoluta, pero la situación política y social de la ciudad  es irresistible. Melilla no puede soportar un registro en su Ayuntamiento cada seis meses, o el elevado número de cargos públicos imputados en delitos de diversa índole. Al menos tres ex alcaldes están fuera de la política por inhabilitaciones judiciales.

        Nota: http://www.intelpage.info/unidad-central-operativa-uco.html

En constante viaje


                 Con exacta puntualidad, y tras una serie de maniobras y labores repetidas constantemente  y con absoluta precisión y rigor,  siempre las mismas, siempre del mismo modo; los marineros del Elcano han abandonado la dársena melillense. Hoy saben de donde salen, a donde van y conocen con precisión los pasos y rutas a seguir. En el puente de mando tienen los más modernos sistemas de navegación por satélite, pero también siguen utilizando y conocen  los sextantes, las brújulas  y los sistemas tradicionales de orientación y de determinación de rumbos.

                          El 20 de septiembre de 1519 partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda la expedición de Magallanes/Elcano, compuesta por cinco barcos y 234 hombres. Nadie, que se conozca, había circunnavegado La Tierra, que oficialmente no era todavía redonda, pese a que era algo casi evidente desde el tiempo de los griegos. Los marinos lo sabían desde hacía mucho, pero afirmarlo públicamente podía llevarle a uno directamente a la hoguera inquisitorial. Cristobal Colón, el almirante de la mar-océana,  es oficialmente el descubridor de Ámeríca, pero jamás llegó a pisar el continente americano, cuyo nombre se debe al cartógrafo y marino de florentino Américo Vespucio.  España y Portugal, las dos grandes naciones marineras siempre fueron juntas en busca y a la vez arrebatándose la gloria. En 1494, en Tordesillas se repartieron el mundo y por ese tratado estamos nosotros en Melilla.

                   Dicen que un siglo antes, en 1421, una expedición china circunnavegó el planeta, pero o quizá no fueron conscientes de ello, o no les interesó esa exploración, o se guardaron el secreto para siempre. Probablemente, Cristobal Colón obtuvo de los marinos portugueses o de los italianios, algún tipo de información perdida, y se lanzó a las aguas del Atlántico sabiendo que no le esperaba el gran abismo por el que se desbordaba el mar.

                 Apenas tres décadas después del descubrimiento del continente americano, Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano se lanzaron a la aventura Atlántica, sin saber muy bien qué les esperaba. Contaban con información de un lado y de otro, pero les faltaba unir y encontrar el paso de los dos hemisferios.  Tres años después, el 6 de septiembre de 1522, arribó al mismo puerto de Sanlucar Juan Sebastián Elcano, con una sola nao, Victoria, convertida ya en un buque fantasma y con un resto de tripulación de 18 integrantes. Después de ese tiempo ya nadie debía esperarles. Apenas 4 años después, Juan Sebastián Elcano, el marinero de Guetaria, moría en pleno océano Pacífico, víctima del escorbuto.

       Nota: (1) http://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_de_Magallanes-Elcano

                       (2) http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Sebasti%C3%A1n_Elcano

Entre los cuatro palos del Elcano


 

              El Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano en aguas de Melilla

       «Lo que veas, escríbelo en un libro y envíalo a las 7 comunidades».  Apocalipsis de Juan

         O lo que es lo mismo, difundirlo a los siete mares o propalarlo por el mundo entero. La expedición que circunnavegó La Tierra por primera vez se inició en 1519 con cinco barco, y terminó 3 años después en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, con un solo barco. Iniciaron el viaje 234 marinos bajo el mando del portugués Fernando de Magallanes y la acabaron 18, con el español Juan Sebastián de Elcano al frente de los restos de la expedición. Este último nombre es el que toma el Buque Escuela de La Marina Española, construido en los astilleros de Cádiz y botado el 5 de marzo de 1927.  El Elcano es un Bergantín-Goleta de cuatro palos, de entre 49 y 51 metros de altura, y tiene pues casi un siglos, siendo uno de los mayores y más antiguos  veleros que aún navegan por el mundo. En su haber está el haber completado 10 vueltas al mundo.

        En el barco, que es un pequeño pueblo flotante, navegan 250 personas entre hombre y mujeres, tanto las dos Guardiamarinas (futuras oficiales de la Armada Española), como las de marinería. Son dos mujeres entre los 51 componentes de la actual promoción de Guardiamarinas. Es un pequeño avance en un mundo tan exigente y de apellidos y tradiciones familiares como el de los marinos españoles. Siempre hay que hablar bien de la Marina Española, que ha dado a nuestro país gloria sin tasa y sobre todo, inmortal. Mientras vivamos, mientras exista La Humanidad, nadie olvidará el nombre de Elcano, y de eso se encarga esta barco desde hace casi un siglo.

                                                                              Una visita en Melilla

        No recuerdo si el Juan Sebastián de Elcano ha estado alguna otra vez en nuestra ciudad, pero si es así alguien se encargará de recordárnoslo. El caso es que arribó a nuestro pequeña costa el pasado viernes 14 de febrero, atracando justo al embarcadero del Cargadero de Mineral, en una zona que tiene más calado que la de la nueva Estación Marítima. El Buque Escuela ha dado toda una lección de buen hacer, consiguiendo que salvo algunas excepciones, no atribuibles a los marinos, todo el melillense que ha querido, haya podido visitarles. Esas excepciones solo se produjeron el primer día, pero una vez que la oficialidad del Elcano cumplió con los compromisos protocolarios de rigor, han abierto las puertas de su barco a todos los ciudadanos y ciudadanas de Melilla.

        La marina es el más cosmopolita de los tres estamentos de las Fuerzas Armadas españolas. Navegan por todo el orbe, ven otros países, están en contacto con otras culturas  y eso ofrece una visión más amplia del mundo y de las cosas. En octubre de 2012 una réplica de la Nao Victoria, que se hundió en la gran aventura de circunnavegar la Tierra, visitó la ciudad y también dimos cuenta de ello. El mascarón de proa representa a la diosa Minerva.

 

    Nota: https://elalminardemelilla.com/?s=nao+victoria

Los autobuses urbanos de Melilla


                  Todo contra la COA (autobuses de Melilla)

        Me reconozco usuario de la COA, la uso siempre que puedo y cuando no tengo ganas de utilizar el coche. Es un descanso que te lleven de un lado a otro de la ciudad sin estar pendiente del envilecido tráfico de la ciudad, en la que cada vez hay más accidentes, y por la que cada vez es más difícil circular.  La proliferación de atascos, el abuso de la doble fila, la ausencia de civismo al volante y el «aparque donde quiera», convierte a los conductores y conductoras (hay seis mujeres al volante de la COA), de los autobuses urbanos en magos y magas del volante.  Atravesar la ciudad y sus calles, de una punta hasta la otra en tan solo 20 minutos, es difícil incluso para un automovilista y sin hacer paradas.

                                              Historia de la COA

       El origen de nuestros  autobuses urbanos  se remonta a 1927 bajo el nombre de Omnibus Automóviles de Melilla. Esta empresa desapareció en la década de 1930 por problemas laborales y salariales con los empleados. Tras un fallo judicial en su favor, los  trabajadores constituyeron una cooperativa obrera de transporte urbano, que entró en competencia con otras empresas  existentes en la ciudad. En la década de 1940 todas se unifican bajo el nombre actual, siendo su primer presidente Rafael Gallego. En 1957 adquirieron el actual edificio que les sirve de talleres, garaje y oficinas, en la calle Cabo cañón Antonio Mesa en el Barrio del General Sanjurjo o Hipódromo.

                                   ¿Hay alguna maniobra en contra de la COA?

        ¿Qué sentido tiene abrir un concurso público de transporte urbano?. No tiene sentido alguno, salvo que exista algún interés que no conocemos ni se hace público, tal cual ha sucedido con el transporte marítimo. Si el servicio de transporte público ya es deficitario en una empresa melillense, con trabajadores sen régimen de cooperativa, es difícil que una empresa foránea, con trabajadores y autobuses  traídos de la península, consiguiese resultados satisfactorios, salvo que duplicara el precio de transporte nada más llegar, situándole en precios peninsulares, próximos a 1,5€ por trayecto.  Luego, todo sería entrar en la dinámica de mega subvenciones, como ha sucedido con Air Nostrum y Acciona, empresas que si no fuese por el dinero público que se las inyecta, bajo los contratos publicitarios, ni siquiera estarían aquí.

                          ¿Porqué no se subvenciona o municipaliza la COA?

         Todas las capitales españolas tiene empresas municipales de transporte público urbano salvo Melilla. No se entiende que los trabajadores melillenses de los autobuses tuvieran que amenazar con una suspensión del servicio, por una falta de ayuda al combustible, en la ciudad en la que se subvenciona absolutamente todo, y en cantidades mucho mayores que el transporte urbano. Entidades culturales, asociativas, deportivas, reciben cantidades mucho mayores que la COA, y tiene mucha menor utilidad social. En todo lo que sucede con el transporte urbano de pasajeros hay algo o mucho, que no se entiende.

                              Los problemas del transporte y su futuro

        Lo primero a solucionar es el control sobre el caos circulatorio. Impedir las dobles filas sistémicas, el aparcamiento sobre el lugar autorizado para el estacionamiento de autobuses y el mal aparcamiento que obstaculiza el paso de los autobuses. Regular el tráfico con algún tipo de criterio y no solo mediante el abuso de las rotondas. Instalación de marquesinas y paradas de autobús acordes con el siglo en curso. Información sobre horarios y recorridos y diseño de nuevas líneas de tráfico. Pero sobre todo, lo que hace falta es una gestión eficaz, comprometida con el ciudadano y atenta a la solución inmediata de los problemas. La ciudad no se puede controlar desde los despachos. Hay que pisar el asfalto y las aceras.