El día de la vacuna


Ciudad de sanitarios, pandemias y vacunas

Pasados ya 15 meses desde el inicio declarado de la pandemia del Covid-19, llegó la hora de vacunarse, en uno de los centros designados al efecto, en este caso el IES Reina Victoria Eugenia. Fue en la mañana del 4 de mayo, algo fría y de levante, pero así resaltaba más el acogedor ambiente del salón de actos del Instituto de Formación Profesional. Pocas gente en esa primera hora de la mañana, ninguno de los que estaban citados por lista, y apenas una docena de voluntarios, enviados por los respectivos «centros de atención primaria». Los sanitarios llevan 15 meses en primera línea de combate frente a «la peste» que marcará el siglo XXI, sin posibilidad de relevos. En una contienda bélica, las unidades son relevadas de la primera línea cada cierto tiempo, sustituyéndose por unidades de refresco.

Apenas un día después, la Consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, hacía pública su intención de convocar un concurso público para erigir un monumento al «personal sanitario de la ciudad». Resulta paradójico, que Melilla, la ciudad de Marte, no haya pensando jamás en realizar un monumento de este tipo, porque en toda guerra, se necesita a los sanitarios. La única calle dedicada en la ciudad a las mujeres sanitarias, la Duquesa de la Victoria, lleva ese nombre por una propuesta de la Asociación Cultural Ateneo, efectuada en el mes de marzo de 1991, ante el ayuntamiento del socialista Gonzalo Hernández.

Desde este modesto, pero vigilante blog, esperamos que esta propuesta salga adelante, porque así se suple una deficiencia monumental que abarca ya un siglo. Hay decenas de calles, de monumentos y de placas conmemorando hazañas bélicas, es más, hay hasta senderismo militar en el cementerio de Melilla, pero en ningún lugar se dice aquí yace una enfermera o un sanitario. Estamos en el año centenario de Annual, hace no mucho lo fue del Barranco del Lobo, pero nadie se ha planteado que es también el mismo centenario de las mujeres sanitarias, representadas por la emblemática figura de Carmen de Angoloti, que en su mayoría acudieron a Melilla de forma voluntaria. Melilla en agradecimiento eterno a su personal sanitario. Ese debería ser el lema, con ocasión de la pandemia, pero representando a todas y a todos.

A lo largo de sus cinco siglos de historia, Melilla no solo ha sido asolada por las guerras, también por las epidemias y por las peste, y en todas esas ocasiones ha contado siempre con sus sanitarios, aunque la medicina de los siglos XV al XVIII fuese muy rudimentaria. Esta es la parte olvidada de nuestra historia, y que algún día debería realizarse, la de la historia sanitaria de la ciudad.

Los datos la pandemia y de las vacunas

En el momento de escribir este artículo, Melilla ha tenido 8826 casos confirmados de Covid, habiendo fallecido 94 personas. La dureza de la pandemia se refleja en que 410 casos de infección por coronavirus alcanzó al personal sanitario. Hasta la fecha presente, se han recibido 26.030 dosis de vacunas, de las que se han administrado 21.973. De estas últimas hay 15.458 personas que han recibido al menos una dosis, y 6.766 con la pauta completa. La diferencia entre ambas podría ser menor, si se hubiesen administrado las segundas dosis de AstraZeneca, paralizadas por el Ministerio de Sanidad.

Hay que decir también que Melilla es una ciudad que recela ante las vacunas, presentando un índice muy bajo en la vacunación de la gripe. En la pandemia que nos afecta, en cada grupo de edad, el índice de vacunación está en el listón del 80%.

Para el monumento al personal sanitario, me gustaría uno inspirado en el realismo, en donde sean reconocibles como tal, doctores/as, enfermeras/os, auxiliares sanitarios, celadores. Todas y todos. que de una experiencia dura y un tiempo triste, se saque algo bello. Existe en Lídice, un bellísimo monumento dedicados a sus niños, en una localidad en donde la nazis llevaron a cabo una de sus primeras grandes atrocidades. Hay otros monumentos muy bellos, inspirados en el realismo socialista, como el erigido a Los salvadores del Mundo en Chernobyl.

En el décimo aniversario del Alminar


El 3 de mayo de 2011 inscribimos el blog en la plataforma de WordPress, entre otras opciones posibles. Nos pareció la más versátil y además ofrecía una gran abundancia de temas de portada gratuitos, y muchas herramientas interiores con posibilidad de desarrollo. Iniciábamos una aventura en un entorno hostil, dominado por la censura y la vigilancia de la prensa local. Se podía escribir en las redes sociales, pero había una hostilidad máxima hacia cualquier crítica. Amparados en el anonimato y blindados con falsos pseudónimos, arrojaban insultos feroces sobre cualquiera que se atreviera a disentir. Lo normal era que todo acabara en el bloqueo o en la expulsión. Como curiosidad, diremos que esos servidores de lo oscuro, conocían al detalle las vidas de todos/as, y no dudaban en recurrir a descalificaciones personales de gran calado. En esas condiciones decidimos abandonar todo ese entorno fangoso, y crear este blog, surgido al amparo de la luz y como servidores de ella.

En todo ese primer mes de mayo, recibimos un total de 500 visitas, lo que siempre consideramos como algo extraordinario. No tardamos en ser detectados, y hasta aquí llegaron con sus críticas feroces, que al principio admitíamos, siempre que no incluyesen insultos, pero que al final nos obligó a realizar duras acciones de poda, tanto de comentarios como de comentaristas. Hay algo que no hemos contado, y es que llegaron a crear un blog de similar nombre, que no escribiremos, pero que pretendía ser una ridiculización de este.

El primer artículo o entrada se publicó el 5 de mayo, y el formato del título no ha variado. A pesar de que el nombre del autor figura visible junto al Ángel de Canjayar, constantemente especulaban sobre si utilizábamos tal o cual nick en las redes sociales. La respuesta era invariable: Si existe un blog con el nombre del autor, visible para el mundo entero, no tendría sentido que nos amparásemos en el guano de las cuevas de los murciélagos, como sí hacían ellos. Esa ha sido y es nuestra principal defensa en aquel periodo oscuro, y entorno hostil.

Siempre recordamos que jamás imaginamos seguir escribiendo 10 años después, y que el blog se haya convertido en una referencia para la ciudad de Melilla, en el sentido que cada uno quiera darle. No podemos calificar cuál es nuestro propio valor. Lo que sí fue un eje en cualquiera de las 2400 entradas publicadas hasta el día de hoy, es acompañar el texto con las fotografías, para que cada cual formule su propio juicio opinión. Para mostrar la verdad de un hecho, hay que mostrarlo del modo más preciso posible, con la mayor objetividad de la que se sea capaz. A estas alturas, casi todos los países del mundo han accedido al Alminar, aunque solo sea una vez, como Mongolia. Es curioso ver como los seguimientos desde cada país cambian cada año, siendo siempre el primero España, luego EEUU, y entre los puestos 3º y 5º siempre México, Marruecos y Francia, aunque en el presente año, Israel ha entrado de lleno en el selecto G5 de la Comunidad Alminarense.

No podemos asegurar en qué posición de nuestra travesía nos encontramos, si en un lugar intermedio, o camino del final. Lo que sí estamos ya, es muy lejos del principio. Y lo que también seguro, es que lo que tiene origen, debe tener también un final. Alfa y Omega siempre presentes en toda obra humana. Ahora, en este décimo aniversario, recogemos una buena idea de un amigo y colaborador: hacer una selección de artículos, y editar un libro que conmemore este aniversario. Pensaremos en ello y lo editaremos con medios propios.

Como última reflexión, agradecer siempre a todos y todas nuestros/as comentaristas, que hicieron y siguen haciendo de este lugar un espacio diferente. También a todos nuestros lectores y lectoras que nos siguen de modo constante y silencioso. Reproducimos en este 10º Aniversario, el artículo sobre la feroz represión que los sublevados ejercieron sobre la Comunidad Israelita de Melilla. Fuimos los primeros en dar a conocer ese luctuoso hecho, y el brutal asesinato de Fortunato Mafoda.

Nota:La represión sobre la comunidad hebrea en Melilla (1936-1939) | El Alminar de Melilla

La corriente del río


Todo estaba dispuesto, aunque nadie lo supiera porque la vida no avisa. A veces se divierte soplando en sus trompetas para nada; otras, en cambio, su corriente reúne a la callada ciertos seres y cosas, y deja que pase lo que tiene que pasar. Solo mucho después se reconoce lo decisivo de cierta circunstancia, de tal gesto. José Luis Sampedro, El río que nos lleva.

Quedan pocos de los nombres originales. Melilla, en el tiempo prehistórico fue una pequeña Mesopotamia, o tierra entre ríos. El arroyo Mezquita es el nombre más antiguo que se conoce. No sabemos de dónde sale la denominación de Río de Oro, para el principal de su cauces. Hacía mucho tiempo que no veíamos correr el agua por todos los arroyos, por lo ya mencionados, y también por el cauce del arroyo Farhana. Los sedimentos acumulados en el suelo de muchas zonas de la ciudad, muestran que los caudales de agua debieron ser muy grandes, pues el transporte de materiales y de grandes rocas es muy elevado, en aquellas zonas en las que sabemos que estaban bajo el dominio del agua. Mariguari es quizá otro de esos nombre ancestrales.

Los ríos han dado origen a grandes civilizaciones y suelen identificarse con la vida, porque el agua fluye sin que nada la detenga, bien hasta su desembocadura, o en otro caudal principal, del que es su afluente. Como la vida, los ríos reciben otras aportaciones que los hacen más caudalosos y anchos. La humanidad tardó mucho en dominar los cauces de las aguas, con grandes embalses. El agua siempre busca su salida. Los ríos también pueden recorrerse en sentido contrario, buscando su fuente, su origen, come en el Corazón de las Tinieblas, la novela de Joseph Conrad.

Hacía mucho que no veíamos los ríos y arroyos melillenses con agua, el tiempo seco ha sido extremo, una década, que coincide con el origen del blog. Hace ya esos años anunciamos el tiempo seco. El agua es la vida, siempre fluye, como El Alminar. Este blog tiene su propio ritmo, su propio tiempo. Últimamente nos hemos visto alterados por el tiempo político, que es muy absorbente. Necesitábamos separarnos un poco, y volver al origen, para escuchar nuestro propio latido. Cuando se pierde la orientación en el camino, es mejor volver al principio. Si una vela se apaga y nos deja a oscuras, hay que encender otra.

La amenaza de Andrómeda


El martes aparecieron unos pasquines misteriosos de complicada redacción. Algunos hasta inducían al equívoco. Con la misma celeridad con la que fueron colocados en los parabrisas de los coches, se retiraron. De cualquier otro pasquín o panfleto, hemos encontrado ejemplares, de este no. La literatura panfletaria, fue un arma muy común durante la Revolución Francesa. Como normal general suelen ser libelos, pues consisten en acusaciones muy burdas y de tono infamante. Hablaban de gente que bebe cerveza y que come paellas, como si no hubiéramos visto durante décadas, las desvergüenzas de la taberna. Pero la gente es olvidadiza y ahora está acongojada.

Llevamos un año de pandemia, este será completo y no nos la quitaremos de encima hasta el 2022. Ya hay muchos problemas, y en los tiempos revueltos, los pescadores echan sus redes. El nombre de los demonios es «legión» porque son muchos y actúan unidos y al unísono. No hay ni siquiera falsos profetas, porque tampoco les creerían. Sin embargo, si un demonio se agita y es atacado, los demás se revuelven, vociferan y se agrupan. Agitan las aguas y los peces se confunden, ven la luz de las lámparas y saltan a las redes que los apresan.

Esa es su estrategia, la división: «Si un reino está dividido contra sí mismo, no puede durar. Y si una casa está dividida contra sí misma, no podrá subsistir»1. No es posible defenderse en una situación así. Si quien debe gobernar se divide, entonces no perdurará. Los demonios siempre esperan agrupados, y con la mitad de esfuerzo, tienen el doble de resultado.

Dicho esto, no se entiende que cuando se ataca a la cabeza de aquel o aquella, que debe hacerles frente, los discípulos no solo no salgan en su defensa, sino que se agazapen en su trinchera, mientras barren la de al lado. Así cada vez comen más terreno. El espacio para la defensa es estrecho. Si todo lo que hay es ruido y furia, y algo que ni siquiera llega a calumnia, nada hay que temer, pero hay que reaccionar. Se aprecia mucha indolencia

Hay otra legión distinta, la de nombramientos de confianza, que deberían batirse el cobre en las redes, pero no se les ve, salvo a unos pocos, y la mayor parte de ellos son voluntarios. Eso es lo que produce la sensación de agobio. La dispersión de la «calumnia», del libelo, el rosario de querellas, pretender dar la sensación de ambiente embarrado, de corrupción generalizada, cuando no existe. En El Alminar todavía guardamos algunos de los informes anuales del Tribunal de Cuentas, con decenas de requisitorias, por cientos de irregularidades y malas praxis administrativas. Aquello sí era generalizado, aunque como la nieve, acabó desapareciendo. Ahora no hay nada de eso, pero la situación parece insostenible y muy erosionada. De seguir «el reino dividido», caerá entero. Nuestro papel sigue siendo el del observador, el del evangelista, el del que da noticias.

Andrómeda es una lejana Galaxia, de las más conocidas y visibles, pese a su enorme distancia. También es el título de una novela que anticipaba la llegada a la Tierra de una bacteria procedente del espacio exterior. Andrómeda parece siempre una amenaza. Este nombre es utilizado por una urbanización de la ciudad. Una de las primeras que se construyeron en Melilla.

El diluvio de querellas es solo una cortina de humo. Los servicios jurídicos del ayuntamiento son potentes. Libraron a más de 20 funcionarios de las horcas caudinas del Tribunal de Cuentas, hace apenas 5 años. La gente no puede haber olvidado tanto. Nadie esperaba una pandemia, el cierre fronterizo y todas las consecuencias derivadas, que han sido muchas y de gran calado. Estamos inmersos en un bienio negro, en el que estamos viendo cosas que nadie esperaba ver. Ha arruinado las esperanzas y proyectos de todos los gobiernos del mundo. Tanto los buenos como los malos.

El presidente de Melilla se ha quedado sin partido. Eso no representa problema alguno. Si tuviese que dimitir y ser sustituido por otro, tampoco se hundiría el mundo. Entre 1998 y 2000, conocimos 4 presidentes (Ignacio Velázquez, Enrique Palacios, Mustafa Aberchán, Juan José Imbroda). Lo importante es no dividirse, salvarse todos juntos como en la Balsa de Medusa. No hay que dejar pasar la advertencias de Marcos, el evangelista (1).

Eso sí, los que han sido designados para exponerse, deben hacer aquello para lo que han sido escogidos. No vale esconderse más, ni tanto. A nuestras espaldas solo está el Volga.

Nota:La voluntad de resistir | El Alminar de Melilla

El paradigma del Holocausto


El paradigma es el ejemplo o modelo de algo, y es en sí mismo una categoría. La serie de crímenes que conformaron el Holocausto, la industria de la muerte pensada y creada por los nazis, es el paradigma de la barbarie humana. Como categoría criminal supone la magnitud máxima. No habrá nunca nada que pueda superarlo, y tampoco nada que se le pueda equiparar. Tanto el Gueto de Varsovia, como la red de Campos de Exterminios, suponen un cenit de la crueldad y del crimen. Intentar ponerlos en relación o compararlos con cualquier otro episodio histórico, pasado o actual, es intentar rebajarlos de esa categoría máxima, que ostentarán, desgraciadamente, en la Historia de la Humanidad. Negarlos es imposible, porque es delito. Es algo que intentó el filósofo francés Roger Garaudy y por ello no solo fue condenado, sino que también su obra reposa en el almacén del olvido absoluto.

El conflicto palestino-israelí y las comparaciones

Las comparaciones son necesarias, pero deben hacer entre elementos o circunstancias equivalentes. El artículo del consejero del Menor y Familia Abderrahim Mohamed (20/03/2021) está lastrado por las comparaciones que establece entre la acciones del Estado de Israel y las de la Alemania (nazi): «A pesar de que lo que se hizo a los judíos es de hecho un crimen de lesa humanidad, los crímenes de expulsar y desposeer a un pueblo (el palestino) por parte israelí, constituye también un crimen de la misma especie». La comparación es tremenda, porque aun siendo cierto que Israel ha desplazado ilegalmente a la población palestina de territorios que le pertenecían por derecho, el Tercer Reich de Adolf Hitler, lo hacía exterminando a la población mediante asesinatos en masa.

Las Einsatzgruppen o brigadas de «sustitución de poblaciones», eran una organización criminal, y no son comparables con nada, ni siquiera con los bárbaros y también criminales traslados de poblaciones llevados a cabo por los bolcheviques, en época estalinista, y que provocaron mortandades espantosas. Los traslados forzosos de población son acciones ilegales, que se convierten en criminales, si se producen muertes en ellos. Pero eliminar físicamente, mediante un plan especialmente concebido, a poblaciones completas, incluyendo ancianos, niños, mujeres y varones, por criterios étnicos, no solo es criminal, sino también monstruoso. No hay una categoría más allá.

El origen político de los conflictos de Palestina se inicia en 1918, con la sustitución del Imperio Otomano por la administración Británica, que se mantendrá hasta 1948. Evidentemente nadie preveía en 1918, que estallaría otra Guerra Mundial y con tan terribles consecuencias. Hasta los más recalcitrantes, reconocen hoy en día, que la división del Territorio en dos Estados en 1947, fue un error de cálculo y de planteamiento, forzado quizá por el resultado final de la II Guerra Mundial.

La evolución de la situación hasta la actualidad, es un cúmulo de errores políticos, violaciones del Derecho Internacional, y de incumplimientos sistemáticos de las resoluciones de la ONU, muchas por parte de Israel. Pero todo esto se encuentra en los manuales de historia, no tiene sentido traerlo a colación y menos de una manera tan sesgada. Dentro del propio Israel, existen fuerzas políticas contrarias a las acciones bélicas de su Estado, y que han sido muy críticas con ellas, como el profesor israelí Ian Pappé, profesor de la Universidad de Haifa, que documenta lo que denomina como «Limpieza étnica de Palestina», el traslado forzoso de casi medio millón de palestinos, y la destrucción de sus aldeas, hacia otras zonas del territorio. Eso sí, aunque sucedieron episodios que pudieran ser calificados como «crímenes de guerra», en ningún caso la población desplazada forzosamente fue conducida a campos de concentración, y luego exterminada. Tampoco fueron traslados al modo estalinista.

La siguiente frase del texto del consejero, provoca perplejidad, aparte de que no se sustenta en nada: «A juzgar por los mismos estándares, Israel y Alemania (nazi), son culpables de crímenes odiosos de alta magnitud». O sea, que acciones condenadas por la ONU del Tházal (Ejército de Israel), e investigadas por el Tribunal Penal de la Haya como presuntos crímenes de Guerra, están en el mismo nivel, que las acciones de las Waffen SS. Se olvida también en el artículo, que ese mismo Tribunal Penal Internacional, investiga paralelamente, la exposición de la población civil por parte del movimiento islamista de Hámas, como escudos humanos, con la misma categoría, la de crímenes de guerra.

La convivencia de dos Estados en Palestina es posible y un deber

La razón moral del conflicto político está, en su mayor parte, sobre las manos de la Autoridad Nacional Palestina. El sufrimiento de la población de Gaza y Cisjordania es inadmisible. Se debe retroceder, lo más posible, a la situación de la resolución de la ONU de noviembre de 1947, en la que se fijaba la partición del territorio. También poner fin a la política de asentamientos en territorio de la ANP. Lo siguiente sería reconocer por parte del Gobierno de Palestina, el derecho a la existencia del Estado de Israel y el reconocimiento mutuo, y del sufrimiento causado, así como compensaciones económicas y reparaciones morales por parte de la Comunidad Internacional. En esa agenda, debería está incluida la desaparición de Hámas, y la renuncia total a la lucha armada, como hicieron las FARC en Colombia o el IRA en Irlanda del Norte. Lo que no parecía necesario era trasladar ese debate aquí, a nuestro presente.

Nota: Israel y Hamás tendrán que rendir cuentas ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra | Público (publico.es)

El Estatuto, frente al Asedio


Entre el 13 y el 19 de marzo

La celebración del 13 de marzo de 1995, o Día del Estatuto, es una imposición de Coalición por Melilla, que no ha sido discutida en lugar alguno, probablemente tampoco en su Ejecutiva nominal, que no efectiva. La coalición que cambió la historia política de Melilla, no es un partido político, o no ha conseguido estructurarse como tal. Celebrar algo que no se ha conmemorado desde su aprobación, carece por completo de sentido. Este año ni siquiera ha habido premios ni distinciones, salvo el de Rosa Narváez Ferre, ni participación alguna de la ciudadanía. El 13 de marzo nació bajo el mal agüero del viernes 13, y apenas pudo celebrarse nada, y marcó el inicio del confinamiento pandémico, que todavía nos preside.

El 19 de marzo fue la fiesta franquista de san José obrero, porque en el Estado social y católico de Franco no podían existir trabajadores ni celebrarse el 1º de mayo. El 19 de marzo de 1775, fue el día en el que el emperador de Marruecos Sidi Mohamed Ben Abdallá, decidió levantar el asedio al que sometía a Melilla desde el 9 de diciembre de 1774. Al terminar aquel sitio, el más duro al que fue sometida la ciudad desde su conquista en 1497, la cifra de víctimas mortales ascendía a 105, y a 584 los heridos*. No hay datos de lo ocurrido en el campo marroquí. Tras concluir el sitio de Melilla, se acordó que para la posteridad, se celebraría una misa en recuerdo imperecedero a los defensores, a los muertos y a los heridos.

La evolución de las festividades

En 1991 llegó al poder municipal en Melilla el que posteriormente sería su primer presidente, Ignacio Velázquez, procedente del sector más conservador del Partido Popular de Granada. Bajo su mandato se hicieron cosas, que ni siquiera durante el franquismo habían sido pensadas. Una de ellas fue la declaración del 17 de septiembre como Día de Melilla, y el 19 de Marzo como festividad, no por San José, sino por el día del levantamiento del Asedio. También proclamó a la Virgen de la Victoria como Alcaldesa. Fue un giro muy conservador y muy nacionalista.

Puede entenderse que Coalición, como agrupación política, no quiera que el 19 de marzo sea festivo, pero debería proponerlo de una manera clara, y en mesas de debate en la Asamblea de Melilla, no mediante maniobras palaciegas, porque los melillenses nos damos cuenta de todo, y puede malinterpretarse una oposición a un acontecimiento histórico, con una acción de rechazo a la españolidad de la ciudad, que sabemos que no es el caso. Un partido, una ciudad, no pueden dirigirse desde la tramoya. La Democracia es luz y taquígrafos. Así pues, en pleno mes de marzo nos encontramos con dos conmemoraciones que nadie quiere celebrar. Mientras fue festivo y obligatorio, nadie acudía al 19 de Marzo, como tampoco ahora acude nadie al día 13, y no solo porque estén prohibidos los encuentros de más de 6 personas.

El Estatuto y el Presidente de Melilla

Celebrar el Estatuto es una cuestión y cumplirlo otra. El artículo 12, apartado c, dice que : La Asamblea de Melilla elige al Presidente entre sus miembros. Eso fue lo que sucedió en julio de 2019, y en todos los Plenos anteriores. Los pactos éticos entre los partidos, impiden que un diputado o parlamentario condenado por la Justicia, aunque se inocente, puede acceder a un cargo público, en tanto que esa condena no sea revocada. Eso es lo que ocurrió con Mustafa Aberchán en las últimas elecciones. No existen presidentes en la sombra, y los líderes políticos deben a su vez su posición a las asambleas de afiliados, aunque en la realidad sean órganos de trámite.

El capitulo II está dedicado a las funciones del Presidente, cuyo nombramiento es refrendado por el Rey. El presidente delega funciones en los consejeros, que a su vez deben reproducir las mismas acciones de transparencia , pues se deben a un Consejo de Gobierno, al Presidente, y a los ciudadanos. Las camarillas y taifas no suelen producir buenas sensaciones. El absolutismo ejercido desde la democracia es abominable. Un gobierno sin control, como los padecidos en las últimas décadas, hacen desaparecer la fe en la democracia. Tampoco se puede gobernar desde las nomenclaturas y clanes.

Al Presidente solo se le puede destituir mediante una moción de censura (Ignacio Velázquez (1998) y Mustafa Aberchán (2000), algo previsto en el artículo 19, puntos 1 y 2. Aunque no se explicita en ningún lado, siempre cabe la posibilidad de una renuncia personal.

Eduardo de Castro es el Presidente de la Ciudad de Melilla, nombrado legítimamente por la Asamblea. Su puesto no debería estar en discusión, porque el Pacto Antitransfuguismo refrendado en noviembre de 2020, impediría incorporar al gobierno al edil transfugado desde VOX, Jesús Delgado Aboy.

Maniobras orquestales en la oscuridad

El Gobierno del cambio necesita cambios en el gobierno. La erosión de la pandemia ha desgastado algunas áreas más que otras. De un mal, el obligado cese de Aberchán por la inhabilitación del Tribunal Supremo, puede sacarse un bien, como es la entrada de una nueva diputada, Cecilia González Casas, que además puede asumir competencias de gobierno. Cecilia González es maestra y una política experimentada, pues ya desempeñó áreas funcionales en el pasado (1999). La maniobras maquiavélicas tabernarias y de pacotilla llevadas a cabo en Murcia, Castilla-León y Madrid, pueden sumir al país en el caos, y según sean los resultados, provocar un adelanto electoral del gobierno de Pedro Sánchez .

Debería aprenderse de los ejemplos próximos y pasados, y no iniciar movimientos convulsos en Melilla. Hay que dar entrada a un nuevo diputado y remodelar el gobierno. Nada más. «En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza»; y como dice el refrán: No hay quinto malo.

Nota:https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/territorial/Paginas/2020/111120-transfuguismo.aspx

Los trenes chechenos


En recuerdo a las 190 víctimas mortales del 11 de marzo en Madrid

El 6 de febrero de 2004, un atentando suicida en el metro de Moscú, dejó la cifra de 49 muertos y más de 300 heridos. El comando terrorista, compuesto por dos mujeres y un hombre, hizo explotar la bomba dentro de uno de los vagones del tren, que se acercaba a la estación de Pavelétskaya. Los vagones estaba todavía dentro del túnel, lo que aumento el efecto de la explosión e hizo más complicadas las labores de rescate. Los expertos en lucha antiterrorista saben que cada grupo terrorista tiene sus propios patrones de actuación, sus propios métodos. A cada grupo terrorista suele corresponderle un tipo de atentado.

En el año 2004 la comunicación por internet no se encontraba en el nivel de desarrollo actual. WhatsApp se fundó en 2009. Las ediciones digitales de los periódicos no estaban tan desarrolladas. No existía la información instantánea tal y como la conocemos y usamos ahora. Para una comunicación inmediata solo se podía utilizar un recurso que hoy casi nadie utiliza, el servicio de mensajes sms. La confusión o la falta de información podía entenderse entre la población general, pero no dentro de un gobierno, o entre los medios de comunicación, que podían utilizar otros recursos. Seguir intentando confundir a la población 17 años después es inadmisible.

A las 8 de las mañana del 11 de marzo de 2004, las noticias empezaron a llegar a la radio de una manera muy confusa. A las 07h 37 minutos, un tren procedente de Alcalá de Henares hizo explosión en los andenes de la estación de Atocha, en Madrid. Solo dos minutos después, otro tren procedente igualmente de Alcalá de Henares, hacía explosión en la estación de Téllez, a solo 600 metros de la primera. En esa misma franja de minutos, otros dos trenes en dirección a Madrid, explotaban en las estaciones del Pozo del Tío Raimundo y la de Santa Eugenia. Cualquier otra noticia o agenda quedó evaporada en cuestión de segundos. La cifra de víctimas se incrementaba con cada avance informativo. La conmoción era tremenda.

Desde el primer momento, desde las 8h 00 de esa misma mañana, pensé en Chechenia, en los trenes chechenos, en el primer atentado en el metro de Moscú, sucedido tan solo un mes y 5 días antes. Es incomprensible que los ministros y el gobierno de José María Aznar no tuvieran en cuenta ese antecedente tan cercano, como para dirigir hacia ahí las investigaciones, por mucho que los atentados terroristas de ETA estuviesen todavía presentes en el suelo español. La confusión podría disculparse dentro de ese primer día, pero no en el siguiente ni en los posteriores.

En la entrevista concedida el pasado domingo 7 de marzo al periodista Jordi Évole, el expresidente Aznar insistía todavía en que: «con la información que manejábamos entonces no podíamos descartar la intervención de ETA». Mentía entonces y lo sigue haciendo 17 años después. Esa tarde, Israel ya había ofrecido a España sus expertos en atentados de tipo islamista, que buscan causar el mayor número de víctimas posibles y la máxima repercusión. Esa falta de reconocimiento, esa incapacidad para reconocer el error y pedir perdón, incapacita a José María Aznar hasta para opinar del tiempo. No vuelve a la política, no porque no quiera , sino porque está lastrado, por su actitud durante aquellos días tan aciagos. Todavía se siguen publicando libros negacionistas sobre el 11 M, con Pedro J. Ramírez como máximo exponente.

Nota: Atentados de Madrid, 15º aniversario | El Alminar de Melilla