La Carta a Stalin de Fernando Arrabal


 

 

            Y poco a poco, metódicamente, Putin ha privado a esta nación de sus libertades, mediante leyes y presiones pertinentes. Los periodistas saben lo que no pueden escribir, y los jueces conocen los límites de su independencia. Serguei Kovalev, Gulag

                                  Parábola de cualquier tiempo

             Hace unos días ha estado en su ciudad natal Fernando Arrabal, autor del libro «Carta a Stalin» , una de sus obras más sinceras, íntimas y personales. Fernando Arrabal escribe una carta a Stalin, pero también le escribe a cualquier tirano (también le escribió a Franco), y a cualquier tiranía. Iosif Vissiaronovich, más conocido como Stalin es una de las personalidades históricas más complejas de la historia humana y que no podrá definirse nunca con una sola palabra. No cesan de escribirse libros sobre él, su personalidad, su régimen de terror y su modo de gobierno, el estalinismo. Mientras otros personajes históricos ya han dejado de interesar, o nada nuevo puede extraerse de su investigación biográfica (Franco, Hitler, Mao, Pol Pot, Slobodan Milósevic), sobre Stalin no ocurre eso. El interés sobre su figura no decrece y no cesan de aparecer nuevos libros sobre su vida. El más reciente será la edición completa sobre Stalin, de su enemigo declarado León Trotsky.

            Sobre Stalin hay que hacerse una reflexión, o  quizá varias: ¿Se rodeó de lo peor de la élite revolucionaria bolchevique, o era extraordinariamente hábil para sacar lo peor de cada persona?, o incluso una pregunta más inquietante, si cada persona sacó lo peor de sí misma para mantenerse junto a él. Nadie era inocente en el entorno de Stalin, ninguno de los que le rodeaban eran mejores que él, e incluso algunos fueron hasta peores.

            El ajuste personal de cuentas de Fernando Arrabal es demoledor, y empieza por la propia auto inculpación: «el hombre al que más amamos y padrecito de todos los pueblos». Fernando Arrabal es tan grande, que incluso ha estado por encima de los tardíos homenajes que le han ofrecido en Melilla. Resulta enternecedora, muy provocadora e incluso trascendente, en la ciudad de Franco, su declaración sobre el nombre de Fernando Arrabal puesto al teatro Kursall: «Ahora el nombre de mi padre ya está en Melilla».  Su padre era teniente del Ejército de La Republica, detenido en Melilla, trasladado a Ceuta a la prisión del Hacho, y luego a Burgos, en donde se fugó y en  probablemente fue abatido y dado por desaparecido. Sorprende la poca relevancia concedida a su presencia en la ciudad, pese a las fotos de rigor. Ninguna entrevista o declaración pública. Ninguna recepción oficial. No se comunicó a nadie la agenda de Arrabal en Melilla. Quizá le tenían «pánico», como al género teatral que él creara. Franco y Stalin, los dos hombres que más daño le han hecho en su vida, según sus propias palabras. La novela Ceremonia por un teniente abandonado, es una recreación del padre de Fernando Arrabal, con dibujo de Edmundo Seco, comandante también detenido en Melilla.

                                          Los juicios de Moscú

             Stalin eran conocido por su especial inquina hacia cualquier tipo o clase de oposición, ya fuese esta de izquierdas o de derechas. Los Juicios de Moscú fueron mostrados al mundo entero y consistieron en la eliminación de todo vestigio de oposición, desde la de izquierdas hasta la de derechas, entre 1936 y 1938. Primero se empezó con la de izquierdas, con Lev Kámenev, Grigori Zinóviev y Gueorgui Piatakok, y luego se siguió con la de derechas, en cabezada por Nicolai Bujarin, junto a Alekséi Rýkov,

         Los acusados lo eran absolutamente de todo y en las propias palabras de Anna Larina, segunda esposa de Bujarin, «Ningún delincuente hubiera podido cometer tal cantidad de delitos en toda una vida, no solo porque una sola vida hubiera sido insuficiente, sino porque hubiera fracasado ya en los primeros». La fantasía de Stalin a la hora de imaginar delitos era tal, que ideó uno de su invención: el de actividad antipartidista. El solo hecho de intentar presentar una candidatura alternativa al partido era considerado como traición.

          Nadie era inocente en los círculos de poder de Stalin, sin embargo y pese que a casi todos sabían lo que ocurría allí dentro, intentaron en vano suplicar por sus vidas, como Bujarin, o el más enfermo y desquiciado de sus verdugos Nicolai Yezhov. Algunos se destruyeron a sí mismos autoinculpándose, como Bujarin. Otro como Rýkov afirmaron: Oh, dios mío, hágase tu voluntad (dirigiéndose a Stalin). Está todo clarísimo. Nunca formé parte de ningún grupo derechista, ni de bloque, nunca participé en actividades de destrucción, espionaje, sabotaje o ninguna otra fechoría, y lo seguiré afirmando mientras viva*.

      «Lo que había ocurrido es que las élites del partido, autoelectas y renovadas mediante sistemas de nombramientos jerárquicos y personales, se habían adueñado del mayor poder posible y de privilegios. Los líderes regionales del partido se habían convertido en actores políticos poderosos, en  auténticos barones feudales. En el territorio de su jurisdicción controlaban todo»*.

    «La sombra de Iosif  Vissarionovich. objeto de un culto casi religioso se cierne como un espectro sobre estos acontecimientos. No hay duda alguna sobre su responsabilidad en los acontecimientos….pero ningún gobernante ha puesto en práctica medidas tales de expulsión o destrucción a gran escala, sin el concurso de la sociedad»*.

   *La construcción estalinista de una narrativa dominante (y, con el tiempo obligatoria y monopolística) se llevó a cabo notable deliberación, como medio de control de la sociedad y de su transformación. Incluso tenía un nombre, <la línea general>. Disponía de agencias de propaganda y censura y una red profesional de agitadores ideológicos».

    La paradoja es que luego ya el sistema funciona solo, en La lógica del Terror, Oleg Neumov y Arch Gettty  traen a colación esta cita de Pierre Bourdieu: «En cuanto se ha creado un sistema con mecanismos capaces de garantizar objetivamente la reproducción del orden existente por su propia inercia, la clase dominante no tiene más que dejar que el sistema que domina siga su curso para ejercer su dominio; pero hasta la instauración de dicho sistema, debe obrar de manera directa, cotidiana y personal».

   Nota: * Oleg Neumov y Arch Getty, Memoria crítica.

 

La rebelión de Lutero


                   La Iglesia católica frente a las 95 Tesis

         El sábado 28, día de San Simón y San Judas Tadeo, el Vicario episcopal Roberto Rojo recalcaba la importancia de la misa dominical en su homilía. Es una obligación canónica, pese a que existe la posibilidad de sustituirla por la del sábado. Lutero afirmaba que la misa era el más abominable instrumento de dominación de la Iglesia de Roma

       Un 31 de octubre de 1517, hace ahora medio milenio, un monje agustino, Martín Lutero, clavaba en la puerta de la iglesia de Wittenberg su panfleto de las 95 Tesis contra las indulgencias, aunque este hecho parece ser una leyenda. Sí existió la publicación de su escrito, pero no lo clavó en ninguna iglesia. Todo eso fue la mitología posterior con el que se adornó un hecho transcendental. Sus 95 Tesis tuvieron el demoledor efecto de una catapulta arrojada contra un muro, y de este primer golpe abatió toda la doctrina católica sobre las indulgencias y de paso se llevó por delante toda la doctrina sobre el Purgatorio, lugar de purificación de las almas que no habían llevado una vida piadosa, o vivido directamente de espaldas a Dios. Ni siquiera un eminente teólogo como Joseph Ratzinger consiguió levantar este torre derribada por Lutero. El Purgatorio no existe.

        Martín  Lutero, reformador, portentoso teólogo, prodigioso estudioso bíblico o exégeta, eminente latinista y finalmente grandísimo hereje, abrió puertas a la Fe y derribó los muros de amedrentamiento de la creencia medieval. Su siguiente embestida se dirigió contra los sacramentos católicos, de los que negó los 7 (Bautismo, penitencia y confesión, eucaristía, confirmación, orden sacerdotal, matrimonio y unción de los enfermos), dejando solo tres, pero reformulados, esto es: Bautismo, penitencia sin confesión y pan o eucaristía, pero sin el sentido y forma en que lo administra La Iglesia de Roma, a la que denominaba como la Nueva Babilonia.

           Lutero pudo hacer todo esto, porque dado su extraordinario conocimiento del latín, dicen que se sabía La Biblia completa de memoria, pudo traducirla a su lengua vernácula alemana, en un sentido más aproximado al texto original, que la traducción impuesta por Roma. A Lutero se debe pues el inicio de la exégesis o interpretación bíblica y el inicio de las traducciones a las lenguas comunes. Esto fue un gran avance.

              La teología católica camina sobre raíles de ferrocarril de vía estrecha, cualquier intento de desbordarlos, como afirma Ratzinger, conduce a la rebelión, a la herejía o al protestantismo, como le pasara a su compañero y amigo Hans Küng.

                                            Sola fide, sola scriptura

              Francisco I, ha intentado un acercamiento al protestantismo, e incluso surgió el rumor de un posible levantamiento de la Bula de excomunión Decet Romanum Pontificem de 1521 y la Exsurge Dómine de 1520, que condenaba sus errores y herejías, firmadas por el Papa León X en 1519; acción que resulta manifiestamente imposible si se lee su libro Contra el Papado, creación del demonio. Lutero siempre aludía al Papa como a un asno, y comparaba a los teólogos de Lovaina con cerdos y los comparaba con los cerdos. Para Lutero: «había más castidad en los burdeles y lupanares de cualquier ciudad, que en la Sodoma romana y en la Gomorra de los monasterios»; tesis 37 contra los teologastros de Lovaina (universidad fundada por Carlos I de España).

            Lutero prohibió el clero, disolvió los monasterios, abatió cualquier grado de obediencia al Papa, haciendo este último mandato en su testamento: «Os pido que observéis una sola cosa después de mi muerte, el odio al romano pontífice». Liquidó el culto a los santos, abatió las imágenes, suprimió el uso de las reliquias y se vanaglorió de haber acabado con el culto a la Virgen María.  Para Lutero solo la fe, solo la escritura, la sola justificación ante Dios, bastaba para ser salvos. En su explicación, uno podía hincharse de cometer pecados durante el día, llegar la noche, arrepentirse ante el Padre y así volver a estar salvos. Según la doctrina luterana, Franco, Pinochet, Videla, o incluso él mismo, gozarían ya de la salvación, en vez de estar entre las llamas del infierno.

                            Los mandamientos y el Vicario Roberto Rojo

              Frente a esto, la Iglesia de Roma ofrece un camino duro y constante para alcanzar la salvación, en el que eso sí, se ofrece como mediadora y acompañante hasta el final de los tiempos. «No basta solo con creer, con rezar las oraciones, hay que dar cumplimiento a la letra de la Ley», afirmaba el Vicario melillense. «Hay dos mandamientos principales, el primero es «amar a Dios sobre todas las cosas» y el segundo «amar al prójimo como a ti mismo», añadió en su última homilía. Cumplir preceptos, una labor continua de purificación interior y de mejoramiento constantes, que no sirven por sí solas, si no van acompañadas de la aceptación del magisterio de la Iglesia. «Tú muéstrame esa fe sin obras, y yo por mis obras te probaré mi fe», decía Santiago en una de sus cartas. La división es muy profunda 500 años después. La fe debe ir acompañada de obras. El magisterio de la iglesia dice que habrá dos juicios, el Universal, y el individual. Lutero lo negaba todo.

        Que Dios Padre sea infinito en su misericordia, no significa que cualquier cosa sea justificable y perdonable. El último libro que me regaló monseñor Buxarrais se titulaba «Tortura y Eucaristía», es un libro tremendo sobre la dictadura argentina y el papel de la Iglesia. El Papa Francisco I conoció todo eso de primera mano, por eso es difícil de entender su mediación en el proceso de paz en Colombia. El único perdón que puede otorgar el ser humano es el penal o el político.

         El quinto mandamiento es «No matarás». Por mucho que crea o rece, un individuo como Alfredo Astiz, el ángel de la muerte argentino, solo puede merecer o esperar las llamas de la Gehenna, y de modo eterno; y como él otros muchos. La fe de Cristo (ni religión alguna), no puede amparar u ofrecer consuelo a individuos de su calaña. Con ellos todas las guerrillas latinoamericanas, las fuerzas paramilitares, la industria nazi de la muerte en los campos de concentración, el asesinato en masa de las fuerzas franquistas, todos los asesinatos anarquistas en el inicio de la Guerra Civil, la siembra de la muerte en los campos de trabajo de Stalin y así hasta donde queramos. La condena moral debe ser más firme. Las víctimas nunca pueden ser equiparadas a sus verdugos. Si se abate la conciencia, ya no existe ningún freno moral.

      Nota:http://aportesenlacrisis.blogspot.com.es/2017/05/alfredo-astiz-no-me-arrepiento-de-nada.html

 

 

 

 

Sin noticias del nuevo hospital


                El nuevo hospital universitario estaba destinada a ser la mayor obra pública del Estado en la ciudad, desde su fundación en 1497. Sus dimensiones son colosales y resulta visible desde cualquier parte del territorio melillense. Su paralización desde abril de 2012 está causando uno de los daños más profundos sobre el tejido sanitario de Melilla. A la vez que se hunde el servicio sanitario del Estado, proliferan por todos lados clínicas y consultas de sanidad privada. El 29 de mayo de 2014 apareció en el diario Melilla Hoy un artículo titulado «la mafia sanitaria en Melilla y sus consecuencias». Desconozco a día de hoy quien fue el autor del mismo, pese a que estaba firmado, y si el autor mora y pena  en algún lejano Gulag su atrevimiento.

             El autor desgranaba con detalle la deficiente atención sanitaria de la ciudad, tanto por parte de las compañías privadas que solo ofrecen especialistas médicos «una o dos veces por mes», como la dejadez de los responsables sanitarios en evitar que esta situación continúe. Es falsa la afirmación de que los médicos especialistas no quieran venir a Melilla, solo hace falta sacarlas a concurso y establecerlas en el catálogo de puestos de trabajo y dotarlas de recursos. Resultan más costosos los constantes traslados a Málaga para recibir tratamientos especializados, con el correspondiente abono de dietas y pagos del viaje, que atender en Melilla a los pacientes. Aparte está las consecuencias que se derivan de los traslados para el enfermo, como las incomodidades y problemas difíciles de solucionar para los familiares de los pacientes. ¿Qué hacen dos padres, con trabajo o sin él, si un hijo debe pasar una larga estancia hospitalaria en Málaga, o unos hijos si el que debe trasladarse es uno de los progenitores?. ¿Por qué nadie aborda o habla de estos problemas?. ¿Dónde están o que hacen los organismos que deberían velar porque las compañías de prestaciones de servicios sanitarios ofrezcan lo que se comprometieron a cumplir?.

            ¿Puede darse el caso de que un especialista quiera establecerse en Melilla y no lo contrate ninguna de las compañías sanitarias de prestación de servicios, obligándole solo al servicio privado, que hace la persona que carezca de medios económicos y quiera para sí el mejor tratamiento?- ¿Por qué externaliza el INGESA (Instituto de Gestión Sanitaria) determinados tipos de análisis clínicos que podrían seguir realizándose en el Hospital Comarcal, eso sí con más recursos?. ¿No sería mejor intentar y fomentar la instalación de otros laboratorios de análisis clínicos, como sí existió en su día?. ¿Por qué ni siquiera se intenta cubrir determinadas especialidades médicas?.

          El nuevo hospital universitario sigue paralizado, la Ministras de Sanidad Dolors Monserrat visitó Melilla en el mes de enero y afirmó que en octubre, el mes presente, se reanudarían las obras. Es la enésima vez que se produce un anuncio así y luego no se lleva a cabo. Perjudica a todos el abandono de las obras del nuevo hospital, pero a quién beneficia una situación así. Intereses que no pueden determinarse, parecen dominar la situación sanitaria de la ciudad.

              Reanudar la obra después de 66 meses, aunque el lapso se ampliará, resultará más caro con la redacción del  nuevo proyecto y la superposición sobre lo ya realizado e incluso deteriorado, que haber concluido la obra proyectada aceptando la modificación del proyecto original, que sirvió de excusa para su paralización. Mientras tanto se han perdido seis años, y provocado un deterioro irreversible sobre el sistema sanitario público en Melilla.

El barrio IrReal de Melilla


     Un barrio lleno de solares y casas abandonadas

       En 1909 las tropas españolas se desplegaron por el Hipódromo y la parte baja del Real. Había que conquistar los Altos del Real, y derrotar a los cabileños de Mezquita, para poder dar cumplimiento al Tratado de Wad Rass en 1860, que permitía el despliegue de Melilla en el campo exterior, o «campo moro». A efectos urbanísticos los barrios del Hipódromo y el del Real son muy similares y siguen un trazado clásico militar romano. Casas bajas, en cuadrículas, y con avenidas e intersecciones amplias para facilitar la comunicación. Ese era el legado histórico del diseño de ambos barrios. Nada de eso se ha mantenido. Como puede verse en una fotografía hecha desde el campanario de Sta. Mª Micaela, la continuidad arquitectónica entre el nuevo urbanismo del Real y la cercana localidad de Beni Enzar es completa.  No se diferencian. Eso es lo que se debería haber impedido.

      Volvemos una y otra vez sobre lo mismo porque es totalmente necesario. El suelo de Melilla está considerado como estratégico y supeditado a las necesidades de la Defensa Nacional, por ello se mantiene en vigor un norma que probablemente es inconstitucional, la de la autorización gubernativa para la compra y venta de casas entre ciudadanos españoles.

      En 1999, 7402 melillenses, de manera inexplicable, pues se sabía que el GIL (Grupo Independiente Liberal) era el partido más corrupto de España; otorgaron su voto a este partido, luego disuelto por la Justicia. La alarma fue tal, que el Estado retiró las competencias urbanísticas a la ciudad. Desde entonces no se han devuelto. Esto quiere decir que en algún rincón del Estado siempre hay alguien al que le llega cualquier información preocupante. En algunos despachos la luz siempre permanece encendida. Esto ocurrió con el asombroso pelotazo urbanístico del extinto cuartel de Valenzuela, zona clave en la Campaña bélica de 1909. En El Alminar escribimos una y mil veces que no podía ocurrir lo mismo con el resto de cuarteles ya abandonados por el Ejército. Los convenios firmados por el Ministerio de Defensa y la Ciudad autónoma son muy exigentes.

                       El barrio del Real y la revisión del PGOU

         El sector clásico del barrio del Real esta en estado de solar, o con edificios arruinados esperando su demolición. Un crecimiento más desordenado que el actual, creará muchos problemas a la vida en el barrio. En donde ahora hay un solar o una casa de planta baja, en el futuro habrá un edificios de 6 viviendas o familias, con necesidades de aparcamientos, educativas, de ocio y sanitarias. Eso hay que preverlo ahora, y es justo lo que no se está haciendo. Algo ocurre porque el PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) sigue sin aprobarse, es como si alguien en el Estado no confiase en los presentes gestores.

          Esta no aprobación provoca que los oteadores de solares y casas en ruinas, mantengan las propiedades en ese estado, por si algún día la norma permite hacer cuatro plantas en vez de dos o de tres. La mitad del Real clásico ya no existe, y se mantiene en estado de degradación a la vista de todos, en la misma calle central, o en las intersecciones.  Lo peor de todo, es que algunas de estas viviendas están todavía habitadas. Comprar un ruina o mantener un solar, esperando el momento oportuno, puede suponer el quíntuplo del beneficio.

Catalonia kaputt


          La darrera trampa dels moderats (La última trampa de los moderados)

    Entre todos los tertulianos que han aparecido en estos últimos días para analizar la cuestión de Cataluña, se ha destacado Bernat Dedeu, un soberanista que se presenta como moderado pero que es muy intransigente e inasequible ante cualquier tipo de crítica o cuestionamiento. Tiene un blog llamado La Torre de les Hores, y curiosamente su último artículo, escrito el 28 de septiembre, presenta un título de doble lectura pero altamente significativo: «la última trampa de los moderados».

         Un título profético, el de la última trampa, porque efectívamente ha sido una trampa del soberanismo moderado, en la que el Estado Español ha caído de lleno. He de reconocer que estaba muy bien tendida por Puigdemont, Junqueras y la gran cerebro gris, Carme Forcadell.

        Sabían perfectamente que la consulta, que no referéndum, carecía de validez, porque no cumplía ninguna de las condiciones del Código de Buenas Prácticas para Referendos de la Comisión de Venecia de 2006. El Tribunal Constitucional había declarado ilegal la consulta. A partir de ahí era solo un problema administrativo y judicial para los convocantes de la misma. Había que haberlo dejado en ese punto, y que el Govern de La Generalitat se presentara con las manos vacías antes los medios de comunicación europeos y mundiales.

    Desgraciadamente al Gobierno de Mariano Rajoy o de España (como se prefiera), le entró el miedo y optó primero por intimidar (enviando gran cantidad de Fuerzas de Seguridad del Estado), y después fue víctima del pánico y optó por la represión, proporcionando a «les soberanistes moderats», aquello que estaban buscando, imágenes de heridos y de la represión.

     También cayeron en la trampa, tendida burdamente por  Los Mossos d´Esquadra»,  las Fuerzas de Seguridad del Estado, al aceptar la solicutud de colaborar en la represión. Esto es una competencia transferida a los Mossos, que debieron haberse enfrentado solos a ella, esto es, a la tareas de desobedecer a la Fiscalía de Cataluña y a la manifiesta incapacidad para cumplir la Ley del Estado. Le pasaron el envenenado pastel de impedir la consulta a las FSE, y el Ministerio de Interior de España mordió sin dudar el pastel envenenado. Con ello convertían un problema administrativo (consulta ilegal), en una cuestión política internacional.

    El «soberanismo moderado» no tenía nada entre las manos para presentarse a la rueda de prensa post consulta del 1 de octubre, solo unos datos de participación y votaciones, que nadie con un mínimo de rigor intelectual podía o puede creerse. Sin embargo, el Gobierno de la Nación se las llenó de imágenes de represión, impropias de un Estado de Derecho. La trampa era burda, pero perfecta. Da la impresión de que el Gobierno de Rajoy al final sí creyó que esa representación escénica era un referendum. En realidad se trataba de un pulso o desafío al Estado español, que pretendía mostrar al mundo que el Govern de la Generalitat era capaz de desafiar al Gobierno de España.

     Hoy nadie habla de una consulta sin las mínimas garantías democráticas, sino de la represión en Catalunya. Tampoco ha sido la Semana Trágica en cuanto a violencia callejera. Hay muchos mitos entre el Estado Español represor y su oponente moderado catalán. Convocar y mantener una consulta declarada ilegal es un acto de violencia política pero difícil de plasmar, reprimirla por la fuerza también, pero esta es física y puede verse y fotografiarse.

                       Dui, Declaración Unilateral de Independencia

      La Dui, es un acto político hostil, que el Govern de La Generalitat debe pensarse mucho en utilizar. Hacerlo supone abrir fuerzas difíciles de controlar y de dirección imprevisible. Hemos advertido mucho sobre el camino yugoslavo, pero es muy similar al que ahora intenta recorrer Cataluña. La declaración unilateral de independencia por parte de Eslovenia un 25 de junio de  1991 hizo explotar la federación yugoslava, y pocos meses después se inició un periodo de guerra abierta que duró diez años. No es previsible que esto sucede en España, pero puede abrir el camino de un hundimiento generalizado del Estado de las Autonomías. La independencia eslovena, llevada a cabo apenas sin violencia, es la más similar a la pretendida por Cataluña.

         Lo que tampoco es admisible es que la defensa teórica del Estado español y del modelo Constitucional haya estado protagonizada por el franquismo residual, y por el españolismo más burdo y grosero, que ha inundado las redes sociales y las tertulias (Marhuenda, Inda o Ussia). Solo cuando han saltado las alarmas, justo en el periodo final (the day before), han aparecido comentaristas y tertulianos que hasta ahora no habían aparecido. Un Estado también necesita quien lo defienda.

          En un Estado caben diferentes realidades nacionales, de las cuales el catalanismo es una, de amplia y sólida base cultural e histórica. Los Estados también evolucionan en sus formas. Lo único que no cabe un Estado democrático, desarrollado a lo largo de los siglos es el soberanismo secesionista. Dicho más claramente, la única forma no admisible de separación o de ruptura en un Estado democrático es la Dui, o Declaración Unilateral de Independencia. Lo que queda clarísimo, y eso lo sabe El Govern, es que los resultados de la consulta del 1 de octubre no dan para una acción de semejante envergadura.

          Nota: http://www.bernatdedeu.cat/

 

El santo Antoni Gaudí


                     Algunas claves para entender la religión del catalanismo

Enrique Delgado

    En un principio, desde fuera y desde lejos, resulta difícil comprender como la burguesía catalana, conservadora y de derechas (CIU),  camina de la mano junto a partidos de izquierdas (En Comú Podem), republicanos (Esquerra Republicana de Catalunya), y anticapitalistas (CUP), en el camino de la independencia, o de la separación del Estado Español. La pregunta también se formula desde el otro lado: ¿Qué pueden tener en común partidos de izquierda, marxistas, republicanos, con la derecha burguesa más tradicional de Cataluña?.

     Llegados aquí alguno/a se preguntará qué tiene que ver todo esto con el inefable, malhumorado y genial arquitecto Antoni Gaudí. La respuesta es simple y escueta: La identidad nacional catalana se conforma casi como un hecho religioso y es, como se dice ahora, un sentimiento transversal, con sus propios mitos fundacionales, leyendas, historia y lugares sagrados. Leyendo la biografía de Antoni Gaudí, del holandés Gijs Van Hensbergen, entendí todo esto y albergué la sensación  de la inevitable «separación de Cataluña» de España, de una u otra manera. De aquí surge la necesidad imperiosa de buscar una alternativa institucional muy inteligente, que permita una salida aceptable para todos, salvo que lo que se quiera recorrer sea el «trágico camino yugoslavo».

            No se puede contemplar la posibilidad de una guerra, pero sí la de una separación inamistosa, o de que Europa imponga una solución dialogada.

                                   Antoni Gaudí y el sentimiento catalanista

        Hay que escribir Antoni, en primer lugar porque ese era su nombre, y en segundo, porque Gaudí rara vez respondía al que se dirigiera a él en otro idioma que no fuese el catalán. Monseñor Lluis Martínez Sistach es arzobispo emérito de Barcelona, cardenal de la Iglesia Católica, impulsor del proceso de santidad de Gaudí, y además inauguró en 2011, el templo mayor de la religiosidad catalana, La Sagrada Familia, junto a Benedicto XVI. Esta obra se sufraga exclusivamente con fondos y donaciones privadas, algo impensable en cualquier otro lugar de España. Es más, no permiten financiaciones públicas, pese al extraordinario coste y duración de las obras. La Sagrada Familia, el templo más alto de España es el estandarte de la religión nacional de Cataluña, que Gaudí abrazaba sin fisuras.

        Monserrat y Poblet son dos iconos del sentimiento religioso y nacional catalán, y Gaudía se sumergió en ellos a través de la Asociación catalanista d´Excursions científicas, en los que se estudiaba y descubría la historia catalana y sus paisajes y lugares. En 1878 el arquitecto Doménech  abrió el camino con su ensayo En busca de una arquitectura Nacional, que se considera el origen de la Reinaxença, o renacimiento catalán.

           En 1700 murió Carlos II, el último Austria español, y se abrió un periodo convulso denominado como Guerra de Sucesión, pero que también se puede considerar como 1ª guerra Civil española. Los Estados de la Corona de Aragón, entre los que se encontraba el Principado de Cataluña abrazaron la causa del archiduque Carlos, contrario al Borbón Felipe V. Aquí descubrimos que España era todavía una suma de diferentes Estados vinculados a la Corona pero independientes. Cataluña decidió seguir en su lucha contra los Borbones hasta el 12 de septiembre de 1714. El castigo por la rebelión fue el conocido como Decreto de Nueva Planta, en el que se borraba cualquier rastro del Principado de Cataluña, y se eliminaban cualquier fuero y derechos obtenidos a lo largo de siglos de Historia. Con esto solo se quiere decir que el sentimiento nacional catalán también tiene su propia fundamentación histórica. Por eso a finales del siglo XIX se genera el movimiento conocido como Reinaxença. Por eso Artur Mas quiso celebrar el primer referendum en 2014.  Lo que no puede admitirse son estas formas de separarse de un Estado Democrático, o incluso la de 1934 durante la II República, con la declaración unilateral de Independencia.

                             Antoni Gaudí, l´arquitecte de Déu

          Las obras de la Sagrada Familia, el templo más prodigioso de Europa, las inicia en 1860 la Asociación Espiritual de Devotos de San José, fundada por otro singular catalán José María Bocabella Verdaguer, obras de las que se hará cargo Gaudí en 1883. No parece posible que Antoni Gaudí llegue algún día a acercarse los altares, pero sin duda sería el primer santo catalanista, de una tierra de grandes santos, como es Cataluña.

          Gaudí estaba asociado o bajo el mecenazgo de Eusebi Güel y del marqués de Comillas, personajes que se enriquecieron en las Guerra de Marruecos. Por ello, tanto él como su obra padecieron la ira infinita de los anarquistas catalanes. En 1909 se produce el desastre conocido como el Barranco del Lobo, y la inmediata réplica de la Semana Trágica de Barcelona, en la que 23 iglesias y conventos son arrasados hasta los cimientos. En junio 1926 le atropelló un travía en un extraño accidente en Barcelona, en el que se sugiere que un anarquista le empujó bajo las ruedas. Morirá el 10 de junio en un hospital para indigentes de la Ciudad Condal.

             En 1936 la Sagrada Familia fue asaltada, quemándose la totalidad de sus estudios, las escuelas para trabajadores, todos sus planos y archivo, imposibilitando para siempre cualquier estudio sobre su vida y obra. La cripta, en donde reposaban sus restos fue quemada en su totalidad, y asesinados sus colaboradores directos. Su tumba fue abierta, profanada y sacados sus restos, que fueron esparcidos por las calles contiguas. En lo que fracasaron los anarquistas fue en el intento de volar con dinamita la Sagrada Familia.

            A partir de 1939 se abrió la segunda etapa de castigo y represión para el catalanismo, cuyo espíritu Gaudí quiso modelar en piedra. La Sagrada Familia constituirá o constituye ya, el símbolo nacional catalán y Gaudi su primer santo. Cuando se enfrenta a sentimientos de este tipo, cualquier razonamiento puede resultar inocuo, y a los sentimientos no se les puede someter, ni ofender.

Reflexiones sobre el Día de Melilla


 

                                                  520 años juntos

         Nunca se ha evidenciado tanto la división social, política, étnica y religiosa como en el presente Día de Melilla, del año 2017. Sin embargo, técnicamente estaba bien planteado, con tres días de celebraciones y actos lúdicos. El problema, el de siempre desde hace más de 15 años, es que se hace sin consenso. El gobierno local no pacta con nadie ni el tipo de conmemoración, ni las actividades a realizar. Sirven el plato festivo ya cocinado, y aunque bien cocinado, no todo el mundo se alimenta de la misma dieta.

         Las medallas de oro han resultado excesivas, como muchas de las concedidas en los últimos años. Poco mérito para una distinción así. En las medallas de oro de la Ciudad debe buscarse a personas o entidades que hayan desarrollado al menos parte de su labor en Melilla, y de cara a los melillenses. La receta es siempre la misma, o se acepta lo propuesto, o te quedas para vestir santos, da igual de qué confesión religiosa.

         Si Melilla se parece a algo ahora mismo, es a la Bosnia-Herzegovina previa a la descomposición de Yugoslavia, com Slobodan Milosevic como líder de los serbios y Alia Izetbegovic como líder de los musulmanes. Para llegar a la división étnica y religiosa de la ciudad no hacía falta un recorrido tan tormentoso y largo, lleno de lemas de cuatro culturas y de realidad virtual, espectáculo que también se ofrecía entre las actividades de este 520 aniversario.

                                   Cuestiones sobre las conmemoraciones

          ¿Qué sentido tiene inaugurar dos cañones de guerra y situarlos en emplazamientos muy visibles en el supuesto día del encuentro?. Apropiados resultan, porque la inmensa flota que acompañó a Pedro de Estopiñán (que sí vino a Melilla, pero no al mando de la misma), llegó pegando cañonazos, aunque menos de los previstos. Los hechos desmienten la palabras conciliadoras del Presidente de Melilla en su discurso institucional, porque las palabras se confirman con hechos, que no han existido ni antes ni después del Día de Melilla. Mientras los miembros del gobierno y sus áreas de gestión disfrutan de amplios espacios y de palacios rehabilitados, la oposición sigue ejerciendo su labor en tres cuartos oscuros, y representan a casi la misma parte de la población que el Gobierno.

         El camino de la división étnica y religiosa ya está iniciado, y también se está ahondado en él. La cuestión del Aid el Kbir, y la imposibilidad de sacrificar borregos marroquíes, ha planeado sobre la Feria de Melilla y sobre su día Institucional. En esta cuestión ha existido casi la misma cerrazón en un lado como en otro, con ausencia total de diálogo o de reuniones cara a cara, entre los representantes administrativos y los de la Comisión Islámica de Melilla, única entidad a la que no se invita a nada. No se ha propuesto ni una solo solución al conflicto, porque tan legítimo es querer hacer cumplir las leyes sanitarias españolas, como querer sacrificar corderos marroquíes. Han faltado soluciones prácticas y sobrado consignas religiosas. Es incomprensible que en el siglo XXI, no haya una manera legal de traer 3000 corderos marroquíes a Melilla.

                                              El Día de Melilla

               La conmemoración del Día de Melilla va cobrando cuerpo, y de una celebración con escasa presencia de público se ha pasado a un considerable lleno de la Plaza de Armas (la que esconde los resto del pasado árabe de Melilla). Eso sí, sin la presencia o colaboración de la otra mitad de la sociedad. Es cierto que el presidente Mustafa Aberchán cumplió con los rituales institucionales en 1999, pero sin ofrenda ni homenaje a Pedro de Estopiñán, una figura histórica absolutamente desconocida.

              Las celebraciones del Día de Melilla contaron con un extraño incidente no muy aclarado, el de la suspensión del Water Slide en la tarde del sábado 16. Es incomprensible que con una presencial policial tan desmesurada, alguien pudiera tirar piedras sobre la plataforma deslizante, que no fuese detenido, y que las Fuerzas de Seguridad del Estado no ocuparan de inmediato la supuesta zona de lanzamiento de piedras, para que la diversión pudiera continuar en los horarios previstos.

             Los fuegos artificiales fueron una novedad muy vistosa, la propuesta lúdica y el conjunto del Acto Institucional correctos, pero solo para la mitad de la ciudad. Todo ofrecía una sensación de realidad virtual.  Este no es el camino  de una ciudad que se promociona como la de las Cuatro Culturas. A veces da la sensación que el Presidente de la ciudad es consciente del abismo de la división social y ofrece diálogo y consenso, pero luego no prosigue por ese camino, el único posible, si se quiere tener un futuro común.

       Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/09/17/pedro-de-estopinan-una-historia-oscura/