El regreso a Melilla


         «La solución del enigma de la vida en el espacio y el tiempo, reside fuera del espacio y del tiempo». Ludwig Wittgenstein     

          El regreso siempre es difícil, porque nunca se vuelve a la situación previa. Todo viaje, todo acontecimiento marca un cambio en cada vida, incluso en nuestra forma de ver las cosas. Estamos sujetos a  cualquier   modificación que se produzca en nuestro entorno . Hay cosas aparentemente pequeñas que pueden perturbarnos más, que sucesos de mayor calado.

          Debajo de este amanecer en el avión que hacía el recorrido Madrid-Melilla, hay un país hundido en la depresión económica y anímica. Se percibe muy claramente en cada calle o en cada rincón que se recorre. Melilla está aparentemente al margen de todo esto, pero es solo una sensación aparente, un espejismo que puede difuminarse en cualquier momento. El frío, en la Meseta, siempre es un indicio de la próxima llegada de «los lobos», cuando al no encontrar comida en las montañas por las bajas temperaturas, iniciaban la bajada al terreno más cálido y llano. Y este año, en febrero ha hecho mucho frío. Dice un refrán que al tiempo no se lo comen los lobos y al final, aunque tarde, el invierno ha llegado y extendido su frío manto. Otra cosa que se percibía claramente desde las alturas, en el viaje de ida, son los signos de la sequía. En los grandes ríos españoles ya han dado la alarma por el bajo caudal y las heladas de invierno, un mes que debería ser lluvioso, va a agravar la situación de la próxima cosecha.

         Me parece adecuada la parábola del «tiempo de los lobos», pero no referida a una situación política determinada o a un momento político concreto. Me refiero al lobo del capitalismo voraz e insaciable que está ya desmochando y podando (febrero es tiempo de poda),  los logros de «la clase trabajadora», conquistados a lo largo de la historia, desde los tiempos de Espartaco, hasta los de Carlos Marx, y desde él en adelante.

             Ya hay un gran lobo capitalista, el magnate mundial del juego, dando vueltas por España, para intentar implantar una zona similar a Las Vegas, pero en nuestro país. De aceptar sus draconianas propuestas, sería como  segregar una zona completa de España y entragarla directamente, con cesión de soberanía, a la voracidad del capitalismo implacable. Si esto es un indicio de lo que nos espera, la situación empieza a vislumbrase como alarmante.

Frente a la ira de los dioses


              Los humanos frente a los dioses antiguos

  Los dioses de la antigüedad eran coléricos y vengativos. Le hacían trampa a los humanos. Hubo algunos como Prometeo que le arrancaban algo a los dioses, el fuego, y luego lo pagaban muy caro. Prometeo fue encadenado un una montaña de Afganistán, condenado a que un buitre le devorara el hígado durante el día, y que le volvía a crecer por la noche. Casandra tenía el don de la profecía, pero los dioses consiguieron que nadie la creyese y así anularon su don. Son innumerables los ejemplos de  castigos que infligían aquellos dioses demasiado humanos.

      Los dioses del Olimpo hacían participar a algunos humanos de sus decisiones y rencillas, pero cuando el humano tomaba parte por alguno de los bandos, la facción derrotada solía vengarse y condenaba al humano a repetir eternamente trabajos absurdos, pero infernales,  como llenar constantemente de agua un barril sin fondo, o subir rocas a lo alto de las montañas y que se caían inmediatamente, tras ser colocadas en la cima. Instalados en el Olimpo, los dioses perdían cualquier contacto con la realidad humana.

         La situación actual, me recuerda más que ligeramente a las historias de los dioses de la antigüedad. La clase política en el Poder, salvo raras excepciones, crea nomenclaturas a las que muy raramente se accede. Instalados en sueldos vertiginosos, en privilegios que mantienen durante años y que luego transforman en vitalicios, pierden el contacto con la realidad. Protegidos por sueldos hasta 10 veces superiores al de un trabajador medio, no pueden saber qué es mantenerse con una pensión media de 500€ mensuales o un sueldo poco más que mil eurista (el de cualquier funcionario español).

        Por eso, cuando oigo que se van a pedir esfuerzos a los de siempre, en un país como España, que tiene un salario mínimo de 670€, una pensión media que no alcanza los 600€, un pensión mínima de 370€ y un salario medio de sus funcionarios de 1200€, pienso que esa clase política en el Poder ya  no sabe lo que dice, y que perdió el contacto con la realidad hace mucho tiempo.

       Y que no se le ocurra a nadie ayudar a los humanos, o tomar partido por alguno de los bandos de los dioses, porque entonces probará todos los rayos y truenos lanzados desde El Olimpo del Poder. Se acostumbraron tanto  a la adulación y a la mentira, que cualquier verdad, por pequeña que sea, les irrita sobremanera.

Teodora, emperatriz de Bizancio


        Θεοδώρα, αυτοκράτειρα του Βυζαντίου ( Teodora, autokráteira Bizantiou). Teodora, emperatriz de Bizancio        

         Mostrar sin decir, señalar sin juzgar. El poder como instrumento para hacer cosas, o el poder como estrategia, tengo o no éxito. Al primer tipo se le exigen resultados, y al segundo no. Esto explicaría el porqué algunos mantienen el poder per sé, hagan lo que hagan y otros lo pierden en cuanto no hacen lo que se espera de ellos. Escribimos ahora que se han hecho públicas las cosas y lo seguimos haciendo mediante la parábola.

             Bizantino es sinónimo de complejo y enrevesado. En las cortes bizantinas reinaba el emperador y en algunos casos, algunos fueron más conocidos por el nombre de sus mujeres, como es el caso de la gran emperatriz Teodora de Bizancio, la emperatriz por excelencia, un personaje histórico fascinante y más conocida incluso que su esposo, Teófilo, al que nadie recuerda casi por nada.

            Apartadas de los aparatos de poder en cualquier lugar del mundo y en cualquier periodo histórico, las mujeres tuvieron que desarrollar complejos mecanismos de supervivencia, para poder influir en un mundo que le era negado, el de la política, para la que están tan capacitadas o más, incluso que los hombres. Uno puede enfrentarse al César y salir vivo, pero rara vez podrá contarlo si al que se ha enfrentado es a su mujer.

             Salvo en algunos países centroeuropeos y nórdicos, las mujeres rara vez escalan por la pirámide ya de por sí impracticable, del Poder. Lo normal es que aprovechen la ascendencia y prevalencia de sus maridos (Hillary Clinton,  Cristina Kirchner, Eva Perón o incluso Ana Botella), para escalar de modo rápido en los pasillos políticos y así poder enfrentarse en igualdad de condiciones a los hombres. El ejemplo de Margaret Thatcher no es usual por debajo del paralelo 50.

           En el Imperio Otomano las mujeres estaban recluidas en el Harém, sin embargo algunas como Roxelana o Hurrem, alcanzaron un grado de notabilísima influencia y gran capacidad política, tanto que el Gran Suleimán el Magnífico, no podría entenderse sin ella.

         En Francia apenas ya se recuerda a la socialista Segolane Royal, que se enfrentó a Nicolás Sarkozy, resultando derrotada en las presidenciales francesas de 2007. Sin embargo, para obtener ese derecho, libró las más duras batallas contras los elefantes del Partido socialista francés, que se fiaban menos de ella que del propio Sarkozy. Algo parecido está ocurriendo en España, en donde la socialista Carme Chacón, ya parte con desventaja con respecto a Rubalcaba, sólo por el hecho de ser mujer y joven.

       En el caso melillense,  creo que hay que huir siempre de la crítica fácil. Pienso que estamos más cercanos al modelo florentino de los Medicci, cuando la prevalencia de esta familia, que coincidió con el gobierno de Lorenzo de Medicci, les llevó a adueñarse prácticamente de la ciudad entera. Contra él, contra los poderosos  y sus abusos, contra los del Papa y La Iglesia, clamó hasta que fue llevado a la hoguera, el célebre dominico Girolamo Savonarola.

        No por previsible, deja de ser todo menos incierto

Nota: Carmen Romero, esposa de Felipe González. Diputada entre 1989 y 2003. Carmen Romero llegó al Congreso en 1989. Su inclusión en las listas por Cádiz, cuando Felipe González era presidente del Gobierno, provocó un gran revuelo político y social en la provincia gaditana. Fue muy criticada por los dirigentes del Partido Popular que denunciaron «favoritismo». El País, 24/12/2003.

            

Los Bloques de Álvaro de Bazán


              El inexorable avance del PGOU de Melilla

 El Plan General de Ordenación Urbana ( PGOU), avanza hacia Melilla sin que prácticamente nadie llegue a enterarse de muchas de las cosas que van a suceder. Como documento, pese a su obligada exposición al público, es prácticamente inextricable. Sabemos que retrasaron todo lo posible su aprobación, o dilataron los plazos de redacción, para que su vista y aprobación definitiva coincidiese con un Gobierno Estatal del partido Popular, porque en Melilla, uno de los grandes negocios, es el terreno, que al ser limitado, está a precio de oro.

       Con terreno por vender se financia un gobierno entero sin que le haga mella la crisis. Por eso están tranquilos y sin preocupaciones aparentes. Hay una inmensa tarta de recalificaciones de terrenos, de rústicos a urbanizables, o de la transformación de los cuarteles abandonados por El Ejército en áreas urbanas nobles. Todo eso está por venir y nadie se entera de nada y casi nadie puede enterarse. 

              En Melilla no ha habido burbuja inmobiliaria, pese a tener casi 3000 viviendas vacías. Todos los días se tiran casas viejas y se solicitan y conceden licencias para obras nuevas. Nada parece detenerse en Melilla. Los precios de las viviendas nuevas apenas han bajado, pero se necesita más y más terreno. Se compra cada palmo de terreno y luego da igual que la mitad del inmueble se quede semi vacío durante  años, o totalmente deshabitado. La presión de las constructoras es enorme y ningún gobierno parece resistirse a ellas. La Melilla del futuro se está decidiendo ahora y no sabemos cual va a ser. Tampoco sabemos quien maneja los hilos de todo esto.

        ¿ Caerán los Bloques de Álvaro de Bazán?, ¿ caerán los bloques de las calles Infantas Elena y Cristina ?, ¿ caerán el antiguo pabellón de deportes Lázaro Fernández?. ¿ Quién lo sabe ?. Quizá no necesiten tirar nada de eso y echarse a la opinión pública encima, porque dispongan de las suficientes alternativas. De momento ya han dicho que lo que era una prioridad con el gobierno socialista de Zapatero (devolución de las competencias en urbanismo), ya no lo es tanto con el gobierno popular de Rajoy. Algo más tranquilos nos quedamos, por el momento.

La broma, inapropiada, del Ministro García Margallo


       Un Ministro debe siempre contenerse, aunque se sea García Margallo, nieto del General homónimo, causante de una guerra con Marruecos, la de 1868, y que cayó abatido de un balazo, en las inmediaciones de la frontera de Melilla. La guerra de 1868, la de Sidi Ouariach, fue una de esas demostraciones de pundonor militar, que tuvieron que arreglar luego los políticos. Fue una guerra absurda, porque al final hubo que retranquear la frontera y dejar el monte de Sidi Ouariach, el morabito y el cementerio en el lado marroquí.

        Ir a un Consejo de Ministros de La Unión Europea, como fue García Margallo y espetarle a un diputado inglés Charles Tannock que Gibraltar es español, es invitar a los gibraltareños a decirnos que «Ceuta y Melilla son marroquíes», o al menos así lo han entendido en Canarias, otra zona sensible a este tipo de bromas. Hay cosas que uno debería callarse como norma, y cuando uno es Ministro de España, entoces la norma se convierte en obligación.

     Afortunadamente se impuso la cordura en el novísimo Ejecutivo español y Rajoy cumplió con una tradición no escrita de visitar Marruecos, en el primer viaje del Presidente del Gobierno de España, pese a que al parecer, existía la intención de no hacerlo, en algún sector del nuevo Gobierno.

          El Presidente Mariano Rajoy viajó a Marruecos, puso flores en la tumba de Hassan II, fue recibido por el nuevo Presidente marroquí, el islamista Abdelilá Benkirane y realizó la visita protocolaria al Rey Mohamed VI. Por supuesto no se habló de Ceuta y Melilla, como sí le exigían hacer al anterior Presidente Rodriguez Zapatero. Que vayan tomando nota en Melilla. ¿ Volverá Aznar a la frontera melillense ?.

       La broma ha provocado, que en el diario El Día de Canarias, reclamen abiertamente la independencia de España, y que se pronuncien directamente sobre «la marroquinidad» de las dos ciudades españolas. Por si alguien no cree semejante disparate editorial, aquí dejo el enlace. Espero ya una protesta formal de las autoridades ceutíes y melillenses, dirigida a  este diario. Bien empezamos y llevamos sólo un mes de los próximos ocho años.

Nota: http://eldia.es/2012-01-22/ULTIMA/20-Gibraltar-Ceuta-Melilla-Canarias.htm

PD: Interesante artículo del periodista Ignacio Cembrero en su blog: «Mariano Rajoy en Marruecos: un beso a la llegada, dos al marcharse».

http://blogs.elpais.com/orilla-sur/2012/01/le-chef-du-gouvernement-espagnol-au-maroc.html

¿Quién nombra a los nombramientos?


 

              Decía Ludwig Wittgenstein que: «No todo puede ser expresado mediante proposiciones, esto es, con el lenguaje, sino que algunas cosas solo puede ser mostradas», y para ello no hay mejor manera que con la parábola, que además de un recurso linguistico, es una también una expresión matemática.

          Oficialmente el que nombra a los cargos que representan a la Administración del Estado en Melilla, es el Delegado del Gobierno, que es el que tiene la capacidad potestativa y esto es un hecho. No podemos juzgar a las personas, porque no conocemos sus motivaciones y casi tampoco podemos juzgar sus actos, porque no conocemos la intención con que fueron o son realizados.

      Solo podemos ver y mostrarnos sorprendidos, o incluso algunos totalmente de acuerdo con aquello que se nos manifiesta. Quizá se puede intuir cierta lucha soterrada que no se manifiesta a la vista. No es explicable que a casi tres semanas desde el cambio representativo en la Delegación, no está completo todo el organigrama , tanto de la propia Delegación, como de sus entidades periféricas. Aunque al final tampoco este hecho tendrá excesiva importancia, puesto que Manuel Céspedes Céspedes, tardó tres meses en ser relevado de su cargo,  en el año 1996. Tambíen hay que acordarse de cuando se iba a nombrar a Manuel Céspedes como Delegado en 2004 y le birlaron la cartera, o el nombramiento en el último momento, y se nombró a Fernández Chacón.

       Los mecanismos y las estructuras  de poder son muy complicados e intrincados, sobre todo cuando se está copando absolutamente todo el poder. Falta gente para tanto cargo y además, cada nombramiento repercute tanto en el partido al que se pertenece, como en la propia composición de La Ciudad Autónoma. Un nuevo cargo, crea un hueco que deber ser rellenado, o no. Yo solo veo una oportunidad perdida, en no aprovechar este momento, para adelgazar la magnitud del Gobierno autonómico.

     Como decía hace unos días y decían los romanos: «Nada nuevo bajo el Sol».

Nihil novum sub sole


Nada nuevo bajo el Sol

        Si alguien sabía de política, del arte de amar, y de tantas otras cosas, eran los romanos. Nada de lo que sucede ante nuestros ojos debe sorprendernos, porque todo  ha sucedido ya. El viejo adagio latino que encabeza este comentario, es una máxima inmortal. Sirve para cualquier época. Muchos se sorprenderían de lo actual que resulta la: «Guía para ganar elecciones», de Cicerón, o la asombrosa descripción de las intrigas y ambiciones políticas contenidas en: «La conjuración de Catilina», de Salustio.

         Ahora estamos viendo un baile de nombres en Melilla, con ocasión de los nuevos nombramientos y nada hay que reprochar a nadie, porque son cargos de «libre designación». Lo único que me asombra es que ahora estos sean vistos como un dechado de virtudes y de eficacia colectiva , y los anteriores fuesen calificados como «cargos de partido».

         Son lo mismo ahora que hace cuatro u ocho años. El Delegado del Gobierno es tan libre de cesar como de nombrar. Nunca entendí porqué se reprochó al anterior Delegado melillense (Gregorio Escobar), tal o cual nombramiento o determinado cese, o determinada actitud y no entiendo porque se elogia en el actual, Abdelmalik el Barkani, que haga lo mismo. Ambos fueron designados por sus respectivos partidos, y ambos nombran a personas de su confianza y de su entorno políticoo, para los cargos de confianza. Tan de «partido» son antes, como lo son ahora, tan independientes antes, como ahora.

             En conjunto y a todos, desde El Alminar de Melilla, les damos la enhorabuena por sus nombramientos, y a todos les deseamos suerte y buen criterio en el desempeño de unos cargos, en los que deben trabajar para todos los melillenses, sin distinción alguna, como dijo el nuevo Delegado del Gobierno Abdelmalik el Barkani.

      Nota: De todos los nombres, hay una que destaca y es el de Francisco Avanzini Rojas, repuesto por libre designación, en el mismo lugar en el que fue cesado por el mismo motivo. Es todo un ejemplo de longevidad en la Administración de Estado. La foto que ilustra esta reflexión, es la de un jovencísimo Avanzini, en el funeral por la muerte de Franco, el día 21 de noviembre de 1975. Está hecho con cariño y también le deseamos que alcance el retiro que se merece.

      PD: La última expresión de agradecimiento y enhorabuena quiero que sea para mi amiga Irene Flores, nueva Jefa de Prensa de la Delegación del Gobierno. Espero que culmine con éxito, la oportunidad que la vida le ofrece y que ha merecido, sin lugar alguno a la duda.