El brasero solar


 

             Todo resulta ser siempre una combinación de factores. En una ocasión escribí que no creía en la posición privilegiada de La Tierra en el Sistema Solar. La misma posición y distancia pero con un eje perpendicular, convertiría al Planeta Azul en una olla de vapor hirviente. La misma posición y eje inclinado, pero si rotación, haría que tuviésemos dos caras, como La Luna. Una fría y otra en la que ya haría tiempo que habría desaparecido todo rastro de vida humana, animal y vegetal, salvo formas desconocidas que pudieran sobrevivir con temperaturas superiores a 100 grados y a un día perpetuo.

                    Aun así, con la perfecta combinación de estos tres factores (distancia, rotación y eje inclinado), hay inmensas zonas del planeta que son desiertos, hirvientes o helados, sin que haya mediado la nefasta acción del hombre sobre el clima terrestre. Solo se puede sobrevivir en una estrecha franja del planeta y ayudados por otra combinación de factores climatológicos, y a la acción de la especie humana sobre el entorno.

                       Melilla es la única ciudad que desde una determinada posición, puede ser fotografiada entera. No sé si estas tres fotografías, de toda la ciudad, darán una idea del brasero en el que hemos vivido en los últimos 10 días, especialmente en la parte central de esta última semana.  Las imágenes son del día en el que hizo más calor. El aire parece arder. La sensación de calor se transmite en las imágenes. Todo parecía asolado.

Oasis de Sidi Yahia Benyouness


                  El santo musulmán patrón de Oujda

       La ciudad marroquí de Oujda está situada junto a la frontera de Argelia. Oujda alberga muchas cosas y una de las más conocidas es su oasis, con aguas procedentes de un manantial, que conforma el espacio que alberga el morabito de Sidi Yahia Benyouness. Hubo un tiempo en que los musulmanes tenían santos, hombres que en su día contribuyeron a la difusión y asentamiento de la religión musulmana o Islám, algo que no hay que confundir con el islamismo, que es un movimiento religioso con características políticas.

        Todo el norte de África se islamizó gracias a la influencia de los morabitos o santones, Andalucía estuvo llena de ellos, que fundaban cofradías o zaouías para la predicación del Corán. Muchos no tuvieron éxito, o sus discípulos o seguidores desaparecieron pronto. Sin embargo, muchos de ellos se asentaron en su zona de origen e incluso se expandieron en un área de influencia. Melilla cuenta con un importante centro de culto, la Zaouía Alaouía o Cerro de la Palma Santa.

         Los morabitos están siendo barridos por la nueva ola de islamización, que no tolera ni admite este tipo de cultos. En Ceuta fue atacado el morabito de Sidi Embarek; y el de Sidi Hamed el Hach, en la parte más lata del Gurugú, está ya arruinado y la tumba saqueada. Eran lugares de peregrinación y de refugio.

                                 El santo escondido de Oujda

        Los seguidores de Sidi Yahia Benyouness, el escondido, («Makhfi» ó «Moul el Waada» ), no construyeron monumento alguno y no identificaron su tumba de forma alguna, para así preservarlo de las iras ortodoxas de su momento y también de las futuras. Unos dicen que está enterrado junto a la antigua fuente, otros que está bajo los árboles, o en uno concreto, en donde los fieles, dicen que mujeres, colocan trozos de tela y exvotos. En Melilla existió una higuera santa, en donde se practicaban este tipo de rituales, en el lugar que hoy conocemos como cerro de Santiago*.

         El antiguo manantial o fuente se secó, el gobierno marroquí remozó toda la zona en el año 200o. Hoy es un inmerso parque a 6 kilómetros de Oujda, con canales de agua, una amplia arboleda y un edificio que conmemora la presencia del santo protector de la ciudad en las inmediaciones. Conoció épocas de esplendor ene l pasado, pero al menos se ha preservado. Los lugareños le atribuyen notorias influencias benéfica. Es un lugar de paz  de desconocido origen.

       Para unos se trata del enterramiento de una rabino judío procedente de España y que recaló allí en el siglo XIV, para otros es un lugar de veneración de Juan el Bautista, conocido como Sidi Yahia entre los musulmanes. Los marroquíes dicen que se trata del Sidi Yahia Benyouness o «el escondido». En cualquier caso un lugar común para las tres religiones monoteístas. No podemos ir a todos los lugares, pero colaboradora del Alminar, nos ha proporcionado las fotografías actuales del lugar, al que sin duda habrá que ir.

Gobernando con su enemigo


                                Digan lo que digan o silencien lo que silencien, lo que está sucediendo en Melilla es evidente para los que están en la trinchera de observación,  que rodea a la lucha política. Ocurre que en nuestra ciudad no hay analistas políticos que se arriesguen a hacer conjeturas, o es un tipo de opinión que no se fomenta, salvo en los editoriales, que son siempre interesados y nada imparciales.

              La enemistad política y personal entre el presidente Imbroda y el que fuera el primer presidente de la ciudad, Ignacio Velázquez, es tanto política como personal, y hunde sus raíces en la noche de los tiempos. A Ignacio Velázquez no se le publicaban fotos de sus ruedas de prensa, y en algunas ocasiones ni siquiera se le citaba. Eran las consignas impartidas en una ciudad, en la que existe una censura de prensa no reconocida, pese a estar prohibida por La Constitución. Esto es algo que sucede en todos los medios de comunicación de España, pero enmascarado bajo todo tipo de eufemismos. La información que nos ofrecen esta muy cribada. Por eso llama la atención al entrevista de 3 páginas con Ignacio Velázquez, presidente del PPL  y que sin embargo no ha sido subida a internet, publicada por el diario El Faro.

               Quién hasta este momento disponía de una cobertura ínfima, y del que no se publicaban fotografías, recibe de repente un  despliegue máximo. Quien lea detenidamente la entrevista, podrá entender de qué manera se va a atar en corto, al recién elegido como Presidente de Melilla.

                          El Presidente en el nido de las águilas

             El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, siempre acude a los actos y celebraciones públicas     de la ciudad, y siempre se deja ver, aunque sea solo unos instantes. La cercanía es mayor en la Feria medieval, dada la estrechez del lugar, y en donde suele siempre protagonizar imágenes interesantes y que dan pie a comentarios de varios sentidos. Eso sí, se dispone solo de un instante y se precisa estar muy atento a lo que sucede alrededor. Ningún encuentro es forzado y todo sucede bajo las reglas del azar. Este año se ha dejado ver junto a la muestra de aves rapaces, en el nido de las águilas, algunas muy llamativas y vistosas. Las aves rapaces siempre resulta enigmáticas y cautivadoras, con su siempre atenta mirada.

                En toda esta situación de pacto forzado, hay un elemento de desequilibrio en la oposición, y es la presencia de Ciudadanos (la lista sin partido), sobre cuyo futuro político nada puede preverse. Las elecciones generales del próximo otoño, harán volver parte de esos votos hacia el Partido Popular, lo que podría conducir a esta neoformación hacia una desaparición paulatina, algo más rápida que las del PPL del propio Ignacio Velázquez. La situación actual es inestable, y en un futuro próximo  le podrían no faltar otros apoyos al Presidente actual.

                     La previsible derrota electoral del Partido Popular en el conjunto del Estado, puede convertir en humo los actuales pactos, y alterar por completo el desintegrado panorama político presente. El Gobierno de Rajoy se sustenta sobre una mayoría parlamentaria, que ya no tiene el mismo sustento social. Un cambio deseable de mayorías en Madrid, volvería a dejar aislado al gobierno de Melilla. El futuro estable de la ciudad, pasaría ya por pactar cualquier gobierno, o conformar cualquier alternativa política, con Coalición por Melilla.  Cuanto más se tarde en aceptar esta realidad, peor será.

Estampas medievales en Melilla


 

             El año es largo, y debe tener a lo largo de el diversos puntos de ruptura (navidad, ramadán, semana santa, carnaval, feria medieval), para permitir la desconexión con la realidad circundante, y obtener solo imágenes , instantes visuales que diferencia unos años de otros. Estos cinco puntos de ruptura, narrados año tras año en El Alminar, reflejan la evolución o el retroceso de ese entorno y también nuestra propia evolución y perspectiva con los acontecimientos que observamos y de los que participamos. No todos los años vemos lo mismo, ni nos fijamos en las misma cosas. Lo que un año llama la atención, otro no, o ha desaparecido.

                Objetivamente esta Feria medieval ha sido algo más reducida que la del año pasado.  Se sigue apreciando un ligero descenso en la participación. La crisis ha pasado factura. Los años en que surgió eran los últimos de la vorágine del gasto. Lo que asombra, es que se consiga ofrecer casi lo mismo con 93.000€, que es el gasto de este año, que lo que se ofrecía hace algunos años con el doble o algo más de presupuesto.

               En cualquier caso es necesario algo de diversión y fiesta, aunque el entorno ideal de Melilla La Vieja sea incómodo y agobiante para la afluencia de público. Por un lado es bueno estar sometidos por una horas  a esas incomodidades de espacio, para recordar lo que debió sufrir allí la población melillense, recluida en ese entorno asfixiante, en la larga noche de los 400 años (1497-1860).

                                 El paso de las ocas

               Este año se llevaron la palma las disciplinadas y marciales ocas, conducidas por un buen pastor. Viéndolas así, sin romper la formación, se entiende visualmente, el porqué los nazis utilizaban este tipo de paso para sus desfiles, conocido como el paso de la oca. La misma marcialidad gregaria, pero en este caso, solo se trata de graciosos animalitos. Lo lamentable de «aquello», es que compartían especie con nosotros, por muy increible que nos parezca.

Los sacrificados del juego del Poder


                Frases para la historia

          «Duele mucho, el injusto sacrifico de los amigos, por unas normas que otros se imponen, o quieren imponer a otros». Presidente Imbroda, julio 2015.

       «It hurts very much, the unfair sacrifice of the friends, for a few procedure that others impose on themselves, or they want to impose others». President Imbroda, July 2015

      El Poder y su ejercicio es una picadora de carne.  Hasta ahora solo habíamos visto caer a personajes de la segunda línea, peones, pero no a piezas que protegen al rey, tales como alfiles, caballos o torres. Miguel Marín y Mª Antonia Garbín lo han sido todo en los últimos 24 años, pero parece haberles llegado la hora del retiro. Ambos surgieron como personajes políticos emergentes en la presidencia de Ignacio Velázquez, pero tras su regreso a los aledaños del Poder, han sido sus primeras víctimas. Se han dicho muchas cosas a lo largo de este tiempo contra Ignacio Velázquez y su PPL (Populares en Libertad), a lo largo de los últimos 4 años, algunas de ellas difícilmente perdonables. La mayor parte de esas frases han salido de la boca de Miguel Marín. No se entendió aquella beligerancia procedente de quienes le debían «la canonjía» y el haber salido de sus anónimos  destinos en los inicio de la década de 1990, para convertirse en personajes políticos omnipresentes a lo largo de las dos últimas décadas.

      La bestia del Poder lo devora todo. Raro es el político que no ve sacrificada o alterada hasta su vida personal, por mantenerse en un engranaje que no conoce amigos, o no entiende de sacrificios injustos. Mantenerse en esa cima, durante tanto tiempo no es fácil. Salir indemne de ella es casi imposible.

La Luna llena de Julio


            Todos los meses tienen Luna llena, pero esta empezó el día uno. La Luna es la compañera siempre presente, aunque no siempre visible, pero también atrapada sin remisión posible en la órbita de La Tierra, alrededor de la que ejecuta una curiosa danza u órbita, que la hace presentar, también siempre, la misma cara. Todo puede verse de otra manera, siempre hay otro modo de ver las cosas, salvo a la Luna, de la que solo puede contemplarse una misma cara. Su otra cara, la llamada oculta, nunca podrá ser vista debido a la ausencia de luz. Una cara en permanente tiniebla o noche, y que por las exploraciones realizadas se sabe que es totalmente diferente. No presenta cráteres o manchas y es completamente lisa. La Tierra que la atrapa, también le sirve de pantalla. Los impactos de los asteroides nunca dejaron su huella en su otro lado o cara. La primera imagen del mes de julio, mese solar y de calor junto con agosto, se inició con una hermosa luna llena. Julio es un mes de luz, pero a lo largo de sus 31 días, el Sol acortará su dominio en 42 minutos, aunque mantendrá su potencia en la parte más calurosa del día. Sus rayos nos llegan casi perpendiculares. Hemos visto y veremos muchas lunas llenas, pero ninguna será igual. Ninguna nos cogerá en el mismo lugar o posición.

Doce, par y pacta


La aventura equinocial de Ignacio Velázquez

          Ignacio Velázquez siempre se ha movido en claves de derecha y de Estado. Su viaje es perfectamente comprensible  y explicable. Es un político que siempre ha estado y estará en el entorno de la derecha popular. En 1998 una conjura palaciega, dirigida por Juan José Imbroda puso fin a sus excesos como gobernante, que fueron muchos. En 2015, en una batalla abierta iniciada en 2011, y a la vista de todo el mundo, Ignacio Velázquez ha puesto fin a los excesos de Juan José Imbroda, que también han sido muchos.

          La derecha política nunca renunciará a Melilla y toda esta batalla, que ha sido muy feroz, debe analizarse desde este prisma. Es verdad que a Ignacio Velázquez y su PPL (Populares en Libertad), no le han salido las cuentas, pero tampoco a la derecha popular de Imbroda, que se ha quedado en 12 diputados y sin mayoría absoluta.

            En las elecciones de 1999, con un PP presidido por Ignacio Velázquez y que se quedó con 5 diputados, la UPM (Unión del Pueblo Melillense), de Imbroda, con solo 2 escaños, consiguió  hacerse con el Partido Popular completo, instalándose en 2000 en la Presidencia de Melilla. Ahora, en 2015, y con una agresividad nunca vista en su contra, y mantenida en intensidad a lo largo de cuatro años, el partido de Ignacio Velázquez, con solo un escaño, el de Paz Velázquez Claravana, ha conseguido atar a Polifemo con una cadena, de la que no será capaz de desatarse.

          La gente, los electores melillenses, pudieron votar menos al PP de Imbroda, pero no lo hicieron. Había otra alternativa posible, pero algunos no se atrevieron a otorgar la Presidencia de la ciudad a un candidato de Coalición por Melilla. Ahora, no es posible lamentarse o rasgarse las vestiduras por este resultado. Siempre hay otras alternativas, pero hay que hacerlas o votarlas.

                                           La Paz de Velázquez

              El primer consejero de presidencia de Imbroda fue Ignacio Velázquez, al que nombró para ese puesto tras derrocar a Mustafa Aberchán en la moción de censura del año 2000. Las navidades se prometían felices pero la sentencia de la inhabilitación definitiva del que fuera primer presidente de Melilla se conoció en aquellas fechas. El disgusto del ya presidente Imbroda fue inmenso, según reflejan las crónicas. Las cañas de entonces se han tornado hoy lanzas y la marea ha cambiado de sentido.

                 El Alminar surgió a la vez que el desembarco de Ignacio Velázquez en Melilla, y dimos cuenta de el de modo pormenorizado. Cuando todos los medios de comunicación vetaron a Ignacio Velázquez, aquí publicamos una carta suya dirigida al presidente Imbroda. También tenemos una colaboración dedicada a la figura de Fidel Pagés. Fuimos los únicos que publicamos la fotografía completa de su presentación en Melilla junto a Fernando Arrabal, el melillense más insigne de todos los tiempos. La fotografía publicada eliminó siempre su presencia junto al escritor.

              No le han salido las cuentas a nadie. La presencia de la izquierda en Melilla es testimonial, y el votante melillense es mayoritariamente de derechas. Estamos asistiendo a algo más que a un pacto de gobierno. Estamos ante el posible relevo generacional en el PP de Melilla, y también en el del Poder. La maniobra es muy profunda. Imbroda deberá renunciar en algún momento a lo largo de los próximos cuatro años, y su sucesor no estará ya ni en el entorno familiar, ni en el de los políticos procedentes de la UPM.

             La libre designación en la derecha ya se ha acabado. De momento dos importantes nombres, Miguel Marín y Mª Antonia Garbín, ya están fuera. La puerta no volverá a abrirse en sentido contrario. En los próximos meses, La Ópera seguirá dejando fuera a muchos nombres. En 2019 la renovación será completa en el PP. Su futuro está en paz.

      Nosotros seguiremos apostando por  un futuro en el que la izquierda tenga presencia  en nuestra ciudad.

  Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/04/01/cartas-al-director/