Vicente Moga, despedida en el Hospital del Rey Galardonados Melilla Monumental Los últimos días del presidente De Castro
El presidente De Castro en el Hospital del Rey
Ahora ya solo es tiempo de reflexiones, porque todavía seguimos viviendo este final, este desmoronamiento por etapas, por días, por actos. Dentro de no muchas semanas todos será recuerdo u olvido de un sueño que transmutó en pesadilla, según cuentan los que estuvieron allí dentro, según muchos de los que lo vimos desde fuera. Importa el final e importa mucho, lo hemos escrito en otra ocasiones. Ya no es momento de defender a nadie, porque se van a emitir muchos juicios sobre lo sucedido en esta ciudad, pero tampoco de hacer leña alguna del árbol a punto de caer.
Eduardo de Castro es todavía el 5º Presidente de Melilla. Para la historia, para la ciudadanía, para los medios de comunicación, para casi cualquier ámbito, es el gran villano de esta historia política que ahora concluye, pero no es ni con mucho, el mayor responsable de la sucedido, ni el único, y casi podría decirse que los verdaderos y grandes culpables se están ocultando tras las cortinas.
Lo vimos ayer, en el que será uno de sus últimos actos públicos, en la despedida de Vicente Moga como responsable del Archivo Central de Melilla, y como director del Servicio de Publicaciones y de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, en el antiguo Hospital del Rey. Los últimos galardonados por la Fundación fueron Jose Luis López Belmonte, José Martín Cano y Vanessa Martínez.
Es el único que está hablando y expresando opiniones de decepción y frustración ante la magnitud del desastre electoral, cosechado por el que fue considerado como «gobierno del cambio» y que acaba «perseguido por la Justicia» en algunas de sus áreas. Ante esta situación nadie está hablando, salvo él. El resto del gobierno calla, en una situación completamente insólita, sobre todo en la que respecta al partido que aspiraba a gobernar en solitario. No solo no ha hablado nadie, sino que tampoco han vuelto a convocar ruedas de prensa, ni a mostrarse en público. Estas borrando las cuentas oficiales de las redes sociales, y congelando y vaciando las que son personales. Los últimos mensajes existentes son del 26 de mayo, en aquellos que todavía las mantienen.
Así pue, el único que merece ser destacado en este final, es el Presidente Eduardo de Castro, que está dando la cara por «un gobierno ya inexistente» que va a ser borrado del mapa, y que no se ha ocultado cobardemente, como otros muchos. Como está escrito en La Conjuración de Catilina del escritor romano Salustio, al final mostró un valor digno de mejor causa.
Ya nadie se acuerda de Ignacio Velázquez, primer presidente de Melilla, ni de como acabó. Ya nadie se acuerda del voto al GIL, ni del regreso del lobo bajo las siglas de PPL (Populares en Libertad) ni de todos los que le secundaron, ni del enorme cansancio que existía en 2019, tras 19 años de gobierno del mismo Partido Popular, que ahora regresa para gobernar. En los finales se muestra también la verdadera condición humana y también en la generosidad con el vencido.
Aquí ha habido mucho mal, muchas esperanzas, frustradas en su conjunto, como el propio presidente ha reconocido. La derrota es muy amarga. Algunos se salvarán, aunque no todos. Detrás de su salida vendrán otras muchas. Desde este blog, el veredicto es de absolución, o no culpable, como les gusta decir en los Estados Unidos,.
El puente del pasado Camarín del Ángel de CanjayarOdisea en el espacio
La dura voluntad popular
La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Es el artículo más sencillo, pero también el que más miedo da. Toda la obsesión de los partidos políticos es limitar la potencia de este artículo, mediante mil añagazas y artimañas. Sin embargo, cuando la voluntad popular se expresa , derrumba carreras, prestigios, gobiernos enteros y descose el mapa del todo el territorio nacional. Solo se nos pide consulta cada cuatro años, en teoría, salvo los adelantos electorales, pero con ese poco, se hace mucho. La evidencia es que los analistas políticos se desconciertan intentando analizar qué ha pasado y porqué, sin acertar demasiado. No hay ninguna opinión que satisfaga enteramente y como mucho, definen solo verdades muy parciales, no extrapolables a ningún otro territorio salvo al propio. Ganar saben muy pocos, perder casi ninguno.
Retorno al pasado en Melilla
Hemos vuelto a la situación preexistente en 2011, al año del origen del Alminar. Lo que quiere decir que la mayor parte de este viaje político no ha tenido sentido. Ni la década perdida (2011-2019), ni el gobierno del cambiazo (2019-2023). Todo ha regresado al mismo punto, con las mismos actores y con diferentes testigos. En estos 12 años Melilla se podría haber transformado en el territorio con más expectativas de todo el territorio autonómico español. Sin embargo, no se ha conseguido formar ni una mayoría política nueva, se han auto terminado las más prometedoras y otras siguen estancadas en el mismo punto del que salieron. Nos volverá a gobernar la antigua lista, casi con los mismos nombres y personas, pero como lo ha decidido la voluntad popular, no se puede hacer objeción alguna. Ninguno de los que han perdido, pese a estar en el gobierno, porque se ha perdido desde allí, ha sido capaz de construir la más leve autocrítica, porque el que gana no necesita hacerla, pese a que no haya aportado novedad alguna.
Mayo el mes profético
Mayo es nuestro mes, el de este blog, que siempre ha sido y es un mes profético. No hemos borrado ni alterado nada en 12 años de historia, salvo corregir erratas y algunos errores de sintaxis. Y esto es porque queremos que lo escrito quede, para que lo opinado no pueda manipularse. Ese ha sido nuestro interés desde el principio, desde el mismo 3 de mayo de 2011. Así, los que no regresaremos al pasado seremos nosotros. En mayo publicamos 10 artículos, dos de los cuales pasaron a la prensa escrita. En total 2637 artículos desde nuestro Big Bang inicial, también en periodo electoral, tiempo político al que ha regresado la ciudad o la han hecho regresar. Vamos a seguir vigilando la ciudad, porque nos importa, pero ya no nos ocuparemos de su baches, de sus infinitas corruptelas, de los negocios, de los pelotazos, ni de sus aconteceres diarios. Todo está aquí para siempre.
Alfa y Omega, cuando el final es el principio
Miguel de Cervantes quiso enterrar a su Quijote, para que nadie pudiese levantarlo y hacerle hacer cosas que no quería, como en el pseudo Quijote de Avellaneda. No va a ocurrir eso con el Alminar, porque vamos a seguir dentro de él, y porque tampoco queremos verlo derrotado, como a don Quijote en las playas de Barcelona, en un episodio muy triste, pero necesario para su posterior inmortalidad, en el más grande de todos los epitafios: Tuvo a todo el mundo en poco; fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura morir cuerdo y vivir loco.
Ni morimos cuerdos, en El Alminar, ni vivimos locos, aunque sí hemos sido el coco del mundo. Nos acompañaron tantos y ya quedan muy pocos, así que como dijera don Quijote: Vámonos yendo Sancho, que en los nidos de antaño, no quedan pájaros hogaño. El mundo del pasado necesitará otros narradores. Nos vamos para seguir.
Escribiremos de lo que queramos y seguiremos estando, pero esta explicación era debida, para todos los que han formado y formarán siempre nuestra comunidad alminariense. La que nos ha acompañado en esta odisea en el espacio, tanto física como temporal. Desde «La Campaña final» (12/05/2023), hasta «El hundimiento» (29/05/2023); nada hay escrito que no se haya cumplido, incluso para nosotros mismos: El final siempre te alcanza aunque lo retrases. No lo demoremos más. Los signos han sido muy claros. No es El Alminar, lo que ha cambiado.
Y nos vamos el verdadero Día de Melilla, el 7 de junio, el día por el que siempre apostamos.
San Salvador de ChoraSanta Mª de los Mongoles, Patriarcado de Constantinopla Murallas de Teodosio Ruinas de Buokoleon Palacio de Porfirogéneta 3ª puerta militar, murallas de Teodosio
En el 570º aniversario de la Caída de Constantinopla y otras reflexiones
Hasta el 28 de mayo de 1453 los 4000 defensores de Bizancio aguantaron el asedio de las tropas del sultán Mehmet II. Curiosamente, la disposición de Melilla con la ciudad en el centro y el campo exterior rodeándola, es muy parecida a la de la antigua capital bizantina. Dividiendo ese campo exterior, en donde estaban las huertas, se extendía el valle del río Lico. Al fondo de ese valle, a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad, se asentaban las murallas terrestres de Constantinopla, constantemente reformadas y que resistieron todos los asedios durante mil años. Las triples murallas, con fosos y puertas formaban un conjunto (que recorría todo el perímetro exterior) difícil de abatir y traspasar, pese a que las fuerzas otomanas eran 10 veces superiores. Al menos 100.000 atacantes frente a poco más de 7000. Aislada en medio del campo, cercada por tierra y mar, la ciudad era ya todo lo que queda del otrora espléndido Imperio Bizantino. Los primeros cañonazos del asedio se oyeron el día 6 de abril. Extraeremos de aquí diversas conclusiones.
La primera es que todo tiene su final, nos guste o no. Los ciclos históricos no tienen una duración determinada ni pueden fijarse. Mil años acaban igual que cuatro, pero todo lo que tiene principio tiene también final, y esta es una ley inexorable. ¿Cuál es la diferencia? La grandeza o no del final, que es el recuerdo que queda fijado. Rara vez la historia concede una segunda oportunidad. Bizancio, la antigua Constantinopla no la tuvo. A las 5 de la mañana del día 29 de mayo, la defensa de la ciudad ya se había hundido, y los jenízaros caminaban ya por el valle del Lico en dirección al centro de la capital bizantina, porque a veces el Poder también se hunde, se desmorona, y no sufre un traspaso tranquilo.
En los mismos días (28, 29 y 30), estamos viviendo el desmoronamiento de un Poder, no un cambio, como sí fue el de 2019. En aquellos días se vivió un cambio porque la aritmética electoral, que es la que manda, hizo posible otras cuentas y sumas, aunque no gustase y nunca se aceptase. Sin embargo, lo que entonces creímos como final solo era un paréntesis, porque la historia tenía reservada una segunda oportunidad a la fuerza derrotada en aquella ocasión.
En 2023, a 570 años del hundimiento y conquista de Constantinopla, estamos viviendo al hundimiento irreversible de las fuerzas que sumaron hace cuatro años, y esta vez, ya lo aseguramos, la historia no ofrecerá una segunda oportunidad a ninguno de los derrotados el 28 de mayo, el que también fue último día de Bizancio. Constantino XI Paleólogo sucumbió luchando en las murallas de Constantinopla, en esas primeras horas de la madrugada del 29. Junto a él cayeron algunos de sus más allegados colaboradores. Las leyendas sobre el regreso de los griegos a la que fuera su capital, se sucedieron a partir de entonces. De hecho la profecía se cumplió en parte, y Grecia volvió a administrar Estambul durante la 1ª Guerra Mundial, aunque el culto cristiano ortodoxo nunca regresó a la catedral de Santa Sofía. De hecho, la antigua capital bizantina, apenas es una pequeña parte de la que fuera capital turca hasta el 13 de octubre de 1923, cuando fue relevada por Ankara.
Melilla, parábola final
En una democracia la soberanía reside en el elector, que uno a uno suman todos sus votos. La actual mayoría es inapelable, 15.555 votos que suponen el 52,67% de todos los que ese día se acercaron a las urnas. Nada puede hacerse ante esto. Las cifras del Partido Popular son parecidas a todas las elecciones celebradas desde 2003, siempre 15 concejales y entorno a entre 14 mil y 16 mil votos, salvo en 2015 y 2019. En teoría, los peores resultados se produjeron en las dos anteriores comparecencias electorales locales mencionadas, cuando los números del voto por correo ya eran significativos. Este tipo de voto puede maquillar o pulir un resultado electoral, pero no transformarlo radicalmente, salvo que se abuse de él. El último resultado electoral digno para el PSOE fue en 2007, con 5 concejales y casi un 20% de votos recogidos. En cuanto a población, Melilla es un territorio muy estable y por ellos los resultados se mueven en unas cifras similares con techo y suelo electoral, independientemente del periodo de años. La otra fuerza alternativa en liza, CPM, obtuvo en 2007 resultados idénticos al partido socialista, e iguales a los actuales. Es como si hubiésemos regresado al pasado, pero en el futuro.
Cada ciudad tiene sus claves, esto parece evidente. La realidad histórica nos dice que Constantino Paleólogo pudo salvar su ciudad antes, pero su política de alianzas no resultó la adecuada para buscar apoyos. El Papa de Roma y su poderoso ejército, exigía poner fin a las discordias dogmáticas entre católicos y ortodoxos para prestar su ayuda. El orgulloso Basileo de Bizancio lo rechazó, y cuando decidió la unión y aceptó el rezo común en latín y griego en la catedral de Santa Sofía, en la tarde noche del 28 de mayo, ya era tarde, demasiado tarde. No inclinó la cabeza ante el Papa como señal de respeto, y la acabó perdiendo ante los jenízaros, que la llevaron en una pica ante Mehmet. Eso sí, Constantino Paleólogo supo reconocer el fin, se despojó de sus ropajes e insignias imperiales, se despidió de sus sirvientes, de amigos, de leales y de sus oficiales, y murió confundido como uno más entre sus soldados, junto a la puerta de Blanquernas.
La desunión y el exceso de orgullo siempre se pagan. El final siempre te alcanza aunque lo retrases. A lo mejor quien tiene una segunda oportunidad es Melilla.
Nota: Fotografías de The Hidden Face of Istanbul, The Bizantine Legacy y Yasin Karabacak
La Unidad: sede estratégica de CPMResumen electoral: Torres QuevedoJuan José Imbroda, el patriarca electoral La sede quemada Llegó el ministro Marlaska y mandó pararDunia Almansouri, candidata entre las sombras
Estampas afganas melillenses
A estas alturas, a solo dos días de la finalización de la campaña electoral y a cuatro de la jornada electoral, a nadie le importa lo más mínimo los programas de los partidos, ni que Coalición por Melilla, en sus momentos más bajos de credibilidad, no lo haya publicado, ni que dos formaciones ni siquiera concurran a las elecciones o sean fantasmas. Da igual que la lista del Partido Popular sea casi la misma que la del año 2000, que el PSOE esté renovado o no, ni que sus medidas sean en serio, que probablemente lo son. Nadie cree a Créame, ni sabe lo que son los de Somos, ni tampoco importa. Ni las 800 medidas ni ningún otro resumen de 50 medidas principales. Nadie se ha leído nada, entre otras cosas porque ya nada es creíble y porque alguien tiene que gobernar y también, porque es lo mismo que vote el 70% del electorado que el 35%. Alguien sale siempre.
Una sola fotografía en la plaza de Torres Quevedo resume lo que ha sido esta campaña electoral, tras el gobierno del cambiazo, en la que ya no importan ni los candidatos. El electorado va a ir a votar igual que se acude al campo de fútbol, a la cancha del baloncesto o al tendido de los toros: a gritar a su favorito, a pedir orejas y rabo, vuelta al ruedo o a lanzar al albero lo que tenga a mano. Esa instantánea de la céntrica plaza está presidida por una estatua de la Reina Isabel I, bajo cuyo reinado fue conquistada esta ciudad en 1497. Frente a ella y ese desaparecido mundo, se encuentra un cartel electoral del candidato de Vox, los únicos que creen todavía en él. En el lado opuesto está el cartel de CPM y su candidata tutelada, pero que se convertirá en la titular, porque deberá dirigir la obligada travesía hacia la renovación, tras la catarsis a la que se enfrentan por el caso del voto por correo. En plena campaña electoral, el segundo máximo dirigente del partido cepemista, está irreversiblemente afectado por el escándalo del inflado artificial y dopaje del voto por correo. Si otros lo han hecho antes (que sí) y si otros lo han hecho más (que también) es lo de menos. Como en los exámenes solo importa al que pillan, y eso que algunos, justo el de al lado nuestra, en la cara del profesor, estaban los que se copiaban por norma, y siempre salían de rositas. Cierra la foto en la distancia, Juan José Imbroda, el patriarca en su otoño y que como Grover Cleveland en Estados Unidos, sumará dos mandatos distintos. Ganará las elecciones porque será la lista más votada y podrá escoger su final político. Mustafa Aberchán fundador de CPM, el partido llamado a transformar la ciudad, ya no tiene más recorrido político. El PSOE no tiene carteles en esta plaza, no se le ve, pero está detrás de todo.
La cuestión de los votos por correo
En Correos, o en el zulo de los votos todavía no descubierto, vagan más de 8000 votos perdidos. Quien haya diseñado esta estrafalaria estrategia de asalto al sistema electoral de Melilla, mereceria un puesto en el gobierno de Kabul, junto al Mulá Baradar, pues ha desamparado a un porcentaje elevadísimo de ciudadanos melillenses. Nadie entiende porque se prefiere atascar las tuberías del sistema, a ir a cara descubierta y dni en la mano a una de las 80 mesas electoral. El voto por correo es un sistema ideado para los residentes ausentes, unos 6000, o para los electores que no puedan acudir a las urnas por alguna circunstancia imprevista.
Los colegios electorales son suficientes. Están ubicados en el centro de los distritos y secciones electorales para facilitar el acceso a cualquier ciudadano, y también para evitar los desplazamientos motorizados en lo posible. Se ha querido asegurar el resultado a través de un trampa monumental, porque la mayoría de los votos están ya atrapados en un limbo del que es imposible recuperarlos. Queda sólo jugar la carta desesperada del órdago a la grande, o sea la impugnación, que también tiene sus riesgos.
Queda la sensación de bochorno y de humillación a la imagen de la ciudad, convertida ya en ejemplo mundial de lo que no deben ser unas elecciones. Las imágenes de sedes quemadas, del registro en las sedes estratégicas de un partido, de la custodia policial a los agentes de Correos o del blindaje policial de su se sede, ya han dado la vuelta al mundo, y se estudiará en los próximos cursos de Ciencias Políticas y de Derecho. Surgirá algún Master sobre trampas electorales y se estudiará en Melilla.
Esto es lo conseguido, pero en el pecado llevan la penitencia, porque quien pierda estas elecciones, lo hará sabiendo que existen 8000 votos no contados en alguna parte, esperando el recuento final en el infierno.
Giovanni Falcone y Paolo Borsellino Lampadario ortodoxoGrande-Marlaska, jueces en política
Mayo es el mes del Alminar, de sus conmemoraciones, aniversarios y recuerdos. Uno de ellos, el más importante, es el dedicado al aniversario del asesinato del juez Giovanni Falcone, un 23 de mayo de 1992, en la autovía de Palermo, en Sicilia. Cada año la actividad del Alminar se detiene para conmemorar su nombre y su servicio al Estado, en democracia, por supuesto.
En 2022 escribíamos esto, plenamente vigente: «La actividad ilícita, el campo gris en el que se mueve la mafia, está indisolublemente ligada a la corrupción, el gran mal que asola y azota al ejercicio de lo Público. Las pequeñas corrupciones acaban en las grandes, y el político o el servidor público que queda tocado por una dádiva, una prebenda, luego ya queda atado para siempre, ya no es independiente; es influenciable».
La ciudad de Melilla, nuestra ciudad, está abatida y expectante ante un presunto intento de asalto al sistema electoral, llevada a cabo por una trama que ahora se investiga, y que habría aprovechado un resquicio en la Ley Electoral, para introducir una cantidad masiva pero no determinada, de votos por correo, en las inminentes elecciones locales de 2023. Lo más importante en una Democracia es la libertad de voto, pero si esta se esclaviza o anula, aprovechando las dificultades económicas de una parte del electorado, o se le atemoriza mediante la difusión de falsedades, o se intenta agruparla bajo falaces doctrinas e identidades de todo tipo, se esta conculcando la propia esencia del Estado democrático, que es el voto en libertad y con conocimiento de causa. El escándalo y el susto han sido tan grandes, que ahora se pondrán en marcha las medidas legales necesarias para que esto no vuelva a ocurrir.
El legado de Falcone sigue ahí, y su vocación de servicio al Estado también. En el primer mes del año, Matteo Messina Denaro, uno de los jefes de la Cosa Nostra que ordenó su asesinato, y también el de su compañero y también juez Paolo Borsellino; tras pasar media vida en la clandestinidad. Ahora ya solo le espera la cadena perpetua, como a Salvatore Totó Rina, fallecido en la cárcel en 2017, en la que estaba recluido desde 1993, también a perpetuidad. La victoria del Estado ha sido en este caso completa, aunque ya hayan pasado 31 años desde los atentados que costaron la vida a los dos jueces antimafia.
En 2021 rescatábamos otras de las inolvidables frases de Falcone: «De nada sirven las leyes si no van acompañadas de una sólida voluntad política; y esta no nacerá mientras todo el país no sienta la necesidad de combatir el crimen organizado (corrupción). El marco y las estructuras existen, sobradamente; solo falta ponerlos en marcha con unos hombres profesionalmente competentes. Siempre que digo esto, mis interlocutores ponen los ojos en blanco, como si yo estuviera diciendo majaderías o blasfemando«.
Como cada año, además de dedicar todo el día a la memoria de los jueces Falcone y Borsellino, hay que ofrecer algo nuevo. Extraemos sus reflexiones del inagotable libro de conversaciones con Marcelle Padovani: «En mis momentos de melancolía me pregunto a veces (y sigue siendo vigente y actual): «¿Porqué unas personas que poseen cualidades intelectuales tan evidentes, se ven obligadas a inventarse una actividad criminal para poder sobrevivir? «Porque es más fácil», responderá más adelante.
Efectivamente, es más fácil rendirse que luchar, pero para hacer esto, para llevar a cabo esa lucha constante, hacen falta ejemplos. Con cada escándalo, con cada político o autoridad que cae, con cada caso de corrupción, o con cada partido que incumple sus promesas y se pasa al otro lado, al de la vieja política, al de las castas, aumentan el número de los descreídos en el Estado de Derecho, en la Democracia, que es lo único que nos salva y ampara a todos; y que es lo único que no puede ser puesto en discusión ni mermado.
Cada año también añadimos nuevos nombres de servidores del Estado caídos en su defensa. En 2023 incluimos el nombre de Carmen Tagle González, fiscal de la Audiencia Nacional asesinada por ETA el 12 de septiembre de 1989, de la que incomprensiblemente apenas existen fotografías ni biografías completas. Queda su nombre y poco más.
La mirada Interior, Grande-Marlaska y Gloria Rojas La llegada del Ministro del Interior La rueda de prensa Sindicato Unificado de Policía Incremento diario del voto por correo
«Se va a investigar todo«. Esta frase dicha en Melilla por Fernando Grande-Marlaska, Ministro del Interior, en el epicentro de la trama del voto por correo, que ha alcanzado la extraordinaria cifra de 11.700 solicitudes, no es baladí, ni puede pasar desapercibida en una ciudad aun convulsionada política y socialmente, por la magnitud del «intento de asalto al sistema electoral» melillense, con una petición masiva y organizada de votos por correo, que supone el 21% de la totalidad del censo de la ciudad, de sus 54.812 electores. Algo así no surge de la voluntad popular, sino que supone una clara estimulación de este sistema de votación. Para alcanzar esta cifra, única en toda la historia democrática de España, y solo equiparable a las de Estados Unidos, ha tenido que existir detrás una organización creada ad hoc, porque el número diario de solicitudes se ha sostenido a lo largo de los 30 días de plazo para acceder a este tipo de votación, desbordándose por completo en las últimas dos semanas, en donde se alcanzó la cifra de más de 1000 solicitudes en un solo día. El «todo» al que aludía el Ministro Grande-Marlaska, hacía referencia probablemente a esto, y a otros muchos datos que manejen los investigadores de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, dirigidos por el Juzgado que dirige las investigaciones.
Reunión a puerta cerrada
El encuentro en principio electoral, pero que acabó siendo una rueda de prensa con mitin, se inició antes con una reunión a puerta cerrada entre el Ministro del Interior, la Delegada del Gobierno Sabrina Moh, y la secretaria general socialista y Vicepresidenta 1ª del Gobierno de Melilla Gloria Rojas. De lo que fueran informadas, de la información que compartieran con el propio Ministro las dirigentes socialistas y gubernativas locales, nada ha trascendido, ni tampoco puede saberse, porque en la reunión no hubo nadie más. La reunión sobrepasó la media hora.
La claridad del Ministro del Interior
El Ministro del Interior quiso ser muy claro en sus afirmaciones, pero sin valorar ninguna de las especulaciones o nombres que circulan estos días por la ciudad. No mencionó nombre de personas o de partidos políticos, ni quiso entrar en especulaciones, pero explicó que las actuaciones están siendo llevadas a cabo por un Juzgado, que están bajo secreto de sumario, y que por tanto el Ministerio que dirige no tiene conocimiento de las mismas. Preguntado por la afirmación realizada en días pasados por el máximo dirigente de Coalición por Melilla, sobre que «Sabrina Moh» habría pedido la detención de dirigentes cepemistas e incluso del propio Mustafa Aberchán, afirmó que: «Eso es desconocer cómo funciona un Estado de Derecho». La misión del Ministerio que dirige es garantizar el orden público, la preservación y custodia de los votos por correo solicitados, y velar por el desarrollo sin incidentes de la próxima jornada electoral, del 28 de mayo (Pentecostés o quincuagésimo). La investigación judicial está bajo secreto, y en ningún momento es informado ni el gobierno, ni el ministerio, ni ninguna otra autoridad gubernativa.
En el principio de su discurso en Melilla, el Ministro Grande-Marlaska hizo alusión a los programas desarrollados por el Gobierno para el desarrollo y estabilización económica de la ciudad, a la que se han enviado partidas presupuestarias jamás alcanzadas con otros gobiernos. En la misma línea intervinieron las dirigentes socialistas locales Moh y Rojas. El interés de la rueda de prensa posterior, estaba únicamente centrado en el escandaloso proceso de voto por correo en la ciudad.
Una cosa quedó muy clara en esta necesaria y esperada rueda de prensa, seguida con una expectación máxima: No se va a repetir ningún escándalo relacionado con la votación por correo en Melilla. El abuso que se ha hecho de este sistema acabará aquí, y se introducirán las reformas necesarias en la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General), para que nada de esto puede repetirse. El proceso de votaciones es limpio y transparente, y todos los votos emitidos son igualmente válidos. Esto es de lo que se encargará el Ministerio del Interior.
A su llegada al acto electoral y comparecencia pública, le esperaban algunos miembros del Sindicato Unificado de Policía, con algunas reivindicaciones pendientes.
Oficina del Censo Electoral INE, década de 1960Envío diario de votos por correo Mustafa Aberchán, presidente CPM Cascos Azules, United Nations Ensobrado diario
En Estados Unidos, país con el que ya compite Melilla en el porcentaje del voto por correo, existe la costumbre de nominar de modo personal o con algún título significativo, todas aquellas modificaciones a las leyes o incluso a la Constitución, por los nombres de sus autores o por el motivo que provocó esa modificación. El uso y abuso de este sistema en nuestra ciudad en el presente curso electoral, ha provocado la intervención de la Junta Electoral de Zona de Melilla, solicitado un nuevo requisito para recoger la certificación de voto, que provocará una nueva modificación a la LOREG, que debería tomar el nombre de «enmienda Melilla», por haberse originado en nuestro territorio.
Primero fue La Constitución y luego fueron las leyes, que hubo que ir haciendo por primera vez, o adaptar , rehacer y modificar las existentes, porque las existentes no podían ser contrarias al texto constitucional, como por ejemplo el Código Civil, el Código Penal y otras. Muchas leyes previas a la Constitución fueron derogadas de facto. Una de ellas, casi de las primeras, fue la Ley 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (LOREG).
La Junta Electoral Central es un órgano permanente, al que se pueden dirigir propuestas y consultas en cualquier momento. Las Juntas Electorales provinciales y de zona no, pues desaparecen a los 100 días de finalizar las elecciones. Como siempre, los partidos solo se acuerdan de santa Bárbara cuando truena, o lo que es lo mismo, cuando una junta electoral emite un fallo contrario a los intereses de un partido, Coalición por Melilla, en el presente caso, aunque desde El Alminar consideramos como un dictamen que beneficia a la limpieza del proceso electoral. Nadie entiende porqué solo este partido político se considera afectado por el nuevos requisito, y habla de «anular las elecciones», «anular el voto por correo», o de «impugnarlas en su totalidad», si los resultados finales no coinciden con sus expectativas, y esto último es añadido nuestro, pero se supone que nadie impugna unas elecciones si las gana por goleada. Donald Trump solo denunció la elecciones presidenciales de 2020, cuando las perdió y no antes.
El presidente de Coalición por Melilla Mustafa Aberchán, ha dicho hoy públicamente que: «La Junta Electoral ha modificado las reglas en pleno desarrollo de un partido». Esto no es cierto, la JEZ (Junta Electoral de Zona) solo ha pitado falta y mostrado tarjeta amarilla a los contendientes. El acuerdo tomado por la JEZ de Melilla no ha modificado la LOREG, ni la JEC (Junta Electoral Central) tampoco. Solo han añadido una exigencia final de acreditación, a los solicitantes del voto por correo, que solo debían mostrar su documentación personal en el inicio del proceso, esto es, en el acto de reclamar la solicitud del voto. Ahora, tras la decisión de tomada y luego ratificada por el órgano permanente electoral, el solicitante de voto por correo deberá identificarse en el principio y final del proceso. Nada más. ¿Esto es modificar las reglas del juego electoral? ¿Cuál es la dificultad en mostrar el documento de identidad y llevarte la documentación a casa? ¿Esto impide el derecho individual de voto o solo lo garantiza? Y obsérvese que solo hablamos de derecho individual de voto y no colectivo.
Lo que estaba ocurriendo, presuntamente, es que algunos votos se entregaban en grupos o en tacos, y que los sobres individuales de votaciones no eran rellenados por el solicitante, sino en algún otro lugar en donde el secreto de voto y la libre elección quedaba comprometida, con el propio consentimiento del afectado, ayudado por la contraprestación de entre 100 y 150 euros por elector, y forzado por circunstancias personales de «presunta pobreza» o «condiciones económicas precarias». Esto es lo que ha salido a la luz pública estos días.
Las expresiones y propuestas de dirigentes de algunos partidos políticos «como suprimir el voto por correo en su totalidad«, o «de que se está impidiendo el secreto y la libertad de voto por exigir mostrar el DNI», suponen un desconocimiento absoluto sobre el desarrollo de las elecciones, sobre los derechos electorales, o sobre el propio proceso electoral y los organismos e instituciones que lo regulan. Que el ciudadano común no conozca todo el entramado que supone un proceso electoral es admisible, pero si el desconocimiento parte de algunos de los integrantes del gobierno de la ciudad, entonces provocan pasmo ( admiración y asombro extremados, que dejan como en suspenso la razón y el discurso), en definición de la Real Academia de la Lengua. Solicitar la intervención de la ONU y de observadores electorales internacionales, es disparar contra la Luna y los astros.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) y el voto por correo
El artículo 29 de la LOREG, en texto consolidado de 2022 dice:
1. La Oficina del Censo Electoral, encuadrada en el Instituto Nacional de Estadística, es el órgano encargado de la formación del censo electoral y ejerce sus competencias bajo la dirección y la supervisión de la Junta Electoral Central.
2. La Oficina del Censo Electoral tiene Delegaciones Provinciales.
3. Los Ayuntamientos y Consulados actúan como colaboradores de la Oficina del Censo Electoral en las tareas censales.
El INE es el organismo que elabora y custodia el Censo Electoral. El censo está en permanente modificación y actualización, en colaboración con los ayuntamientos de todo el territorio nacional. De lo que nadie habla estos días, es de quién recibe y elabora cada una de esas peticiones, y envía a su solicitante, en colaboración con otro ente público como es Correos. Desde el inicio del proceso electoral en el pasado mes de abril, la Oficina del Censo Electoral de Melilla ha remitido 6000 cartas con toda la documentación necesaria a todos los melillenses residentes en el extranjero y otras 6000 adicionales con las papeletas de candidaturas. Además, se ha inscrito con numeración independiente y única, a todos y cada uno de los 11.000 demandantes de voto por correo. O sea, 23.000 cartas, con dos sobres adicionales, el certificado de inscripción en el Censo, hoja de instrucciones y la lista de las 8 candidaturas que concurren finalmente a las elecciones del 28 de mayo. También se ha atendido y atiende a todas y cada una de las reclamaciones de los ciudadanos, bien de modo presencial o telefónico.
El secreto de voto y la preservación individual del derecho al mismo está perfectamente preservado, hasta que toda la documentación necesaria es remitida al solicitante de voto, a taves de Correos. Lo único que tiene que hacer el ciudadano, es identificarse ir a su casa, a una cafetería o a donde crea conveniente, escoger la papeleta que desee, volver a Correos y entregar perfectamente cerrados los sobres, para su remisión a la Junta Electoral de Zona, que lo remitirá a cada mesa electoral el 28 de mayo. El sobre con toda la documentación se entrega de modo individual y certificado. El ciudadano solo debe acreditarse mediante documento de identidad. En Correos de Melilla esperan 11.000 cartas nominales dirigidas a cada elector que hay solicitado el voto. No hay más.
Nota: La única modificación es la exigencia adicional de la acreditación con DNI, a la hora de entregar el voto ya emitido por el elector y dirigido a la Junta Electoral, y no sólo a la recogida de la documentación.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.