A la mayor gloria de Dios (A.M.D.G.)


                                      El Vaticano en la compañía de Jesús

     Desde hace un año vivimos una situación anómala en la historia de La Iglesia, y es la coexistencia de dos Papas (Benedcito XVI y Francisco I),  sin que uno de ellos sea cismático. Hay otro hecho al que no se ha dado suficiente importancia y es que un «jesuita» o un sacerdote perteneciente a La Compañía de Jesús, haya llegado a la cima del Papado, algo que tenían prohibido por propia voluntad, desde que fuera aprobada por el Papa Pablo III en 1540. Unos años antes, el 15 de agosto de 1534, el noble vasco y ex soldado Ignacio de Loyola, había fundado una pequeña fraternidad, que se considera el embrión de la luego flamante y a la vez temida Compañía de Jesús, también conocida como La Orden Negra, por los hábitos siempre negros, sin adorno alguno, de los sacerdotes jesuitas.  Son una élite intelectual.

         Los jesuitas conforman una élite escogida entre los mejores de los mejores, un selecto grupo de hombres, jamás habrá una mujer entre ellos, que  reciben una formación intelectual de altísimo nivel, conformando una milicia al único servicio del Papado. Están por encima de cualquier grupo u orden eclesiástica y solo por debajo del propio Papa, al que se vinculan por un especial voto de obediencia. Están creados y concebidos para conformar la última línea de defensa de La Iglesia. Detrás de ellos no hay nada más. Quién logre acabar con los jesuitas habrá acabado también con La Iglesia.

            El significado, a mi juicio el único posible,  de la elección de un sacerdote de La Compañía de Jesús como Papa, es su interpretación como la total derrota del clero diocesano para dirigir y poner a salvo una Institución, La Santa Iglesia,  asolada por escándalos sexuales, económicos y en serios aprietos doctrinales ante la evolución científica, social y moral del mundo. Pocos recuerdan que en el cónclave que eligió como Pontífice a Benedicto XVI, estuvo a punto de resultar elegido otro sacerdote de La Compañía de Jesús, el cardenal ya fallecido Carlo María Martini, religioso jesuita de gran solvencia intelectual.

                                                               Ad Maiorem Dei Gloriam

           Este es el pretencioso lema de La Compañía de Jesús, y es pretencioso porque Dios no necesita gloria alguna y menos que alguien se la dé. Lo único que puede conseguir cualquier fundación humana es quitársela, o emborronar su nombre con manchas indelebles, como la ocasionada por el fundador de los Legionarios de Cristo, el pederasta y depredador sexual,  Marcial Maciel.

           Si el Papa Francisco I quiere pasar de los gestos efectistas (la gran especialidad de los jesuitas) a los hechos, debe disolver sin más la Orden corrompida de Maciel. La depravación y los crímenes sexuales cometidos tanto por el fundador como por muchos de sus integrantes son tales, tantos  y tan abominables, que lo único que puede hacerse con ella es disolverla. La situación no admite medias tintas o soluciones de compromiso. Si el Papa Clemente V pudo disolver la Orden del Temple en un solo día, un 13 de octubre de 1307, mediante la Bula Ad Providam,  lo mismo puede y debe hacerse con esta Orden religiosa,  que merece ser enviada al infierno y al sótano de la memoria humana.

                                                          El significado de una elección y el futuro

               Las viejas órdenes (agustinos, franciscanos, salesianos, etc.) y los nuevos grupos o movimientos eclesiales, algunos muy influyentes, no han podido contener la avalancha de escándalos en la Institución de La Iglesia, a la que debemos distinguir claramente de los creyentes. Muchos millones de personas se sienten amparados bajo su manto. Hablamos y escribimos de ella porque es la única de las grandes religiones que ha desarrollado una estructura y jerarquía que gobierna sobre todos sus fieles. No hay un ejemplo comparable en todo el Planeta ni en toda la historia. Su caída, la de la Institución,  provocaría un vacío difícil de imaginar.

               La llamada novela anticlerical española produjo joyas hoy ya poco recordadas, como A.M.D.G. de Pérez de Ayala, El Jardín de los frailes de Azaña o El obispo leproso de Gabriel Miró. En ellas se muestra claramente el rigor de la educación de los jesuitas y su carácter y formación sólida e inquebrantable. Solo una grupo así, que ha tenido siempre problemas incluso con la propia institución del Papado, puede ponerse al frente de La Iglesia para librar la batalla decisiva. Que nadie espere cambios doctrinales con los jesuitas al frente del Vaticano. Son rigurosos y rígidos. Si ellos están hoy al frente de la Institución eclesial, es porque la situación es muy grave.

                No ofreceremos ahora toda nuestra visión de las cosas, porque nos veremos obligados a escribir de esto más adelante. Al igual que dijimos de Benedicto XVI en su momento: que una sola persona no puede llevar a cabo una tarea de semejante magnitud (limpiar la institución eclesial de todo lo dañino que hay dentro de ella), volvemos a decirlo de Francisco I. Es una tarea colosal, incluso para los jesuitas.

                  Hubo una señal brutal, pero que nadie se atrevió a interpretar de modo amplio. Cuando soltaron dos palomas desde la ventana en la que dirigía una alocución el Papa Francisco, y fueron inmediatamente atacadas por un cuervo y una gaviota. El Estado del dinero, el que gobierna el mundo desde la sombra, y hay autores muy serios que escriben libros al respecto, han lanzado la gran ofensiva contra los Estados sociales y las democracias. Cualquier institución que pretenda hacerles frente, incluida la propia Iglesia, será objeto de sus ataques. La parábola de las palomas atacadas supera incluso al contexto en que se produjo.

                              El Mundo está cambiando de manos. Los países ya no son dueños de nada, no deciden nada.

                  Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/02/11/benedicto-xvi-y-la-profecia-del-alminar/

1984, la pesadilla de George Orwell


                            El Gran Hermano te vigila

                                           La guerra es la paz

                                           La Libertad es la esclavitud

                                           La ignorancia es la fuerza

        George Orwell escribió la novela 1984 pensando en la dictadura del Camarada Stalin, y el Gran Hermano era él. El Minisiterio de La Verdad era su omnipresente y todopoderoso servicio de seguridad, el KGB. La novela fue etiquetada como de «ciencia ficción», pero no lo era. Se trataba de una parábola o de una inmensa profecía. Ocurre que las parábolas, instrumentos del que se sirven los profetas, atraviesan el tiempo aunque se circunscriban a un momento o a una situación concreta. El mundo se liberó del comunismo y la humanidad, en su infinita ignorancia, creyó y se sintió libre dentro de las bendecidas democracias, vaciadas de contenido apenas veinte años de después de la caída del Muro de Berlín y de los Estados socialistas de Europa del Este ( Corea del Norte, Cuba y China  son solo caricaturas).

        No hay día en el que no haya nadie que nos recuerde los horrores represivos de los sistemas estatales comunistas, y hace unos días la ONU (Organización de Naciones Unidas), se enteraba por fin de qué está ocurriendo en Corea del Norte. Hace décadas que algunos intuimos que un régimen y un Estado de fantoches, solo se puede mantener en pie mediante un sistema represivo brutal. Los detalles, que es lo que nos ha ofrecido la fantástico ONU, nos sobraban todos. En cualquier lugar del planeta y podría citar una lista interminable de países, decenas de gobiernos supuéstamente democráticos, se han sostenido y sostienen de maneras muy similares. ¿Faltó algún líder europeo a las citas anuales con Gadaffi en Libia, Asad en Siria o Sadam Hussein en Iraq?.  Las guerras tribales del Congo, que mantienen en pie el lucrativo negocio de los diamantes, llevan ya causados 8 millones de muertos y ni siquiera una sola de ellas es noticia, ni titular de prensa. Pero no es de esto d elo que vamos a escribir, sino del Gran Hermano.

                                           Whatsapp y la falsa noticia

          Informativos y periódicos del mundo entero daban hoy (23/02/2014)  en sus portadas una noticia, la aplicación de comunicaciones que usamos una cantidad exagerada de personas, había dejado sin servicio a sus millones de usuarios. La pregunta es: ¿Y?. La telefonía móvil y los diferentes servidores seguía funcionando. La teléfono tradicional o por cable también, con sus mensajes sms. Internet estaba en su sitio. No pasaba nada pero millones de personas se sentían desesperadas e incomunicadas, al menos ese era el desarrollo del contenido de la «falsa noticia» difundida hoy por todo el Planeta. Hasta este punto de control sobre las personas han llegado «los dueños del mundo», los que crean los estados de opinión y qué cosas deben interesarnos, con qué nos debemos sentir indignados y qué hábitos de consumo debemos seguir. Estamos ante una tecnología que nos gobierna y que influye de modo directo en nuestras vidas y en nuestros estados de ánimo.

             Inmediatamente a esto, y por vía de mis contactos telefónicos, me llega la consabida cadena, una carta personal del «listo» creador de la red social Facebook, Sr. Zukerber, en la que pide que por favor reenviemos su contenido a al menos 10 de nuestros contactos, para detectar cuáles están activos. Por supuesto no he echo caso, pues yo de las cadenas: siempre tiro. Sería el último de los estados, aquel en el que nosotros mismos le proporcionamos al servidor toda la información que necesita para su espionaje.

            El caso es que día antes conocíamos la noticia de que el creador de Facebook había comprado el servicio de mensajería whatsaap, por una cantidad tan exagerada, de la que tampoco nos molestaremos siquiera en buscarle una razón. Es la gran fantasía o pesadilla, según en que lado se esté, de cualquiera que aspire a dominar el Mundo y sus usos. Tener concentrados en una sola mano y en un solo servidor, los datos de 500 millones de personas; sus gustos, sus amistades, sus opiniones y sus fotografías, que ellas mismas, nosotros,  proporcionamos.

            Ante esta exposición, mucha gente dice: yo no tengo nada que ocultar. Pero el asunto está completamente desenfocado, porque lo primero a lo que tienen derecho las personas es a que no se las espíe y a su privacidad. Ya hemos visto lo que han hecho en EE.UU con la privacidad de los datos de Hotmail, Gmail,  Yahoo, y tantos y tanto otros. Este es el mundo del verdadero Gran Hermano y  no ha hecho más que empezar.

          Nota: Cuando la ONU descubre las cosas.

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/17/actualidad/1392643953_407244.html

La mirada tranquila


Gaviota mirona

           Hemos buscado analogías, similitudes, escrito en parábolas, pero nunca habíamos visto esto. La tranquilidad de la gaviota ante el ojo del que le observa es absoluta. Ninguna permanece quieta con un ser humano tan cerca.  Por lo general suelen levantarse y alejarse discretamente del observador, a la misma velocidad con la que nos aproximamos hacia ellas. Suelen mirar desafiantes y en Melilla hay quienes les tienen especial fobia, sin embargo están siempre presentes en nuestro paisaje urbano, con sus endiablados gritos. La actitud de este ejemplar es insólita en un ave, pues o tiene mucha confianza en sí misma, o sabe que nada debe  temer  del ojo que la observa, por eso  se deja fotografiar con toda confianza, aunque con curiosidad y en estado de alerta.  Seguimos en medio del invierno, parece que febrero empieza a señalar tímidamente la primavera, que está a sólo un mes de distancia.

             Poco a poco intentamos volver a recuperar el pulso, con las reflexiones y con todo aquello que no ha situado en el lugar en el que estamos. La guardia no debe bajarse nunca, pero a veces es necesario reposar y observar las cosas con cierta tranquilidad. Los temporales parecen haber ofrecido un descanso.

De laguna a charco


             Las cosas cambian de estado, igual que las personas. A veces un Estado se convierte en una cosa, e incluso una cosa puede transformase en Estado. El mundo de la física y del cambio de estado de las cosas es muy atractivo y sugerente. Cada proceso tiene un nombre e incluso pueden ser reversibles.

               En Melilla lo que un día fue monolito hoy es un blosco y lo que alguna vez fue laguna hoy solo es charca. Esto ha ocurrido con el lago artificial de los pinos, que al igual que su homólogo del parque  forestal, ha acabado convertido en charco turbia, del que intentan escapar hasta las pobres tortugas moras. Antaño, el pequeño lago artificial de Los Pinos estaba lleno de centenas de carpas multicolores, de todos los tamaños. Las dos primeras fotos están hechas un mes de febrero de 2012, la tercera es también del mismo mes pero dos años después.

                 El nivel de agua ha bajado de modo ostensible, las tortugas mora siguen estando, el agua aparece mucho más turbia y las carpas, un pez muy resistente, ya no parecen estar. ¿Han sido depredadas por las gaviotas?. Lo que también muestra la foto es el cambio en el tiempo. El mes de febrero de hace dos años fue un mes agradable con muchos días soleados y buenos, y el actual nos está azotando con un temporal detrás de otro.

             En las eternas, consabidas y constantes discusiones laborales y familiares sobre el tiempo, cuando afirma que éste es el peor invierno de hace muchos años, siempre hay que replica que él o ella los recuerda peores, afirmación que encona la discusión hasta límites peligrosos. Las presentes fotografías, no solo nos sirven para denunciar el estado de la balsa de Los Pinos, sino también para demostrar que este es el peor mes de febrero en mucho tiempo.

El parque infantil que nadie es capaz de abrir


                                      Parque infantil Barrio Victoria

Las vueltas al mundo, los cristos milagrosos, los grandes temas y tantas y tantas otras cosas nos ayudan a evadirnos por unos instantes de la realidad, sin embargo, todo aquello que decide nuestra vida está completamente pegado al suelo, o al mar, según el medio en el que cada uno tenga fijado su actividad vital. Tendemos a creer que lo que es para nosotros, lo es también para los demás y sin embargo no es así. La visita ya finalizada y convertida en historia del Juan Sebastián de Elcano, no ha existido para 8 de cada diez melillenses. Llega el lunes y todo sigue donde estaba.

              Hace justo dos meses escribíamos sobre el parque infantil del Barrio de La Victoria, el que está encima de los aparcamientos de Estrada, en la calle de La Salud y del doctor Fleming y junto al Centro de Salud de la carretera de Alfonso XIII. En la entrada del 19 de diciembre decíamos que estaba cerrado por falta de presupuesto para pagar al guardaparques, o por algún problema con la concesión del mismo a quien hasta ahora se hacía cargo de su vigilancia y mantenimiento. En aquella entrada hacíamos hincapié en que estaba cerrado desde el día 1 de noviembre. Ya han pasado cuatro meses y todo sigue igual que estaba, es decir cerrado y sin explicación alguna. Hay vecinos sospechan de una posible maniobra especulativa, sobre alguna posible recalificación, vía PGOU (Plan General de Ordenación Urbana), que permita construir allí las viviendas que en su día no se construyeron.

              Es extraño el silencio, pues el barrio cuenta con al menos dos  asociaciones de vecinos (EstopiñánCiudad de Málaga), que no han pedido explicación ni elaborado pregunta alguna al Gobierno de Melilla, sobre este extraño e injustificado cierre. El parque infantil del Barrio de La Victoria, o de Marcelino, tuvo algunos problemas y denuncias sobre el mal estado del suelo y lo obsoleto de sus columpios y atracciones infantiles. Fue visitado por el Consejero de Medio Ambiente y se prometieron reformas y mejoras. Lo único que ha sucedido, es que desde el día 1 de noviembre está cerrado sin más explicación. Resulta paradójico, como siempre, los derroches de miles de euros en cualquier actividad, ágape o delirio de las consejerías, y se carezca de 600€ mensuales para pagar al guardaparques o a la empresa que se encargaba de su mantenimiento.

             Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/04/18/inminente-cierre-del-parque-del-bo-de-la-victoria/ ,

                         https://elalminardemelilla.com/2013/12/19/sin-presupuesto-para-un-parque-infantil/

En constante viaje


                 Con exacta puntualidad, y tras una serie de maniobras y labores repetidas constantemente  y con absoluta precisión y rigor,  siempre las mismas, siempre del mismo modo; los marineros del Elcano han abandonado la dársena melillense. Hoy saben de donde salen, a donde van y conocen con precisión los pasos y rutas a seguir. En el puente de mando tienen los más modernos sistemas de navegación por satélite, pero también siguen utilizando y conocen  los sextantes, las brújulas  y los sistemas tradicionales de orientación y de determinación de rumbos.

                          El 20 de septiembre de 1519 partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda la expedición de Magallanes/Elcano, compuesta por cinco barcos y 234 hombres. Nadie, que se conozca, había circunnavegado La Tierra, que oficialmente no era todavía redonda, pese a que era algo casi evidente desde el tiempo de los griegos. Los marinos lo sabían desde hacía mucho, pero afirmarlo públicamente podía llevarle a uno directamente a la hoguera inquisitorial. Cristobal Colón, el almirante de la mar-océana,  es oficialmente el descubridor de Ámeríca, pero jamás llegó a pisar el continente americano, cuyo nombre se debe al cartógrafo y marino de florentino Américo Vespucio.  España y Portugal, las dos grandes naciones marineras siempre fueron juntas en busca y a la vez arrebatándose la gloria. En 1494, en Tordesillas se repartieron el mundo y por ese tratado estamos nosotros en Melilla.

                   Dicen que un siglo antes, en 1421, una expedición china circunnavegó el planeta, pero o quizá no fueron conscientes de ello, o no les interesó esa exploración, o se guardaron el secreto para siempre. Probablemente, Cristobal Colón obtuvo de los marinos portugueses o de los italianios, algún tipo de información perdida, y se lanzó a las aguas del Atlántico sabiendo que no le esperaba el gran abismo por el que se desbordaba el mar.

                 Apenas tres décadas después del descubrimiento del continente americano, Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano se lanzaron a la aventura Atlántica, sin saber muy bien qué les esperaba. Contaban con información de un lado y de otro, pero les faltaba unir y encontrar el paso de los dos hemisferios.  Tres años después, el 6 de septiembre de 1522, arribó al mismo puerto de Sanlucar Juan Sebastián Elcano, con una sola nao, Victoria, convertida ya en un buque fantasma y con un resto de tripulación de 18 integrantes. Después de ese tiempo ya nadie debía esperarles. Apenas 4 años después, Juan Sebastián Elcano, el marinero de Guetaria, moría en pleno océano Pacífico, víctima del escorbuto.

       Nota: (1) http://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_de_Magallanes-Elcano

                       (2) http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Sebasti%C3%A1n_Elcano

Entre los cuatro palos del Elcano


 

              El Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano en aguas de Melilla

       «Lo que veas, escríbelo en un libro y envíalo a las 7 comunidades».  Apocalipsis de Juan

         O lo que es lo mismo, difundirlo a los siete mares o propalarlo por el mundo entero. La expedición que circunnavegó La Tierra por primera vez se inició en 1519 con cinco barco, y terminó 3 años después en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, con un solo barco. Iniciaron el viaje 234 marinos bajo el mando del portugués Fernando de Magallanes y la acabaron 18, con el español Juan Sebastián de Elcano al frente de los restos de la expedición. Este último nombre es el que toma el Buque Escuela de La Marina Española, construido en los astilleros de Cádiz y botado el 5 de marzo de 1927.  El Elcano es un Bergantín-Goleta de cuatro palos, de entre 49 y 51 metros de altura, y tiene pues casi un siglos, siendo uno de los mayores y más antiguos  veleros que aún navegan por el mundo. En su haber está el haber completado 10 vueltas al mundo.

        En el barco, que es un pequeño pueblo flotante, navegan 250 personas entre hombre y mujeres, tanto las dos Guardiamarinas (futuras oficiales de la Armada Española), como las de marinería. Son dos mujeres entre los 51 componentes de la actual promoción de Guardiamarinas. Es un pequeño avance en un mundo tan exigente y de apellidos y tradiciones familiares como el de los marinos españoles. Siempre hay que hablar bien de la Marina Española, que ha dado a nuestro país gloria sin tasa y sobre todo, inmortal. Mientras vivamos, mientras exista La Humanidad, nadie olvidará el nombre de Elcano, y de eso se encarga esta barco desde hace casi un siglo.

                                                                              Una visita en Melilla

        No recuerdo si el Juan Sebastián de Elcano ha estado alguna otra vez en nuestra ciudad, pero si es así alguien se encargará de recordárnoslo. El caso es que arribó a nuestro pequeña costa el pasado viernes 14 de febrero, atracando justo al embarcadero del Cargadero de Mineral, en una zona que tiene más calado que la de la nueva Estación Marítima. El Buque Escuela ha dado toda una lección de buen hacer, consiguiendo que salvo algunas excepciones, no atribuibles a los marinos, todo el melillense que ha querido, haya podido visitarles. Esas excepciones solo se produjeron el primer día, pero una vez que la oficialidad del Elcano cumplió con los compromisos protocolarios de rigor, han abierto las puertas de su barco a todos los ciudadanos y ciudadanas de Melilla.

        La marina es el más cosmopolita de los tres estamentos de las Fuerzas Armadas españolas. Navegan por todo el orbe, ven otros países, están en contacto con otras culturas  y eso ofrece una visión más amplia del mundo y de las cosas. En octubre de 2012 una réplica de la Nao Victoria, que se hundió en la gran aventura de circunnavegar la Tierra, visitó la ciudad y también dimos cuenta de ello. El mascarón de proa representa a la diosa Minerva.

 

    Nota: https://elalminardemelilla.com/?s=nao+victoria