La playa puede esperar


              Melilla no vive del turismo, eso es una evidencia para Melilla entera. Los únicos usuarios de las playas de la ciudad son los propios melillenses, pero estos no les importan a nadie, al menos al Gobierno de Melilla. Es incomprensible que a día 2 de mayo,  las playas de la ciudad estén en este estado. Ahora, cuando ya sabemos lo que estaba pasando en la Consejería de Medio Ambiente,  entendemos el porqué del estado de las playas.

     En el mes de abril, en la localidad almeriense de Aguadulce, hace exactamente un mes, las playas estaban completamente operativas, en perfecto estado y con los chiringuitos a pleno rendimiento. En Aguadulce tienen un Puerto deportivo, con locales de copas, pizzerías, cafeterías y está en perfecto estado el año entero. No tienen ni de lejos, los problemas que dice tener la Autoridad Portuaria en Melilla. El problema en Melilla es de «esclerosis múltiple» del gobierno. La diferencia es que Aguadulce y Roquetas de Mar (el ayuntamiento matriz) sí viven del Turismo y no representan una farsa como en Melilla.

       Hoy para vergüenza de los melillenses, en un diario local, se suplicaba al gobierno de la ciudad, que tuviese a bien concedernos el que se adelantase en unos días, la temporada de playa. Hay que arrodillarse y postrarse ante esta manifiesta y clamorosa  incapacidad de gestión, incluso hasta para pedir que nos coloquen las sombrillas llenas de chinches, las hamacas viejas y que pongan en estado mínimamente operativo, las duchas , los aseos y los vestuarios playeros.

        No hace falta recordar, o tal vez sí, que el presente año, en FITUR 2012 (Feria Internacional del Turismo) , el producto destinado a ser la imagen de Melilla, era el ofrecer a la ciudad como destino de sol y playa.

       Nota: «Busque, compare y si encuentra algo mejor y puede, váyase allí«. Este sí parece ser nuestro principal lema. El esfuerzo de la Viceconsejería de Turismo, es absolutamente baldío, si lo que se encuentra el visitante es esto. 

 

Un Consejero con el agua al cuello


    No vamos a eludir el tema, pero tampoco vamos a hacer leña del árbol caído. La Consejería de Medio Ambiente ha quedado reducida a la mitad, aunque este hecho será rápidamente subsanado con un nuevo nombramiento. Gillermo Merino, ex Viceconsejero del Gobierno de Imbroda, ha sido imputado ahora, pero la fase de investigación e instrucción sumarial llevaba ya un año en marcha. La denuncia se interpuso en Almería y allí se inició la investigación judicial. El asunto es gravísimo porque expedir «presuntamente» títulos de buceo falsos, implica que se ha certificado una asistencia a los mismos que presuntamente nunca se ha producido, y que además se han cobrado las cantidades y subvenciones requeridas, también de modo presunto, en una escuela de buceo, de la que no sabemos qué relación tiene con el ex Viceconsejero dimitido.

         Según nuestras fuentes, al menos en el mes de mayo del año pasado, la fase de investigación de la denuncia ya estaba en marcha, y los hechos denunciados podrían haber sido conocidos entonces, tanto por el interesado, como por alguno de los miembros del gobierno de Melilla. Es verdad que sólo es la imputación la que lleva aparejada la dimisión cuando se trata de un cargo público. Si el asunto no ha saltado antes, es debido a al impenetrable muro que ejercen los medios de comunicación de Melilla, bien de manera obligada o de modo cómplice. Cada lector que escoja la opción que más le guste.

            Soprende la rapidez con la que se han aventado los asuntos relacionados con el PSOE, en los que hasta el propio juez anunció la inminencia de novedades ( la macro imputación múltiple), y que este muy grave asunto, solo se haya conocido tras la inminencia del conocimiento público de la imputación.

 Nota: Toda la información que hay disponible, o sea, visada por la censura, es:  http://www.infomelilla.com/noticias/index.php?accion=1&id=32533

La apisonadora de los viernes


                      Principibus velut Vercingetorigi arma ante pedes Caesaris deponenda sunt*.             

        Nunca existió una aldea gala resistente de modo permanente al invasor romano. Nunca nadie defendió con más valor y convicción el futuro de una nación y de un pueblo, como Vercingétorix. El general romano Julio Cesar es uno de los mayores exterminadores sistemáticos de población de la historia, sin embargo, miles de personas se llaman Julio o César, pero no conozco a nadie que se llame como el  caudillo galo. Nadie fue sometido jamás a una humillación semejante a la de Vercingétorix, que fue llevado a Roma y paseado por sus vías principales dentro de una jaula.

              En España tenemos un caso que se le asemeja, aunque de ficción. La lucha del «ingenioso hidalgo Don Quijote» contra los molinos de viento acabó muy mal. Harto de estacazos y de molimientos de huesos, murió renegando de su pasado de «desfacedor de entuertos», despidiendose de su escudero y amigo  con la frase de: «Vamonos poco a poco Sancho, que en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño». Hoy su nombre, el de Cervantes, abandera uno de los más prestigiosos premios literarios que todo escritor desea recibir, pero Miguel de Cervantes, murió casi tan empobrecido como su hidalgo y además sufrió penas de prisión. Para mayor paradoja del destino, el premio Cervantes se entrega en la Universidad de Alcalá de Henares en nombre del Cardenal Cisneros, el mayor quemador de libros de la historia de España.

                    Todo son paradojas y algunas figuras y cosas deberían ser vistas desde otra óptica,  como la historia de Don Quijote. Quizá Cervantes estaba mandando un mensaje distinto con su libro, del que hasta ahora ha sido su interpretación más únanime, la de la necesidad de la defensa de los desfavorecidos, la necesidad de la existencia de personajes como su hidalgo.  Los golpes que más le dolieron al Quijote, fueron los que recibió de aquellos a quienes pretendía defender, y fue del pueblo llano de quiens recibió los mayores escarnios.  Quien acabó con César fue su sobrino y protegido Bruto, de ahí su sorpresa, su incapacidad para defenderse desde algo tan cercano: «Tu quoque Brutus, fili mi» (Tú también, Bruto,  hijo mío).

                        Visto lo que sucede ahora mismo en España, en donde alguien, sin tapujos de ningún tipo, está haciendo justo lo contrario de lo que afirmara en la campaña electoral, me ha venido a la cabeza el simil quijotesco, o incluso el de César.  No hay nadie más peligroso, que aquel que está convencido de lo que es mejor para todos. No sentirá ningún remordimiento ni escrúpulo, aún cuando esté condenando a la pobreza  y a la marginalidad a grandes capas de la población, tanto en el presente como en el futuro. Siempre preferiré a alguien que dude, antes que a aquel que siempre esté seguro de lo que hay que hacer y no pregunte nada.

           Lo peor de todo es la gran masa de gente, que ante la evidencia de lo que sucede, ante la magnitud de la mentira pergueñada en la campaña electoral de noviembre, sigue empeñada en ver solo el molino y no al gigante amenazador. Empeñados en mirar hacia otro lado, en la absurda creencia de que el aspa del molino no les alcanzará con su manotazo. Además, son y serán los primeros en apedrear al caballero quijotesco que intente hacerles ver la realidad. Ya no es una cuestión de un buen o mal gobierno. Es una lucha entre una clase social privilegiada y monoritaria, que quiere arrancar a otra, mucho más numerosa, cierto grado de igualdad y de estabilidad, conquistados a lo largo de décadas.

                La indignidad moral de algunas cadenas de televisión, de algunos medios de comunicación, de intelectuales y opinadores convertidos en voceros del  capital y la derecha extrema, componen un tapiz sobrecogedor. Justifican día a día las agresiones salvajes a los desfavorecidos, a los trabajadores, sin exigir antes,  aunque sólo fuese como excusa moral, al menos una sola renuncia a los desproporcionados  privilegios que ostenta esa misma clase política a la que defienden, y que es la que  impone los ajustes.

            En nuestra ciudad  vemos  como desde medios de comunicación absolutamente subsidiados, se cuestiona la labor de los sindicatos y los partidos de izquierda, e incluso, se lee como algunos de esos inflacionados empresarios, se atreve a cuestionar los supuestos privilegios de los funcionarios y trabajadores públicos, del Estado. También, algún predicador semanal, defiende la eficiencia empresarial, protegido por un sustancioso sueldo público. Eso sí son contradicciones.

   * Como fueran depuestas las armas ante los pies de César, por el príncipe Vercingétorix.

La aspillera del fuerte de San Miguel


               Decididamente hay algo que nos guía. Un pequeño soplo, una leve sensación de tener que ir a un sitio preciso. La intuición de que hoy era la última oportunidad. Un día festivo. las guardias suelen estar bajas.  No había hecho fotos nuevas desde el pasado 11 de abril, hace casi un mes. Desde aquella incursión toda ha cambiado. Se ha demarcado la zona con valla metálica. Se han colocado los preceptivos carteles de: «Prohibido el paso a toda persona ajena a la obra». Sin embargo, en la zona que alguien indicaba en su comentario, como la del «Rastrillo de Espadas», no habían completado el vallado, entre otras cosas porque están sacando escombros y porque además vive gente, ese es el acceso a una vivienda. No siempre pueden cerrar todo. Están demoliendo un muro y allí existía una  casa que ya derribaron, quizá la expropiada por solo 120.000€, por cierto: ¿A quién se la expropiaron?.

         Sin penetrar en la obra, sin incumplir ningún mandamiento legal, subido a una pequeña montaña de escombros, obtengo las mejores fotografías posibles. Tampoco se puede demorar uno mucho,  porque la red de alerta temprana se activa de modo lento pero total. En cuanto se publiquen las fotografías, el cerrojazo será absoluto. Completarán el vallado, cubrirán con tela la verja para que no se sepa lo que sucede allí dentro. En la parte baja del solar han empezado a colocar pilotes. La obra no se detendrá ante nada. Este muro iba a ser demolido de modo completo, se había declarado de poco o nulo valor histórico. La superposición de materiales no indicaba que existiese un valor específico que indicase el derecho a la protección. Los expertos habían hablado. No esperaban encontrar esa aspillera. Seguimos sin noticias o explicaciones oficiales. En una de las troneras se apreciaba la existencia de una bola de hierro, en la contigüa parecía que también. Las han podido encontrar en los últimos días y las han dejado allí, o quizá ya estaban. 

            Mostramos todo lo que encontramos.   Contamos todo lo que sabemos o nos dejan saber, que no es lo mismo. Tenemos muchas más fotografías. Han destrozado bastante. Mostraremos lo que se hace en otras ciudades. La comparación siempre es en nuestra contra y en detrimento de nuestra historia.

El camino cubierto de San Miguel


          

                  Desde que diésemos la noticia del hallazgo de un muro aspillerado en el solar del futuro Centro Tecnológico, no se ha ofrecido a la ciudadanía de Melilla la más mínima información sobre lo encontrado. No sabemos si lo encontrado compromete el futuro de las obras, si se están haciendo excavaciones o si se ha encontrado cualquier otro tipo de restos. Toda esa zona está muy batida, muy removida por la historia. Los llamados 3er y 4º recintos defensivos fueron vitales para la supervivencia de la ciudad a lo largo de 400 años. Permitieron controlar el espacio colindante, la creación de huertas de donde proveerse de leña, de  víveres, pues estos no siempre llegaban puntualmente de España. Sirvieron también como franja de seguridad y a la larga, resultaron vitales en el asedio de 1775. Si esa zona defensiva, Melilla hubiese caído durante ese asedio como un higo maduro.

          Los fuertes, sus barracones, e incluso sus murallas, entraban dentro de lo que hoy es la Plaza de España, lugar en donde se ubicaba lo que se denominaba como: «Puerta del campo». Melilla ha contado y cuenta con grandes estudiosos y enamorados de sus recintos defensivos, por lo que sigue extrañando  la ausencia cualquier noticia sobre este hallazgo, o de qué va a ocurrir con él en el futuro. ¿Será necesario un modificado del proyecto del Centro Tecnológico?, ¿ cómo y qué muros van a ser conservados?. Como no hay noticias oficiales, hemos recurrido como siempre a las fuentes oficiosas, que nos han informado de que el muro hallado podría corresponderse con «el camino cubierto del Fuerte de San Miguel». Estaríamos ante uno de los restos más antiguos de las primitivas construcciones españolas, y que situarían la datación del muro en el siglo XVII. Es de suponer que cuanto más terreno se remueva, podrán ser encontrados más restos.

             Hemos recurrido a viejas fotografías y a la maqueta del Museo Arqueológico de Melilla, para localizar el antiguo fuerte de San Miguel y lo que pudiera ser el resto físico, de su legendario «camino cubierto», del que hablan algunas fuentes y algunas revistas de la Asociación de Estudios Melillenses. De momento, pese a su importancia, nadie se atreve a confirmar nada ni a avanzar suposición alguna.

         Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/04/11/hallazgo-en-el-fuerte-de-san-miguel/

           Summary in english   

                The ancient covered way of San Miguel

      Melilla´s Govermnet  is building a Technological Center in an ancient zone of the city, in the old castle of San Miguel. The ancient castle was building in the sixteenth Century. This castle was the border between the spanish city and the moroccan field up to the 19th century. In this zone there were vegetable gardens and also there were many battles between spanish soldiers and ancients morocains warriors for four centuries. On having initiated the excavations for the foundation of the new building, it has appeared this rest of wall, of the forgotten covered way of San Miguel. It has been a surprise because they all were thinking that the old castle was dessapeared completely.

        Note: http://www.syler.com/SiegeWarfare/outside/glacis.html

Los veteranos del Barça imponen su ley en Melilla


          

           Los veteranos del Barça ganan 1-3  en Melilla

         El primer día del puente de mayo ofreció una tarde apacible en el estado Álvarez Claro, como si el tiempo quisiese rendir homenaje a los veteranos de la UD Melilla y del Barcelona, que conmemoraban el 70º aniversario del ascenso de los melillenses a la 2ª División del Fútbol español. Apenas 1/3 de entrada, con las gradas de General más llenas que la Tribuna. En el palco de autoridades no había casi nadie, el puente también ha hecho estragos entre las autoridades. Al principio del partido se homenajeó a todos los presidentes de la UD. Melilla, especialmente a Francisco López, que atraviesa un delicadísimo momento de salud.

           El partido era amistoso y se notaba en que muchos jugadores no usaron espinilleras ni otros elementos de protección de las articulaciones. No se interrumpían las jugadas y el partido resultó vistoso, sobre todo por los destellos de calidad de los que en su día fueran titulares del FC Barcelona. Sorprendió el estado físico de Victor, al que se veía en cualquier parte del campo. El «lobo Carrasco» era el dueño y señor del área rival. El Barcelona se plantó muy bien en el campo y apenas dejó margen a los veteranos de la UD. Melilla, que pudieron convertir el partido en otra cosa, si el antiguo goleador melillense Totó no hubiese fallado un penalti, cuando el portero catalán ya estaba batido. Ignoro si Totó, en su carrera como profesional, dispuso de alguna oportunidad así para haber marcado un gol al Barcelona.

            Ese penalti y un único disparo de Yamal al poste fue todo lo que dispuso la UD. Melilla en la primera parte.  En apenas 15 minutos el Barcelona veterano marcó dos goles, el primero de Ezquerro y el segundo del Lobo Carrasco en el minuto 40′, que sentenciaba el partido.  En la 2ª mitad dos goles más, uno del barcelonista Fuentes que suponía el 0-3, y una último del unionista Mateo en el minuto 89.    Las alineaciones cambiaron casi de modo completo en la 2ª mitad del partido.

            

Apuntes biográficos de Fidel Pagés Miravé


 

                En  memoria a Fidel Pagés Miravé

   Colaboración:     Ignacio Velázquez , médico anestesiólogo

          Faulconer en su libro “Foundations of Anesthesiology” refiriéndose a Pagés afirma: “No se encuentran apenas datos sobre la vida de este importante cirujano español”. Esta concluyente afirmación unida a imperdonables omisiones de la figura de Pagés por historiógrafos de la anestesia o de la cirugía, y a graves errores en datos sobre su vida u obra, son razones más que sobradas para reivindicar la figura  de Fidel Pagés Miravé y sus extraordinarias aportaciones al mundo de la cirugía en general y de la anestesia en particular.

Fidel Pagés Miravé nació en Huesca el 26 de enero de 1886, de familia acomodada compuesta por Juan Pagés Marqué  y Concepción Miravé Sesé. Su padre fallece cuando Fidel cuenta con siete años de edad y su madre vuelve a contraer matrimonio. Sus primeros estudios los cursa en el Instituto de Huesca, donde ingresa en 1896. Alcanza el grado de Bachiller tras superar los últimos exámenes realizados los día 15 y 17 de junio de 1901. En ese mismo año inicia los estudios de Medicina en la Universidad de Zaragoza, de la que es Rector D. Mariano Ripollés.

Obtiene el título de medicina el 12 de junio de 1908, después de siete años de estudios en los que consigue once matrículas de honor, doce sobresalientes y cuatro notables. Cinco días más tarde recibe la calificación de sobresaliente en los ejercicios de la licenciatura

Recién terminada la carrera, prepara las oposiciones al Cuerpo de Sanidad Militar, cuerpo en el que ingresa el 30 de Septiembre de 1908 con el número tres de su promoción

En agosto de 1909  es comisionado al Hospital Militar de Melilla, donde comienza a ejercer como ayudante de cirugía, para pasar destinado en diciembre de ese año a la Compañía de Sanidad, por necesidades del servicio. Como recompensa a esta abnegada labor  y a la desempeñada en el Hospital Militar se le concede la Cruz de Primera Clase del Mérito Militar con distintivo rojo y pensionalidad.

El 28 de enero de 1910 es destinado de nuevo al Hospital Militar de Carabanchel, Los reveses que sufre constantemente el ejército Español en el norte de África frente a las cabilas rifeñas, van a provocar el envío de nuevos contingentes de hombres a esa zona. Entre los oficiales que vuelven se encuentra Pagés. Es destinado al Regimiento de Infantería de San Fernando mandado por el teniente coronel Santaló y con sede en la proximidades de Melilla, en un lugar conocido con el nombre del Hipódromo. Sale de Melilla el 3 de agosto de 1911 con destino a Tarragona.

El año de 1919 va a ser uno de los  más importantes en la vida de Pagés. Funda con el doctor Ramírez de la Mata la Revista Española de Cirugía, siendo a la vez de fundadores, directores, colaboradores y críticos. El primer número aparece en el mes de enero y lleva un artículo de Pagés: “Sobre un caso de estrangulación retrógada de epiplón”.

               En marzo de 1921 publica en la revista Española de Cirugía el que sin duda va a ser el trabajo más importante de su vida, “Anestesia metamérica”. Reproducido posteriormente en la Revista de  Sanidad Militar. Como dice Morisot  “este artículo es el primero en que no sólo sienta el principio de la anestesia epidural, sino también sus aplicaciones prácticas están codificadas perfectamente·. En tal aspecto, Pagés puede ser considerado como el verdadero promotor del método”. Efectivamente Pagés realiza una descripción pormenorizada de la técnica y de los “pocos datos históricos” que presenta el original método. La descripción que hace para la localización del espacio epidural por vía lumbar, demuestra un conocimiento perfecto de la anatomía al realizarlo solo con la percepción de las estructuras anatómicas.

En el verano de 1921 sobreviene el desastre de Annual con la muerte del General Silvestre y la de miles de soldados del  Ejército Español, como consecuencia de la sublevación de los rifeños encabezados por Ab-del-krim. El lamentable incidente conlleva el envío urgente de tropas a Melilla asediada por los insurgentes. Entre los refuerzos enviados al Norte de África llegan insignes figuras de la cirugía española. Entre ellas se encuentran Bastos, Nogueras, Gómez Ulla y Pagés. Éste es destinado el cinco de septiembre como Cirujano Jefe de equipo al segundo grupo de Hospitales de Melilla, en particular al Hospital Docker.

Por esta fecha se nombra Alto Comisario de España en Marruecos y General Jefe del Ejército de Operaciones a Don Dámaso Berenguer Fuste. Este nombra Jefe de Sanidad del Territorio a Don Francisco Triviño, Coronel Médico. Con posterioridad le sucederá en el mando el Inspector Médico de Sanidad Don Federico Urquidi Allbiño.

Mediante una orden particular de la Plaza con fecha 11 de septiembre, se organizan 18 equipos de cirugía. Cada uno de ellos estará compuesto por: un cirujano jefe, un ayudante, un anestesista médico o practicante y dos enfermeros o sanitarios. Como director de los servicios de cirugía se nombra al Comandante Médico Don Mariano Gómez Ulla.

Debido a la ferocidad y virulencia de los combates aumenta enormemente el número de bajas, por lo que se decide acondicionar diversos establecimientos militares como hospitales. De esta forma se clasifican los hospitales en cuatro grupos, cada uno de ellos con sus mandos naturales bajo la dirección del Inspector Médico del Territorio. El primer grupo estaba compuesto por el Cuartel Alfonso XIII y el Pabellón Mixto de Artillería mandado por el Coronel Médico Victoriano Delgado Piris. El segundo grupo compuesto por el Hospital Docker, por el Centro Hispano-Marroquí y por el Casino Militar estaba mandado por el Coronel Médico García Julián. El tercer grupo compuesto por el cuartel de Santiago, Hospital de Cruz Roja y el grupo Escolar, mandado por Francisco Alverico Almagro. Y el cuarto grupo compuesto por el Hospital Gómez Jordana, por el Hospital Central y por la Enfermería de Indígenas mandado por el Comandante Médico Roldán.

Pagés se incorpora a su destino el 18 de septiembre. Recién incorporado se recupera de nuevo la ciudad de Nador. Con motivo de este combate se produce una enorme cantidad de heridos que afluye a los hospitales, entre los heridos se encuentra el famoso Teniente Coronel González Tablas y el Teniente Coronel Legionario Millán Astray, al que opera el día 20.

El trabajo de Pagés en el Hospital Docker es continuo e incesante, especialmente cuando suceden los combates de Tizza el 2 de octubre, el de Atlaten y Segangan los días 10 y 11 del mismo mes o el de Tizza librado el 2 de noviembre. En estos días llegó a permanecer hasta 24 horas seguidas en quirófano. Por su comportamiento es felicitado por el Jefe de Sanidad del Territorio en oficio fechado el 10 de diciembre. Pagés no solamente espera en el Hospital la llegada de heridos, sino que cuando acontece el  avance de las tropas españolas se incorpora con su equipo quirúrgico a las zonas de combate. Estableció puestos quirúrgicos en Batel, Dar Drius, y Tistutin. Como comentó posteriormente el Coronel Médico Isidro García Julián: “…considerando Pagés que la suerte de los heridos de cerebro, vientre y hemorragia depende de ser prontamente intervenidos, se adelanta con su equipo”.  Con el hecho de incorporar los equipos quirúrgicos a la misma línea de combate, Pagés se adelanta treinta años a las modernas instalaciones de los equipos Quirúrgicos avanzados de la Sanidad de Campaña.

Hay muchos testimonios de los enfermos que fueron operados por Pagés o de aquellos que mostraban la esperanza, tras caer heridos, de que fuera él quien los tratara.         Otros consiguieron sobrevivir a pesar de lo grave de sus lesiones; el Teniente Alafont de Zapadores con el cráneo atravesado por un proyectil, el Capellán López del Batallón de la Princesa con herida explosiva de hígado, el Teniente Montero del Tercio con fractura de vértebra con compresión medular o el Teniente Urzáiz con una bala que le destrozó la vejiga. En el libro diario de una Bandera del Comandante de Infantería Francisco Franco Bahamonde, contiene un párrafo que reza; “La noche es triste en  Ambar; el Comandante Fontanes está muy grave, y todos saben lo que significa una herida de vientre con el hospital tan lejos. El doctor Pagés es toda la preocupación del herido; él podría salvarle. En la Legión se siente admiración por este notable cirujano, que ha librado a tantos legionarios de la muerte”. La familia relata un último testimonio que por su curiosidad merece la pena anotarlo. En 1936 la viuda de Pagés, Berta Bergenman, contrajo segundas nupcias con un inspector de policía llamado Corrales Guerrero. Al inicio de la Guerra Civil detuvieron a toda la familia, fusilando al inspector Corrales en los primeros día de agosto. Doña Berta temiendo por la vida de sus hijos, encarcelados con ella en la “Checa” en que se convirtió el cine Europa, consiguió hablar con el Comisario Político responsable de su seguridad. Al explicarle que los hijos que ella tenía no eran de su actual matrimonio sino de su anterior marido el doctor Pagés, el Comisario Político ordenó la inmediata puesta en libertad de toda la familia. Pagés había sido el cirujano que le curó las graves heridas que sufriera en la Guerra de Africa de 1921.

Con la conquista de Nador, Seganga, y Monte Arruit, el Protectorado se pacifica parcialmente y es repatriado un gran número de tropas y oficiales. Pagés regresa de nuevo a su destino en el Hospital de Urgencias de Madrid, incorporándose el 24 de diciembre.      En agosto de 1922 asciende al empleo de comandante continuando en el Hospital Militar de urgencias desempeñando su función de cirujano.

            A finales del mismo año publica en la Revista Española de Cirugía un trabajo que sin duda es uno de los mejores de sus artículos. “Heridas abdominales de guerra, mi experiencia personal”. Y desde el punto de vista quirúrgico es su mejor trabajo. En él se compendia toda su experiencia como cirujano en los Hospitales de Melilla, con heridos en abdomen por arma de fuego. Inicia el artículo intentando dejar clara su actitud frente a este tipo de heridos, teniendo en cuenta que durante la Gran Guerra las posiciones de los cirujanos se dividían en intervencionistas y abstencionistas. Pagés cree que lo indicado es la intervención inmediata de las heridas abdominales.

Critica a Bergman por su abstencionismo: “La frase de Bergman “yo no opero moribundos”, hizo un proselitismo que seguramente ha acarreado más perjuicios que ventajas”. También hace referencia a Delorme y a MacCormak; “…el último conflicto mundial era tan contrario a la terapéutica-quirúrgica, activa en esta clase de heridas, que Mac Cormak  pudo difundir como una verdad admitida, como axiomática su célebre frase  “a herida de vientre abstención” y Delorme, en una comunicación titulada: “Consejos a los cirujanos, presentada a la Academia de Ciencias de París el 10 de agosto de 1914, insistía en la necesidad de someter a los penetrados de vientre al tratamiento incruento como más favorable para los heridos”.

La razón principal que aducían los abstencionistas era la dificultad de practicar una intervención a un paciente en franco shock. Pagés no solamente niega este razonamiento, sino que incluso indica soluciones para sacar al paciente del shock. Lo que hoy en día llamaríamos reanimación preoperatoria. Para reafirmar su actitud intervencionista presenta su propia estadística: “En resumen: cuatro abstenciones impuestas, cuatro muertos”.

         Es curioso que la estadística que presenta en los puestos quirúrgicos avanzados es superior a la que obtiene en el propio Hospital Docquer, teóricamente mejor dotado, un 70% frente a un 52%. Probablemente esta diferencia se deba a la celeridad con que se operaban los heridos que eran evacuados a los puestos avanzados, mientras que transcurrían horas si la evacuación se efectuaba sobre el Hospital.  Pagés llega a afirmar que,  en gran parte, la actitud abstencionista de muchos cirujanos se debía al miedo de enfrentarse con una estadística elevada de mortalidad.

En agosto de 1923 solicita permiso para marchar de vacaciones a Cestona. Sale de Madrid con toda su familia el 24 de agosto, dejando en imprenta el que sería su póstumo trabajo “Aspectos quirúrgico del estreñimiento”.        Antes de partir para Cestona, Pagés entrega en el Ministerio de la Guerra una instancia solicitando su pase a la situación de supernumerario dentro del Ejército; esto le sería concedido el 20 de septiembre. Según su amigo Gómez Ulla, a Pagés ya le habían sugerido con anterioridad la posibilidad de abandonar el Ejército y dedicarse por entero a su clientela, pero hasta la fecha se había resistido e incluso acudió voluntario a la guerra de África.

         El viernes 21 de septiembre Pagés decide regresar a Madrid con toda la familia. Emprende la marcha a primeras horas de la mañana con el fin de llegar en el día a su destino. A 15 kilómetros de Burgos, en el término municipal de Quintanapalla, en la llamada cuesta de “la brújula”, el vehículo derrapa y tras dar varias vueltas de campana choca contra un árbol. Como consecuencia del golpe, una hija de Pagés, Ascensión, sufre la amputación casi completa de la mano izquierda, el joven Teodomiro se fractura una clavícula y Pagés fallece, al parecer, en el acto.

      Los restos son trasladados a Madrid el día 23 por ferrocarril hasta la estación del Norte, desde allí son trasladados entre una gran multitud hasta el Cementerio de San Lorenzo donde es enterrado. La muerte de Pagés deja inacabada su obra científica y por desarrollar una prometedora carrera de cirujano. Su precoz fallecimiento, murió a la temprana edad de 36 años, y el aislamiento científico y político de España contribuyeron de una forma decidida a que la obra de Pagés no fuera divulgada ni conocida en la comunidad científica.         

      En 1926, el Ministerio de la Guerra decide cambiar el nombre de Hospital Docker por el de Capitán Médico Fidel Pagés Miravé, en agradecimiento y reconocimiento a la labor asistencial desplegada por el doctor oscense en nuestra ciudad. “Sirviendo a la Patria, enalteció la ciencia” rezaba una placa conmemorativa en honor de nuestro cirujano en el quirófano de “su” hospital.

          Ahora que se está construyendo un nuevo y excelente Centro Sanitario en el mismo lugar donde operó Pagés y donde se ubicaba el Hospital que, durante ochenta y seis años, ha llevado su nombre, sería emotivo y de justicia que este nuevo Hospital Universitario conservara el nombre de aquel que hoy ya sí es reconocido como el verdadero y auténtico pionero de la descripción de la técnica conocida como anestesia epidural.