En la bandera azul de Melilla


              Somos muchos los melillenses que no pasamos a Marruecos todos los fines de semana. Somos muchos los que no tenemos ni  piscina privada ni colectiva. Somos todos los melillenses los que no tenemos una instalación de recreo de verano, como en cualquier ciudad de costa. Melilla es la única ciudad o pueblo de España que no tiene un complejo de  piscinas públicas al aire libre para el verano. En Melilla no tenemos nada de eso, pero la propaganda dice otro cosa. Los melillenses somos los únicos que nos bañamos dentro de un Puerto, porque esa es la realidad de las playas de Melilla, aunque algunos quieran compararlas a no se sabe qué. Nadie se bañaría en el Puerto de Barcelona, o en el de Málaga, o en el de Almería. Los melillenses sí nos bañamos en nuestro Puerto.

                  Esto que es un claro inconveniente, se podría convertir en una ventaja si existiese una gestión real y eficaz de un litoral costero muy pequeño, y de un espacio de baños que no costaría tanto mantener limpio y cuidado. pero no hay nada de eso, porque no hay una gestión adecuada.

           En vez de invertir en limpieza y en eficacia, llenarán este verano todo de «vigilantes vestidos de amarillo» que no resuelven nada, porque no tienen capacidad para hacerlo, pero que «propagandísticamente» lucen mucho, como «las pasarelas de madera» que están instalando entre los diques. Las fotos de propaganda quedarán perfectas, pero lo que luego ve y disfruta el ciudadano son unas aguas en pésima calidad y presencia, con aceite y grasa de las sentinas de los barcos, diques llenos de cristales y de botellas de cerveza «Cruz Campo» y servicios deteriorados y en mal estado, como este lavapies.

La iglesia fantasma


                  El edificio de la Feria Hispano Marroquí

           Hasta hace no mucho tiempo,  sobre lo que fuera la tienda de repuestos de automóvil de Carlos Rivas, esquina entre las calles Polavieja y Gral. Ordóñez, sobresalía una pequeña cruz que parecía algun ornamento del antiguo edificio, sin embargo ese viejo inmueble que en breve caerá abatido por el urbanismo desaforado que se ha adueñado de Melilla, es uno de los que más historia atesora, pues fue la sede permanente de la feria Hispano Marroquí de Melilla durante  El Protectorado y también la antigua casa del Reloj.

         El edificio pasó por diversas vicisitudes hasta que en 1938 se convirtió en la casa-convento de las misteriosas y fugaces Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad.

                         La Congragación de Las Religiosas Adoratrices

           La Congregación de Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, fue fundada por Santa María Micaela en Madrid en el año 1856 y aprobada por el Papa Pío IX en 1860, como Instituto Religioso de Derecho Pontificio.

         La Adoratrices estuvieron en Melilla entre 1938 y 1978, año en que abandonarton definitivamente la ciudad. En 1953 se mudaron al edificio de lo que hoy es la Casa Mercedes y que en origen fue su convento residencia, y que fue construido para ellas. Fue la última edificación del Protectorado español en Melilla.

         Por tanto, esta iglesia fantasma a punto de desaparecer bajo las excavadoras, fue su iglesia durante casi 15 años y resulta muy difícil encontrar fotos de la misma en funcionamiento o de las propias adoratrices, pues practicaban por entonces unas estrictas normas de clausura, sólo suavizadas por el Concilio Vaticano II.

         La redención de las prostitutas

      Esta fue la principal inspiración y motivación de la que luego sería fundadora y santa de las Adoratrices, la madrileña Micaela Desmaisiéres López de Dicastillo y Olmeda: » No puede negarse que las mujeres llamadas públicas, son la clase más despreciable de la sociedad… ¿y no habrá quien se compadezca de tal desgracia y las alargue una mano bienhechora para salir de ella?…Esto ha dado margen a la fundación de esta sociedad de señoras adoratrices, esclavas del Stmo y de la Caridad”.

      Si llegaron a Melilla o fueron traídas está claro con qué intención, porque si su trabajo y dedicación eran las prostitutas y su posible redención, en Melilla las había y muchas, tanto que su fama y la de la calle Mar Chica hicieron correr ríos de tinta allende nuestras fronteras. Fue esta y sus vicios asociados, el juego, etc., una de las causas de la catástrofe de nuestro ejército en Annual. Tanto es así, que dio título a un discurso parlamentario de Indalecio tras el Desastre de 1921 : “Melilla es un lupanar y una ladronera”.

     Pero en 1940, en el Estado Nacional.Católico no podían existir ni la prostitución ni ninguno de los vicios prohibidos por los Santos Mandamientos, por lo que no se menciona nada de la verdadera misión, causas o motivos que trajeron aquí a las adotratrices.

     Moya Casals en “Melilla piadosa y tradicional”  sólo se atreve a decir que ayudaban a las mujeres pobres, obviando todo lo demás, que las mujeres, principales víctimas de la pobreza y la opresión debían vender su cuerpo por dinero. Algo que Sta. Mª Micaela reconocía sin pudor alguno apenas un siglo antes, pero en el nacional catolicismo todo era puro pacatismo.

     Hoy, el nombre de la santa Micaela y de la Adoratrices está asociado a decenas de proyectos contra “el comercio y la trata de mujeres” y para la reinserción social y laboral de mujeres prostituidas.

   Estuvieron en Melilla  40 años e igual que llegaron desaparecieron, dejando pocas huellas de su paso, salvo claro está, la advocación de su Santa Fundadora Sta. Mª Micaela como titular de la iglesia del Bº de La Victoria, inaugurada igualmente en 1953. Durante su estancia en el edificio próximo a desaparecer del Bº del Tesorillo, sufrieron un robo sacrílego en 1952.

           PD: añado dos interesantes enlaces de montajes fotográficos:

              http://www.flickr.com/photos/melilla_trainspotting/4903166020/

              http://www.flickr.com/photos/melilla_trainspotting/4902586439/

Melilla, 700.000€* en intereses de demora


 

       Medidas para una Administración sin despilfarro

      Melilla es la 8ª ciudad de España que más deuda tiene por habitante, la 2ª es Ceuta y la 1ª Madrid. El Gobierno de Melilla tiene contraídos con los bancos préstamos por un importe de 94. 345.978€, lo que supone 1/3 de su presupuesto anual. Anualmente paga a los bancos la cantidad de 15.127.194€, que es la suma del capital más los intereses. La amortización de la mayor parte de estos préstamos superará con creces la presente legislatura, que todavía no ha empezado, y el final de algunos de esos créditos solicitados finalizarán en 2026, o sea, cuando ninguno de los concejales hoy presentes se dedique ya a la política, y cuando la mayor parte de esos nombres ya ni siquiera sean recordados, la deuda contraída por ellos seguirá existiendo.

        No estaría mal si los préstamos se pidiesen para infraestructuras que acaben disfrutando las generaciones venideras, pero lo que debería cuidarse es que esa «obra pública» o esas infraestructuras, fuesen lo menos onerosa posible, porque la que se está realizando, está saliendo  a «precio de oro», con lo cual, el beneficio del préstamo ya no es tanto, porque esas infraestructura ya caras, tienen luego un mantenimiento mas caro aún y al final el endeudamiento aumenta de modo considerable. La obra pública está resultando demasiado cara en Melilla.

    Lo peor, lo verdaderamente malo es que parece que La Tesorería Municipal no anda tan fina como dicen, o como nos quieren hacer creer y resulta que en los presupuestos de este año, del 2011, hay dedicados nada menos que 700.000€  para pagar los  intereses de demora.

     Osea, que el Ayuntamiento no tiene siempre a punto el dinero «contante y sonante» necesario para pagar los préstamos que pide, se retrasa en algunos o bastantes plazos y tiene que renegociarlos, cosa a la que los bancos se prestan  amablemente, siempre y cuando se les paguen «los intereses de demora»fijados. Esto si es dinero perdido para los ciudadanos de Melilla. Esto sí es tirar el dinero de todos.

        Es por aquí por donde hay que empezar a ahorrar y a realizar una gestión eficaz, y no suprimiendo el sueldo de la Vicepresidencia 2ª de La Asamblea y quitarle a la oposición un «auxiliar de grupo».

     Hay una cosa clara, si hay que hacerlo se hace, pero hay un mínimo de cien áreas , de las que el Gobierno de Melilla podría recortar gastos y hacer una gestión austera y eficaz, antes que recortar esos «tres sueldos». Porque se van a reducir 3 Consejerías, pero ya veremos cuantos «altos cargos» se verán afectados por ese recorte de nombres. Mucho nos tememos, que los «altos cargos» recortados sean menos que  las tres Consejerías reducidas.

    PD: He rectificado la cifra anterior (600.000€). La correcta es la que aparece ahora

Adiós a un edificio característico de La Avenida


          Este era el edificio que cerraba La Avenida de Melilla. Allí estuvo instalado durante años el anuncio luminoso de Sanyo, la firma patrocinada durante años el melillense Ayu Lanchandani, promotora también de Las Galas de Verano de La Casa Sanyo, gracias a las cuales miles de melillenses pudimos conocer en directo las actuaciones de los artistas más emblemáticos de las décadas de los  años 70 y 80 del pasado siglo.

        El edificio ha estado cerrado durante más de diez años, atravesando los tres tipos diferentes del «estado de ruina», hasta que la demolición ha sido ya su único y posible fin, como La Casa Paraíso, como tantos y tantos otros edificios característicos, que ya no existen y otros tanto que llevan el mismo camino. Son los tiempos sí, pero también es un tipo de gestión despreocupada por mantener lo característico y apostar por la construcción de una ciudad nueva, pero completamente despersonalizada.

          No es que el edificio valiese gran cosa, pero si su  fin era el derribo, entonces de nada han servido los más de diez años del estado de ruina en el que se encontraba y el lamentable aspecto que ha dado, durante demasiado tiempo, al cierre de La Avenida por el Norte. Lo curioso es que la empresa que ha llevado a cabo el derribo, se anuncia como de «rehabilitación de edificios e inmuebles en general». Este desde luego, lo han rehabilitado de una sola tacada.

El estado real de las playas de Melilla


           Al empezar la temporada de baños en Melilla, com sucede en los últimos años,  las cosas no están como debieran estar, pese a las altas cantidades de dinero invertidas. El año pasado se echó la culpa a «los meteorólogos» porque no dieron bien la previsión, aparte la temporada se inició con dos ahogados en la playa de San Lorenzo. Este año, la culpa la tiene probablemente el proceso electoral y casi con toda seguridad, el recurso de CpM.

          El caso es que desde que el Estado dejó de pagar la barca «Limpiamar», la Autoridad Portaria o La Consejería de Medio Ambiente, no han sido capaces de hacerse cargo de ese servicio y en cuanto el agua está un poco removida, algunas zonas de baño presentan este aspecto. Aparte, las zonas de duchas están algo envejecidas y no todas las duchas y «lavapies» funcionan. Pese a la propaganda, no tenemos tanto litoral playero como para que sea imposible tenerlo en óptimas condiciones. Si la Consejería de Turismo ofrece a Melilla como producto turístico, también debería colaborar en la adecentación de las playas. Da la sensación de que se gasta más dinero en publicidad y folletos, que en el mantenimiento real del litoral playero.

       Alguna cosa falla en toda esta cadena, porque salvo en los días de «poniente» el agua suele presentar un aspecto «asquerosito» en algunas zonas. Este año tampoco se ha procedido al oxigenado y el limpiado y trillado de la arena y eso provoca que se vean demasiados cristales rotos, envases, etc. No todo es culpa de las Consejerías, está claro que también hay falta de colaboración ciudadana, pero la obligación de La Administración Local es tenerlo todo en un estado atractivo y no es lo que puede verse, pese a » las banderas azules». Hay una gran disociación entre realidad y propaganda. Hay que cerrar esa brecha y no ampliarla.

Melilla sin control arqueológico


       Restos de un posible arco en el Bº del Real

      Melilla siempre estuvo poblada. Su situación,  la abundancia de agua, la existencia de un matantial en el peñon rocoso de Melilla La Vieja, la fertilidad de sus tierras, la desembocadura del río de Oro, su carácter calcáreo propicio para la existencia de cuevas naturales, conformaban un cúmulo de circunstancias naturales propicias para la existencia de asentamientos neolíticos estables. Serían asentamientos poblacionales de la cultura amazigh o mauritana. La existencia de una población estable, amazigh/mauritana,  en la zona, provocaría el asentamiento de fenicios, cartagineses, griegos, romanos, etc, hasta la llegada de los árabes primero y los castellanos después.

       Ocurre que todo eso se desdeñó por los estudiosos de la época del Protectorado. A esto se añadió que gente sin preparación alguna, se hizo cargo de las pocas y primeras excavaciones del siglo XX, con lo que el destrozo fue mayor que lo conservado. En la década de 1960 y posteriores se hizo tabla rasa con lo mucho o poco que pudiera quedar del pasado árabe y bereber. Se pasó por encima de todo, con tal de buscar la mítica Russadir fenicia, olvidando que si hubo fenicios, es porque antes había bereberes. Desgraciadamente ese es el pesamiento historico-politico  que sigue imperando.

         Es una desgracia para la historia de Melilla, que La Consejería de Cultura haya decidido entregar toda el área de investigación y excavaciones a una entidad privada, el Instituto de las Culturas del Mediterráneo, que tiene sus propios criterios y fines y que rechaza lo que no conoce, o sencillamente lo que no les interesa. Es una desgracia que Melilla no tenga un Plan Arqueológico visado por el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Bellas Artes. Es una desgracia que Melilla no tenga un arqueólogo municipal.

       Lo intolerable  de toda esta situación, es que se tengan cerradas al público y al interés general las zonas arqueológicas de Melilla, que no se ofrezcan a la divulgación pública, cosas que se dan a conocer en cualquier lugar de España. recientemente, en unas obras en el Patio de Los Leones en La Alhambra, se encontraron las primitivas alquerías y los restos de un Palacio anterior. La información se dió a conocer a toda España. Lo mismo que ocurre en cualquier ciudad de España con cualquier hallazgo.

      En Melilla, los personajes que se han apropiado de la Cultura y el Patrimonio de los melillenses, se jactan de no ofrecer información a quién la pide, y disfrutan en su vanidad, de que uno, se indigne al no recibir información alguna, que por otra parte es pública en cualquier lugar de España.

              Obras en el Barrio del Real

     Las obra sin control arqueológico previo y preceptivo en el Bº del Real, están trituran con toda probabilidad, la posibilidad de encontrar restos arqueológicos bereberes, que por otra parte fueron frecuentes en la década de 1920. En esos años, los de la expansión de Melilla, se encontraron restos arqueológicos bereberes en la calle Mar Chica, en la calle Salamanca y en la finca de «los pajares de Intendencia», en las inmediaciones del Aeropuerto, etc. Todo eso desapareció  en manos privadas, sin que jamás llegaran a datarse o saberse qué es lo que se encontró.

       En la excavación del terreno tras la demolición de una casa, en las confluencias entre la calle Cataluña y La Legión en sentido ascendente, he podido fotografiar este resto de arco, quizá de la  bóveda de una cueva, refugio o silo de grano. Son muchas las cuevas que se localizan en las obras de demolición de casas viejas del Real, quizá restos de almacenes o sótanos. La mayorían son contemporaneos, pero otros como éste, parecen de procedencia más antigua. Nunca está de mas, darle una oportunidad a la arqueología y a la historia.

1989. El PP celebró la repetición de elecciones


 

      

                Con dinero y borregos

                En octubre de 1989 se celebraron  Elecciones Generales en Melilla, eran la 3ª Legislatura del PSOE en el Poder. Hubo irregularidades, como siempre. No fueron irregularidades especialmente importantes, como siempre. Hubo acusaciones de compra de votos, como siempre. La única diferencia era que las denuncias las ponía el Partido Popular y que en aquella situación la prensa le ponía altavoz en vez de sordina. Como era lógico y como era su papel, el de entonces. Las cosas han cambiado mucho , aunque no tanto como parece, pues el problema de fondo sigue estando presente, que no es otro que la presunta » manipulación» de una parte del electorado más desfavorecido, que coincide con  la población»amazigh» de Melilla, pero no todo.

     Hay una trama por un supuesto «dirigismo» del voto de las Elecciones Municipales de 2007 que implicaba al PP y que fue «sospechosamente» sobreseído en una decisión judicial muy controvertida y hay otra trama por el presunto «dirigismo» del voto de las Elecciones Generales de 2008, que implica a CpM y PSOE, que sí está siendo investigada y que sí prospera judicialmente.

     Hay una característica en todos estos entramados y es que las denuncias que presenta el PP si prosperan. Que el PP si consigue que se repitan las elecciones, al menos lo consiguieron en 1989 y nadie más lo ha conseguido en toda la historia de La Democracia. Por otro lado hay que decir que estos son instrumentos legítimos y legales, contra los que no hay objeción posible.

     Se trata sólo de poner en evidencia «el discurso falso y mendaz » del PP. Porque en octubre de 1989 el PP perdió las elecciones Generales con todas las de La Ley, pero no aceptó el resultado, porque la derecha no acepta resultados adversos ( como cuando «le robaron» el triunfo electoral en Madrid a Rafeel Simancas en 2003 ) y por eso, Esperanza Aguirre es hoy Presidenta de la Comunidad deMadrid.

             El 6 de diciembre de 1989, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucia, ordenó repetir las elecciones de Melilla en toda la circunscripción, cuando las «irregularidades» se habían producido sólo en un Colegio, el Juan Caro. Osea, que el PP utilizó en 1989 el recurso legal, que hoy niega a Coalición por Melilla.     Entonces los editoriales hablaban del Triunfo de La Democracia, por repetir unas elecciones que habían perdido. Hoy esos mismos  acusan a CpM de estar fuera del sistema democrático por hacer lo mismo que el PP en 1989.

        «No importa quien gane, pero debe hacerlo limpiamente», decía el entonces Presidente del PP en Melilla Jorge Hernández Mollar. ¡Qué falsedad más grande!. Si importa quien gane, tiene que ser siempre el PP. Si triunfa el PP, sea como sea, es el triunfo de La Democracia. Observen también «los ridículos motivos» alegados por el PP en 1989 y que a la postre sirvieron para anular las elecciones. Ni punto de comparación los motivos alegados por CpM.

            Eso sí, entonces la prensa entrevistaba a los «presuntos denunciantes» y hoy a nadie se le ocurriría hacer semejante cosa, entrevistar a los 20 testigos con nombres y apellidos aportados por Coalición por Melilla. Nadie ha dado importancia al hecho de que la mitad de esos denunciantes son cristianos y la otra mitad musulmanes. desfavorecidos a uno y otro lado de la línea. Es lo más novedoso y trascendente de la denuncia de los «coalicionistas».