Melilla, el arrabal de Fernando


         

               Fernando Arrabal, el melillense más grande y universal que ha dado esta ciudad en sus muchos siglos de historia, es tan grande, que ha convencido incluso a aquellos que no le querían, porque él siempre ha deseado ser querido en Melilla. Ha vuelto a la ciudad, pero en realidad siempre está, nunca se ha ido, porque en su obra siempre está Melilla de una u otra manera, al igual que su propia biografía. El mundo es la ciudad de Fernando, y Melilla su más importante arrabal. Es una unión imposible de ser disuelta y atravesará la posteridad.

                          En 1997, con ocasión del V Centenario de la Ciudad, se publicó su obra teatral completa, bajo la edición de Francisco Torres Monreal, y editada por el patronato del Centenario. También y por iniciativa de la Asamblea, se reinstituyó la Medalla de Oro de Melilla y ese primer galardón fue para él, que se le entregó en el Auditorium Carvajal, de manos del entonces Presidente Ignacio Velázquez.

             Luego llegaron los tiempos de olvido y de la negación, como Pedro. En enero de 2011 volvió a la ciudad casi «como un ladrón en la noche«, de la mano del disidente Velázquez y su extinto Populares en Libertad; y ofreció una conferencia en las catacumbas del Palacio de Congresos.

                                                         Arrabal y Pollux

               Para esta ocasión vino acompañado por el director teatral, traductor y dramaturgo Pollux Hernuñez, quien hizo una larga pero necesaria introducción, que empezó con un retraso no bien explicado. Lo escribimos porque Pollux dijo que una de las obsesiones de Fernando Arrabal era la puntualidad, hecho que luego fue ratificado pro el propio escritor, que dijo que «uno de sus defectos era su manifiesta imposibilidad para llegar tarde», explicando en una anécdota que dejó de asistir a una conferencia en la Universidad de la Sorbona, porque en la invitación olvidaron poner la hora.

                      Fernando Arrabal vuelve una vez más a sus raíces africanas, que no africanistas. Contó muchas cosas, como la influencia de Luigi Pirandello en su vida. Al parecer y según Arrabal, el dramaturgo italiano, tras serle concedido el premio Nobel de Literatura en 1934 afirmó que el futuro del teatro estaba  en África. El teatro Pánico, la renovación del teatro, surgió de las manos y de la cabeza de un escritor africano, Fernando Arrabal, nacido solo dos años antes de esa profecía. Pirandello era un escritor fascista, como recordó el dramaturgo melillense, porque el fascismo es lo que más daño le ha hecho en su vida.  En 1936, en Melilla, se inició la desaparición de su padre, el teniente Fernando Arrabal, y es esta ausencia y búsqueda del padre perdido, la que también está presente en toda la obra arrabaliana. Cuando se otorgó el nombre su nombre el Teatro Kursaal, pronunció la frase más hermosa posible: «Por fin el nombre de mi padre está ya en Melilla».

                                                       La inspiración

                     ¿Qué es la inspiración? se preguntaba Arrabal. «Es eso que todo escritor espera por la noches cuando escribe. Sin embargo lo que aparece siempre son los recuerdos y la imaginación». Esta es la cuarta vez que estamos frente al genio, frente al dramaturgo, frente al melillense más grande de la historia y hemos percibido algo nuevo. No solo es todo eso, es también un consumado actor. Sabe perfectamente en qué lugar se encuentra y frente a quién. No improvisa nada, mide cada palabra y cada gesto. No solo escribe y habla sobre él mismo, es que también se representa. Dice exactamente aquello que quiere decir y lo acompaña de gestos, cambios en el tono de voz y miradas. Una de las cosas que más le gustó de la pequeña sala de conferencias del Kursaal, es que tuviera espejo, y se mostró encantado de hablar frente a un espejo.

                  Desde aquella aparición de 2011, apenas unos meses antes de la creación del Alminar, siempre aparece en Melilla con la misma chaqueta, de emperador oriental y bocamangas napoleónicas. Sin embargo esta su chaqueta quedó manchada con la pintura de una pared o puerta recién pintada. Esto nos lo contó nada más vernos en la puerta del Kursaal, al saludar muy cariñosamente a su amigo, el escultor Mustafa Arruf, con el que volvió a reencontrase y con el que mantiene una larga amistad.

                     Poco público, poca difusión y una sala demasiado raquítica para la grandeza literaria y personal del melillense más universal. A cualquier otro, de infinita menos relevancia, le hubiesen ofrecido el Salón Dorado, la misma Uned.

 

 

 

Con el cuento en la mano


Elogio y reivindicación de una mujer cuentacuentos

           Una mujer cuentacuentos, Elvira Molina, estuvo inmensa narrando unos cuentos en la calle el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Eran cuentos que invertían los roles y por primera vez las «palabrotas» se ponía en los labios de una mujer. Claro que para eso tendríamos que admitir que verbos y sustantivos admitidos por la Real Academia de la Lengua, como masturbar, clítoris o follar, son palabrotas y no palabras comunes de uso habitual entre los hombres.
Esta es una de las cuestiones claves en todo este asunto, aparte de los celos personales y cuestiones de protagonismo político y personal que parecen subyacer por debajo de toda esta política. Entre ese 8 de marzo y el día de hoy, hemos perdido a Elvira Molina como parte de la intelectualidad melillense. Era y es profesora universitaria y maestra de primaria, pero a partir de ahora será en Granada en donde desarrolle su actividad docente o educativa. En el último momento ha sido objeto del asalto del de la Melilla más pacata e hipócrita, que ha utilizado y deformado la lectura de unos cuentos reivindicativos, como parte de una campaña de intereses más bajos. Han apelado a la decencia y a la moral pública (las mismas que no respetan para otras cosas), para intentar empañar una jornada que sorprendió por su extraordinaria asistencia, su frescura y su mezcla espontánea.
Aquí da la sensación de que los que inician la crítica por el supuesto escándalo, no estuvieron en ningún momento en la calle durante el desarrollo de la jornada. El cuento del que ahora mostramos y compartimos el texto, no tiene nada de lo que se dice en los mentideros (nunca mejor nombrados) Es real como la vida misma.
CUENTOS PARA MUJERES LIBRES
Érase una vez… ¡Qué coño, hoy!
…Una princesa… ¡qué coño, una guerrera!
…Que era bella, dulce, educada, generosa y muy, muy buena… ¡Qué coño! Era valiente,
independiente, lista, intrépida, atrevida, aventurera, perspicaz, luchadora y muy, muy
cachonda
…Que esperaba un príncipe… ¡qué coño, no esperaba a nadie! La guerrera tenía cosas
más importantes que hacer, entre otras reconquistar el terreno que le habían arrebatado
esa saga de príncipes sapo, de príncipes bestias, de príncipes necrófilos que se habían
dedicado a colarse por las ventanas, a trepar por sus trenzas. Príncipes desmemoriados,
coñazo de príncipes… ¡qué coño coñazo, pollazo! Pollazo de príncipes que aparecían de
la nada para salvarlas sin que nadie se lo hubiera pedido.
…Una guerrera que hablaba con ratoncitos y pajaritos… ¡qué coño! Hablaba con sus
amigas, otras guerreras que, como ella, no esperaban la aprobación de madrastras hijas
de putero ni de hermanastras envidiosas ni de padres ausentes. Porque las guerreras se
ayudaban entre ellas, tenían planes, sueños y luchaban contra su verdadero enemigo…
¡la envidiosa mujer que codiciaba su belleza!… ¡pero qué coño de mujer envidiosa!
¡luchaban contra el patriarcado!
… La guerrera soñaba con el amor verdadero… Bueno, cuando se aburría, porque lo que
de verdad le quitaba el sueño era recorrer el mundo entero, conocer los lugares más
recónditos, también dentro de sí misma. Y mientras, entre tanto explorar y explorar, se
exploraba y se lo pasaba teta teniendo orgasmos a solas, con guerreros, con guerreras,
con ambos, con quien le salía del coño.
…Por el camino, hay que reconocerlo, se encontró con fraudes, con príncipes que
intentaron meterle un zapato de cristal y convertirla en princesa, con alguna que otra
bestia, con algún que otro traumatizado. Pero la guerrera sabe que ella no tiene el deber
de salvar a nadie. A todos ellos les mando al psicólogo a que se curaran y se pagaran
sus traumas solitos y a que les cuidaran su madre…¡qué coño, mejor su padre!
Si alguien la trataba mal, ‘ciao pescao’. Si alguien le chantajeaba se lo pasaba por el arco
del triunfo. Sus hermanas guerreras le habían contado historias de ese amor tóxico que
podría esclavizarla si no era rápida en la huida. Huye, guerrera, huye. Recuerda que una
retirada a tiempo es una victoria.
Y colorín colorado… una mierda, que el cuento no se ha acabado. Porque la guerrera, estudió, viajó, trabajó en lo que le dio la gana y sobre todo, amó y se folló a quien le salió del mismísimo. Y no comió perdices con ningún príncipe. Se buscó un guerrero que le comiera bien el coño. Por los siglos de los siglos, Amén. Palabra de Diosa.
#AmorRomantico #HolaGuerrera #CambiaElCuento #CuentosParaMujeresLibres

La vida en la calle


 

             El invierno ya acabado de 2018/18,  no ha sido ni muy frío, ni lluvioso. Esto ha favorecido la vida en la calle de los sin techo, que habitualmente estimamos en 1000 personas. La primera vez que nos encontramos con él, parecía un prisionero en una celda de castigo urbana para disidentes del régimen.  En verdad recordaba al Gulag, pues «la celda» tenía barrotes y colchoneta. No la publicamos para que la represión no actuara sobre el indigente, que es lo que suele ocurrir cuando se publica una foto así. Quien fuese ya ha pasado ahí el invierno y eso que lleva ganado.

             Aun así, no hace falta salir a buscar «viviendas improvisadas», pues es algo que cualquiera se encuentra constantemente, paseando por Melilla la Vieja, o haciendo deporte por el sendero luminoso del arroyo Mezquita. La vida en los márgenes sociales es algo que existe en cualquier ciudad, pero hay que alejarse mucho del centro urbano y de los barrios para llegar hasta los poblados chabolistas.

               En la punta del peñón calcáreo sobre el que se asienta la Ciudad Vieja, más allá de la «Boca del león», en donde otros inviernos anidaba una colonia de cormoranes negros*, viven ahora un grupo no determinado de menores desamparados. En las soleadas mañana del mes de marzo secaban sus ropas húmedas al sol y realizaban sus estiramientos matinales, para luego volver a introducirse en su habitáculo. Esto está a la vista de todo el mundo salvo del que no quiera fijarse.

                El otro asentamiento chabolista se encuentra en el cauce del arroyo Mezquita, muy cerca de la sede de Promesa, la empresa para la promoción económica de Melilla bajo los terrenos de la ruinosa ciudad del fútbol, y esto sí resulta una ironía política y social.

                 Estas son las imágenes de la gestión de la ciudad en la última década. Más de 10 millones de euros invertidos en pavimentaciones en los últimos 5 años, y el resto de la ciudad abandonada. Puestas de manifiesto estas realidades, no resulta extraño que Gaselec, haya decidido proteger su subestación de distribución de electricidad en el Polígono de almacenamiento o Industrial, con una sirga.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2015/01/19/cormoranes-en-melilla/

En el estanque dorado


                                 Imágenes de una gestión

              Ante las impávidas miradas de las esfinges prontas a desaparecer, que tanto han visto, suceden decenas de cosas en las que nadie parece fijarse, o a las que ya no se les da importancia por suceder habitualmente. El ser humano se acostumbra a cualquier cosa. No hemos acostumbrado a unos mínimos, que ya no pueden verse en ninguna capital de provincia, salvo en los barrios más destartalados, las colonias urbanas

             Se han gastado 100.000€ en hacer un estanque sin futuro. Lo que en el lenguaje común es llamaría charco de ranas. La ciudad merece estar adornada, pero no en el frenesí del último cuatrimestre antes de las elecciones. En Málaga, ciudad en la que tanto gusta ahora mirarse, el tramo final del río Guadalmedina está acondicionado para juegos, paseos, e incluso para bicicletas, desde hace más de una década. Este es el retraso mínimo que llevamos en Melilla. Una década, la última, completamente perdida para el desarrollo de la ciudad. Nada se ha hecho en la desembocadura del río en todo este tiempo.

           Todo tiene nombres pomposos, pero está hueco. El paseo andaluz del Presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, en Melilla la Vieja, es un montón de casas en ruinas a un lado y otro de la calle San Miguel. Todas las casas por donde paseó el Presidente de la Junta están cerradas, en ruinas o derribadas. El pueblo estaría deshabitado salvo por las viviendas protegidas que allí se edificaron en la etapa del alcalde Gonzalo Hernández.

            Ahora hay un frenesí decorador de la ciudad, con obras por todos lados que elevan el estrés ciudadano  hasta límites intolerables. Nuevas aceras, obras a toda prisa, campañas de asfaltados, ruidos de maquinarias a todas horas. Todo para ocultar que en la última década nos ha devorado «la nada», como diría Sartre o Michael Ende.

                 Melilla es como La Historia Interminable, hace falta una palabra mágica que la salve, y es «imaginación».

El sueño de Napoleón


                 Si en algún lugar de Melilla se puede apreciar las distancia entre la ciudad imaginada, la de la propaganda, y la real, es en la calle Napoleón. La grandeza del nombre frente a la dureza de la realidad.

                       Napoleón fue grande, pero su obsesión fue el poder, que ejerció sin límite y sin freno. Tanto, que llegó  a instaurar un modelo propio de ejercer el gobierno al que se denominó como «bonapartismo». En un blog ya muerto de los miles que siguen atravesando el tiempo a través de internet, denominado Ideologías, es descrito así: «El bonapartismo es un sistema político o un conjunto de ideas que, aunque se basa en la forma de gobernar de Napoleón, es con su sobrino Napoleón III cuando se cristaliza. Se trata de una especie de sistema de dictadura popular. No es una monarquía absoluta, sino una especie de monarquía o pseudomonarquía donde se reconoce la soberanía del pueblo, aunque no se trate de una monarquía constitucional. Se invoca, constantemente, al pueblo, a la voluntad popular, a través de los plebiscitos, fácilmente manipulables». Aquí encajaría muchos perfiles políticos, como por ejemplo Nicolás Maduro y su autocracia. Se trata de ejercer un poder personalista, dentro de sistemas democráticos.

                Un personaje cercano como José María Aznar y su alto concepto de sí mismo, sobre todo en su segunda legislatura, entraría dentro del perfil del bonapartismo; pero al menos acertó en un cosa, y es en la de poner límite a su mandato. Un poder extendido sin límite temporal, aunque sea bajo el amparo del voto popular, acaba creando grandes problemas, porque alteran incluso a la propia sociedad. El no saber retirarse a tiempo y el miedo a la propia ausencia del líder, crean un conjunto letal para el ejercicio democrático.

                                                  La calle Napoleón

             Hemos escrito sobre barrios abandonados a su suerte durante dos décadas, las del dinero a raudales y que ya no volverá a fluir en la misma ingente cantidad (Carmen, Ataque Seco, Poblado de Cabrerizas, Rastro, Barrio Hebreo, Cañada), e incluso este mismo que alberga a la calle Napoleón, el de Faldas de Camellos. Aquí la inversión pública ha sido ínfima, aunque ahora se prometa una zona verde fastuosa. Es necesario vivir primero en condiciones dignas, tener acceso a opciones laborales en igualdad de condiciones, para poder lograr un equilibrio social, antes que tener un parque, al que también se tiene derecho. Un pueblo dependiente es un pueblo sometido.

                 En la calle Napoleón y adyacentes, la accesibilidad , ciudad sostenible y otras muchas cosas no son ni siquiera propaganda. No existen.

Nota:http://historiaideologias.blogspot.com/

Parábola del túnel de Salang


  

                                     ¿Estrangulamiento a Eroski?

         El desfiladero y el túnel de Saláng constituían la única posibilidad de comunicación desde el Norte,  entre la entonces Unión Soviética y Kabul, de hecho lo siguen siendo. El paso era tan estrecho y tortuoso, que se convirtió en una ratonera para el ejército ruso. Las posibilidades de emboscada eran 100 veces superiores a cualquier posibilidad de defensa. O se llegaba a un acuerdo con los muyahidines para mantener el paso abierto o entonces el desfiladero era solo un camino hacia el martirio.

      El desfiladero de Salang de Melilla es el mar Mediterráneo. No hay otra posibilidad de llegar hasta la ciudad que atravesarlo, utilizando claro está, los buques de carga o de pasajeros. La ciudad se abastece de suministros por mar, y ya solo hay una línea naviera para transporte de pasajeros, la fusionada Armas/Trasmediterránea; y otra para el transporte de mercancías Baleária/Peregar, también fusionadas bajo el nombre de Alborán. Fusionadas, como las cofradías de Málaga.

       El embudo se estrecha al llegar a Melilla, con estas dos únicas vías para el transporte, 13 agencias de aduanas, y 6 consignatarias de buques. Esto quiere decir que la totalidad de la inmensa cantidad de mercancía que llega  al puerto, precisa de alguna de estas puertas para su entrada en la ciudad y distribución. En algún lugar de esta cadena parecen estar los problemas de distribución que parecen estar afectado a la gran superficie de Eroski, que se encuentra al borde del desabastecimiento desde hace ya 10 días.

      Estantes vacíos de productos tan elementales como huevos, productos lácteos, botellas de agua, alimentos perecederos o no perecederos, productos de limpieza, aseo, etc. Pasear por sus pasillos produce el mismo efecto que las imágenes de la Venezuela de Maduro. Ha llegado a faltar el pescado, frutas y hortalizas. Fuentes oficiosas informan de que el problema podría radicarse en el transporte o distribución, y en el intento de negociar un nuevo contrato para la llegada de la mercancía hasta la cadena alimenticia.

         Esto no sucede en ninguna ciudad de España ni de Europa, salvo el ya referido caso de Venezuela. La plana mayor de Eroski/Murias se encuentra ya en la ciudad, intentando solventar la situación, sea cual sea. Hace unos días, en la zona de hortalizas se informaba a los clientes de que «problemas con la distribución impedían ofrecer los productos habituales». Todavía no parece faltar el papel higiénico, como en Caracas. La otra posibilidad que se apunta, aunque con menos solvencia, sería la del cambio de titularidad del supermercado, pero esto no explicaría el desabastecimiento casi total de productos.

         Hasta el mes de diciembre de 2017, fecha de inauguración del Parque Comercial, el comercio melillense se encontraba en la Edad de Piedra. Han llegado hasta nosotros un tipo de centros comerciales que ya son habituales en el resto de España desde hace dos décadas. En Melilla, el presente siempre es el pasado.

         Nuestra defensa es siempre la del consumidor y trabajador melillense, la de la ciudad. Ya escribimos hace tiempo de como la acción de empresarios y comerciantes melillenses junto con parte del poder político, impidieron en 1996 que Melilla iniciase una renovación económica acorde con la que entonces se iniciaba en la península.

       Notas:https://elalminardemelilla.com/2017/12/03/parque-comercial-murias-de-melilla/

 

Atentados de Madrid, 15º aniversario


                                       11- M: El último viaje de los trenes

              La mitad del Alminar es visual. Gracias a dos colaboradores podemos mostrar el monumento central de la plaza de Atocha de Madrid en recuerdo de las víctimas del atentado islamista del 11 de marzo, también el Bosque del Recuerdo.
Aquella mañana  3 trenes partieron desde Alcalá de Henares con 15 minutos de diferencia, y uno más desde Guadalajara con dirección a Madrid. El que llegaba a la estación de Atocha reventó a 07h 37´, el de la estación de Téllez a las 07h 39´, y los de las estaciones de El Pozo a las 07h 38´y Santa Eugenia a las 07h 38´.
                               La verdad del 11 de Marzo
La mañana del 11 de marzo de 2004, mientras todas la cadenas de radio interrumpían la rutinaria programación y empezaban a relatar lo sucedido en Madrid, y el país entero palidecía ante lo que ya era el atentado más mortífero de la historia de España, y clamaba al unísono contra la organización terrorista ETA, lo primero que pensé es en el atentando del metro de Moscú, cometido por terroristas chechenos apenas un mes antes, el 4 de febrero, entre las estaciones de Avtozovódskaya y Pavelétskaya, que causó 49 muertos y más de 300 heridos. Era un atentado de tipo checheno: hacer reventar vagones de tren llenos de pasajeros.
Un crimen es un crimen (escribimos días atrás en relación con el asesinato de la familia imperial rusa) da igual quien lo cometa. No hay diferencias entre ellos, solo admite categorías. Moscú y Madrid quedaron unidas por dos masacres contra su población civil, sucedidas con poco más de un mes de diferencia. En el caso ruso la relación se establecía de modo directo, pues Rusia había sostenido ya dos guerras en Chechenia. Nada justifica una masacre o un atentado. La acción terrorista solo busca excusas. Sin embargo, en el caso de España la posible relación se tornaba más complicada, porque un Gobierno en estado de shock, ponía todo su empeño en mantener la atribución del atentado a ETA, con todas las consecuencias que eso tenía.
Sin embargo, un gobierno tiene a su disposición todos los recursos y medios posibles (servicios de información, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, servicios de inteligencia, contactos internacionales), para centrar de modo casi inmediato y certero las investigaciones. En medio de la confusión reinante y de la conmoción que reinaba en aquellas primeras horas, el gobierno de la Nación empezó a recibir información sobre lo ocurrido. A media mañana Israel ofreció a sus expertos en terrorismo islamista a España y el ofrecimiento fue rechazado. Los esfuerzos diplomáticos del Gobierno consiguieron que la ONU hiciera una declaración de condena a la organización terrorista vasca, mientras que los expertos policiales no hallaban indicios de su presencia. Un experto policial afirmaba: «Yo creo que no ha sido ETA, no es su modus operandi, sus métodos…demasiados muertos»*.
A las 10h 50´de esa mañana apareció la famosa furgoneta Renault Kangoo blanca con detonadores, dinamita y una cinta con recitaciones del Corán. Era la primera prueba que orientaba la autoría de la masacre en otra dirección. Eran detonadores antigrisú, que nunca había empleado la organización terrorista vasca. A lo largo de la madrugada del día 12, las inspecciones de todos los objetos encontrados en los vagones sirvieron para encontrar tres mochilas bombas que no había estallado. Solo una pudo ser desactivada. El explosivo encontrado era Goma 2 de la marca Unión Española de Explosivos. Esto sucedió a las 04h 30´del día 12.
¿Por qué se empeñó el Gobierno en mantener una teoría del atentado distinta de la que apuntaban ya todos los medios de comunicación internacionales, y todos los gobiernos europeos?. En 2004 internet y la mundialización de la información estaban ya en pleno desarrollo y la gente buscaba confirmar las respuestas que ya intuía, Ya nadie creía al Gobierno de España y eso provocó el rechazo y la indignación de la gente.
                              Las teorías de la conspiración
Ningún otro Estado conspiró contra el Gobierno de España en 2004, como parece sugerirse en el libro 11-M: La Venganza, del periodista Casimiro García-Abadillo. No queda abierta posibilidad alguna de que algún día algún dato lleva hacia una posible colaboración de ETA en la masacre de Madrid, como también afirma el autor. Siete de los autores del 11 M murieron en la explosión suicida del piso de Leganés, el 3 de abril de 2004, en el que también falleció el GEO Francisco Javier Torronteras. Es también claro que el cerebro del atentado y quizá algún autor más, lograron escapar de la acción policial.
Lo más parecido a una excusa que ha conseguido formular José María Aznar es: Debo reconocer que la sociedad española no era lo suficientemente consciente de la amenaza que suponía el terrorismo islámico. Si es así, entonces el gobierno tendría que asumir alguna responsabilidad.
La realidad es que en el segundo mandato de Aznar (2000-2004), arrancó a España de sus aliados europeos y la situó al lado del Reino Unido y de los Estados Unidos, lo que situó al país en el punto de mira del terrorismo de Al Qaeda. Tony Blair sí ha pedido perdón por el error de participar junto a Estados Unidos en una acción bélica contra Iraq sin mandato de la ONU, y ante la ausencia de pruebas de que Saddam Hussein tuviera armas químicas, o las pudiera emplear contra nadie.
Esta es la relación que se quería evitar, manteniendo las dudas sobre la autoría de los atentados de Madrid, la de que España había quedado expuesta, tras el giro en su política internacional. Los únicos responsables de los atentados fueron los que los cometieron, pero lo único que derrotó al Gobierno fue su obstinación en no reconocer y asumir de qué lado recaía la acción terrorista. Esa división se palpa todavía hoy, y sobre todo en el texto de homenaje en el Bosque del Recuerdo de Atocha, pues se utiliza el genérico de «a todas las víctimas del terrorismo», cuando se trata de un homenaje y conmemoración a las víctimas de un atentado específico, el del 11 M.
José María Aznar debería pedir perdón y asumir su responsabilidad en la acción de gobierno. Saddam Hussein carecía de armas químicas, la devastación de Iraq ha resultado una catástrofe y se actuó en contra del criterio Naciones Unidas.
Nuestro homenaje es a las víctimas, las 190 que fallecieron en aquel fatídico día y en los posteriores. y a todos los cuerpos de seguridad, emergencias y voluntarios que trabajaron ese día.

                         Las 190 víctimas mortales del 11 de Marzo (lista del diario ABC)
1. Eva Belén Abad Quijada, española, 30 años
2. Óscar Abril Alegre, español, 19 años
3. Liliana Guillermina Acero Ushiña, ecuatoriana, 26 años
4. Florencio Aguado Rojano, español, 60 años
5. Juan Alberto Alonso Rodríguez, español, 38 años
6. María Josefa Álvarez González, española, 48 años
7. Juan Carlos Del Amo Aguado, español, 28 años
8. Andriyan Asenov Andrianov, búlgaro, 22 años
9. María Nuria Aparicio Somolinos, española, 40 años
10. Alberto Arenas Barroso, español, 24 años
11. Neil Hebe Astocondor Masgo, peruano, 34 años
12. Ana Isabel Ávila Jiménez, española, 43 años
13. Miguel Ángel Badajoz Cano, español, 34 años
14. Susana Ballesteros Ibarra, española, 42 años
15. Francisco Javier Barahona Imedio, español, 34 años
16. Gonzalo Barajas Díaz, español, 32 años
17. Gloria Inés Bedoya, colombiana, 40 años
18. Sanaa Ben Salah Imadaquan, española hija de marroquíes, 13 años
19. Esteban Martín de Benito Caboblanco, español, 39 años
20. Rodolfo Benito Samaniego, español, 27 años
21. Anka Valeria Bodea, rumana, 26 años
22. Livia Bogdan, rumana, 27 años
23. Florencio Brasero Murga, español, 50 años
24. Trinidad Bravo Segovia, española, 40 años
25. Alina Maria Bryk, polaca, 39 años
26. Stefan Budai, rumano, 37 años
27. Tibor Budi, rumano, 37 años
28. María Pilar Cabrejas Burillo, española, 37 años
29. Rodrigo Cabrero Pérez, español, 20 años
30. Milagros Calvo García, española, 39 años
31. Sonia Cano Campos, española, 24 años
32. Alicia Cano Martínez, española, 63 años
33. José María Carrilero Baeza, español, 39 años
34. Álvaro Carrión Franco, español, 17 años
35. Francisco Javier Casas Torresano, español, 28 años
36. Cipriano Castillo Muñoz, español, 55 años
37. María Inmaculada Castillo Sevillano, española, 39 años
38. Sara Centenera Montalvo, española, 19 años
39. Oswaldo Manuel Cisneros Villacís, ecuatoriano, 34 años
40. Eugenia María Ciudad-Real Díaz, española, 26 años
41. Jacqueline Contreras Ortiz, peruana, 22 años
42. María Soledad Contreras Sánchez, española, 51 años
43. María Paz Criado Pleiter, española, 52 años
44. Nicoleta Deac, rumana, 27 años
45. Beatriz Díaz Hernández, española, 30 años
46. Georgeta Gabriela Dima, rumana, 35 años
47. Tinka Dimitrova Paunova, búlgara, 31 años
48. Kalina Dimitrova Vasileva, búlgara, 31 años
49. Sam Djoco, senegalés, 42 años
50. María Dolores Durán Santiago, española, 34 años
51. Osama El Amrati, marroquí, 23 años
52. Sara Encinas Soriano, española, 26 años
53. Carlos Marino Fernández Dávila, peruano, 39 años
54. María Fernández del Amo, española, 25 años
55. Rex Reynaldo Ferrer, filipino, 20 años
56. Héctor Manuel Figueroa Bravo, chileno, 33 años
57. Julia Frutos Rosique, española, 44 años
58. María Dolores Fuentes Fernández, española, 29 años
59. José Gallardo Olmo, español, 33 años
60. José Raúl Gallego Triguero, español, 39 años
61. María Pilar Gámiz Torres, española, 40 años
62. Abel García Alfageme, español, 27 años
63. Juan Luis García Arnáiz, español, 17 años
64. Beatriz García Fernández, española, 27 años
65. María de las Nieves García García-Moñino, española, 46 años
66. Enrique García González, dominicano, 28 años
67. Cristina Aurelia García Martínez, española, 34 años
68. Carlos Alberto García Presa, español, 24 años
69. José García Sánchez, español, 45 años
70. José María García Sánchez, español, 47 años
71. Javier Garrote Plaza, español, 26 años
72. Petrica Geneva, rumana, 34 años
73. Ana Isabel Gil Pérez, española, 29 años
74. Óscar Gómez Gudiña, español, 24 años
75. Félix González Gago, español, 52 años
76. Angélica González García, española, 19 años
77. Teresa González Grande, española, 38 años
78. Elías González Roque, español, 30 años
79. Juan Miguel Gracia García, español, 53 años
80. Javier Guerrero Cabrera, español, 25 años
81. Berta María Gutiérrez García, española, 39 años
82. Sergio de las Heras Correa, español, 29 años
83. Pedro Hermida Martín, español, 51 años
84. Alejandra Iglesias López, española, 28 años
85. Mohamed Itaiben, marroquí, 27 años
86. Pablo Izquierdo Asanza, español, 42 años
87. María Teresa Jaro Narrillos, española, 32 años
88. Oleksandr Kladkovoy, ucraniano, 56 años
89. Laura Isabel Laforga Bajón, española, 28 años
90. María Victoria León Moyano, española, 30 años
91. María Carmen Lominchar Alonso, española, 34 años
92. Myriam López Díaz, española, 31 años
93. María Carmen López Pardo, española, 50 años
94. María Cristina López Ramos, española, 38 años
95. José María López-Menchero Moraga, español, 44 años
96. Miguel de Luna Ocaña, español, 36 años
97. María Jesús Macías Rodríguez, española, 30 años
98. Francisco Javier Mancebo Záforas, español, 38 años
99. Ángel Manzano Pérez, ecuatoriano, 42 años
100. Vicente Marín Chiva, español, 37 años
101. Antonio Marín Mora, español, 43 años
102. Begoña Martín Baeza, española, 25 años
103. Ana Martín Fernández, española, 43 años
104. Luis Andrés Martín Pacheco, español, 54 años
105. María Pilar Martín Rejas, española, 50 años
106. Alois Martinas, rumano, 27 años
107. Carmen Mónica Martínez Rodríguez, española, 31 años
108. Míriam Melguizo Martínez, española, 28 años
109. Javier Mengíbar Jiménez, español, 42 años
110. Álvaro de Miguel Jiménez, español, 26 años
111. Michael Mitchell Rodríguez, cubano, 28 años
112. Stefan Modol, rumano, 45 años
113. Segundo Víctor Mopacita Mopacita, ecuatoriano, 37 años
114. Encarnación Mora Donoso, española, 64 años
115. María Teresa Mora Valero, española, 37 años
116. Julita Moral García, española, 53 años
117. Francisco Moreno Aragonés, español, 56 años
118. José Ramón Moreno Isarch, español, 37 años
119. Eugenio Moreno Santiago, español, 56 años
120. Juan Pablo Moris Crespo, español, 32 años
121. Juan Muñoz Lara, español, 33 años
122. Francisco José Narváez de la Rosa, español, 28 años
123. Mariana Negru, rumana, 40 años
124. Ismael Nogales Guerrero, español, 31 años
125. Inés Novellón Martínez, española, 30 años
126. Miguel Ángel Orgaz Orgaz, español, 34 años
127. Ángel Pardillos Checa, español, 62 años
128. Sonia Parrondo Antón, española, 28 años
129. Juan Francisco Pastor Pérez, español, 51 años
130. Daniel Paz Manjón, español, 20 años (hijo de Pilar Manjón)
131. Josefa Pedraza Pino, española, 41 años
132. Miryam Pedraza Rivero, española, 25 años
133. Roberto Pellicari Lopezosa, español, 31 años
134. María del Pilar Pérez Mateo, española, 28 años
135. Felipe Pinel Alonso, español, 51 años
136. Martha Scarlett Plasencia Hernández, dominicana, 27 años
137. Elena Ples, rumana, 33 años
138. María Luisa Polo Remartínez, española, 50 años
139. Ionut Popa, rumano, 23 años
140. Emilian Popescu, rumano, 44 años
141. Miguel Ángel Prieto Humanes, español, 37 años
142. Francisco Antonio Quesada Bueno, español, 44 años
143. John Jairo Ramírez Bedoya, colombiano, 37 años
144. Laura Ramos Lozano, hondureña, 37 años
145. Miguel Reyes Mateos, español, 37 años
146. Marta del Río Menéndez, española, 40 años
147. Nuria del Río Menéndez, española, 38 años
148. Jorge Rodríguez Casanova, español, 22 años
149. Luis Rodríguez Castell, español, 40 años
150. María de la Soledad Rodríguez de la Torre, española, 42 años
151. Ángel Luis Rodríguez Rodríguez, español, 34 años
152. Francisco Javier Rodríguez Sánchez, español, 52 años
153. Ambrosio Rogado Escribano, español, 56 años
154. Cristina Romero Sánchez, española, 34 años
155. Patricia Rzaca, polaca, 7 meses
156. Wieslaw Rzaca, polaco, 34 años
157. Antonio Sabalete Sánchez, español, 36 años
158. Sergio Sánchez López, español, 17 años
159. María Isabel Sánchez Mamajón, española, 37 años
160. Juan Antonio Sánchez Quispe, peruano, 45 años
161. Balbina Sánchez-Dehesa Francés, española, 47 años
162. David Santamaría García, español, 23 años
163. Sergio dos Santos Silva, brasileño, 28 años
164. Juan Carlos Sanz Morales, español, 33 años
165. Eduardo Sanz Pérez, español, 31 años
166. Guillermo Senent Pallarola, español, 23 años
167. Miguel Antonio Serrano Lastra, español, 28 años
168. Rafael Serrano López, español, 66 años
169. Paula Mihaela Sfeatcu, rumana, 27 años
170. Federico Miguel Sierra Serón, español, 37 años
171. Domnino Simón González, español, 45 años
172. María Susana Soler Iniesta, española, 46 años
173. Carlos Soto Arranz, español, 34 años
174. Mariya Ivanova Staykova, búlgara, 38 años
175. Marion Cintia Subervielle, francesa, 30 años
176. Alexandru Horatiu Suciu, rumano, 18 años
177. Danuta Teresa Szpila, polaca, 28 años
178. José Luis Tenesaca Betancourt, ecuatoriano, 17 años
179. Iris Toribio Pascual, español, varón, 20 años
180. Neil Torres Mendoza, ecuatoriano, 38 años
181. Carlos Tortosa García, español, 31 años
182. María Teresa Tudanca Hernández, española, 49 años
183. Jesús Utrilla Escribano, español, 44 años
184. José Miguel Valderrama López, español, 25 años
185. Saúl Valdés Ruiz, hondureño, 44 años
186. Mercedes Vega Mingo, española, 45 años
187. David Vilela Fernández, español, 23 años
188. Juan Ramón Zamora Gutiérrez, español, 29 años
189. Yaroslav Zojniuk, ucraniano, 48 años
190. Csaba Olimpiu Zsigovski, rumana, 26 años
Nota: Todos los datos mencionado proceden del libro de Casimiro García-Abadillo