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Septiembre 1930: tres placas, tres calles en Melilla


     

       ¿Dónde está la placa y calle del Regimiento de La Corona?

                  La información se encontraba en el mismo lugar que la fotografía del coronel Miaja inaugurando la placa de la calle de La Legión, pero entonces no buscábamos al Regimiento de La Corona y la fotografía quedó esperando una nueva oportunidad. Tras el debate de la entrada sobre el recuerdo del general Miaja en Melilla ha sido preciso volver a mirar en los antiguos archivos, y ver lo que antes no habíamos visto, y lo que todos habían olvidado.

                   Cualquiera que consulte la hemeroteca antigua se dará cuenta de que muchos de los problemas actuales de la ciudad, permanecen sin resolver desde los inicios del siglo XX, en los años iniciales de la expansión de la ciudad. También se dará cuenta de la importancia que tenían los Festejos de Septiembre y de la ausencia de cualquier referencia al supuesto día de la conquista de Melilla, 17 de septiembre.  Todo se centraba en los festejos y en el día de La Patrona.

        La introducción sirve para decir que se esperaba hasta esta fecha para hacer grandes anuncios, inauguración de monumentos, o placas  conmemorativas. En septiembre de 1930, en la edición del día 13, con gran despliegue fotográfico se informaba de que la Junta Municipal de Melilla había decidido otorgar tres nombres de calles: una al Regimiento de La Corona en el barrio del Industrial, otra a La Legión  en el barrio del Real y una tercera a Fernando Primo de Rivera, en la antigua calle de San Jorge. Todas llevaban sendas placas de piedra.

       No queda constancia de nada de esto, salvo la calle de La Legión  y que la de Primo de Rivera esté dentro del acuartelamiento de Alcántara. Lo que resulta inexplicable es cuando y por qué se retiró la denominación de Regimiento de La Corona; si fue una simple desaparición de la calle, o una venganza franquistapara ensalzar únicamente la memoria del dictador Franco, algo que se sigue haciendo en la actualidad, en detrimento de la propia historia.

       Queda claro que en 1930 se decidió homenajear a los defensores de Melilla en 1921, con esas tres placas y nombres. Las autoridades de entonces saldaron la deuda de gratitud con el Regimiento almeriense. Es importante que para la calle de La Legión se escogiera a José Miaja, y que en ningún momento se mencione a Franco, ni como héroe ni de ninguna otra manera. Es sencillo, en 1930, Franco no era alguien a recordar en Melilla. Tampoco lo fue en 1921.

La Legión en Melilla


Objeciones a  un  monumento inapropiado

El principal monumento de La Legión en Melilla es la propia Legión, con su pasado, con su presente, con su leyenda negra y con su historia romántica. Quiero decir que no albergo ningún resentimiento hacia ella, porque La Legión del siglo XXI no es la de 1921, ni la de 1934 en Asturias, ni la de 1936 en La Guerra Civil. La Legión, como tal, esta suficientemente representada y homenajeada en las calles de Melilla. Tiene una amplia avenida con su nombre, una calle dedicada a su fundador, Millán Astray, y un amplio terreno con el nombre de Valenzuela. Hay placas y nombres de legionarios por otras partes de la ciudad, incluso una estatua dedicada a un heroico teniente legionario, Francisco Jesús Aguilar Fernández, muerto en Mostar en 1993. La estatua está instalada en el céntrico Parque Hernández.

Por todo esto, pensé, cuando leí y escuché la noticia de un nuevo monumento a La Legión, que era un exceso, propio del neo militarismo que se está cultivando últimamente en Melilla, en donde, colaboradores, y articulistas, compiten en resaltar “la especial vinculación de Melilla con El  Ejército”, que siendo cierta, supone también un absoluto olvido de civiles, sanitarios, educadores, maestras, trabajadores, enfermeras  y de todo tipo de profesiones y oficios que han forjado la Melilla actual. La sumisión intelectual al militarismo africanista es casi absoluta. Todo esto lo pensaba antes de haber visto el monumento. Hoy me he acercado a verlo y me he quedado estupefacto. Estamos ante una involución, ante una vuelta a un pasado rancio e imposible de recuperar.

Un monumento de estética agresiva y guerrera

Un legionario, bayoneta calada en mano, defiende o asalta un parapeto. Es inaudita la agresividad del monumento y no se corresponde con lo que se pretende de esta ciudad, la de la multiculturalidad y de la convivencia. La Legión, como tal, solo ha actuado en combate en dos escenarios: el primero en las guerra coloniales de Marruecos, el segundo en La Guerra Civil, en contra del Ejército de La República, que defendía al Gobierno legítimo y a la Legalidad vigente. Por tanto, ese legionario se defiende o asalta un parapeto de rifeños, o acomete a  soldados españoles del Ejército de La República. Ninguna de esas dos cosas deben ser homenajeadas y exaltadas, por mucho que formen parte de la historia de La Legión.

Una placa y un nombre que se quiere olvidar

En el Barrio del Real, existe una calle y una placa con el nombre de La legión, que fue instalada en 1930, e inaugurada por el General Republicano y defensor de Madrid José Miaja Menant. En un libro dedicado a todos los monumentos y placas dedicadas al Ejército, se habla de esta placa, pero se olvida el nombre de quien lo inaugura, y sobre todo, se omite la fotografía del General Miaja, retirando la cortinilla en el acto oficial. Es todo un síntoma, y también, que el que esta crítica y ajustadas objeciones, solo las puedan leer y debatirse en El Alminar. Miaja es un nombre muy vinculado a Melilla, y al que muchos quieren olvidar por muchas razones. En aquella época era Coronel Jefe del Regimiento de Infantería de Melilla.

Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/06/03/la-legion-y-una-historia-republicana/ , (2) https://elalminardemelilla.com/2011/06/23/estacion-electrica-y-la-gorra-legionaria/