La hora del Estado en Melilla


¿Hay un problema, se nombra una comisión. ¿Hay una Comisión? Hay una dietas. ¿Hay unas dietas? Hay un dictamen inacabable; pero no hay jamás un solución al problema. Porque España es el país de las Comisiones y las dietas. Quien así se expresaba era el parlamentario socialista Indalecio Prieto en 1921, en los debates parlamentarios tras el Desastre de Annual.

«Os dije antes el grado de corrupción al que se había llegado», decía el diputado Prieto, en una serie de discursos en el Parlamento, en los que destacaba lo que él llamaba «el vicio de Melilla«. Lo que en principio no estaba corrupto, lo acababa estando, y lo que eran cientos de millones en origen, acababan siendo decenas en destino. A toda esta situación se llegó por la tolerancia del contrabando, la lenidad de los castigos, la sensación de impunidad ante cualquier fechoría, que acababa minando la moral de la ciudadanía. La conclusión de Prieto en su último discurso parlamentario no pudo ser más demoledora: «Confirmé que la Comandancia de Melilla era una charca pestilente, formada por toda clase de inmoralidades y vicios».

A lo largo de la última década nos hemos sobresaltado antes los registros en el Palacio de la Asamblea, ante el rosario de presuntos delitos cometidos, ante la lista interminable de «practicas irregulares» en la gestión administrativa, que no se han acabado sustanciando en ni siquiera un reproche formal. Esto es la sensación de impunidad. «No hay ejemplo más demoledor para la conciencia de un país que la impunidad de todas estas tropelías. El problema de España es de moral y de decencia pública», decía Prieto en los discursos referenciados. Identificados «los focos corruptores», hay que actuar contra ellos de modo inmediato. También hemos visto detener consejeros, ingresar en prisión, y luego acabar todo en sobreseimientos.

No pueden existir zonas de sombra, zonas a las que no llegue la acción del Estado, su regulación, su igualdad de trato y su justicia en la distribución. En esta situación, ya detectada hace 100 años, no se puede proseguir. Melilla no puede seguir al margen de la fiscalidad del Estado y de su acción. Es ese hecho diferencial, el que crea situaciones que parecen permitidas en esta parte del territorio nacional, y no en el resto. Esa diferencia y su mantenimiento nos lastra.

El Estado debe tomar las riendas de la regulación económica de la ciudad, porque no puede permitirse que subvenciones se pierdan por la incapacidad de gestionarlas, o que las decenas de millones de euros para el futuro económico de Melilla se acaben disipando, sin que alcancen el fin al que fueron destinadas, porque el dinero se acaba tarde o temprano. Empresas creadas «ad hoc» ante la nueva situación, proyectos absurdos como el aeropuerto sobre el mar, la ampliación del puerto sobre el papel, o la creación de la «isla de artificiales» frente a Horcas Coloradas, la red de hoteles en lugares imposibles, o la construcción de colmenas en los cuarteles cedidos por Defensa, no pueden acaparar los fondos que se van a recibir. No pueden darse subvenciones a empresas, que no estén al menos constituidas y con actividad reconocidas, al menos desde dos años antes. Lo contrario es especulación y captación de fondos. La información privilegiada circula muy rápido en la ciudad.

Melilla carece de lo básico. Hay que subvencionar el transporte porque si no, desaparece. Las navieras cambian de nombre y dueño cada año. Hay zonas urbanas con infraviviendas, mientras se planifican nuevos proyectos especulativos. La situación se torna insostenible y es el Estado el que debe tomar la riendas de la armonización económica de la ciudad. Tiene capacidad, información, poder suficiente y sobre todo, el deber de hacerlo. Cuando el GIL marbellí llegó al gobierno en 1999, el Estado le retiró al Ayuntamiento las competencias de urbanismo. En la etapa anterior, la Delegación renunciaba a su capacidad de gestión, y se la entregaba al Gobierno local, y se situaba un paso por detrás.

En esta semana que entra, nos jugamos el gobierno autonómico de Melilla, y el de 2023. Si la enorme crisis que se va a abrir no se soluciona con contundencia, tendremos una gestión moribunda hasta las próximas elecciones. Hay una parte muy sana de este gobierno local, pero no podemos olvidad de la máxima de san Bernardo: “Creedme: Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es, pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible; porque, si bien te examinas, siempre hallarás alguna cosa que podar”.

Contamos con un buen Presidente de Melilla, Eduardo de Castro, una buena Delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y una irreprochable Vicepresidente, Gloria Rojas. Tres ejemplos de moralidad y decencia pública, incluyendo a José Miguel de los Santos, un Comandante General ceñido a sus misiones militares.

Nota: https://elalminardemelilla.com/tag/san-bernardo-y-la-poda/

Aeropuerto de Melilla Virgilio Leret


Por qué Virgilio Leret Ruíz

El primer motivo es que se trata de un comandante aviador, Jefe de la Base de Hidroaviones del Atalayón, ingeniero mecánico electricista, muerto en el cumplimiento de su deber, la defensa del Gobierno, el 18 de julio de 1936, en cuya madrugada fue fusilado. Tras un arduo trabajo de más de dos décadas, llevado a cabo por su hija Carlota Leret O’Neill (Medalla de Oro de Melilla 2020), se le reconoce el invento del «mototurbocompresor de reacción continua«, un prototipo, que de haber podido desarrollarlo, le habría convertido en una de las figuras aeronáuticas más eminentes de la historia española. Probablemente, hoy tendríamos un modelo de motor a reacción para aviones con su nombre. Todo esto quedó truncado por un alzamiento militar contra el gobierno elegido en las urnas, y por una ejecución sumaria y sin juicio, en las laderas del Atalayón. En cualquier ciudad que no fuese Melilla, esto solo sería más que suficiente, para que Virgilio Leret diese su nombre al aeropuerto de la ciudad, desde hace más de una década.

Pero hay un segundo motivo, y es este. El 10 de marzo de 1941, Carlota O´Neill intentó que se le renovase la sepultura en nicho, recibiendo la siguiente respuesta: «la sepultura donde yacen los restos de D.Virgilio Leret es de propiedad militar; por lo que no puede adquirirse la misma. A pesar de que muchas personas fueron a pagar espontáneamente los gastos que ocasionara el traslado a terreno civil, el general Bartomeu no atendió ninguna de estas solicitudes, para arrojarlos a la fosa común y que nadie supiera dónde se hallaban».

El rescate del nombre de Virgilio Leret se inició desde la nada. desde el olvido absoluto al que quisieron relegarlo. Solo se contaba con el testimonio de Carlota O’Neill en su libro: Una mujer en la Guerra de España. No había más porque Carlota y sus hijas se marcharon primero a México y finalmente a Venezuela. El ánimo y la férrea de voluntad de su hija, Carlota Leret, apoyada por muchas personas y grupos que mantuvieron su memoria en Melilla, han llegado al feliz término de que el aeropuerto de Melilla, lleve a partir de ahora su nombre. Es un nombre para siempre, para la eternidad, para las generaciones futuras, para la historia de la Aviación española. Homenajeando a Virgilio, se enaltecen muchos otros valores.

Los méritos de Virgilio Leret y de todos los que han apoyado esta causa, están perfectamente reflejados en el argumentario elaborado por la Delegación del Gobierno de Melilla, y que compartimos en el presente artículo. El documento nos ha sido proporcionado por la propia Institución. Así quien quiera podrá leer y opinar de modo fundamentado.

Gloria Rojas, Sabrina Moh y Elena Fernández

Tres mujeres comprometidas con una causa, la de la memoria, pero sin rencor. Gloria Rojas, Vicepresidenta del Gobierno de Melilla. Sabrina Moh, Delegada del Gobierno de la Nación. Elena Fernández, Consejera de Cultura de Melilla. Han trabajado al unísono y han conseguido lo que parecía imposible, llevar el nombre de Virgilio, merecidamente a su cénit. No es fácil que te autoricen algo así, porque los aeropuertos no son edificios cualesquiera. Sus nombres entran en una red internacional, y no todos los aeropuertos tienen nombres personales. Virgilio Leret ya fue reconocido como una figura de la Aviación Española en 2002, en una publicación del Ministerio de Defensa, a cuyo frente estaba entonces Federico Trillo. El número 20 de la revista Aeroplano, le dedicó un extenso artículo a su figura y al análisis técnico de su motor.

No es una cuestión de competencia de nombres, resulta lógico que un aeropuerto pueda llevar el nombre de un aviador. En el caso de Melilla ya existe una calle con el nombre de un aviador del ejército franquista, Joaquín García-Morato, y un monumento a otro aviador, también de la etapa de la dictadura, pero sin relación con la Guerra Civil, Tomás Castaño de Meneses, cuya vinculación con la ciudad fue tangencial. Esto ya está escrito hace mucho, y la petición para que el aeropuerto de la ciudad lleve el nombre de Virgilio data de 2005.

Con un ánimo frentista, la derecha de Melilla ha propuesto un nombre alternativo, que ya existe en el callejero de la ciudad, el del guardia civil Antonio Molina, asesinado en un atentado de ETA en diciembre de 2002. El senador del Partido Popular Carlos Benet (1986-2008), «no tiene objeción alguna a que el aeropuerto de Melilla lleve el nombre de Virgilio Leret, y además ve hasta lógico que esa instalación lleve el nombre de un aviador».

La familia Benet y el Protectorado Español en Marruecos

La familia Benet llegó al Protectorado Español en Marruecos, desde su mismo inicio, procedente de Cataluña. Es una familia perteneciente a la burguesía catalana, de múltiples ramas, casi todas acaudaladas y de gran influencia social. Presidieron desde el principio la Papelera de Tetuán, que abastecía de productos de papel y cartón a todo el Protectorado español. La Papelera se mantuvo en manos españolas hasta 2005, y estaba valorada en 115 millones de euros. La rama melillense a la que pertenece Carlos Benet, senador Popular durante 6 Legislaturas, y el ya fallecido empresario de hostelería Guillermo Benet, tiene ya 5 generaciones enraizadas en la ciudad.

Pocos saben que Francisco Benet Enrich* era el secretario de la Delegación del Gobierno en julio de 1936. Ante los rumores y movimientos de «golpe contra el gobierno», fue encargado por Gil de Terradillos (Delegado gubernativo) para inspeccionar la Comisión Geográfica y la representación de La Legión. La conspiración vigilaba muy extendida, pues se habían juramentando meses atrás y detectaron rápidamente esos movimientos. Francisco Benet quedó detenido esa tarde a las las 16h 00. Apenas una hora después los conjurados detuvieron al general Romerales en la Comandancia, quedando Gil de Terradillos aislado en la Delegación. El cerco estaba completo, Soláns Lavedán al frente de la Comandancia y dictado el Bando de Guerra a las 19h 00, frente al café La Peña. Esa misma tarde-noche empezaron los asesinatos callejeros. Benet Enrich sería liberado en Tetuán al acabar la guerra.

La pretendida polémica es artificial. Se trata solo de reparar la memoria de un aviador, ingeniero mecánico, que murió en defensa de su gobierno. Se trata de una acto de justicia histórica, y de rescatar un nombre del olvido, que de no haber mediado la guerra civil y el golpe de Estado de Franco, hubiese llegado a ese mismo lugar.

Nota: Historia de tres aviadores en Melilla | El Alminar de Melilla. *Miguel Platón; El primer día de guerra. Paginas 269-280.

Gloria, Elena y Las Furias


Las Erinias o airadas, eran las diosas griegas de la venganza, que pasaron al mundo romano como las Furias. En cualquier caso, todos, tanto hombres como mujeres, procuraban pronunciar sus nombres, para evitar que ellas cayeran sobre ti. Todas las Furias se han desatado en forma de vendaval sobre las diputadas melillenses, consejeras de Educación y Cultura, y en en caso de Gloria Rojas, Vicepresidenta 1ª del gobierno de Melilla. En El Alminar de Melilla no acertamos a dar con la causa de tanta crítica airada que recae sobre ellas. Aunque el nombre de Elena esté inseparablemente unido al de la Guerra de Troya, no es menos cierto que la atención y el rigor crítico que recae sobre la consejera Elena Fernández es implacable, haga lo que haga, o aunque deje de hacer. El más reciente caso es el de la instalación de Las luces Interculturales en la plaza de Menéndez Pelayo, en la que se ha criticado absolutamente todo.

El asunto está cobrando tales proporciones, que incluso se forman vendavales nunca vistos en actos que ellas organizan o en el que están presentes, caso del 17 de septiembre y su suspensión obligada, por un temporal que se concentró solamente en esos minutos críticos en el que se deciden las cosas. La propia instalación del Belén, de la discordia, también estuvo marcada por el temporal de poniente más feroz que se recuerda.

Es cierto que un gobierno, como colectivo, cuenta con suficientes medios de defensa (portavoces, jefes de prensa) pero paradójicamente, un representante del mismo, está a merced de las críticas más airadas, sin que pueda responder de modo personal a esos ataques. Parece que la estatua de Franco, instalada en 1979, es responsabilidad de ambas consejeras, y no de todo el Gobierno y de toda la Asamblea de Melilla. Lleva casi en el mismo lugar más de 40 años, pero no se soporta un solo día más su presencia. Resulta enigmática esta manera de medir el tiempo y el grado de la ofensa, según a quien corresponda el hecho o la responsabilidad; más grave siempre si se trata de una mujer

En este blog nunca se ha defendido a quienes cuentan con suficientes medios para hacerlo por sí solos o solas, salvo que concurran las causas de ataques injustificados o de manifiesta desproporción, como parece ser el caso presente. Tampoco es que necesiten la escasa ayuda que pueda proporcionar este blog, porque son mujeres empoderadas y muy competentes, cada una en su área de representación. Sin embargo, sí asombra todo lo que está sucediendo en torno a ellas, en el que no hay un solo día en el que no se pidan sus dimisiones.

Nuestra atención está fijada sobre ellas y sobre este gobierno, el único posible, porque el ruido de fondo es inmenso, tanto que incluso aunque tuviéramos proyectadas otras narraciones, las circunstancias nos exigen mirar en la misma dirección. Esperemos que ese portal de Belén, correctamente instalado, en un lugar muy visible y accesible, traiga la paz y la luz necesaria a los espíritus, para seguir afrontando estos tiempos, y los venideros, que serán igualmente duros.

Tres mujeres en la política melillense


La instantánea esta realizada en la plaza de Culturas en pasado día 25 de septiembre, en el acto de entrega de las Medallas de Oro de la Ciudad. La fotografía capta un instante distinto de los que normalmente se producen en este tipo de eventos. Se trata de la Vicepresidenta 1ª de La Asamblea Dunia Almansouri Umpierrez la Vicepresidenta del Gobierno de Melilla Gloria Rojas Ruíz, y de la Consejera de Cultura de Elena Fernández Treviño. De todas es Dunia la más veterana en la actividad pública y es uno de los principales valores y referentes su su formación política, Coalición por Melilla. Compatibiliza la firmeza en la defensa de sus posiciones que con un trato, expresión y tono de corrección muy destacables. Ha resistido casi indemne a las omnímodas mayorías absolutas de las legislaturas de 2007 y 2011, que resultaron erosivas para con la democracia y la sociedad melillense.

Gloria Rojas procede del profesorado universitario y conduce con firmeza y mirada atenta, no solo los destinos de un partido centenario, el socialista, del que es la primera mujer que accede a la secretaría general; sino también los de toda la ciudad. Tiene o le han dado una imagen de blandura que no se corresponde con la realidad. Ocurre que hemos normalizado de tal manera la actitud zafia y la bravata, sobre todo en el mundo masculino, que cuando alguien es simplemente educado y sabe guardar la compostura, se confunde con debilidad. Resulta normal el elogio político dirigido hacia los varones, pero provoca chirridos si se dirigen hacia mujeres. Esta columna probablemente sorprenderá, pero cuando perdamos esa capacidad, nos retiraremos.

Elena Fernández es la neófita en la actividad política local, pero en apenas un año se ha ganado una sólida posición, adentrándose en terrenos en los que nadie lo había hecho con anterioridad. Para sorpresa de todas y todos, y sin que ningún analista político pudiera preverlo, e incluimos a este blog en esa ausencia de perspectiva, se va a convertir en la «liquidadora de los residuos franquistas» de Melilla. Esta revolucionando el callejero calle a calle con nuevos nombres de mujeres (Josela Maturana y Aurelia Gutiérrez Blanchard) haciendo caer del nomenclator nada menos que al general Moscardó, el héroe invicto del Alcázar.

Hay que anotar también que los peores ataques, incluso los más groseros, los han recibido, no de hombres, sino de otras mujeres, de la derecha política local, con las que comparten las tareas de la res publica. En la actual etapa de confrontación política no hay límite alguno para la bajeza. La diputada Elena Fernández está siendo objeto de una zafia campaña en las omnipresentes redes sociales, que se han convertido en el sumidero de todo el resentimiento y rencores personales.

Este es el motivo por el que las traemos al Alminar. No se libran ni siquiera de las maniobras palaciegas, que son las que mayor desgaste producen. Nos sorprenden muchas cosas, pero de momento baste con las mencionadas.

Líderes mundiales


              Nunca existirá en el planeta Tierra alguien tan reconocidamente malo como Kim Jong-un, ni alguien tan incontenible y peligroso como Donald Trump, que amenazó al primero con: «Una clase de fuego y furia nunca vistas». Luego, el presidente de Korea del Norte calificó a Trump como: «Un viejo senil y mentalmente desquiciado». Finalmente Trump llamó «gordo y bajo», al presidente norcoreano. Desde entonces, el adjetivo gordo tiene el uso prohibido en China y Korea.

            Los líderes mundiales tiene una legión de cortesanos (voceros, asesores personales, gurús, analistas de datos, interpretadores de signos, hacedores de discursos, lectores de prensa) que probablemente envenenan sus relaciones y causan su caída final. ¿Se imaginan al asesor de KIm Jong-un que tuvo que decirle esa mañana, que el Presidente de Estados Unidos le había llamado gordo?. Porque de todo lo que se habían dicho, eso sí molestaba. Al final resultó que ni Kim Jong-un  era un malo, ni Trump un hombre sin control. Los Estados están por encima de las personas.

                                     Sabrina, Gloria y Mustafa

            Sabrina Moh, la delegada siempre sonriente; Gloria Rojas, la ejemplaridad permanente y Mustafa Aberchán, doctor en Alaska, están en tensión por cosas que ellos no han dicho de modo directo, pero sí sus equipos. El asunto no es bueno para una ciudad, que se enfrenta a la situación más amenazante que haya vivido, desde el asedio de 1745 o desde el estallido de la Guerra Civil. Las tres son  buenas personas, aunque sus visiones del mundo no coincidan, ni los medios y formas para llevar a cabo sus objetivos.

             Estando en la época de las comunicaciones y de los medios para comunicarse, se da la paradoja que la desconfianza y los malos entendidos aumentan. La razón es sencilla: se tira de Twitter o de muro de Facebook, pero nadie descuelga el teléfono y llama, con lo que aumenta la mala interpretación de los textos, y los seguidores acaban por enredarlo todo, porque los líderes no hablan entre sí.

            Alguien voló sobre el nido del cuco en un avión sin destino, alguien filtró la información, y alguien acusó indebidamente a otro de  un hecho que no se había producido. Alguien quiere que se pida perdón por el viaje, alguien quiere que se descubra al filtrador, y alguien quiere que se restituya su honor profesional. El viaje no debió producirse, el asunto no debió filtrarse y la acusación no debió realizarse.

                El caso es que Donald Trump y Kim Jong-un se encontraron y hablaron cara a cara en Korea del Sur, pero nuestros líderes políticos no son capaces siquiera de llevar a cabo un encuentro a través de Zoom.

              Vamos a revelar un secreto del Alminar. En febrero de 2019, el presidente de la República Islámica de Irán, el Ayatolá Khamenei escribió un Tweet recordando que la condena a Shalman Rushdie seguía vigente. Le escribimos esta respuesta: «Estimado Sr. Khamenei: «Pensamos que estos son tiempo de olvido, y recordar esa condena constituye un error.  El año 1990 es un tiempo muy lejano. No juzgamos los motivos ni las palabras del Imán Jomeini. Estamos en otro tiempo. Paz, piedad y perdón». La sorpresa fue que apenas unos días después, el Tweet del Imán Khamenei fue borrado de su cuenta.

             La única clave es el respeto, escribimos respetuosamente al Presidente de Irán. Comunicación, confianza y respeto. Son algo indispensable para superar tiempos pasados pero no tan lejanos, en los que los malos modos eran el santo y seña de la relación política en Melilla. No volveremos a intervenir en este tipo de asuntos.

 PD: Nuestro agradecimiento al archivo fotográfico Paul Getty images, que dispone de miles de imágenes de uso gratuito, para fines no comerciales, como los blogs.

 

 

La baronesa Rojas


 

             Toda acción y movimiento emite un mensaje. En Andalucía, y al estilo de las guerra medievales, se están segando los campos y talando los árboles en torno a la gran baronesa socialista Susana Díaz, para que antes del asalto final ya no exista ningún obstáculo. Aunque de una federación pequeña, Gloria Rojas es una baronesa socialista. Nada se mueve en la ciudad sin su conocimiento y autorización. Melilla es una federación pequeña, pero ejerce de efecto talismán en el PSOE. El hoy presidente del Gobierno Pedro Sánchez inició aquí la recuperación del espacio socialista perdido.

              El 22 de febrero de 2017 el militante socialista Pedro Sánchez, al que un sentimiento excesivo de orgullo le llevó a renunciar a su acta de diputado, intentó llegar a la ciudad de Melilla pero se lo impidió una tormenta de polvo rojo del desierto. Aquel atardecer rojo que nos asemejó a una ciudad de Marte, hacía presagiar grandes cambios y tormentas. Inició la travesía del desierto, o el viaje de Ulises, pero Ítaca era el gobierno de España. Los presidentes conocen a sus ministros y estos a su vez conocen a sus secretarios de Estados y directores generales en sus viajes. Así se generan los nombramientos.

                                                Entre Interior y Defensa

             Primero fue Fernando Grande-Marlaska y luego Margarita Robles (Defensa e Interior), como en el fútbol. Gloria Rojas ha estado con ambos en las calles de Melilla, así pues la propuesta de nombramiento (Directora General de la Guardia Civil) iba en serio, como ha reconocido la propia protagonista en el diario ABC, que sabe de estas cosas. Al final se impuso el criterio de Estado e Interior mantuvo su propuesta, pero este movimiento ahora revelado desvela muchas cosas. Las relacionadas con el interior de Gobierno de España las desconocemos, pero algunas de las relacionadas con Melilla sí. La primera es que muestra claramente que la única interlocutora válida con el gobierno nacional es la secretaria general de los socialistas melillenses. No es fácil que el propio nombre llegue a la mesa de un Consejo de Ministros.

           Lo segundo es que la propuesta de la Ministra de Defensa era suicida para Melilla, porque hubiese implicado un cambio tanto en el partido como en el grupo municipal socialista y de gobierno, lo que hubiese llevado a un periodo de reajustes y de alta inestabilidad, en un gobierno local en difícil equilibrio. También puede ser el indicio de una promoción de Gloria Rojas hacia esferas más representativas y cercanas al Gobierno de la Nación. En cualquier caso queda muy reforzada.

                                                Las lecciones de Chernobyl

             Un gobierno de coalición es similar en su funcionamiento al de un reactor nuclear, compuesto por elementos pesados, como el uranio 235,  que hay que mantener en un delicado equilibrio, ya de por sí inestable. Sin embargo,  si se respetan las normas de seguridad, nada debe ocurrir, aunque existan defectos de diseño. Chernobyl explotó porque alguien, de modo inconsciente o quizá deliberado, incumplió todas las normas de seguridad. La realidad  es que ninguno de los otros 16 reactores nucleares existentes en aquel entonces explotó, porque aun teniendo el mismo defecto, nadie fue tan inconsciente de saltarse las reglas. Esto último parece claro en el gobierno del Estado, pero no estamos tan seguros de que eso mismo suceda en el gobierno Local.

              Si este modesto blog sigue teniendo éxito y lectores, es porque siempre hemos dicho la verdad, por incómoda que haya resultado, o porque hemos dado los elementos para que las lectoras/es, vean las cosas y juzguen por sí mismas. Como dije el físico nuclear Valery Legasov en la serie de HBO Chernobyl: «Sabemos cual es el precio de la verdad, pero cuál es el precio de la mentira. La verdad está ahí fuera, y nos esperará siempre».

     Nota:https://www.abc.es/espana/abci-lider-psoe-melilla-desvela-margarita-robles-ofrecio-directora-general-guardia-civil-202001231619_noticia.html

 

 

 

Imágenes navideñas en Melilla


                    Hemos ido recopilando imágenes navideñas de la ciudad en un año que ya consume sus últimos días. Fotografiar los mismos lugares pero buscando algo diferente. En este año de 2019 no está resultado demasiado difícil, porque se ha producido un gran cambio, el del Gobierno de la ciudad.

                     Son las mismas calles, casi la misma gente, las mismas luces, pero el ambiente es distinto, hay más cordialidad. El nuevo gobierno está atomizado y repartido por todas las zonas de conmemoración navideña. No caminan en clan, no acuden a un lugar exclusivo de celebraciones, están en cualquier lugar y son abordables. Comparten un momento, un comentario, un saludo,  con cualquier ciudadano/a que se lo requiera. En la Navidad el protagonismo es del portal de Belén, y no del pesebre. La Sagrada Familia era una familia como cualquier otra.

               «Un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió», lo que traducido a nuestros días quiere decir que un dirigente público no es más que su votante. Hoy en la entrada del túnel  del hornabeque, hemos visto a dos megaconsejeras del nuevo gobierno, Gloria Rojas y Elena Fernádez. Se han convertido en megaconsejeras por la extraordinaria acumulación de competencias, cargos y denominaciones, tras la sentencia del Tribunal Supremo que obligó a que los representantes del gobierno de las ciudades autónomas de Ceuta y de Melilla sean también diputados electos.

     Son las servidumbres de la estricta observancia de las leyes. Como en el cuento de Dickens, el gobierno de las navidades pasadas estuvo 20 años haciendo caso omiso de esta normativa, y es el gobierno de las navidades presentes el primero en cumplirla. Todo sea porque  sigamos teniendo gobierno de las navidades futuras.

                                   Bendiciones navideñas desde El Alminar

       Reiteramos nuestra propuesta, tanto en el literal como en el espíritu: «Deseamos paz y felicidad a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos y todas los que componen la gran comunidad alminarense». Estén donde estén y nos lean donde nos lean, a lo largo y ancho de todo el mundo, incluida Mongolia.

        Devolvemos el protagonismo al portal de Belén, a la Sagrada Familia, a la gran bola de la que hemos encontrado un lugar diferente desde el que observarla. A la gente, tanto la conocida como la anónima; a los villancicos y a la breve salutación, pero llena de contenido de «Feliz Navidad».