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Memoria e Historia en Melilla


                                  Virgilio Leret sigue esperando

          La Ley de Memoria Histórica fue aprobada por el Gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero el 26 de diciembre de 2007. Desde entonces, y han pasado 12 años, los avances en Melilla han sido nulos, y ya no es cuestión de seguir esperando más tiempo. En nuestra ciudad, bajo el gobierno del Partido Popular no solo no se realizó ningún avance, sino que se produjeron tres clarísimos fraudes, como fueron la sustitución de la placa de homenaje a Franco en el pabellón militar de la calle Castillejos, el entierro subrepticio de los restos del golpista Sanjurjo en Melilla, y el traslado del espadón de la Cruz de los Caídos al cementerio público de la Purísima Concepción. Los dos primeros fraudes a la Ley fueron autorizados por el hoy diputado por Melilla Díaz de Otazu, el segundo por el anterior gobierno municipal. Es hora de corregir ya estos errores.

          Sanjurjo no puede ser exhumado de nuevo, pero tanto la placa falsa plaza de Franco como el espaldón de los Caídos sí pueden ser retirados de forma inmediata, a ser posible antes del próximo 2 de noviembre, cuando las autoridades civiles y militares acuden al cementerio de Melilla para rendir homenaje a los melillenses ilustres, y a los fallecidos en acontecimientos trágicos, como la explosión del polvorín de Cabrerizas, los fallecidos en el accidente aéreo de Pauknair, o la rotura del depósito de agua de Cabrerizas.

                                Virgilio Leret, gloria de la Aviación española

              En la parte trasera del panteón de Aviación del cementerio municipal, existe varias filas de nichos en donde están enterrados militares de aviación, fallecidos en diversas circunstancias, bien en accidentes aéreos en la bade de Hidros de Mar Chica, como caídos en combate de la aviación de Franco, como Jiménez Benamú. También existe un nicho anónimo, en donde quizá reposen los restos de Virgilio Leret, aún sin identificar. Hay otros muchos nichos vacíos, por lo que pedimos que en al menos alguno de ellos figuren los nombres de del comandante de Aviación Virgilio Leret y los alféreces de la Base del Atalayón que fueron ejecutados con él, Luis Calvo y Pedro del Pozo, en aplicación de las leyes de guerra, sin juicio alguno y sin posibilidad de defensa, en la madrugada del 18 de julio de 1936.

                La Ley de Memoria histórica fue aprobada hace ya 11 años, por lo que no entra dentro del periodo de 100 días de cortesía, y porque Pedro Sánchez es Presidente del Gobierno de España desde junio de 2018. Alguna vez hay que empezar a apostar por reivindicar la memoria de los represaliados por mantenerse en defensa de la legalidad del gobierno legítimo. También exigimos a la Comandancia de Melilla, que sustituya la placa del Manuel Romerales Quintero, y se haga constar su grado de Comandante General de Melilla, fusilado en cumplimiento de su deber. Esto no puede esperar más. El gobierno de Zapatero aprobó la Ley, pero le pasó el muerto (Franco) al siguiente gobierno, y todavía estamos con él a cuestas.

 

Nota: https://leymemoria.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/LeyMemoria/es/memoria-historica-522007

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El Fuerte de Rostrogordo


       Todos los antiguos fuertes defensivos de Melilla guardan entre sus paredes historias lóbregas de guerras, de prisioneros y de muertes. Todos son lugares abandonados (Mª Cristina, San Francisco), dedicados a museos (Cabrerizas Altas), o cedidos a asociaciones (Camellos). Pese a todos los esfuerzos por presentarlos como algo atractivo, está claro que son lugares casi malditos. Los edificios, a la larga, no pueden sustarerse a la historia de la que formaron parte. Hay leyendas e historias lúgubres sobre ellos. Pese a todos los esfuerzos y dinero empleado en ellos, son lugares que no logran remontar. Su historia los lastra de modo irremisible.

                                  El Fuerte de Rostrogordo

        El fuerte de Rostrogordo fue recpecionado por la ciudad de Melilla en la mitad de la década de 1990 y ya fue refundado como lugar de ocio por el gobierno del Popular Ignacio Velázquez con motivo dle V Centenario de Melilla. Padeció una gestión caótica en la que desaparecieron colchones, calentadores de agua y todo tipo de mobiliario. Quedó sumido en un estado de abandono del que fue rescatado durante el gobierno de Juan José Imbroda. En la actualidad está en un estado incial de decadencia. Está claro que conoció mejores días y también mucho peores.

           Esos días peores fueron tan malos, que ni siquiera son recordados en lo libros o dípticos turíticos o de información. En la placa en la que se conmemora la inauguración por el gobierno actual del Partido Popular, ni siquiera se alude a la existencia de una etapa anterior. A nadie importa su vida anterior. Hay que decir que los trabajadores y cuidadores del Complejo de Ocio y Deporte hacen una labor encomiable, manteniendo las instalaciones en una situación digna, pero no pueden evitar su lenta decadencia.   El lugar es muy tranquilo y tiene una temperatura algo más fresca que el resto de la ciudad cuando cae la tarde. Ese punto decadente le da cierto aire atractivo en las tardes de estío.

                          Complejo de Ocio y Deporte

       Las instalaciones se deterioran y en verano se usa sobre todo la piscina, que está reservada a los socios. Lo que no se entiende es que los amplios aseos y duchas de la zona de baños no dispongan de agua caliente, mientras que los más pequeños y que usan los usuarios de las pistas de padel si dispongan de calentadores de agua, cuando estos usuarios no son socios de las instalaciones, teniendo en cuenta que la piscina se usa solo cuatro meses al año, entre mayo y septiembre.

           El chiringuito situado junto a la piscina solo funcionó los dos primeros años, lo que impide el poder quedarse a comer allí, tomarse un refresco o una cerveza, o un simple café. La gestión actual del restaurante se concedió a la empresa Hostemel, bajo patrocinio a amparo de la firma melillense de Antonio Moreno. Hace unos años había veladas nocturnas que tampoco llegaron a cuajar. El complejo se sostiene con las cuotas de los socios, el uso de las pistas de padel y de los usuarios del gimnasio. También es el lugar de los campamentos de veranos y de los intercambios vacacionales con otras provincias españolas.

                         Memoria histórica

         Rostrogordo, Mª Cristina, Victoria Grande, Camellos; son lugares vinculados a la memoria de Melilla y también a la represión sufrida por los ciudadanos melillenses durante la Guerra Civil y el franquismo. No se trata de recordar solo cosas luctuosas, pero hay lugares en los que la memoria es obligada. aquí, en Rostrogordo, pasaban su última noche todos aquellos destinados a ser ejecutados en la esplanada próxima. Alguna placa debería conmemorar y recordar el sufrimiento de todos los que aquí pasaron los últimos instantes de sus vidas. Sería obligado detenerse ante esa placa y dedicar , aunque solo fuese unos segundos, a la memoria de aquellos que murieron por defender el Régimen democrático de La República. Hace años se pidió que este Fuerte llevase el nombre del Comandante General Manuel Romerales Quintero, fusilado por permanecer leal a La República.

         A fuerza de no recordar absolutamente nada, la historia de Melilla resulta absolutamente falsa.