Podar sobre el árbol podado


 La avenida de los árboles fantasmas

    ¿Qué hay que podar aquí?. Esta es la calle de Luis de Ostariz, frente al antiguo cuartel de Ingenieros, y sobre el paralizado Hospital Universitario de Melilla, la gran labor de la última legislatura de la derecha popular.

      En Melilla hay árboles que no superan las podas devastadoras a los que los someten y se convierten en esqueletos. Este es el caso de este grupo de árboles, podados hace más de un año y de los que ninguno consiguió recuperar su ramaje. Son árboles secos y muertos. Apenas en uno hay cuatro hojas y une rama que ha conseguido abrirse paso. Hay muchos árboles en la ciudad que ya no se recuperan, muchos lugares que pierden su sombra para siempre. En esta ciudad se podan ramas, de devastan troncos y lo que haga falta. Los cinamomos de la avenida de Los Donantes de Sangre, que acababan de soltar sus hojas en otoño, han vuelto a ser reducidos al esqueleto. Con podas así los troncos se secan, y luego se parten y caen en los días de fuertes vientos.

      Aquí ya no hay nada que podar, sin embargo, la poda está anunciada para el día de hoy. Lo que hubiera algún día ya no existe. Un árbol es muy difícil de reconocer por el tronco. Si esto era alguna especia conocida, ya no hay quien lo recuerde. Poco más hay que decir. Solo ver las imágenes y contemplar el desastre medioambiental, al que está sometida la ciudad. Convierten la vegetación en maleza.

Sin parar de podar en Melilla


               Al que buen árbol se arrima buena sombra le cobija

              Este refrán ha dejado de funcionar en nuestra ciudad. Podar en el mes de julio hasta trasparentar los árboles no tiene sentido alguno. Nadie puede parar a la empresa Talher, encargada del mantenimiento arbóreo y de los parque de Melilla, pero alguien debería de hacerlo. Urge el relevo en la Consejería de Medio Ambiente.  El estado mediomabiental de Melilla es crítico. La poda en la calle de La Legión en el Barrio del Real, para adaptarla al paso de vehículos pesados, la he dejado en un estado lamentable. Ha pasado de ser un paseo con abundante sombra a un secarral intransitable. La imágenes expresan la situación por sí solas, sin necesidad de mayores descripciones. Por si fuera poco, las podas prosiguen el antiguo Barrio Industrial, en el que se están reduciendo las copas de los árboles al mínimo posible. Las aceras se están quedando sin sombra y el Sol atraviesa ya las copas arbóreas sin ningún problema. Toda la ciudad está atenta al nuevo Consejo de Gobierno, que se conocerá tras el nombramiento presidencial del 15 de julio.

                 Debe cambiar el modo de gestionar la ciudad. Deberían cambiar casi todos los nombres de los gestores. Debe cambiar el concepto de política de Medio Ambiente en Melilla.

Devastación arbórea


Cortar las ramas por el tronco

      Creíamos haberlo visto todo en cuanto a podas, pero ninguna afirmación categórica puede sostenerse en el tiempo. La realidad y los hechos nos hacen rectificar, o nos desmienten de modo rotundo. En el año 2013 anduvimos por esta zona y ya la vimos llena de porquería y desperdicios. Todo sigue igual. Es incomprensible que un área urbana, se mantenga en este estado a lo largo del tiempo. Hay en colegio justo al lado y es un área de paso. No costaría nada mantenerla cuidada, limpia y utilizable para el uso público.

       Tiene unas escaleras de madera de un siglo de antigüedad, que merecería la pena conservar, pero en Melilla todo está destinado a perderse. Sobre esto también escribimos en aquella visita.

        “En abril solo poda el ruin”, dice el refrán, y también que: sin abril no habría año ruin”. A las puertas del mes de mayo, antesala del verano, no es lógico someter a los árboles a poda alguna, si es que esto puede calificarse de esta manera. Esto es cortar las ramas por el tronco.

        Lo que no se haya hecho en el mantenimiento de los árboles en esta fecha, ya no debe hacerse, al menos para mantener la sombra para el incipiente verano, que en Melilla llama pronto a las puertas. Algunos de estos árboles no recuperarán las ramas nunca, porque han sido serrados casi por la mitad, y los que consigan sobrevivir, tardarán años en volver a ofrecer sombra o cobijo para las aves.

      En cuanto a la porquería, allí sigue toda. La zona está infecta. El fin de este terreno será el de la recalificación y su posterior venta como solar edificable, con lo que también desaparecerán las escaleras de madera. Aquí, hace muchos años, existieron unas infraviviendas.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/04/18/la-arboleda-perdida-del-ferrocarril/

La mala sombra de los podadores


                       

Lo que queda de las imágenes de otoño

            Nada, no queda nada. Quien repase las fichas botánicas que elaboramos en otoño,  con las que disfrutamos visualmente, y se decida ahora a pasear por esas calles, no encontrará mas que árboles fantasmas, espectros arbóreos, podados por encima de todo límite y lógica. Dicen que una imagen vale más que mil palabras  y que algunas imágenes no precisan de comentarios. Ambas cosas son ciertas, aunque sea una leve variación de la misma idea. Desde que nos ocupamos de las cuestiones arbóreas, no salimos del asombro y de la incredulidad.

            Los árboles ornamentales de Melilla son una fuente de noticias, aparte de un maná específico para quien esté encargado de su «cuidado»  o como quiera llamarse  eso que hacen con ellos. He leído cientos de páginas sobre poda y cuidado de las especies arbóreas ornamentales y en ninguna se recomienda hacer lo que se ve en nuestra ciudad. Se poda y tala en cualquier época del año y momento, sin atender recomendación alguna, incluso aquellos árboles, como las acacias de Constantinopla, que no precisan de cuidados especiales.

                ¿Por qué se hace esto?, ¿por mala sombra?. Por mala no, porque no dejan ninguna, ni buena ni mala. ¿Por qué callan todos los que pudieran tener algo que decir en esta salvajada?. No he visto hacer esto en ninguna de las ciudades por las que he pasado. Nadie poda de modo constante a lo largo de todo el año.  La sombra que se elimina ahora, tardará años en recuperarse, y eso la de los árboles que sobrevivan.

                 Resulta curioso que las podas más salvajes se hayan llevado a cabo en las calles mostradas en El Alminar. Durante el día de hoy podaban los naranjos amargos de la calle Sor Alegría. Han liquidado todas nuestras fichas botánicas. Si alguien puede explicar esto, que lo hago.