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Un año del inicio de los terremotos


Hace una año se inició la serie de terremotos del mar de Alborán

   El día 21 de enero a las 14h 47, hora local,  se produjo un movimiento sísmico de 5,1º en la zona denominada como Alborán Sur. A lo largo de ese día la tierra ya no paró de moverse y se registraron 30 movimientos sísmicos más. Ese importante terremoto tuvo su réplica en uno de 3,3º,  15 minutos después. Se registraron 30 movimientos más el día siguiente, el 22. Los dos días posteriores, 23 y 24 hubo 10 movimientos más. Cuatro días después, el 25 de enero a las 5h 22, se produjo el Gran terremoto de Alborán sur, de 6,3º, que abrió una secuencia infernal de más de 100 terremotos diarios. Pasados 8 minutos del gran terremoto hubo una réplica de 4,5º. A lo largo de los días y meses siguientes Melilla se llenó de grietas. Gran parte de las grietas siguen presentes y convivimos con ellas. Las declaraciones de ruina de edificios prosiguen a un ritmo imparable. Los daños variaron según los barrios, el tipo de edificios y su ubicación, pero casi nadie se vio libre de ellos.

    Desde entonces hemos tenido noticia de terremotos muy dañinos en todas las partes del mundo. Ya no es lo mismo verlos desde lejos, que ser parte de los mismos.

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Sidi Ouariach, la ruina del alminar


                        Los terremotos de Alborán arruinan Sidi Ouariach

           Nada se ha librado de los efectos de los continuados movimientos sísmicos del Mar de Alborán. Lo más blando y lo que se deforma con más facilidad es el terreno, o aquello que está sobre el terreno. La vibraciones de las ondas sísmicas han acabado por arruinar el alminar del cementerio de Sidi Ouarich, en su parte española. En julio de 2013 subimos hasta la parte alta, y pudimos comprobar su deficiente acabado y su ya deteriorado estado. El pararrayos estaba inclinado, los plásticos de las claraboyas rotos, y los marcos de las ventanas hinchados. En realidad es solo un tubo de cemento sin adornos o interés arquitectónico alguno. El agua de la lluvia entraba por diferentes lugares y lo llenaba de visibles marcas de humedad.

               A lo largo de este tiempo ha seguido deteriorándonse, sin intervención ni mantenimiento alguno. Los terremotos de Alborán han puesto fin a su existencia. La estructura está agrietada, se ha separado del cuerpo de la mezquita y ya no le queda otra opción que la demolición. Su estado ahora es peligroso y el acceso al interior ya no es posible. También se han agrietado las columnas del patio de las abluciones, comprometiendo la seguridad del techo, por lo que se encuentra completamente apuntalado, en toda su superficie.

                      El cementerio musulmán de Melilla fue inaugurado el 27 de abril de 1993. Hasta aquella fecha los musulmanes melillenses eran enterrados en la parte marroquí del cerro de Sidi Ouarich. Fue el primer cementerio islámico desde la conquista española de 1497. Las gestiones fueron llevadas a cabo por el delegado del gobierno socialista Manuel Céspedes, que lo inauguró junto al entonces alcalde de la ciudad Ignacio Velázquez. Tras 23 años de existencia, se están llevando a cabo una ampliación en las parcelas de enterramientos, que han coincidido con la ruina del alminar y del patio. La zona de rezos o mezquita, no ha sufrido daños de consideración.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/07/03/el-alminar-de-sidi-ouariach/

Plan de emergencias sísmicas en Melilla


Almería forma un Comité de emergencias sísmicas

        Los terremotos del Mar de Alborán se están sintiendo en la costa norte de Marruecos entre Alhucemas (Melilla está situada en medio) y Cabo de Agua, y en las provincias de Málaga y Almería. El mapa de intensidades que elabora el Instituto Geográfico Nacional (IGN), refleja la intensidad con la que los movimientos sísmicos afectan a las localidades que rodean el epicentro. La acumulación de sacudidas, que aunque no sean percibidas, están, van deteriorando el terreno (el pavimento de la ciudad empieza a ondularse), y los edificios, que cada vez presentan grietas mayores. Los más antiguos presentan mayores daños, y los más recientes menos, según el tipo de normativa sismorresistente vigente durante su construcción. En una situación así, se ve y verá afectado tanto lo antiguo como lo reciente.

             Este es el motivo por el que la ciudad de Almería ha formado un Comité Territorial de Emergencias Sísmicas*, en previsión de que la situación se prolongue. También están elaborando un censo de edificios en zonas de riesgo, catalogando los inmuebles, para ver cuáles están construidos con la Normativa Sismorresistente más reciente y cuáles no **. Esto se debería estar haciendo ya en Melilla. Tanto el propio IGN, dependiente del Ministerio de Fomento,  como todos los expertos de universidades que se están pronunciando en las últimas semanas, coinciden en afirmar que la situación puede prolongarse a lo largo de los próximos meses. Si esto es así, cabría matizar lo afirmado por el Presidente de Melilla en días pasados, cuando dijo que: “La ciudad está preparada para aguantar un año de terremotos”. No todos los edificios de Melilla pueden soportar un año de movimientos sísmicos constantes. Eso es algo que se debería estar haciendo ya. Primero formar el Comité de Emergencias Sísmicas, solicitado solo por Coalición por Melilla, y luego la elaboración de un censo de viviendas, en atención a su antigüedad, al modo en que están siendo afectados por los terremotos, diferenciando con qué tipo de normativa fueron edificados, sobre qué tipo de terreno y con qué materiales***.

            Es cierto que la actividad sísmica ha decrecido, pero las oscilaciones y vibraciones acumuladas en estos dos meses son muchas, y los materiales, por muy recientes que sean, tienen Límite, aunque este sea alto en los de más reciente construcción. Por lo que se ve en las calles, ya hay daños en casi todas partes. Habría que empezar ya a divulgar información en comunidades, edificios públicos, normas de actuación, puntos de encuentro, recomendaciones sobre el uso del coche en caso de emergencia, en una vías urbanas inservibles por la acumulación de obras, y otras muchas cosas que no se están haciendo. La indolencia, o el estado de shock, parecen haberse adueñado del gobierno de la ciudad. La ansiedad en la población ya se deja notar. Es otro elemento que habría que tener en cuenta.

           Los adornos y pináculos de la plaza de toros, muchos ya demolidos, presentan un estado alarmante. La base de una de las torretas de luz del estadio Álvarez Claro, presenta una grietas inquietantes.

          Nota: *http://www.lavozdealmeria.es/Noticias/102597/2/El-Comit%C3%A9-del-Plan-Territorial-de-Emergencias-S%C3%ADsmicas-analiza-los-mapas-de-riesgo-de-la-provincia. **http://www.elalmeria.es/article/almeria/2241562/mas/viviendas/no/soportarian/gran/seismo.html. ***http://www.oei.es/divulgacioncientifica/reportajes053.htm

Los terremotos de Alborán Sur


         Al otro lado del cabo Tres Forcas, se encuentra la zona denominada como “Alborán Sur“, en la que se están originando todos los movimientos sísmicos que sacuden Melilla, sin solución de continuidad, desde el pasado 21 de enero. Dos nuevos movimientos sísmicos de igual magnitud (4,8), han sacudido la ciudad a las 16h 04´y a las 16h 17´. Previamente, a las 10h 20´, uno de magnitud 3,7, había alertado a la población en la mañana del sábado. La paz sísmica con la que parecía haberse iniciado el mes de marzo, sin movimientos sísmicos significativos en los dos primeros días, se quebró el día 3 a las 12h 36´, con un nuevo movimiento de 4,7.

             A lo largo del día 12 se han producido más de 50 movimientos sísmicos, y 40 el día anterior, en un mes de marzo, que estaban resultando relativamente tranquilo, con un número pequeño de seísmos, entre 4 y 10 movimientos al día. Estas cifras, no obstante, están muy alejadas del centenar de movimientos diarios que registraron los sismógrafos con posterioridad al gran seísmo del día 25 de enero (M 6,3), y hasta el del día 22 de febrero, que resgistró el tercer terremoto de mayor intensidad (M 5,1). de los producidos a lo largo de esta crisis sísmica o grupo de terremotos. Desde que hay estadísticas registradas, y en los datos históricos anteriores, parece que estamos ante la mayor serie de seísmos de la historia de Melilla.

            Las efemérides de Gabriel de Morales, registran que entre finales de marzo y principios de abril de 1848, se registraron fuertes terremotos. En julio de 1902 y en junio de 1903, data la existencia de terremotos, sin daños reseñables ni víctimas. también anota uno, en el mes de junio de 1899.

                   Entre los datos registrados por Gabriel de Morales, encontramos otro año crítico, 1792, que anota 38 terremotos significativos, entre el 1 de enero y el 2 de septiembre.                                                           

                                               Alborán Sur

                La línea de máxima peligrosidad del los terremotos, se detiene un poco antes de la ciudad de Melilla, quedando tanto nuestra ciudad como la vecina de Nador, en una zona intermedia. El cabo Tres Forcas parece estar recibiendo la mayor intensidad de las ondas sísmicas. Sin embargo, se trata de un área con poca densidad de población, salvo algunos núcleos urbanos, en donde predominan las casas tradicionales, de una sola planta, agrupadas en pequeñas aldeas o aduares. Eso hace que el impacto de los terremotos sea en principio menor, aunque no se dispone de noticias sobre daños en la región de Tres Forcas. Los medios informativos marroquíes sí recogen la inquietud de la población en la zona de Alhucemas, y en las poblaciones rurales, que tienen los epicentros sísmicos delante de sus costas. Los datos publicados por el Instituto Geográfico de España, recogen terremotos en poblaciones marroquíes del interior, como Anoual y Mezguitem.

                                      Melilla. Convivir con grietas y temblores

               Dentro de unos días se cumplirán dos meses desde el primer terremoto del 21 de enero. Las grietas se han multiplicado por toda la ciudad, y los edificios dañados en un primer momento están viendo incrementados sus deterioros. Pasado este tiempo, ni los organismos públicos, ni los centros educativos, ni la propia ciudadanía tienen información adecuada sobre qué hacer en caso de que los temblores pasen de una determinada magnitud. Se producen dos terremotos importantes en un fin de semana, y nadie transmite a los ciudadanos la más mínima información. Protección Civil no existe en Melilla. En la era de la tecnología y la comunicación, la ciudadanía recurre a las redes sociales, con el riesgo de bulos y de desinformación que ello conlleva,  para enterarse de qué pasa, dada la ausencia absoluta de sus autoridades.

Muros agrietados


 

   ¿Existe Protección Civil en Melilla?

       No se puede dejar de escribir sobre algo que no ha acabado, los movimientos sísmicos en el Mar de Alborán: La ciudad parece cada vez más agrietada y las autoridades melillenses parecen haber pasado página. No hay ninguna comisión de evaluación, los plazos para reclamar los posibles daños ya han acabado, y mucho nos tenemos que los 11,9 millones de euros sea sólo una cifra de propagandística. Las reclamaciones de daños presentadas apenas superan los 2 centenares, con lo que puede asegurarse que la mayor parte de los edificios, muros, tabiques, azoteas, dañados por los seísmos, no serán revisados, ni incluidos en el plan de ayudas.

     El pasado día 3 de marzo, a las 12h 36 minutos, se produjo un nuevo terremoto de magnitud 4,7, y no se activaron planes de emergencia o evacuaciones de los edificios públicos. Las Torres V Centenario se mueve mucho, y no hay ninguna instrucción dada a los organismos allí instalados, repletos de trabajadores y de público, sobre qué hacer en el caso de que el nuevo movimiento sísmico supere la magnitud 4, que es cuando puede hablarse propiamente de un nuevo terremoto. Es incierto que haya habido un único terremoto y 1600 réplicas. La realidad es que ha habido más de 60 terremotos significativos, cada uno con su grupo propio de réplicas.

        Protección Civil parece no existir en Melilla. Hay una situación continuada de movimientos sísmicos, y no hay instrucciones para saber qué hacer en caso de nuevos seísmos, normas para abandonar los edificios de riesgo, o sobre qué hacer o cómo comportarse, o a dónde dirigirse.

           El tramo de calle comprendido entre las Torres de la Administración del Estado, y la plaza de España, está delimitado por muros que presentan un estado muy deteriorado, con profundas y amplias grietas. Cientos de personas pasan por allí todos los días, y la mayoría no son conscientes del riesgo que podrían correr en caso de que un último movimiento sísmico, termine por echar abajo los muros que circundan la Delegación del Gobierno, la fábrica de electricidad de ENDESA, y el Club Marítimo.

     El aspecto de esas grietas es muy amenazantes y no ofrecen confianza alguna, como tampoco una en un edificio de la calle Gral. Marina, frente a la salida del parque Hernández. Los desprendimientos de cornisas, trozos de fachadas y caídas de muros, son los que causan más víctimas en caso de terremotos de intensidad media o fuerte,; como es el caso. Algunas cosas no pueden evitarse, como los movimientos sísmicos, el peligro para los ciudadanos sí, y eso es lo que no parece tenerse en cuenta en esta ciudad. Junto a estos muros no debería pasar nadie.

Los terremotos del Mar de Alborán


 

Melilla, un mes entre temblores

         El día 21 de enero a las 14h 47, en la posición 35.6385 de Latitud y la -3.7951 de Longitud, el Mar de Alborán registraba el primero de un serie de terremotos, que un mes después sigue su curso. El día 25 se registró el mayor movimiento sísmico del que se tenga constancia en las últimas décadas, con una magnitud de 6,3 y en la posición 35.6004 de Longitud y -3.8056 de Longitud. A lo largo de este mes se habían producido alrededor de 1500 movimientos sísmicos, de los que no todos puede ser calificados como réplicas. Se trata de una “crisis sísmica”, o de una serie de terremotos agrupados en torno a una zona (Mar de Alborán) , que hasta el momento había permanecido adormecida. La actividad tectónica había reducido su frecuencia e incluso parecía haberse detenido en  su serie continuada, en el último fin de semana. A lo largo de los tres últimos días apenas había registrados movimientos.

             Un mes después, en el día de hoy el 22 de febrero, casi a la misma hora que en el pasado día 25, a las 04h 46, un nuevo temblor sacudía la ciudad y despertaba a sus habitantes. La posición se situaba en los 35.6510 de Latitud, y -3.6203 de Longitud. La magnitud alcanzaba los 5,1 , exactamente igual que hace un mes. Mas de 30 movimientos sísmicos significativos, superiores a 3, se han producido a lo largo de estos 30 días, todos en el mismo área geográfica, pero en diferentes posiciones y profundidades. No se trataría de un único terremoto y sus réplicas, sino de diversos movimientos con su grupo  asociado.

                                        La isla de Alborán

            La isla de Alborán, que da nombre al mar circundante, surgió tras un episodio volcánico en un momento indeterminado de la noche de los tiempos. El macizo de Sidi Hamed el Hach o Monte Gurugú es un volcán del que no hay constancia histórica, ni noticia de su actividad. Todo el cabo Tres Forcas, con sus farallones y las islas Chafarinas o del Muluya, son de origen volcánico. Su formación se remonta a épocas muy remotas.

                    El terremoto que devastó la ciudad de Alhucemas, causando más de 500 muertos, se produjo el 24 de febrero de 2004, y también de madrugada. Su magnitud alcanzó los  6.2, pero a solo 6 kilómetros de profundidad. La situación fue en 35.1563 de Longitud y -3.9841 de Latitud. El grupo de terremotos que sufre la zona, al menos los más significativos, están en torno a los 20 kms de profundidad, en torno a las proximidades del averno, o lo que es lo mismo, del manto terrestre.

                                              La isla del Hierro

                       En diciembre de 2013 se inició en la isla del Hierro, en el archipiélago canario, una crisis sísmica de origen volcánico, que se prolongó a lo largo de 4 meses. El terremoto mayor alcanzó una magnitud de 5,1 y se produjo el día 27 de diciembre. En ese mes, que fue el periodo de mayor actividad, se registraron 395 movimientos sísmicos.